Aragón, cuna de cineastas 

Aragón, cuna de cineastas 

Tiempo de lectura: 6 minutos

Nos vamos a venir un poco arriba. Queremos responder a dos grandes preguntas de la humanidad: ¿a dónde vamos? ¿de dónde venimos? Pues bien, vamos de visita al Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IAACC) Pablo Serrano para intentar dar respuesta a la segunda pregunta a través de la exposición ‘Aragón y las artes 1957-1975’ y su apartado dedicado al cine.

Quedamos con una de las comisarias de esta muestra, la conservadora del museo Pablo Serrano, Begoña Echegoyen, para que nos explique por qué en este periodo de la historia a Aragón se le considera cuna de cineastas. Fue una época “excepcional” no solo por la promoción que se hacía del cine en concursos, festivales, cineclubs, sino también por la actividad de cineastas amateurs y profesionales en aquellos años. Algunos de ellos procedían de la fotografía, como José Luis Pomarón, Víctor Monreal, José Antonio Duce o Pedro Avellaned, a quienes unía su gran pasión por el cine y que comenzaron a crear películas “por hobby”.

En la época muchos optaban por el cine amateur, creando pelis con medios “muy rudimentarios”, con pocos recursos económicos y humanos, muchas veces con su talento y algunos amigos. Así, Pomarón dibujaba sus propios escenarios, escribía sus guiones, rodaba con sus propias cámaras y el sonido tenía que grabarlo aparte y montarlo después. Nos lo imaginamos en la actualidad grabando su corto en menos de 24 horas y con unos resultados brillantes. 

En cuanto a los temas, trataban cuestiones sociales, como Pomarón, mientras que otros cineastas se atrevían con lo experimental y abstracto, como Pellejero, o apostaban por algo más personal, como Pedro Avellaned. 

En esos mismos años es esencial el impulso de la productora aragonesa Moncayo Films, que se encontraba a mitad de camino entre el cine amateur y lo profesional, con cineastas independientes como Antonio Maeza o Antonio Artero, o el amateur José Antonio Duce, que comienza a profesionalizarse y a hacer documentales, uno de ellos dedicado a la Zaragoza inmortal y que tiene al río Ebro como narrador de lo que ocurre en la ciudad. 

MONCAYO FILMS 

“Ese documental tuvo tanto éxito que una serie de personas –Julián Muro, Duce, Monreal, Pomarón y Emilio Alfaro– decidieron crear la productora que pretendía centrar su base en Aragón para que Zaragoza fuera la tercera ciudad en tener una industria de cine”, explica Echegoyen. ¡Los maños siempre a por todas! Realizaron cortos, documentales, muchos de ellos dirigidos por Pomarón, e incluso el largometraje ‘Muere una mujer’ (1964), de Mario Camus, que escribió el guion con Carlos Saura. La peli tuvo éxito e, incluso, quiso comprarla Paramount, aunque después el negocio no llegó a buen puerto. 

Moncayo Films produjo también ‘El rostro del asesino’ (1967), de Pedro Lazaga, que rodaron en el Monasterio de Piedra y también cosechó éxito, aunque estos aragoneses de cine lo petaron con la cinta ‘Culpable para un delito’ (1966), de José Antonio Duce, “una película aragonesa casi cien por cien”, que contó en su reparto con actores internacionales como Hans Meyer.

La rodaron en Zaragoza, pero querían huir de la temática localista y vincularla al cine europeo policíaco. De este modo, “para no localizarla en Zaragoza o en Aragón, simularon estar en una ciudad del norte de Europa, costera, y cuando llegaron al estreno, en el Cine Coliseo, hicieron un concurso ofreciendo diez mil pesetas a quien consiguiera reconocer más escenarios de la ciudad”, detalla la comisaria. ¡Nos encanta la idea de cine y concurso! Lamentablemente, la actividad de la productora no duró mucho más allá de esa década. 

CINEASTAS RECONOCIDOS

Al mismo tiempo que el cine amateur se profesionalizaba, ya trabajaban en Aragón algunos de los grandes nombres del séptimo arte en la comunidad y que todos conocemos, como Luis Buñuel, Carlos Saura, José María Forqué o José Luis Borau

Uno de esos grandes nombres es el de Fernando Palacios, director de ‘La gran familia’ (1962). “Muchos visitantes se sorprenden al ver que esta película está aquí”, ya que desconocían que su director fuera aragonés. Palacios era sobrino de Florián Rey y con él aprendió a hacer cine, sobre todo de comedia familiar, fácil, con algo de dramatismo. En la comedia otro grande es José María Forqué, que trató todos los géneros. En la exposición se le recuerda con un clásico, ‘Atraco a las tres’ (1962). 

En un cine “más fuerte” aparecen Saura y Borau. Carlos Saura con ‘La caza’ (1965), aunque en su caso “era muy difícil quedarse con una película”. Con ésta logró el oso de plata a mejor director en la Berlinale. “Lo importante de esta película es el lenguaje que Saura muestra en ella, ese ambiente claustrofóbico en los campos de Toledo: en un espacio abierto nos llega a agobiar con esos primeros planos, ese sudor, viendo cómo unos amigos que van a pasar un día acaban en unos campos donde hay restos de la Guerra Civil y donde se han luchado batallas”. 

EL CINE DE BORAU Y BUÑUEL

Se recuerda a José Luis Borau con ‘Furtivos’ (1975), una cinta muy dura “en la que algunos han querido ver ese simbolismo de la España que se vivía en la transición”, en la que se despuertan grandes pasiones que al final llevan a la tragedia. 

Y entre los grandes, Luis Buñuel representado en esta muestra por ‘Viridiana’ (1961), “Es la primera película que rueda tras su vuelta a México, gana la palma de oro, desde el Vaticano le dicen que no puede ser y acaba prohibida en España”, recuerda Begoña Echegoyen. Por suerte, una copia se salva y en 1977, tras el fallecimiento de Franco, puede estrenarse en España.

Como curiosidad que podéis conocer en esta expo, el trabajo del zaragozano Santos Alcocer, ejemplificado en la peli ‘El coleccionista de cadáveres’ (1970). “Fue director, guionista, lo hacía todo y quería triunfar en el cine”, señala la comisaria, si bien nunca llegó a tener el éxito que le hubiera gustado. 

MATERIAL DE CINE

Begoña Echegoyen indica que el trabajo de investigación “ha sido muy fácil”, ya que disponía de gran cantidad de material donde elegir, si bien por el mismo motivo “también es muy complicado decidir qué poner”. En esta parte temática de la exposición ‘Aragón y las artes’ han colaborado las filmotecas, los herederos y familiares de los cineastas, a quienes “agradecemos todo su apoyo”.  

 Además de fotografías, guiones, bocetos, cámaras de 16 y 8 mm y cartelería de películas o de festivales, como el de la primera edición del festival de cine de Huesca, el recorrido nos permite ver varios fragmentos de las películas: ‘Zaragoza, ciudad inmortal’ y ‘Culpable para un delito’ (José Antonio Duce, 1961 y 1966), ‘El desafío’ (Luis Pedro Pellegero 1963), ‘Monegros’ (Antonio Artero, 1969), ‘La gran familia’, ‘Atraco a las tres’ y ‘La caza’. 

