Javier Macipe vuelve a luchar por el Goya

Javier Macipe vuelve a luchar por el Goya

Tiempo de lectura: 5 minutos

Después de su primera vez con el cortometraje ‘Os meninos do río‘ (2016), Javier Macipe repite nominación a los Goya con ‘Gastos incluidos’, en una gala que se celebrará de manera telemática el sábado 6 de marzo. ¡Hay que reinventarse!

Venga chavales, que este año me llevo el cabezón sí o sí. Javier Macipe en el medio, Roberto Cabrera (izq) y Ramón Barea (dcha).

CLAÚSULA UNO: EL HABITANTE SE COMPROMETE A IGNORAR LA EXISTENCIA DEL OTRO

¿Firmaríais un contrato con esta cláusula? Sí. Imaginad, alquilas un piso, por el precio de uno compartido, pero sin tener que interactuar con la otra persona ¡un chollo! ¿no? «Se plantea un mundo distópico, pero en realidad es un futuro muy cercano que podría ocurrir mañana», explica el optimista director a Secuenciadas. Javier Macipe da ideas a la inmobiliarias y nos cuenta una historia en la que una empresa ofrece viviendas multidimensionales, en las que la gente firma una cláusula que le impide interactuar con su cohabitante, como si viviera cada uno en una dimensión diferente de ese piso. No descartamos que Matthew McConaughey haga una aparición interstellar.

Los dos protagonistas del corto viendo Eurovisión.

Javier Macipe coescribió este original guion junto al escritor y guionista salmantino David Manjón, una historia con la que querían denunciar el problema de la vivienda. Una escritura que el dire nos confiesa caótica, pero que les ha valido numerosas nominaciones y premios. «Lo primero que hicimos fue recoger anécdotas, cada uno por su lado, del entorno cercano para documentarnos» y así confiesa una de las más graciosas.

«Tenemos un amigo que convivió con una persona durante meses sin saber su nombre porque se lo había dicho al principio pero lo olvidó». El problema vino después: «tuvo que hacer un cuadrante de limpieza y no sabía que nombre poner, así que se arriesgó y se equivocó». Al director no le ha pasado nada de esa dimensión, pero reconoce: «sí que he vivido con gente de la que no sabía absolutamente nada. Al final te ves obligado a convivir con personas con la que no tienes ningún tipo de vínculo«.

CLÁUSULA DOS: SI HACES UN CORTO, ELIGE BIEN A LOS ACTORES

El cortometraje está narrado desde el punto de vista de Joaquín, que busca desesperadamente piso y se encuentra con esta situación tan extraña. El actor canario Roberto Cabrera interpreta a este personaje que tiene que ignorar a su no compañero de piso Ramón Barea, el otro.

«Para la elección del personaje de Joaquín hicimos un casting abierto y acabó siendo él, que yo ya lo conocía porque habíamos coincidido en una residencia juntos y es un actor buenísimo», recuerda Macipe. No sabemos si tuvieron mucho contacto en esa convivencia o si fue como los protagonistas del corto que nos ocupa. La elección de Ramón Barea la tenía clara porque «es un actor con una vis cómica tremenda pero sin estar encasillado en la comedia, hace gracia desde la seriedad» y es que no todas las convivencias son como ‘Friends’ en los 90 y ver a este actor en pantalla emociona a la vez que te ríes, es así de tragicómico. «La verdad que fue muy generoso y es una bellísima persona», asegura el director.

Javier Macipe jugando con Ramón Barea a piedra papel o tijera en un momento de descanso del rodaje.

La tercera en discordia es la pérfida mujer de la inmobiliaria que interpreta Nata Moreno. Nata es más conocida como directora y ganadora de un Goya por el docu ‘Ara Malikian, una vida entre las cuerdas’, pero aquí Macipe la sitúa delante de las cámaras: «tengo mucha cercanía con ella por el mundo aragonés y Amelia Hernández, mi socia (El pez amarillo), trabajó con ella en el docu y me apeteció proponerle volver a la actuación y lo hizo muy bien».

Nata Moreno poniéndole a Roberto Cabrera una canción de Ara Malikian en el móvil por cuarta vez.

CLAÚSULA TRES: SI ESTAMOS NOMINADOS LO CELEBRAMOS A MODO ZOOM

Parte del equipo y amigos varios, conectaron en una videollamada múltiple para recibir la gran noticia de la sensual voz de Ana Belén que leyó en directo los nominados mejor corto de ficción, Gastos incluidos. «Fue una alegría enorme», recuerda Macipe, y no se refiere a volver a ver a Ana Belén en el mundo del cine sino «una buena noticia en este tiempo que nos empuja a seguir». Y es que Javier Macipe y su equipo comenzaron a rodar la peli ‘La estrella azul’ en la capital aragonesa, pero debido al confinamiento el rodaje fue paralizado. Esperan volver a rodar a finales de este año en Argentina, pero todo está sujeto a las restricciones.

