El director zaragozano Javier Calvo llega a los cines de toda España este viernes con la película ‘Cariñena, vino del mar’, su primer largo de ficción. El filme adapta la novela autobiográfica ‘Cariñena’, del escritor y periodista gallego, pero aragonés de adopción, Antón Castro.
Antón Castro, Javier Calvo y Diego Garisa. Tres seres de luz que os harán muy felices si vais al cine.
Un joven gallego que trata de huir del servicio militar recala en Zaragoza, donde acaba viviendo con un grupo de objetores de conciencia. Para ganar algo de dinero, le sugieren que vaya a Cariñena para trabajar en la recogida de la uva. Allí vivirá el verano que cambiará su vida.
Con motivo del I Encuentro Nacional de Festivales de Cine, que se ha desarrollado del 16 al 18 de junio en Zaragoza, en Secuenciadas hemos podido disfrutar de un pase especial de la película, una delicatessen que nos ha emocionado y divertido, una película “llena de luz”, tal y como la definió su director, Javier Calvo, momentos antes de la proyección en los Cines Palafox.
La cinta nos lleva “al verano de nuestra vida”. Es una road movie “de transición a la edad adulta”, situada en el año 1978, en un momento también de transición política del país, explicó el dire a los medios de comunicación presentes en el acto.
La historia habla de “encontrarse uno a sí mismo, de ese verano que hemos vivido todos en el que nos hemos enamorado y hemos tenido amigos que parecían que iban a ser para siempre, en el que empezamos a saber quiénes éramos”.
Un paseo por el mar de Cariñena.
Pero, especialmente, “en estos tiempos en los que hay una cierta tendencia un tanto insana a mostrar en el cine y en la literatura, en las artes, la parte más oscura del ser humano, yo apuesto decididamente por todo lo contrario, apuesto por hablar de amor, de la amistad y de todo lo que nos une”, afirmó Calvo que, sin duda, es un ser de luz.
Quiso adaptar la historia de Antón Castro porque le pareció una novela “muy sencilla y muy sincera”. “Me gustan las historias que son como las canciones pop, directas y que llegan”, subrayó, considerando que el protagonista es “un antihéroe” como podemos ser cualquiera de nosotros en nuestras vidas.
Además, le interesó la época en que transcurría la acción, un momento de transición del país que encajaba bien con ese momento de transición personal del protagonista, todo ello rodado en un paisaje único, el de las viñas de Cariñena.
Director y protagonistas, todos guapísimos en el photocall de la película.
Un viaje precioso en ‘Cariñena, vino del mar’
El también zaragozano Diego Garisa encarna a Antón, el gallego, que ha afrontado este personaje con “responsabilidad”, pero también desde la libertad que le han dado para interpretarlo. “Ha sido un viaje precioso, también por hacerlo en casa, en localizaciones en las que he estado con mi familia y con mis amigos toda la vida, y ha sido absolutamente emocionante”, aseguró.
Para adoptar el acento gallego, Diego se marchó una semana a Coruña con una lingüista, para practicar con la fonética y “hacer oído”. Además de la posibilidad de ver una Zaragoza de otra época, esta película le ha permitido “reconectar con vivir más lento, escuchándote”, en este viaje de iniciación y de encontrar tu identidad, “pero desde un sitio en calma”.
El escritor y periodista Antón Castro, que como VIP que es en esta historia ya había visto la película antes del pase especial, consideró que la cinta es “muy bonita, muy delicada”. “Tengo la sensación de que es mejor la película que el libro, se ha hecho con mucho cariño, con mucha complicidad y es de esas películas donde todos los actores están muy bien”, dijo para elogiar el trabajo de todo el equipo.
La cinta es también una película sobre el paisaje y sobre el territorio. “Mucha gente va a descubrir un lugar realmente precioso y esa sensación de que a veces las viñas al atardecer, cuando sopla el viento, adquieren la forma del mar”. A nosotras, desde luego, ¡nos habéis conquistado!
El equipo de ‘Cariñena, vino del mar’, super feliz tras rodar escenas de una verbena.
El reparto de esta historia lo completan Alejandro Bordanove, Blanca Lainez, Alba Martínez e Itziar Miranda como personajes principales.
Producida por Varykino Films en coproducción con Producións A Fonsagrada – Filmax, la peli cuenta con la participación de Aragón TV y Televisión de Galicia, el patrocinio de la Denominación de Origen Protegida de Cariñena, el apoyo de los Fondos FITE, Gobierno de Aragón, Diputación de Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza y Ayuntamiento de Cariñena. Además, en la búsqueda de localizaciones han colaborado Aragón Film Commission, Zaragoza Film Office y Teruel Film Commission. De la distribución en España se encarga Filmax.
Antonio Martínez del Castillo (1894-1962), Florián Rey, marcó estilo propio y logró dejar su huella en la historia del cine. A pesar de ello, el director es una figura aún desconocida para muchos. La gestora cultural y documentalista, Vicky Calavia, recupera ahora su historia en el documental ‘Florián Rey. De luz y de sombra’. El trabajo se ha estrenado en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI) y también se ha presentado en la localidad natal del cineasta, en La Almunia de Doña Godina (Zaragoza).