Acabamos como hemos empezado, dando respuesta a otra pregunta. ¿Por qué ir a ver esta exposición? Begoña responde: “Todos pensamos cuando hablamos de cine aragonés en lo que vemos ahora, que realmente estamos viviendo un boom del cine aragonés, un buen momento, pero está bien saber de dónde venimos, no solamente de ‘Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza’, que todos la conocemos, o de Chomón o Florián Rey, sino conocer a estos cineastas que tenían esa pasión por el cine” y descubrir una época que también fue fascinante para el séptimo arte aragonés. 

‘Aragón y las Artes 1957-1975’ es un recorrido por la creación artística en la comunidad en una época en la que los artistas aragoneses fueron motor de las artes plásticas en España. Puede visitarse hasta el 31 de agosto de 2025 en las plantas 03 y 04 del IAACC Pablo Serrano

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La party del cine aragonés

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Tiempo de lectura: 8 minutos

La Academia del Cine Aragonés entregó el domingo los XII Premios Simón, una fiesta anual para reconocer el trabajo y talento de los profesionales aragoneses del sector audiovisual. Y como no nos perdemos una buena party, Secuenciadas asistió a la gala para celebrar la noche del cine aragonés

La actriz Patricia Coronas fue la encargada de conducir con mucho humor y vestimenta a lo aragonés la ceremonia, en la que Viki Lafuente puso el toque musical. Y como venimos a hablar de cine, os adelantamos, antes de que lleguéis al palmarés, que la película ‘La maternal’, de Pilar Palomero’, triunfó con cuatro Simones. ¡Olé tú, maña!

La presentadora, Patricia Coronas, con un bolso de lo más guay tipo adoquín del Pilar ¡La última moda! Foto de Isabel Aparicio

No obstante, los Simones estuvieron más repartidos que el premio Gordo de la Lotería Nacional, con tres premios Simón para la peli ‘Para entrar a vivir’, de Pablo Aragüés y Marta Cabrera; otros tres para el cortometraje ‘Dativa’, de Daniel Calavera y Bosnerau Producciones: y tres más para el documental ‘Fleta, tenor, mito’, de German Roda. También recibieron su reconocimiento los trabajos ‘Labordeta, un hombre sin más’, ‘El Vidal Mayor, la joya de la identidad aragonesa’, ‘Las tres revelaciones’ y ‘Luz de gas’.  

Precisamente fue el documental ‘Luz de gas’, de Ana Asión Suñer, sobre la industria del carbón y la Central Térmica de Andorra, el trabajo que logró el primer Simón de la noche, el premio a mejor obra por su contribución social. “Este premio pertenece a todas las personas que creyeron, que defendieron y que lucharon por un patrimonio y por una gente que no queremos que caiga en el olvido, los pueblos mineros del carbón”, subrayó en su discurso. Recordó también a una persona que defendió a estos pueblos, el cantautor Joaquín Carbonell, y dedicó emocionada el galardón a sus padres. 

Ana Asión Suñer, encantadísima con su última visita al dentista; al fondo Carlos Laforga, productor. Foto de Josian Pastor

Esa emoción perduró durante toda la gala en los vítores de alegría de los nominados y premiados. Si tuviéramos que conceder un premio Secuenciadas a los más animados sería para el equipazo de ‘Dativa’, jaleando a sus candidatos y a los ganadores de sus tres Simones. ¡Bravos! 

SIEMPRE EN EL RECUERDO 

Y también con mucha emoción recordaron presentadores y ganadores a los recientemente fallecidos, el director Carlos Saura y la actriz, Laura Gómez-Lacueva, dos profesionales muy queridos en Aragón y que recibieron los aplausos de una sala Mozart repleta de público, con 1.100 lovers del cine disfrutando de la fiesta. Entre ellos, el director German Roda, al recoger su Simón a mejor montaje, por el que estaba nominado junto a Nacho Blasco, y que lo dedicó muy emocionado “a una gran amiga, una de las que más me ha hecho reír en la vida, que nos ha hecho reír a todos aquí”. 

También Jorge Usón, Simón a mejor actor por la película ‘Para entrar a vivir’, quien reivindicó la necesidad de que se hagan series en Aragón, ficción aragonesa, como ‘Grupo 2 Homicidios’ en la que él participó, y emplazó a pelear para que los profesionales aragoneses no vean la necesidad de marcharse fuera de la comunidad a trabajar. Dedicó su Simón a “una de las grandes figuras de la historia de la cultura aragonesa, Laura Gómez-Lacueva, íntima amiga”, dijo, para animar a “honrar nuestra vida con la de ella, por el legado que nos dejó de amor, de tesón y de trabajo”. ¡Maravilloso, Jorge! 

El actor Jorge Usón alzando triunfalmente el Simón, Ana Roché orgullosa de su compi. Foto de Josian Pastor

Precisamente el pasado año la actriz Laura Gómez-Lacueva ganó el Simón por su trabajo en el cortometraje ‘Parresia’. También Pilar Palomero, al recoger su premio a mejor dirección, recordó a la intérprete: “una compañera que ha sido importantísima para todos los directores aragoneses y que ha sido una gozada poder contar con su talento y su cariño”.  

Ese cariño se expresó también en el vídeo in memoriam de los Premios Simón, dedicado este año a la actriz Sara Castells, la realizadora Natacha Calvo, el actor Carlos Vega, el cinéfilo y miembro de la tertulia Perdiguer, Rafael Alarcón, el productor y técnico audiovisual Luis Lasheras, al cineasta Carlos Saura y a Laura Gómez-Lacueva. 

“POR FIN NOS LO CREEMOS” 

En su discurso en la gala, y siempre al ritmo de 007, el presi de la Academia del Cine Aragonés, Jesús Marco, consideró que en Aragón “ya nos lo estamos creyendo, nos creemos que valemos, que tenemos talento (en el audiovisual)” y pidió oportunidades para los profesionales aragoneses, animando a los productores a que vengan a esta comunidad a realizar sus proyectos. 

En esta idea coincidió el miembro de la junta directiva de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Juan Vicente Córdoba, que ha sido este año embajador de los Premios Simón. Rememoró el impulso que supuso Zaragoza en los inicios de su carrera, con la película ‘Aunque tu no lo sepas’, y la excelente acogida que tuvo en la ciudad, a la que llegó de la mano de su amiga Luisa Gavasa, “que es una de las grandes embajadoras de vuestra tierra allá por donde va”. 