Premio a mejor corto en el Festival de Almería en corto, premio Simón del cine aragonés, mejor corto de ficción en el Festival de Fuentes de Ebro, premio de la prensa en el Festival de cine de Guadalajara y muchos más, pero esto de ganar premios, de estar nominado a los Goya ¿sirve para algo?  «Las productoras reciben tantas cosas, que al final necesitan algo que le des la seguridad de que ese tiempo que le van a dedicar les va a servir de algo». Y es que estar nominado a los Goya una vez puede ser suerte, pero estar dos ya es complicado y este realizador tiene estrella.

Javier Macipe operando la cámara él mismo para que no haya más gastos incluidos en el corto.

Este año los Goya se celebrarán en streaming, online o como queráis llamarlo, pero la verdad que va a ser una gala rara rara y nosotras no nos la queremos perder. Sobre todo este año que viene ¡muy aragonesa! con Pilar Palomero, Arantxa Ezquerro, Carlos Naya y el propio Javier Macipe.

Nuestro director, aún no sabe cómo ni con quién verá la gala, lo que sí que nos puede cotillear es que desde la Academia le han indicado que tiene que estar las tres horas que dura la gala o más frente a la pantalla del ordenador por si en algún momento quieren pincharle en plano. Aunque reconoce que a los cortometrajistas no es que les den mucho protagonismo, sería algo distópico Javier. Así que esperamos que Antonio Banderas y María Casado hagan una gala divertida que no duerma al personal en sus portátiles y que Antonio Resines no cante un rap.

Javier Macipe confiesa sus favoritas: la peli ‘Las niñas’ y el documental ‘El año del descubrimiento’. Nosotras ya tenemos cortometraje favorito, que Ramón Barea define como Black Mirror castizo, le copiamos la idea, así que os dejamos que queremos verlo otra vez en ‘Filmin’. Que sois más de Netflix y no tenéis suscripción a ‘Filmin’, no os preocupéis que Aragón TV emitirá el corto el viernes 5 de marzo a las 22:35 y le seguirá ‘La novia’ de Paula Ortiz ganadora de dos premios Goya. ¡A por el cabezón, Macipe y equipo!

¡Equipazo! en el rodaje que duró cinco días.

GASTOS INCLUIDOS

Productora:  EL PEZ AMARILLO S.L.

Producción:  AMELIA HERNÁNDEZ

Director:  JAVIER MACIPE

Guion:  JAVIER MACIPE Y DAVID MANJÓN

Fotografía:  ÁLVARO MEDINA

Dirección Artística:  VICTORIA PAZ

Sonido:  VÍCTOR PUERTAS

Montaje:  JAVIER MACIPE

Animación:  SERGIO DUCE

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Sin ti no soy nada

Sin ti no soy nada

Tiempo de lectura: 10 minutos

 ¿Os habéis preguntado alguna vez qué sería del cine, la televisión o el teatro sin el vestuario que caracteriza a los personajes o las canciones que nos cuentan sus historias? Imaginemos la oscarizada Titanic sin ‘My heart will go on’, y dediquemos otro momento a pensar que Jack sí que cabía en esa tabla y que Rose igual se pasó un poco no dejándolo subir. O, en esta misma cinta, que los personajes no vistieran con trajes de la época y los hubiéramos visto en su viaje en el transatlántico con las mismas galas que utilizamos nosotros para bajar a la playa o la piscina en verano. No sería lo mismo, ¿verdad? 

Seguramente sin el trabajo de los responsables de vestuario, con Deborah Lynn a la cabeza, y de los autores de la canción original, James Horner y Will Jennings, nuestro corazón no seguiría latiendo al ver el taquillazo de James Cameron. Porque los detalles importan y son elemento fundamental para captar nuestra atención y meternos en la piel de los personajes y en su historia

Carlos Naya explicando a ‘Las Niñas’ que la canción original no será al ritmo de Chimo Bayo. Celia (Andrea Fandos) memoriza la letra enseguida, mientras el coach Rubén Martínez analiza cómo sumarse al coro en esa escena. (Foto: Carlos Naya)

Por ello, nos hemos conmovido al escuchar la canción ‘Lunas de papel’, de Carlos Naya, en la película ‘Las Niñas’, de Pilar Palomero, y nos hemos metido de lleno en la historia y en nuestros recuerdos gracias al trabajo en vestuario de Arantxa Ezquerro. Ambos nos ayudan a viajar a los 90 y a sentir, de nuevo, cómo es el paso que todos hacemos de nuestra niñez a la juventud, un trabajo que les ha valido a ambos la nominación en sus respectivas categorías en la próxima edición de los premios Goya, que tendrá lugar el próximo 6 de marzo. 