Elogió el gran momento que vive el cine y el audiovisual de Aragón, el surgimiento de cineastas que, con los ya consagrados, “estáis dando que hablar y en boca de todo el país”, destacó, agradeciendo también su ayuda a las instituciones aragonesas en esta materia. Y se vino arriba, claro que sí, para decirnos que tenemos que pelear para acoger la próxima gala de los Goya. “Caminemos todos juntos, hagamos crecer el cine y el audiovisual de nuestro país todos juntos de la mano y ¡larga vida a los Premios Simón!”, exclamó. 

¡VIVA LA FILMOTECA!

Lo reconocemos, estamos in love con el Premio Simón de Honor 2023, que ha recaído este año en la Filmoteca de Zaragoza. El Simón de Honor 2022, Eugenio Monesma, entregó el premio en el escenario a la vicealcaldesa de Zaragoza y consejera municipal de Cultura, Sara Fernández, la directora del departamento de investigación y archivo de la Filmoteca, Ana Marquesán, y la directora del departamento de exhibición y difusión, Toña Estévez. 

La vicealcaldesa inició su discurso recordando que, próximamente, se dedicará una calle de la ciudad a la actriz Laura Gómez-Lacueva, aunque “siempre será un homenaje muy pequeño comparado con las alegrías y la felicidad que ella nos ofreció”. Dio lectura a un mensaje conjunto de todos los trabajadores de la Filmoteca, que acaba de celebrar su 40 aniversario. 

La vicealcaldesa de Zaragoza, Sara Fernández Escuer, celebrando los 40 años de la Filmoteca de Zaragoza. Foto de Emilio Gazo

“Reiteramos hoy aquí  nuestro compromiso con la conservación y difusión del patrimonio audiovisual”, resaltó, para acabar citando unas palabras de Carlos Saura como homenaje. “Alguna vez me he parado a pensar qué hacemos nosotros, los hombres de cine,  ilusionados con el juguete que tenemos entre las manos. Ponemos la cámara ante paisajes que nos fascinan, buscamos lugares que no existen, músicas que amamos, rostros que solo vemos en nuestros sueños, deseos y pasiones que nos gustaría haber experimentado. Eso es el cine para mí. El futuro es incierto, pero llenó de posibilidades para los soñadores”. “Larga vida para la Filmoteca de Zaragoza”, concluyó Fernández. 

Ana Marquesán se animó ante el micrófono para dedicar el premio al público, “en este camino nuestro que es de ida y vuelta”. Por su parte, Toña Estévez agradeció el homenaje a los académicos y finalizó su intervención recordando que “la Filmoteca es vuestra casa. Nos vemos en el cine”. 

“NI DE COÑA”

Y con tantas emociones llegamos al final de la gala, acompañados en todo el recorrido por la increíble voz de Ana Esteban. El director Daniel Calavera, junto a todo su equipo en el escenario del Auditorio, aseguró que “ni de coña” se esperaban recoger el premio a mejor cortometraje del año en Aragón por ‘Dativa’. “Me hace mucha ilusión porque somos un cortometraje de género fantástico, que está muy castigado y hay que apoyarlo más, y porque, por fin, toda esta gente maravillosa ha recibido un premio en casa y es una pasada”. ¡¡Viva Dani y su equipo!!

El dire Daniel Calavera sorprendido por el Simón a mejor corto por ‘Dativa’ y ovacionado por su equipo. Foto de Emilio Gazo

En mejor documental, y como lo han venido petando en los premios a nivel nacional, Gaizka Urresti y Paula Labordeta se hicieron con el Simón por ‘Labordeta, un hombre sin más’. Gaizka mencionó al equipo, “que en un documental son pocos, pero no poco”, y a las instituciones que apoyaron el proyecto y permitieron una peli cien por cien aragonesa, y a quienes pidió más apoyo a la ficción. Por su parte, Paula expresó su emoción por recoger un premio en Aragón, su tierra, y dedicó el galardón a sus “cómplices”, a sus amigos y familia, y especialmente a su padre, de quien dijo que “aprendimos a ser mujeres libres, felices y vulnerables”, y a su madre, Juana de Grandes, que “sigue siendo la puñetera estrella del rock and roll”. ¡Aupa, Juana!

Paula Labordeta y Gaizka Urresti decidiendo quién se lleva el Simón a casa. Foto de Josian Pastor

Y como toda gala tiene que terminar, aunque las tres horas de esta XII edición se nos pasaron en un suspiro, el equipo de ‘La maternal’ subió al escenario para recibir el último premio de la noche, el Simón a mejor largometraje. La dire, Pilar Palomero, agradeció a sus productores Valerie Delpierre y Alex Lafuente y a las instituciones su apoyo en este proyecto. “Yo querría haber traído todo el rodaje a Aragón, y os agradezco el esfuerzo de traerlo, porque se lo difícil que era, y gracias por ayudarme a cumplir esa meta de rodar en mi tierra, que ojalá lo pueda seguir haciendo” y agradeció también el cariño que encontraron durante el rodaje en las localizaciones aragonesas (en Monegros, Sariñena, Monegrillo, Lastanosa y Poleñino). “Ojalá podamos seguir haciendo muchas películas en Aragón, sobre Aragón, y que se vean en todas partes”, deseó. 

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Pilar Palomero recogiendo el cuarto simón por ‘La maternal’ y prometiendo que seguirá rodando en su tierra, Aragón. Foto de Josian Pastor

Palmarés de la XII edición de la gala de los Premios Simón del Cine Aragonés

‘La Maternal’, de Pilar Palomero – Cuatro premios ⭐⭐⭐⭐

Mejor largometraje

Mejor dirección a Pilar Palomero

Mejor guion a Pilar Palomero

Mejor vestuario a Arantxa Ezquerro 

‘Para entrar a vivir’, de Pablo Aragüés y Marta Cabrera – Tres premios ⭐⭐⭐

Mejor actor a Jorge Usón

Mejor actriz a Luisa Gavasa

Mejor banda sonora original a Álvaro Aragüés


‘Dativa’, de Daniel Calavera y Bosnerau Producciones – Tres premios ⭐⭐⭐

Mejor cortometraje

Mejor fotografía a Manuel Buil

Mejor dirección de arte a Pilar Sicilia

‘Fleta, tenor, mito’, de Germán Roda – Tres premios ⭐⭐⭐

Mejor dirección de producción a Patricia Roda

Mejor montaje a Germán Roda y Nacho Blasco

Mejor sonido a Irene Solanas

‘Labordeta, un hombre sin más’, de Gaizka Urresti y Paula Labordeta – Un premio ⭐

Mejor documental

‘El Vidal Mayor, la joya de la identidad aragonesa’, de Isabel Soria – Un premio ⭐


Mejores efectos especiales y/o visuales a David Guirao y Emilio Gazo 

‘Las tres revelaciones’, de Manuel Sin – Un premio ⭐

 
Mejor maquillaje y peluquería a Manuel Sin y Kike Franco

‘Luz de gas’, de Ana Asión Suñer – Un premio ⭐

‘Luz de gas’, de Ana Asión Suñer – Un premio ⭐

Mejor obra por su contribución social 

⭐ Simón de honor 2023 ⭐

Filmoteca de Zaragoza 

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“El cine me ha dado algunas de las mayores satisfacciones de mi vida y me ha hecho mejor persona”

“El cine me ha dado algunas de las mayores satisfacciones de mi vida y me ha hecho mejor persona”

Tiempo de lectura: 10 minutos

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Cinéfilo, profesor, escritor, presentador, director junto a David Trueba del documental ‘La silla de Fernando’, incluso extra en películas y cortometrajes, la carrera de Luis Alegre Saz quedó marcada desde su infancia por su padre, que le transmitió su pasión por la cultura y el cine, y su madre, de quien heredó su amor por las personas y la enseñanza. 

Nacido en Lechago (Teruel, 1962), estudió empresariales, aunque siempre ha estado vinculado al séptimo arte. A los ocho años se enamoró por primera vez viendo una película, ‘Del rosa… al amarillo’, y a los once ya dirigía un cineclub y escribía reseñas de películas. Dice del cine, ese arte que nos hace soñar y vivir en otros mundos, que también le ha hecho mejor persona. Conocemos a Luis Alegre en este nuevo Secuenciando a. 

¿Cómo surge tu idilio con el mundo del cine?

El origen de mi idilio con el mundo del cine está clarísimo porque tuve la suerte de que mi padre, que era un campesino de Lechago, de un pueblecito del Teruel profundo, tenía una enorme sensibilidad hacia la cultura, la literatura, el periodismo, el cine, y él me contagió todas sus pasiones. Recuerdo irme con él al huerto de la mano, recitándome poemas de Machado, hablándome de películas de Alfred Hitchcock, de Ingrid Bergman, de Buñuel, al que él había conocido en Francia porque iba de vez en cuando allí a trabajar a la vendimia. Allí nació, sin lugar a dudas, y desde muy pequeño, mi fascinación por el mundo del cine. 

¿Qué te atraía especialmente de ese mundo?

Voy a decir un tópico, pero es que es verdad, el cine te permitía soñar, volar a otros mundos, y eso es una experiencia muy fascinante. Y te permitía enamorarte. La primera vez que me enamoré fue viendo una película, con 8 años, ‘Del rosa… al amarillo’, en la que me enamoré completamente de la niña protagonista. Y algo que es capaz de provocar esos sentimientos y esas sensaciones tan poderosas, inevitablemente te engancha y, de alguna manera, me convertí en un adicto a algo que me provocaba tanta emoción y sensaciones tan agradables e insólitas, tanta felicidad. Luego, con el paso del tiempo, además, es un arte que sirve también para abrirte los ojos a determinadas realidades colectivas, individuales, te enseña muchísimas cosas sobre ti mismo, sobre la condición humana, y por eso el cine es para mí algo tan hipnótico y tan grande, porque de alguna manera te vuelve mejor persona. 

A pesar de esa temprana fascinación por el cine, luego estudiaste empresariales

Sí, mi padre también ahí fue fundamental. Con 18 años, las circunstancias económicas de mi familia no me permitían irme a estudiar cine o periodismo a Madrid o Barcelona. Mi padre me dijo: “hijo mío, tu puedes seguir amando el cine, puedes seguir escribiendo, puedes seguir haciendo todo sin necesidad de estudiar, y te recomiendo que estudies economía porque te va a ayudar a entender mejor el mundo, además se te dan muy bien las matemáticas y eso te puede facilitar el estudio”.

Le hice caso y, por otro lado, es que yo tenía desde niño otra vocación, relacionada con la enseñanza. Mi padre era cultísimo, pero completamente autodidacta, y mi madre dejó de estudiar a los once años porque estalló la Guerra Civil y dejó de ir a la escuela, pero en nuestra casa siempre se respiró un amor muy grande por la enseñanza. En nuestra casa de Lechago se alojaban las maestras que iban al pueblo y mi madre entabló una amistad especial con una de ellas, con Doña Elvirín, que nos marcó a todos. Crecí respirando amor por la enseñanza y con once o doce años ya daba clases particulares a mis compañeros y a chicos más jóvenes.

Al estudiar empresariales, más que para trabajar en una empresa, lo que me apetecía y conseguí era convertirme en profesor de universidad alrededor de las materias que estudié. Y mi padre tenía razón, porque he logrado combinar eso con mi dedicación al periodismo cultural y cinematográfico, mi activismo cultural, y mi dedicación también a hacer un documental como ‘La silla de Fernando’. En ese sentido, estoy muy satisfecho, vete a saber qué hubiera sido mi vida si aquí hubiera habido una escuela de cine o de periodismo y hubiera elegido una de las dos; nunca se sabe, igual hubiera sido menos feliz. 

Te hemos visto haciendo de extra en películas, cortometrajes, también detrás de la cámara en el documental ‘La silla de Fernando’, ¿en algún momento pensaste en dedicarte de manera más exclusiva al mundo del cine, delante o detrás de las cámaras?

No, he dedicado más tiempo al cine del que yo pensaba que iba a poder dedicar y me siento afortunado por eso, porque en la universidad he dado clases durante muchísimos años, pero con un contrato de dedicación parcial, que me permitía tener margen para dedicarlo a mis actividades relacionadas con la cultura, el cine y el periodismo.  

Has presentado tertulias, moderado debates, impulsado actividades culturales. ¿Hay alguna que recuerdes con más cariño o por la complejidad que supuso ponerla en marcha o desarrollarla?

Con once años empecé a dirigir un cineclub, en el colegio donde estudiaba, porque el tutor que teníamos se daba cuenta de que yo estaba hablando todo el rato de películas, de actores, de directores, y me propuso dirigir el cineclub, moderar los cinefórums después de las proyecciones, escribir reseñas de las películas, y lo pienso y digo: «pues tantos años después sigo haciendo un poco lo mismo» (ríe), y eso también me parece bonito. He hecho y hago muchísimas cosas, y al ciclo de La Buena Estrella, que dirijo en la Universidad de Zaragoza y que nació en 1996, que ha cumplido 27 años, le tengo mucho cariño porque me ha dado muchas alegrías y me ha permitido conocer y cultivar la amistad de gente a la que admiro y que, en muchas ocasiones, se han convertido en amigos. 

Pero también los festivales de cine, como el de Tudela, que dirijo, me dan muchas satisfacciones; otros en los que colaboro, Málaga, La Almunia, Jaén, Almería, Huesca, Zaragoza en ciertas etapas. Porque otra de mis pasiones, también contagiada en mi casa, por mi madre, es mi gusto y mi amor por la gente, y los festivales y ciclos de coloquios me han permitido conocer y tratar y cultivar la amistad de mucha gente relacionada con el cine, y lo seguiré haciendo hasta que el cuerpo resista. 

Otra actividad que me ha permitido disfrutar del cine más allá de ver las películas es el periodismo. Desde que empecé a escribir con once años, en los 80 en la universidad, luego lo hice en Andalán, en Heraldo de Aragón, en Radio Zaragoza Cadena SER, en multitud de radios y revistas, y eso también me ha permitido conocer la trastienda del mundo del cine y de sus protagonistas y me ha provocado muchas alegrías, satisfacciones y me ha enriquecido, me ha convertido en una persona mejor.