Una gala en la que ‘Las Niñas’ tendrá la oportunidad de arrasar en nueve categorías: mejor película; dirección novel y guión original, con la zaragozana Pilar Palomero; mejor actriz de reparto, con Natalia de Molina; dirección de fotografía, con Daniela Cajías; montaje, con Sonia Escudé; dirección artística, con Mónica Bernuy; y en canción original y diseño de vestuario, con los aragoneses Carlos Naya y Arantxa Ezquerro con quienes hemos hecho ‘match’ para conocer mejor sus trabajos. 

UN CHISPAZO 

Arantxa Ezquerro se incorporó a ‘Las Niñas’ gracias a la recomendación de uno de los productores de BTeam Pictures y por el boca oído que llevó su nombre hasta Pilar Palomero. “Nos pusieron en contacto, tomamos un primer café en Zaragoza y el chispazo fue al momento”, recuerda Arantxa. Amor a primera vista acompañado por las risas que ambas se echaron recordando cómo fueron sus (y nuestros) 90, ya sabéis: hombreras, cinturones con margaritas y corazones en la hebilla, todo bien de colorinchi… A esta primera cita tan prometedora le siguió la lectura del guión y “me atrapó, porque hay una parte de mí en ese proyecto, cuenta cosas que he vivido”, asegura a Secuenciadas. 

Arantxa Ezquerro y Pilar Palomero en un momento del rodaje, comprobando cómo quedan en cámara los uniformes del cole de monjas. (Foto: Jorge Fuembuena)

De este modo quedó enganchada por la historia, pero había que ir a lo concreto, ver cómo era la gente en 1992 y tener en cuenta que la peli presentaba un colegio de monjas, con las alumnas con uniforme, lo que a priori podría parecer que simplificaba la labor de vestuario, pero no, amigos. 

“Es un reto porque para demostrar la personalidad de cada niña solo tenía complementos o la peluquería y la paleta de colores”, aunque Pilar y la directora de fotografía “tenían muy claras algunas cosas” y fueron completando esas ideas investigando con fotografías de sus familias y amigos en aquella época y con documentales de TVE. “Fue divertido y escandaloso, porque te das cuenta de que te has hecho mayor y te acuerdas perfectamente de ese año, de las olimpiadas, de tus amigas, del verano y las fiestas”, relata, señalando que tiene recuerdos maravillosos, siendo “muy feliz”.

La forma de vestir no era la misma entonces en Zaragoza que en San Sebastián o en un pueblo de La Rioja, aunque ahora en este mundo globalizado no nos demos cuenta. Así que fueron seleccionando vestuarios y probando cosas, algunas funcionaron en cámara y otras no: “en pruebas de cámara vimos que el tamaño de las perlas que llevaban las niñas cogía mucho protagonismo y brillaban mucho”, afirma.  

Ven conmigo, Mary, que te voy a dejar look 90 casual. Arantxa trabajando concentrada con los complementos. (Foto: Jorge Fuembuena)

FASCINACIÓN EN ESTAMPADOS Y A COLOR 

Los 90 fueron una época de estampados y mezcla de colores, aunque Arantxa, con espíritu deportista, vestía mucha ropa deportiva y se quedaba alucinada cuando veía a su vecina ultragótica o a la ultrapija. Esa fascinación por el vestuario le llevó a querer estudiar moda, pero su madre se negó. De este modo, se decantó por el cine y el audiovisual y en cada proyecto de clase se dedicaba con pasión a la parte artística, dando paso a una carrera que le llevó a trabajar en producción, realización y, cuando le salió la oportunidad, a diseño de vestuario, una labor en la que trabaja con un equipo integrado por otras tres personas.  

Oye, ¿pero en qué consiste este trabajo? Arantxa nos lo explica: “lo primero es conocer lo que quiere el director; lo segundo, la documentación es fundamental para saber qué vas a contar”. Ella trabaja con paneles de referencia, nos la imaginamos en plan Grissom con la pizarra investigando un asesinato, pero en realidad son fotografías de la época que tenga que recrear y, luego, crea los figurines, los dibujos concretos de los personajes vestidos. Después solo queda lograr lo que se ha propuesto y, para ello, pelearse con el presupuesto, que suele ser ajustado, y las tallas para materializarlo. En ‘Las Niñas’ hay vestuario de segunda mano, cedido por el proyecto Arropados de Cáritas, otra parte de alquiler y mucho de cosecha propia. 

No penséis que una vez que se consigue todo eso es coser y cantar. “La última semana de preparación se hacen las pruebas de figuración y en cámara”. Arantxa es meticulosa e hizo desfilar a toda la figuración para probar sus trajes, pero ella y la responsable de peluquería, Carmen Arbués, crearon tan buen rollo que todos acabaron encantados. No obstante, todo el proceso es “como una yincana” con el tiempo y el presupuesto como principales obstáculos a sortear, pero no los únicos. 

Recordamos que las perlas quedaban demasiado vistosas en pantalla, pero a tres días de comenzar a rodar se dieron cuenta de que las camisas de los uniformes de las niñas hacían demasiado ruido con el movimiento y se notaba en el audio. “Tuvimos que buscar corriendo otras camisas para ver si sonaban o no, como locas por el Corte Inglés mirando camisas”, afirma entre risas, agregando que, además, como en la peli no hay blancos puros, sino colores rotos, después de comprarlas había que teñirlas y las horas escaseaban. Pero esto “no son dificultades, son cosas de la vida”. 

Y cuando acaba el rodaje, ¿qué pasa con el vestuario? Pues la mayor parte de las veces se lo queda la productora o, si es alquilado, se devuelve; también algunas piezas se usan como recuerdo para los actores; otros protagonistas piden por contrato poder quedarse con algo; pueden destinarse a regalos o subastarlo en mercadillos para recuperar algún fondo. 

LUNAS DE PAPEL 

Como decíamos al principio al ritmo de Celine Dion, la canción original es otro elemento esencial para cualquier proyecto audiovisual. En ‘Las Niñas’ la firma el profesor de sonido Carlos Naya, quien acompaña a Celia, la protagonista, en su principal momento emocional con el tema ‘Lunas de papel’. 

Este apasionado por la música, también realizador, mantiene amistad con Pilar Palomero desde sus años mozos, mucho antes de dedicarse al audiovisual. “Siempre compartimos proyectos que tenemos en mente, guiones, ideas, y ‘Las Niñas’ lo he seguido desde casi el comienzo, desde las primeras versiones de guión en 2017”, relata a Secuenciadas. El cambio del terreno de la amistad al profesional se produjo cuando una amiga en común le hizo llegar a Pilar Palomero una canción compuesta por Carlos. “La escuchó, algo le hizo click y me llamó para pedirme la canción de la peli. Como ya sabía a qué momento se refería, le dije que sí”, detalla. 

Carlos Naya en el estudio, durante la grabación con el coro Amici Musicae, alucinando al escuchar ‘Lunas de papel’

En un primer encuentro acordaron cómo sería la canción o, más bien, cómo no sería: nada de un tema religioso, aunque el contexto fuera un colegio de monjas; ni nada naif; un piano, un coro, algo sencillo, que fuera hermoso y bonito, que transmitiera la carga emocional del personaje. ¡Pues no pides nada, Pilar! “Desde ese punto me puse a componer y fue bastante rápido, las ideas gustaron y fue fluida la cosa”, manifiesta. 

Respecto al título y la letra de la canción, ‘Lunas de papel’, utiliza conceptos que se contraponen entre sí, porque la propia película está llena de esos contrastes, ya que el personaje de Celia se mueve entre la niñez y la adolescencia, vemos la vulnerabilidad y el empoderamiento en su madre, preocupación y esperanza en cómo Celia contempla su situación familiar. “Intenté evocar estos contrastes, la esperanza, el paraíso perdido de la infancia”, algunas veces desde el subconsciente y los recuerdos de su propia infancia, cuando era niño y pasaba a jugar con unas vecinas que cuidaban de Carlos y su hermano Ignacio. 

“Una se llamaba Chelo y en su cuarto tenía pegatinas de lunas y estrellas en el techo, fosforescentes, y al apagar la luz se veía una noche estrellada”, algo de esa dulzura se transmite en el tema principal de la película, pero sin que la letra tenga que ser explícita, sino evocativa, ya que su objetivo era crear ese contexto para la imagen en la que vemos a Celia, su cara, su mirada y el cambio que se produce en ella. “Tenía que acompañar y emocionalmente potenciar ese momento”. Las voces corresponden al coro zaragozano Amici Musicae, dirigido por Isabel Soriano, y al piano está el propio Carlos Naya que con ‘Las Niñas’ está viviendo “un sueño por formar parte del equipo humano que ha hecho está película. Es un orgullo, un episodio de mi vida que voy a recordar con mucho cariño”. 

Carlos le cuenta a Isabel Soriano aquella vez en la que subió al Moncayo y cantó ‘To the moon and back’ bajo las estrellas.

PACO, VEN A CASA

Por sus espléndidos trabajos ambos han sido nominados a los premios Goya. Arantxa se enteró de su nominación a través de un mensaje de WhatsApp de una compañera y asegura que le dio “vértigo”, pero sobre todo “una alegría brutal” y desde ese momento ha recibido innumerables muestras de cariño. 

Las mismas que están llegando a Carlos Naya, quien también está nominado a los Gaudí y que el día en que se anunciaron los candidatos a los Goya tenía que trabajar cuatro horas seguidas dando clase y, cuando su móvil comenzó a vibrar como un loco decidió ponerlo en modo avión para verlo en su descanso. “Justo un poco antes un alumno que estaba metido en redes me dijo que me habían nominado y fue un momento muy bonito porque la clase se puso a aplaudir”, asegura. Solo de pensarlo nosotras ya nos emocionamos, Carlos. A este momento le siguió “un torbellino mediático, una locura que vives con mucha alegría, con felicidad, gratitud y con un sentimiento de deuda, de alguna forma”.  