«Berlanga, Azcona y Fernán Gómez son para mí la Santísima Trinidad»

Conoces a muchísima profesionales del cine precisamente por estas actividades, ¿hay alguno que sorprendería al público si lo conociera en persona porque no se esperaría como es?

Es una pregunta compleja, porque no se qué imagen tiene para la inmensa mayoría del público Javier Bardem, por ejemplo, pero es un ser completamente cálido, entrañable, adorable, uno de mis grandes amigos y un tipo de lo más cariñoso y generoso, y a veces tengo la sensación de que la gente percibe de él una imagen que no se corresponde con esa realidad que yo vivo con él desde hace 32 años que lo conozco; por poner un caso muy señalado. 

¿Qué género cinematográfico te apasiona?

Soy de gustos muy versátiles, porque lo que me gustan son las películas que me conmuevan, que me diviertan, que me exciten intelectualmente, que me hagan pensar que la vida merece la pena porque exista esa película que me ha despertado una sensibilidad, porque me ha despertado emociones sublimes o maravillosas o simplemente porque me ha entretenido, me ha hecho reír, me ha ayudado a comprender la condición humana, a ser más empático, más solidario, más sabio, cualquier película que consiga alguno de esos objetivos, aunque sea pequeño, me gusta. Entre mis películas favoritas hay muchos géneros, me gustan mucho las comedias románticas, las tragicomedias de Berlanga y Azcona, me gusta muchísimo el cine negro, el melodrama romántico, el cine cómico de Buster Keaton y Charles Chaplin, ‘El apartamento’ que es una tragicomedia, pero que en el fondo no tiene género. Me gustan también bastantes películas del oeste, westerns, John Ford. Y me gusta mucho Woody Allen o de los españoles, Berlanga, Azcona y Fernán Gómez son para mí la Santísima Trinidad

Las plataformas han llegado para quedarse, ¿le han hecho un flaco favor al cine o están ayudando?

Las plataformas tienen, como todo en la vida, sus luces y sus sombras, pero compensan las luces con diferencia. En primer lugar, han revitalizado la industria, se hacen más películas y más series que nunca y eso significa que la industria es más potente y más rica que antes, y que los profesionales tienen más trabajo. 

Las plataformas han aumentado la oferta de una manera abrumadora para los espectadores. Claro que tienen inconvenientes en el sentido de que esos espectadores que se quedan enganchados a las plataformas pues van al cine con menos frecuencia y eso también condiciona el tipo de cine mayoritario que se hace o que merece la pena hacerse desde un punto de vista económico. Y hay un tipo de cine que parece bastante condenado a la marginalidad en las salas, aunque internet también propicia nuevos circuitos para que esas películas se acaben viendo. 

Es un asunto muy completo para resumir, pero diría que las plataformas han revitalizado la industria audiovisual, y desde ese punto de vista me parecen muy interesantes, que han aumentado la oferta de productos audiovisuales, películas, documentales, series, y eso creo que es muy bueno, que el espectador tiene más entre donde elegir, pero que al mismo tiempo han supuesto un golpe para las salas de cine tradicionales, que se ven obligadas a adaptarse a los nuevos tiempos y que también condena a la marginalidad, en esas salas de cine, a un cine más minoritario. En cualquier caso, creo que están revolucionando el mundo audiovisual y debemos adaptarnos a esa situación y tratar de potenciar sus luces y que las sombras no sean capaces de arruinar una cultura cinéfila que, a veces, parece que está condenada a la marginalidad, 

«El audiovisual aragonés vive un momento completamente excepcional, muy alentador y muy brillante»

¿Te gusta maratonear series? ¿Alguna recomendación?

No, yo es que tengo tantas cosas en la cabeza, tantas cosas que hacer y tantas tareas, que veo las series con cuentagotas. Soy cinéfilo, pero no soy seriéfilo, pero de vez en cuando si hay una gran serie, como ‘The wire’ o ‘Los Soprano’, en series se pueden hacer también obras maestras, y las obras maestras no suelo perdérmelas. Pero también me pierdo, porque como hay tantas, a veces eso me produce una cierta ansiedad, saber que hay cosas que no me puedo perder y que me pierdo por fata de tiempo y por excesiva oferta. Esa es una pega que le veo a las plataformas, que me produce esa ansiedad, pero he de aprender a vivir con ella, a relajarme y saber que no puedes ver todo, ni siquiera lo mejor.

Películas que todo el mundo debería ver 

He nombrado películas que son debilidad mía, pero yo diría que en el cine español hay cinco películas que yo recomendaría de una manera muy entusiasta que son ‘Viridiana’, de Luis Buñuel; ‘Plácido’ y ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga; ‘El extraño viaje’, de Fernando Fernán Gómez; y ‘La caza’, de Carlos Saura. Por diferentes razones, me parecen películas fundamentales y que forman parte, además, de la edad de oro del cine español, que va de finales de los años 50 hasta mediados de los años 60. Ahí se provocó una coincidencia de los mejores, en su mejor momento, con Berlanga, Azcona, Fernán Gómez, Carlos Saura, que dieron origen a esas maravillas de películas. 

En cine internacional es que hay cientos de películas que adoro, ‘El apartamento’, de Billy Wilder; ‘Luces de la ciudad’, de Charles Chaplin; ‘El maquinista de la general’, de Buster Keaton; o ‘Carta a una desconocida’, de Max Ophüls ‘Retorno al pasado’, de Jaques Tourneur; ‘El hombre que mató a Liberty Valance’, de John Ford, de los clásicos. Pero en los últimos cuarenta años hay películas de Woody Allen, de Tim Burton, de David Lynch, de Paul Thomas Anderson, que me encantan. 

¿Cómo ves el panorama audiovisual aragonés?

Está viviendo un momento completamente excepcional, como nunca lo ha vivido en su historia. Aragón ha dado a ilustres como Segundo de Chomón, Florián Rey, Luis Buñuel, Saura, Forqué, y en los años 60 y 70 muchos de ellos coincidieron haciendo cine y fue muy brillante, porque también estaba Antón García Abril como músico, Paco Martínez Soria como uno de los actores más populares de España. Pero si nos ceñimos al siglo XXI, el momento que estamos viviendo ahora, desde hace unos años, es muy alentador, muy brillante, con talentos desde que Miguel Ángel Lamata en 2004 estrenó ‘Una de zombis’, hasta ‘La maternal’, de Pilar Palomero, y el documental sobre Labordeta, de Gaizka Urresti y Paula Labordeta. Ha habido una acumulación de gente nacida en Aragón, algunos de ellos siguen trabajando en Aragón, profesionales de todo tipo, directores, intérpretes, técnicos, que me parecen de primera categoría y esto solo es el comienzo, nos van a seguir dando muchas alegrías en los próximos años y solo podemos felicitarnos y tratar de incentivar y de alentar ese periodo de esplendor.