Ambos vivirán una edición de los Goya especial y pandémica, ya que la gala será online y conectarán con nominados y ganadores. Como queremos que vengan cuantos más Goyas mejor, deseamos que el equipo al completo tenga que pasar por la sede de la Academia a recoger sus cabezones. Antes, la noche del 6 de marzo, los nominados de la película podrían seguir la ceremonia reunidos en un hotel de Barcelona, si bien cumpliendo los aforos, las distancias y con la mascarilla incluida. 

Tanto Carlos como Arantxa elogian el talento y la capacidad de trabajo de Pilar Palomero. “Siempre he tenido fe absoluta en ella, pero aún así esto ha sido una locura, porque es una película tan nominada, tan vista y tan valorada”, afirma Carlos Naya, haciendo suyas las palabras de la propia Pilar: “ni en mis mejores sueños pensaba que esto podría pasar”. 

¡ENHORABUENA EQUIPO! Deseamos que los Goya se vengan con vosotros a Aragón. Carlos apoya esta idea.

CARLOS NAYA Y ARANTXA EZQUERRO 

Carlos Naya lleva en la música toda su vida y actualmente trabaja de profesor de planificación de proyectos de sonido en CPA Salduie. En este sentido, cree que la nominación no cambiará su vida laboral, sino que le supone “una motivación para hacer muchas cosas que tengo en mente, proyectos creativos audiovisuales y musicales”. 

Ahora, de hecho, se encuentra en fase de premontaje del documental ‘Isolée’, que dirige y promueve junto a su hermano Ignacio y que dedican a la figura de José María Javierre, francoespañol pero jacetano de nacimiento, el primer ciclista español que corrió el Tour de Francia, en 1909, cuando ese tipo de carreras era una aventura “casi épica”. En este trabajo reivindican su figura, desconocida, contactando con sus familiares y expertos en ciclismo. 

Por su parte, Aranxta Ezquerro, también nominada a los Gaudí y que posee dos premios Simón del Cine Aragonés, ha trabajado con buena parte de los cineastas aragoneses más reconocidos, como Miguel Ángel Lamata, que “con 24 años me ofreció hacer el vestuario de su película, le dije que no estaba preparada y me dijo que o lo hacía o no hacía nada en su peli; me dio el gran empujón” en su carrera. Ha pasado también por ‘De tu ventana a la mía’ y ‘La novia’, ambas de Paula Ortiz, y en la que se tuvo que pelear en esta última con nuestro querido cierzo. 

Ha participado también en los proyectos ‘Dantza’, de Telmo Esnal; ‘Tensión sexual no resuelta’ y ‘Nuestros amantes’, de Lamata; ha trabajado en teatro, montajes de óperas clásicas, y en televisión, en la serie para Movistar ‘Justo antes de Cristo’, una comedia ambientada en Roma y que dirige Pepón Montero, Borja Cobeaga y Nacho Vigalondo.  

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El palacio de La Aljafería como los chorros del oro

El palacio de La Aljafería como los chorros del oro

Tiempo de lectura: 6 minutos

‘Tú pasa el pronto y yo el paño’. (Plano detalle del bote de centella) Flis flis. Una mujer se tira en plancha con un paño gigante por una mesa de reuniones y ríen felices de la vida, ja ja ja. ¿Recordáis este mítico anuncio de los 90? pues la realizadora Pilar Gutiérrez no lo ha conseguido olvidar y le ha servido de inspiración para su nuevo corto ‘Centella’, que protagoniza la actriz Ana García, y que se dedica a dejar el palacio limpio y centelleante.

Ana García no sabe por dónde empezar para limpiar este grandioso edificio. Fotograma de ‘Centella’.

Volvamos al pasado. Pilar Gutiérrez fue una de las elegidas, el pasado año, para realizar uno de los cuatro trabajos audiovisuales del ciclo ‘La Aljafería: Un lugar de cine’, que consiste en rodar en el palacio lo que tú quieras y recibes una pequeña dotación económica. La directora visita esta joya en busca de la musa y al ver la sala de Pedro IV con una mesa grande y muy larga se acuerda del famoso anuncio del producto de limpieza. «Yo quería hablar de otra cosa que fuera más artística o más poética, pero cada vez que iba siempre me venía a la cabeza ese anuncio», confiesa a Secuenciadas. Tranquila Pilar, a todos los que lo recordamos nos ha pasado y hemos deseado llevarlo a cabo, de hecho.

«Vengo aquí que es un sitio histórico y artístico y lo único que se me ocurre es un anuncio sobre una mujer que limpia polvo porque una mesa me lo ha recordado», se acuerda y añade: «Qué importantes son los referentes con los que crecemos ¿no?», afirma la directora. Y es que ese tipo de anuncios mostraba a mujeres que trabajaban, mujeres que cuidaban hijos y mujeres que limpiaban y hacían las tres cosas sin ningún esfuerzo, era todo muy fácil y ligero. Muy realista todo, claro que sí. De aquí surgió el guion de ‘Centella’, un cortometraje que visibiliza los derechos del colectivo de la limpieza. La directora quería darle ese protagonismo.

Y bajo esa premisa acompañamos a Miriam, que así se llama la protagonista, por una ruta bien majica, por el corredor, el salón del trono, el Palacio Taifal, la escalera noble y la sala de Pedro IV. Pero en esta mujer, que limpia de noche, no cabe el aburrimiento porque cada vez que entra en una sala el sensor de movimiento pone en marcha el audio guía que nos culturiza un poco sobre el recorrido histórico de la misma, que seguro que a más de uno nos hace falta.

Y una vez hemos escuchado la carismática voz de Chema Novoa, nuestra protagonista rompe la cuarta pared y se dirige al espectador diciendo aquí estoy yo y os voy a contar mi historia. Nos habla de su vida, de su trabajo, de las enfermedades más comunes en su colectivo, de derechos laborales y todo desde el humor absurdo al que nos tiene acostumbradas Pilar Gutiérrez. La prota habla a cámara, incluso cuando se come su bocadillo de chorizo. «Es un poco contraponer la Aljafería, que es un sitio que tiene luz propia, con una persona que precisamente es la que le saca brillo y no sabemos nada de ella», cuenta la directora.

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Miriam, interpretada por Ana García, entre limpia y limpia nos cuenta sus movidas a cámara. Fotograma de ‘Centella’.

Ana García y ella se acercaron varias veces al palacio para ensayar y encontrar el tono adecuado al que dirigirse al espectador. «Estábamos muy en el límite de que no te rieses con, sino que te rieses de y creo que el resultado es más de lo que esperaba. El corto ha crecido con el rodaje, con la música, la voz en off y la fotografía», un compendio que ha dejado más que contenta a la directora.

DOS NOCHES EN LA ALJAFERÍA

Dos noches completas fue lo que duró este rodaje el pasado agosto. «Fue una alegría que pudimos salir de casa para grabarlo», recuerda la también guionista. A las ocho en punto de la tarde se apagaban las luces de este lugar tan insigne y se encendían los focos del cine y rodaban hasta las siete de la mañana siguiente, una jornada con nocturnidad y alevosía. «Es más duro trabajar de noche porque cuando te quedas atascada te cuesta un poquito más salir, pero fue un rodaje muy agradable», rememora Gutiérrez.

Pasar una noche en la la Aljafería es un privilegio que tienen muy pocos, pero el ciclo coordinado por Vicky Calavia brinda la oportunidad de vivir esta mágica experiencia, aunque toca currar, no nos olvidemos. Javier Estella, José Alberto Andrés Lacasta e Ignacio Lasierra también han formado parte del proyecto y han rodado aquí sus cortometrajes y sorprende que este año tres de ellos son protagonizados por mujeres que trabajan como limpiadoras. «A mi me gustó que coincidieran dos realizadores conmigo. Es bonito que esos dos cortos visibilicen también la invisibilidad que se le da a este colectivo», se alegra Pilar Gutiérrez.

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La actriz Ana García juega al escondite, entre las columnas, en un momento del rodaje, mientras Pilar Gutiérrez le echa la cantada ¡Ya te vale Ana!

ACTRIZ FETICHE Y UN EQUIPO REDUCIDO

La actriz Ana García es para nuestra dire lo que Penélope Cruz a Almodóvar porque no se cansa de darle papales es sus cortos y es la sexta vez que trabaja con ella. Contó con ella ya en su primer corto ‘La Visita’ (2011) y desde entonces son amiguis, incluso Pilar trabajó con ella en el primer corto de Ana como directora ‘Habitación 110’. «Es una actriz excelente que tiene muchos y muy variados registros. En este cortometraje pasa de drama, a vehemencia, a comedia y a naturalidad y lo hace con una soltura que la hace una gran actriz”, elogia Gutiérrez. Y a Secuenciadas pone como testigo que siempre contará con ella en sus cortos, siempre que ella quiera, claro.

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En cualquier corto aragonés que se precie, no podía faltar el baile de una jota, esta vez con espíritu andalusí. Fotograma ‘Centella’.

Para este corto la dire ha contado con sus inseparables Nanuk, José Manuel Fandós como director de fotografía y cámara y Javier Estella como cámara, con los que lleva trabajando desde hace milenios. Y también brillan con luz propia la ayudante de dirección: Patricia Arasa, ayudante de producción y script: Cristina Casero, director de arte: Jaume Esteve, y maquillaje y peluquería: Ana Bruned. Un equipo reducido, pero potente.

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Pilar Gutiérrez a la izquierda da indicaciones a Ana García que parece poseída por el rey al-Muqtádir.