¿Cómo puede hacerse?

Ofreciendo infraestructuras y apoyos. Infraestructuras como platós, estudios, también educación, potenciar la formación audiovisual, ayudas del Gobierno de Aragón a través de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, las Film Commission que también hacen una labor extraordinaria. Una combinación de estímulos públicos, privados, de infraestructura, de formación, potenciar el territorio como tierra de rodajes, que es algo que se está haciendo, Aragón es una tierra privilegiada para acoger rodajes de todo tipo porque tiene escenarios de todo tipo.

«Estoy escribiendo un libro sobre el director de cine Antonio del Amo. Su vida es como un espejo del cine español y de la España de su tiempo, desde la Guerra Civil a la Transición«

¿Qué es el cine para Luis Alegre?

Es un arte y una fábrica de emociones provocadas de una manera completamente original, a través de la imagen y del sonido, y que me ha dado algunas de las mayores satisfacciones de mi vida y me ha hecho mejor persona.

Se bromea muchas veces con la cantidad de amigos que tienes en el mundo del cine, pero ¿cuántos amigos tienes, los has contado alguna vez?

No, ¡ni pienso! (ríe) Pero cuando hablo de las satisfacciones del mundo del cine incluyo también la cantidad de gente a la que he conocido gracias al mundo del cine

¿En qué trabajo podremos encontrarte próximamente?

Ahora estoy escribiendo un libro sobre un director de cine muy desconocido, español, que se llama Antonio del Amo, que empezó a hacer cine nada más estallar la Guerra Civil, empezó a hacer documentales al servicio del bando republicano y su última película la estrenó el año que murió Franco. Su carrera coincide casi exactamente con el franquismo y tiene una vida de lo más apasionante. Es el abuelo de Rodrigo Sorogoyen, aunque apenas tuvo relación con él porque murió cuando Rodrigo tenía nueve años, lo conoció muy poco, pero su vida es muy apasionante porque en ella se cuela la España de la Guerra Civil, de la posguerra, de la dictadura, de la transición y es como un espejo del cine español y de la España de su tiempo, con detalles extraordinarios. Tardaré un par de años en publicarlo, porque ahora estoy en proceso de investigación.

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Aragoneses de Goya

Aragoneses de Goya

Tiempo de lectura: 8 minutos

Si Francisco de Goya pudiera conceder los premios Goya, ¿a quiénes se los entregaría? Nuestro pintor más universal seguro que estaría muy satisfecho con los aragoneses reconocidos con el ‘cabezón’ en la última gala de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, celebrada en Sevilla. 

Habría flipado con ‘As bestas’ (¡como todos!), aunque él algo ya predijo hace dos siglos al pintar ‘Duelo a garrotazos’, que bien podría haber inspirado algunas escenas a la zaragozana Isabel Peña a la hora de escribir esta historia a cuatro manos junto a Rodrigo Sorogoyen, director de la peli. Y nos imaginamos a la oscense Yasmina Praderas, junto a sus compañeros, trabajando en la Quinta del Sordo, rodeada de las Pinturas Negras, para empaparse del ambiente de buen rollo necesario para trabajar en el sonido de esta misma cinta. A tope de tensión. 

Goya habría hecho muy buenas migas con Labordeta, y con los creadores de su documental, Paula Labordeta y Gaizka Urresti, porque alguien que trabajó en la Corte seguro que tuvo tentaciones muchas veces de mandar a los nobles “a la mierda”. Y hubiera formado una dupla galáctica con Carlos Saura. ¡Imaginad qué peliculones podrían haber salido de unir tanto talento! Y de combinar a las dos estrellas errantes con el polifacético cantautor, escritor y político. Nos quedamos locas solo de pensar en las posibilidades…

Por eso pensamos que el maestro estaría más que feliz de ver su nombre unido al de estos creadores y orgulloso del talento aragonés que brilló de nuevo en los Goya, en una gala de tres horas y veinte minutos de duración dedicada a la memoria de Carlos Saura, fallecido el pasado viernes 10 de febrero.

Isabel Peña sujeta el Goya con firmeza tras ganar el premio por su guion de ‘As bestas’ (Foto: Ana Belén Fernández. Cortesía de la Academia de Cine)

‘As bestas’ fue la gran triunfadora de la noche, con nueve galardones, entre ellos los de dos aragonesas muy cracks, Isabel Peña y Yasmina Praderas. Isabel ha conseguido su segundo Goya por el guion original de este filme, escrito junto a Rodrigo Sorogoyen, y que ha recibido “con muchísima alegría, sobre todo por lo que significa para mi película”. 

Aunque ganar premios siempre está muy bien, “la respuesta del público es el premio real, y si es una frase hecha no me importa, porque es totalmente cierto”, asegura a Secuenciadas. Este thriller rural a lo gallego reina en las salas desde su estreno en noviembre: “lo más importante es que la película haya llegado al público, que de alguna forma ‘As bestas’ pueda revitalizar un poco la taquilla española, que quizá gente que llevaba tiempo sin ir al cine haya ido a verla” y piense en seguir disfrutando del cine español. También ha conquistado a la crítica, que “nos ha tratado muy bien desde el principio”.  

EL PROCESO

Isabel Peña conoció la historia real en la que se basa la película a través de una noticia de prensa en 2015. “Me fascinó todo lo que se contaba y lo que no se contaba en esa noticia”, recuerda. Y más allá de esos elementos de thriller rural “que estaban ahí como latiendo”, lo que impresionó a Isabel y, después, a Rodrigo fue la historia de Margo Pool, “que continuaba en esa aldea cada vez más vacía, conviviendo con los, quizá, asesinos de su marido, porque aún no estaba demostrado” en ese momento. “Supimos que ahí había un personajazo”, rememora. 

¿Y cómo se escribe a cuatro manos? Pues con el nivel pro que ya tienen Rodrigo e Isabel después de tantos guiones juntos, el proceso funciona de maravilla. Es un trabajo “que nos gusta y nos divierte mucho, en el que compartimos todo desde el principio, hablamos mucho durante meses, nos documentamos, investigamos, viajamos a Galicia e intentamos conocer todo sobre los temas de los que queremos hablar y sobre los personajes de los que estamos hablando”. También hablan sobre la estructura, aunque con ‘As bestas’ “llegó muy rápido, supimos que queríamos contarla así, con los dos puntos de vista”. 

Y después de esos meses “donde se habla mucho y se escribe poco”, llega la hora de escribir. Estructuran la película secuencia por secuencia en una pizarra y dividen el guion para que cada uno escriba el 50 por ciento. “Cuando hemos acabado de escribir nuestra mitad, nos las cambiamos, tomamos muchas notas y cada uno se queda con la mitad del otro para ejecutar esos cambios que hemos pactado y así versión tras versión hasta que llega la hora del rodaje y seguimos escribiendo durante el rodaje, seguimos buscando cómo mejorar, cómo simplificar y cómo conseguir que haya cada vez más verdad en nuestro guion”. 