La música le da vida y alma al corto «la ha realizado Gonzalo Alonso y ha tomado en consideración poner en cada sala la música que corresponde a cada época», precisa la directora. Así, viajamos por las salas escuchando una playlist de música medieval, de los reyes católicos y música andalusí, un repertorio perfecto para un sábado cualquiera. Y para el presente suena el grupo zaragozano The Bronson, con el recurso de los auriculares que usa la protagonista, este grupo de spaguetti funk sonoriza el 2020 con la canción ‘Meet me’.

‘Centella’ despegará inminentemente hacia los festivales más punteros del planeta de la mano de la distribuidora Promofest, así que deseamos poder verlo en pantalla grande y ver cómo Miriam deja nuestro palacio como los chorros del oro. Pilar Gutiérrez no se arriesga a hablarnos de sus próximos proyectos, ya que lo prioritario es comenzar la ruta festivalera, pero como siempre continúa escribiendo divertidas historias que seguro que ven la luz.

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El triunfo de un compositor de Calatayud

El triunfo de un compositor de Calatayud

Tiempo de lectura: 6 minutos

 ¡Cuidado! Si leéis esta noti corréis un serio riesgo de acabar enamorados del protagonista de la historia y de sus partituras. Es la consecuencia de hablar con el realizador José Manuel Herraiz (Albella Audiovisual), quien explica con tanta pasión sus proyectos que uno acaba inevitablemente atrapado en el relato, tan in love de sus docus como Herraiz quedó del compositor bilbilitano José de Nebra cuando descubrió su música. 

A su figura le dedica el documental ‘Nebra, el triunfo de la música’, un trabajo que surgió hace ya varios años, cuando un amigo le habla a Josema del compositor nacido en Calatayud en 1702 y fallecido en Madrid en 1768. “Me sonaba vagamente, fui a un concierto de música antigua en la Iglesia de San Cayetano, en Zaragoza, que dedicaban a la música de la época de Cervantes, pero la última pieza que tocaron era algo posterior, un aria de una ópera de José de Nebra”, recuerda Herraiz. 

Una partitura de José de Nebra. Esto sí que era música y no los atentados al buen gusto que perpetran algunos famosetes ahora. (Fotogramas e imágenes de José Manuel Herraiz)

Bajo la dirección del músico e investigador Luis Antonio González, fundador y director del conjunto Los Músicos de su Alteza, aquella pieza “me pareció fantástica, me llamó la atención”, explica el dire a Secuenciadas, por lo que al terminar el recital decidió acercarse a Luis Antonio para intentar conocer cómo podía acceder a esa obra. Pero, ¡oh, sorpresa!, su respuesta le dejó petrificado: esa joya no solo no estaba grabada, sino que era la primera vez que sonaba en 300 años, desde su estreno en 1730. 

“Pensé que algo tan bueno no podía estar olvidado en un archivo polvoriento” y comprendió que la música es un arte frágil porque puede ocurrir que una obra maestra esté perdida porque nadie la ha recuperado, porque su partitura se ha perdido. “Nebra es un músico maravilloso, a la altura de Vivaldi, pero no lo conocemos bien”. Cautivado por el personaje y por su ópera, ‘Venus y Adonis’, dedicó aportar su granito de arena para dar a conocer la vida y obra del compositor e inició este proyecto que nos habla de Nebra, pero también de la historia de ese patrimonio perdido que está esperando que lo rescaten. “Vamos desde el archivo donde se encuentra la partitura hasta su estreno, interpretado por Los Músicos de su Alteza”, detalla. 

Luis Antonio González leyéndole la cartilla a Josema. ¡Venga, que esta toma ya ha quedado bien así, vamos a la siguiente!

Esas dos líneas narrativas se intercalan en este documental de 75 minutos producido por Albella Audiovisual, escrito y dirigido por Josema Herraiz y basado en las investigaciones de Luis Antonio González.  

¿QUIÉN ERA JOSÉ DE NEBRA?

Pero –cantando como en la intro de Pasión de Gavilanes–, ¿quién es ese hombreeeee? José Melchor Baltasar Gaspar Nebra Blasco, al parecer sus padres no lograron decidir qué rey mago les gustaba más, fue un funcionario del rey y trabajó para Felipe V, Luis I, Fernando VI y Carlos III. “Tenía un perfil bastante discreto, un hombre que tuvo que competir con toda una oleada de músicos italianos que llegaron a la corte española invitados por la consorte italiana del rey”, relata Josema Herraiz, señalando que el compositor tuvo que “buscarse la vida” como funcionario del rey y también como músico para el pueblo, dado que su música llegaba tanto a la capilla real como a los teatros populares de Madrid. “Compone muchas zarzuelas barrocas, comedias, es una doble faceta muy curiosa, porque pasa de obras religiosas a piezas humorísticas o amorosas”. 

Vamos, que este hombre era un todoterreno y, en ese aspecto, Josema se identifica con Nebra. “Se buscaba la vida, siempre con proyectos y todo tipo de trabajos, fue un grandísimo músico”, insiste con enorme admiración, para detallar que el título de este documental, ‘Nebra, el triunfo de la música’ viene a ejemplificar que cuando la música es buena, “al final sale”. “Si la música es buena, al final tu obra hablará por ti y a Nebra le ha llegado el momento de que su obra salga a la luz, es el triunfo de la buena música”. 

Este trabajo le ha permitido descubrir las piezas del compositor, que es lo que más le ha sorprendido. “No había escuchado mucha ópera o zarzuela barroca, al principio tenía esa barrera de la falta de costumbre o de no tener el oido preparado para saber apreciarla, pero te habitúas al estilo y me ha sorprendido lo buenísimo que es”, reconoce. “Nebra siempre tiene algo, me ha conquistado”, admite. Lo que os decíamos al principio, amor por Nebra y su música en estado puro. 

Josema Herraiz, cámara en trípode, pensando en adentrarse también en la dirección musical mientras graba el ensayo. (Foto: Charo Andrés)

MANO A MANO

José Manuel Herraiz realiza este trabajo “mano a mano” con Luis Antonio González que, a su vez, es coprotagonista del docu, una figura “esencial” en este audiovisual aragonés. “El trabajo descansa mucho en él, necesitaba su compromiso absoluto y lo he tenido”, destaca el realizador. González es uno de los grandes expertos en Nebra y “se ha entregado” a este proyecto. 

También aparece una pequeña recreación, una dramatización en la que el organista José Luis González Uriol se convierte en José de Nebra. “González Uriol quería participar en el documental y me dijo que quería hacer de Nebra”, rememora Josema. Aunque no tenía previsto incluir este tipo de representaciones, un vermú y unas croquetas con el gran organista le convencieron de ello. “Es también una forma de rendirle homenaje a José Luis, con una recreación muy sencilla, con pocos medios, pero bastante digna gracias al vestuario que nos aportó el asesor histórico Luis Sorando López”, indica. Le acompañan también detrás de las cámaras Emilio Gazo y Dario Pérez en la parte técnica y Charo Andrés en producción. 

El organista José Luis González Uriol dando vida al maestro José de Nebra. Tócala otra vez, Sam, que creo que este acorde no nos ha quedado muy allá.

El rodaje se prolongó mucho tiempo porque han recorrido numerosas localizaciones, unas 28, rastreando la partitura de ‘Venus y Adonis’ hasta la interpretación del concierto hace dos años. Madrid, Barcelona, Daroca, Calatayud, Aranjuez, Cuenca, Segovia, el Santuario de Loyola en Guipúzcoa y Bolonia son algunos de esos escenarios en un trabajo que no pretende ser erudito ni exclusivo para expertos, sino entretenido y didáctico para el público en general. 

“Por cuestiones de financiación el proyecto ha ido lento en el tiempo, he trabajado con un equipo muy reducido de personas y ha sido complejo, porque tenía un guión muy grande que he ido recortando, viendo con qué nos quedábamos y qué queríamos contar”. El trabajo, que nos promete un final “muy potente”, ha recibido el apoyo económico esencial de Diputación Provincial de Zaragoza y, también, de Aragón TV

ENTRETENER Y CAUTIVAR 

Además de la cinta de 75 minutos, el director trabaja en otra versión más corta que podría llevarse a televisión. “Quiero hacer un estreno con la versión completa cuando podamos”, llevar el docu a los municipios donde se ha grabado e, incluso, a festivales de música en todo el país. “A cualquier persona interesada por la cultura en general le puede interesar y los aficionados a la música clásica están obligados a verlo”, sostiene.

Una placa recuerda el lugar donde residió José de Nebra en Madrid. ¡Aragoneses petándolo más allá de Fraga a lo largo de toda la Historia!

José Manuel Herraiz trabaja ya en otro proyecto que tiene muy avanzado, y en el que repite en la dirección con Isabel Soria. Tras el documental ‘Los cielos españoles’, que ambos realizaron, están impulsando ahora ‘Los muros vacíos’, en coproducción con La 2 de TVE, que versa sobre la pintura románica que se arrancó de los muros de las iglesias de España “durante tantas décadas”, una historia que se repite en Aragón, Cataluña y Castilla y que analizará por qué se llevaron esas obras y dónde están. “Es un tema con presencia en el debate de la España vacía, rural, a la que se privó del patrimonio más valioso que tenían, del que fueron desposeídos sin preguntar demasiado”. El rodaje está muy avanzado y les gustaría estrenar este mismo año. 

“Nebra ha sido más lento, más personal, más mío, pero los dos son trabajos muy culturales” y con ese punto divulgativo. “Es lo que hacemos, porque nos gusta, quiero entretener. No se trata de hacer altísima cultura, sino que lo hago porque me divierte y para que todos aprendamos, yo haciéndolo y el espectador, viéndolo”, manifiesta, dejando claro que en sus trabajos siempre está presente ese componente de narrativa, de emoción y misterio que hace que sus historias nos cautiven.

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