Pagaríamos por ver todo el proceso que los ha llevado a triunfar en los Goya, en cuya gala Isabel tuvo unas palabras de cariño para la familia de Saura, de quien dijo que “seguiremos viendo sus películas y aprendiendo de ellas una y otra vez”; así como agradeció a Margo Pool porque, “en momentos de tanta crispación e intolerancia, la lección que nos has enseñado es que hay que vivir y se debe vivir sin odio”. 

Aitor Berenguer, Yasmina Praderas y Fabiola Ordoyo, felices con sus tres ‘cabezones’ (Foto: Ana Belén Fernández. Cortesía de la Academia de Cine)

MEJOR SONIDO

Aitor Berenguer, Fabiola Ordoyo y Yasmina Praderas se hicieron con el Goya a mejor sonido por ‘As bestas’, un premio que la oscense recibe “con mucha emoción e ilusión”. “Fue bonito porque por suerte ‘As bestas’ había sido nominada en muchas especialidades y nos pudimos juntar mucha gente del equipo para poder celebrar y compartir la ilusión por el hecho de estar nominados, que ya es mucho, y fue una noche inolvidable”. 

Para Praderas era su segunda nominación a los Goya, ya que en 2020 compitió por la estatuilla a mejor sonido con la película ‘Quien a hierro mata’, de Paco Plaza.  Al escuchar su nombre en Sevilla “no me lo creí, pensé que no era posible, porque el resto de los compañeros que estaban nominados tenían unos proyectos bastante potentes y la verdad es que, hasta que no se dijo el nombre, no sabía que podía pasar”, reconoce a Secuenciadas. 

Dedicó su ‘cabezón” a su compañero de trabajo Marc Orts, dado que “empecé con él, fui ayudante de mezclas suya, es un hombre que tiene una trayectoria excelente y que es un gran profesional, y él me ha apoyado siempre, me ha dado alas para seguir”. También tuvo palabras de agradecimiento para su familia y amigas de Huesca. De momento, el Goya está en su puesto de trabajo y pronto viajará a la capital mundial (Huesqueta de nuestros amores) para que Yasmina celebre junto a su familia y amigos este reconocimiento.

Gaizka Urresti y Paula Labordeta pletóricos con su Goya. (Foto: Ana Belén Fernández. Cortesía de la Academia de Cine)

‘LABORDETA, UN HOMBRE SIN MÁS’

En la categoría de mejor documental nos llevamos una enorme alegría, dado que ganó ‘Labordeta, un hombre sin más’, de Paula Labordeta y Gaizka Urresti. El director, aragonés de adopción, explica a Secuenciadas que vivió la noche “con mucha ilusión”, porque desde el estreno de la peli su objetivo era llegar ahí, pero “es cierto que era muy difícil este año, con la presencia de cinco documentales y dos de ellos dirigidos por dos de los mejores directores de este país, Isabel Coixet y León de Aranoa, pero se había creado una corriente favorable a nuestra película, porque emociona y por el personaje que retrata”. 

Aunque el empeño “era complicado”, porque “cualquiera de las cinco era digna vencedora”. Recibirlo fue “una explosión de alegría, porque es un proyecto que nos ha costado mucho tiempo levantarlo, se ha levantado al cien por cien con dinero aragonés, una parte pública y otra privada, de mi productora, y no ha sido un camino fácil” porque algunas instituciones dijeron que no, las televisiones nacionales no mostraron interés. “El proceso de financiación costó muchísimo, pero no dejamos de creer, pensamos que merecía la pena contar esta historia desde Aragón al mundo y ahí está el fruto, los premios Forqué y Goya que son los mejores premios del país, y la segunda película más taquillera, con 30.000 espectadores, y con el público que se emociona, que corea el ‘Canto a la libertad’ y que aplaude al final de las proyecciones”, algo que nos ocurrió a nosotras cuando pudimos disfrutar del documental en las salas.  

Por su parte, Paula Labordeta aseguró en la gala que dirigir esta película “ha sido una delicia, un viaje increíble” y dedicó el premio a la gente que quiere, a su padre, y a la Academia “que esta noche ha hecho a mucha gente feliz, entre ellos a mi madre, Juana de Grandes que, aunque ella no lo sepa, es la puñetera estrella del rock and roll”.

Carmen Maura presenta el momento más importante de la noche. (Foto: Alberto Ortega. Cortesía de la Academia de Cine)

UNA ESTRELLA ERRANTE  

Si hubo un protagonista de la gala, fue el cineasta oscense Carlos Saura. La ceremonia comenzó al ritmo de ‘Cantares’, con la voz de Manuel Carrasco, para dejar paso al emotivo homenaje al Goya de Honor 2023. La actriz Carmen Maura explicó emocionada que en la película ‘¡Ay, Carmela!’ encontró a un Saura “muy inesperado”, porque imaginaban a un hombre serio y “fue una sorpresa maravillosa encontrarse con una persona tierna, cariñosa, comprensiva, que nos dejó libres y que era gracioso. Él no tenía ni idea de la marca que me había dejado como actriz para siempre”, apuntó. 

En el escenario, y tras dos minutos de aplausos, Ana Saura señaló que su padre se había ido “trabajando hasta el último minuto, enseñándonos que hay que vivir apasionadamente, que la imaginación no tiene límites, que hay que dedicarse a lo que a uno le gusta y que la cultura es lo más importante, que tenemos que potenciarla porque es nuestro legado y futuro”. Su hermano Antonio tuvo un bonito recuerdo para las cuatro mujeres que marcaron la vida de su padre: Adela Medrano, madre de Antonio; Geraldine Chaplin; Mercedes Pérez y, desde hace treinta años, Eulalia Ramón. 

La actriz leyó una nota escrita por Saura, en la que el cineasta dio las gracias a su cuidadora, Elsa, al personal sanitario del Hospital General de Villalba, del centro de atención primaria y al equipo de paliativos domiciliarios de este municipio. “La sanidad pública se merece que la cuiden tal y como el personal público nos cuida a nosotros”, defendió Eulalia Ramón. 

“A mis 91 años recién cumplidos no podría haber tenido mayor satisfacción que recibir por parte de la Academia el Goya de Honor”, dejó escrito el cineasta, para afirmar que, en su vida, había sido “muy afortunado, rodando más de 50 películas”. “He traspasado los límites que me proponía de joven, he tenido seis hijos y una hija, una docena de nietos y una bisnieta, me considero una persona afortunada”, expresó, dando las gracias también a quienes han colaborado en sus películas, especialmente a sus actores y actrices favoritos.  

“Estaré feliz si el cine que he hecho ha sumado algo de inspiración a la brillante generación de directores de hoy. Me veo reflejado como una estrella errante en la inmensidad del cosmos; siempre dije que la imaginación es más rápida que la velocidad de la luz”. Te recordaremos mirando al cielo y aprendiendo con tus películas, maestro. 

RECUERDO A VILLARONGA 

Los Goya contaron también con otros ilustres aragoneses, como la directora Pilar Palomero, nominada por su película ‘La maternal’; los cracks de Entropy Studio, nominados a mejores efectos especiales por ‘13 exorcismos’; la también cineasta Paula Ortiz, que presentó el premio a mejor guion original que entregó a la zaragozana Isabel Peña; y el gran Fernando Esteso, que presentó a su vez a los nominados a mejor corto documental. 

Esteso recordó, además de a Carlos Saura, al director Agustí Villaronga, fallecido el pasado mes de enero, “un gran director y amigo”. “He tenido la oportunidad de trabajar bajo sus órdenes, un gran director de actores y con un sentido del humor increíble”, aseguró. “Solo espero que tanto Carlos como Agustí, que estarán ya escribiendo el guion de su próxima película, tengan un recuerdo para mí, porque más temprano que tarde nos volveremos a encontrar”, dijo emocionado y emocionándonos a todos, aunque esperamos que ese reencuentro tarde en producirse, Fernando.   

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Nominados a los Premios Simón 2022

Nominados a los Premios Simón 2022

Tiempo de lectura: 3 minutos

Listado de nominados a los Premios Simón del Cine Aragonés 2022. La Academia del Cine Aragonés concederá sus premios en una gala que se celebrará el próximo 25 de junio en Huesca.

NOMINACIONES A MEJOR LARGOMETRAJE


Armugán – El último acabador, de Jo Sol
Buñuel, un cineasta surrealista, de Javier Espada
García y García, de Ana Murugarren
Héroes. Silencio y Rock&Roll, de Alexis Morante


NOMINACIONES A MEJOR DOCUMENTAL


Ansó: rasmia, funcias y muita historia, de Isabel Aparicio
Los acordes de la memoria, de Fernando Vera
Los muros vacíos, de José Manuel Herráiz e Isabel Soria
Rosa Rosae. La Guerra Civil, de Carlos Saura
Vilas y sus dobles, de Germán Roda

NOMINACIONES A MEJOR CORTOMETRAJE


For Pete’s Sake, de Gerald B. Fillmore
Hold for applause, de Gerald B. Fillmore
No te verán correr, de Miguel Casanova
Parresia, de Ignacio Lasierra
Vuelve con mamá, de José Manuel Herráiz


NOMINACIONES A MEJOR DIRECCIÓN


Gerald B. Fillmore, por For Pete’s Sake
Ignacio Lasierra, por Parresia
Javier Espada, por Buñuel, un cineasta surrealista
José Manuel Herráiz, por Vuelve con mamá
Miguel Casanova, por No te verán correr


NOMINACIONES A MEJOR DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN


Ana Sanagustin, por No te verán correr
Camino Ivars, por Vuelve con mamá
Inés Laporta, por Parresia
Isabel Soria, por Los muros vacíos
Raúl García Medrano, por Héroes. Silencio y Rock&Roll


NOMINACIONES A MEJOR ACTOR


Gerald B. Fillmore, po For Pete’s Sake
Gerald B. Fillmore, por Hold for applause
Nacho Rubio, por La pared
Rafa Maza, por Vuelve con mamá
Saúl Blasco, por Vuelve con mamá


NOMINACIONES A MEJOR ACTRIZ


Alba Gallego, por Vidas apiladas
Laura Gómez-Lacueva, por Parresia
Marina Herranz, por Parresia
Rosa Lasierra, por Vuelve con mamá
Viki Lafuente, por Aquí y Más Allá


NOMINACIONES A MEJOR FOTOGRAFÍA


Adrián Barcelona, por Pierres Vedel y la magia del agua
Daniel Vergara, por Armugán – El último acabador
Isabel Aparicio Sainz de Varanda, por Ansó: rasmia, funcias y muita historia
José Manuel Herráiz, por Los muros vacíos
Sergio de Uña, por Héroes. Silencio y Rock&Roll


NOMINACIONES A MEJOR GUION


Gerald B. Fillmore, por For Pete’s Sake
Ignacio Lasierra, por Parresia
Isabel Soria y José Manuel Herráiz, por Los muros vacíos
José Manuel Herráiz, por Vuelve con mamá
Miguel Casanova, por No te verán correr


NOMINACIONES A MEJOR MONTAJE


Ignacio Estaregui, por Parresia
José Manuel Herráiz, por Los muros vacíos
Nacho Blasco, por Héroes. Silencio y Rock&Roll
Carlos Saura, por Rosa Rosae. La Guerra Civil
Emilio Gazo, por Vuelve con mamá


NOMINACIONES A MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL


Chus Fernández, por Tren a Saturno
Jesús Aparicio, por Ansó: rasmia, funcias y muita historia
Juanjo Javierre, por Armugán – El último acabador
Luis Giménez, por Parresia
Sergio Jiménez Lacima, por No te verán correr

NOMINACIONES A MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA


Ana Bruned, por Héroes. Silencio y Rock&Roll
Irene Tudela, por Vuelve con mamá
Kike Franco, por Aquí y Más Allá
Laura Liñán, por Golosinas
Virginia Maza, por Elvira de Hidalgo. Donare la Divinità


NOMINACIONES A MEJOR VESTUARIO


Ana Sanagustin, por No te verán correr
Ana Sanagustín, por La pared
Asociación «A Cadiera» de Ansó, por Ansó: rasmia, funcias y muita historia
Laura Sanz, por Vuelve con mamá
Silvia Puyal, por Aquí y Más Allá


NOMINACIONES A MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA


Ainhoa Sánchez, por La canción del loco Ralph
Álvaro Sancho Mauleón, por La sombra de quien fui
Arkady Gil Cortés, por García y García
Luis Sorando, por Vuelve con mamá
Sara Abecia y María Espinosa, por Atada


NOMINACIONES A MEJOR SONIDO


Álvaro Pérez y Jesús Aparicio, por Golosinas
Dani Orta, por Héroes. Silencio y Rock&Roll
Irene Solanas, por Parresia
José Manuel Herráiz y Emilio Gazo, por Los muros vacíos
Leo Dolgan, por Armugán – El último acabador


NOMINACIONES A MEJORES EFECTOS ESPECIALES


Álvaro Mazarrasa, por Buñuel, un cineasta surrealista
Emilio Gazo, por Vuelve con mamá
Jaime Cebrián Orgaz, por García y García
Javier Toledo y Paul Lacruz, por Armugán – El último acabador
José Ángel Guimerá y Cristina Vilches, por Tren a Saturno


NOMINACIONES A LA MEJOR OBRA POR SU CONTRIBUCIÓN SOCIAL


Golosinas, de Jorge Aparicio
La calle, de Leonor Bruna
Los acordes de la memoria, de Fernando Vera
Rosa Rosae. La Guerra Civil, por Carlos Saura
Voiceless, El Genocidio Silenciado, por Víctor G.Villavieja

⭐️ SIMÓN DE HONOR 2022 ⭐️

Eugenio Monesma Moliner

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