Directora y entrevistada disfrutan en el móvil de ‘Nobleza baturra’. ¡Cómo cantaba Imperio!
“Conozco a Florián Rey prácticamente desde siempre a través de la historia del cine, del libro de Agustín Sánchez Vidal (‘El cine de Florián Rey’), y de las películas que hizo, sobre todo de las musicales con Imperio Argentina que vi de pequeña”, explica Vicky Calavia a Secuenciadas. La dire comenzó a profundizar en su figura cuando el Ayuntamiento de La Almunia la llamó para iniciar un proyecto para impulsar el eslogan ‘La Almunia, de cine’, lo que llevó a poner en marcha una recreación y una ruta basada en el cine de Florián Rey.
En ese momento constató “su alcance como director, su valía, su puesta en escena, su trabajo como director de actores y cómo aplicó lo que había estudiado sobre el sonido y la planificación” y comenzó a tener este proyecto de documental “en mente”. Como buena aragonesa, ese empeño se convirtió en 2016 en los primeros pasos de este trabajo que le ha llevado a rodar desde entonces, aunque con un parón por la pandemia, en Zaragoza, Madrid y La Almunia. El docu recopila entrevistas con expertos y personas vinculadas a la figura de Florián Rey, como su sobrina; quien fuera su director de fotografía, Juan Mariné; el actor Antonio Resines; o José María Pemán, de la Asociación Cultural Florián Rey.
“Queríamos mostrar al Florián Rey director” y el título es tanto un guiño a la proyección de cine, a la luz en un lugar de sombras, como a la propia personalidad del director y a su carrera, en la que tuvo grandes éxitos, pero también fracasos. En lo personal, “era arrollador y enérgico, pero también autoritario y complicado para quien tenía cerca y en su trabajo”, señala Calavia. Su deseo era “mostrar a un personaje de carne y hueso” y al cineasta que logró con ‘La aldea maldita’ ser “uno de los mejores directores de comienzos del XX, que es evidente cuando lo ves, pero que ha sido olvidado y hay mucha gente, incluso del cine, que no sabe que existe”.
El docu recoge testimonios de expertos y personas vinculadas a la trayectoria de Florián Rey.
CANCELADO
Fue falangista, mantuvo una tormentosa relación con Imperio Argentina y fue a la Alemania de Hitler a grabar y dar a conocer su fórmula de éxito. “Después viene a España y se da por hecho que será el gran director del franquismo, pero es lo contrario, no le dan presupuestos, rueda cosas que no le gustan y, con 60 años, abandona el cine y se retira a regentar un restaurante en La Cala de Finestrat, donde sigue hablando de cine y en proyectos relacionados con el cine, pero nunca desarrollará esas iniciativas porque fallece pronto”.
Vicky centra sus esfuerzos en rescatar a personajes aragoneses y a Florián Rey “había que hacerle justicia”, porque películas como ‘La aldea maldita’ son “un hito, un cine adelantado, vanguardista, muy pegado a Europa”; porque Florián conocía lo que se hacía en otros países gracias a su pasión por el cine, a sus viajes y por haberlo estudiado.
Las siguientes cintas del director siguen el camino del cine musical, más comercial, pero siempre con los mismos temas del éxodo del campo a la ciudad, de las relaciones entre hombres y mujeres, de la pérdida de la honra de la mujer (ya sabéis, la preocupación absurda de algunos señoros en aquella época) o de las relaciones entre personas de diferentes razas, clases sociales, económicas y culturas.
Es un cine de integración que gustaba mucho en los tiempos de la II República y que tiene éxito en la Guerra Civil entre ambos bandos. Por ello, Hitler quiere imitar su estilo para difundir el cine hecho desde Alemania en el resto del mundo. “Florián Rey marca estilo y deja una huella importantísima en ese momento”, logrando un éxito internacional y de taquilla que consiguieron pocos cineastas de la época, gracias a un cine muy popular, pegado a las raíces de España. También en Iberoamérica triunfan sus cintas. Sin embargo, esos temas costumbristas lastran su cine en los años 50, cuando otros directores ya proponen una renovación, a pesar de la gran calidad de los trabajos de Rey.
Presentación del docu en La Almunia. Say cheese!
RELACIÓN CON IMPERIO
En una de sus visitas a Andalucía, Florián Rey conoce a una jovencísima Imperio Argentina “y se queda fascinado con ella” e inicia una relación laboral y personal muy cercana, en la que Imperio cuida del hijo de Florián, fruto de su primer matrimonio. Se establece una relación entre ellos y acaban casándose. Graban ‘Nobleza baturra’, que consigue un éxito sin precedentes, ‘Carmen, la de Triana’, que graban en la Alemania nazi, y ‘Morena clara’. Este será el “triunvirato de su cine, su máximo juntos”, unas películas que reflejan “la unión perfecta entre director y actriz” y que demuestran el don que Imperio tenía en su voz.
No obstante, como estamos hablando de cine y nos gustan las emociones fuertes, su relación fue “bastante tormentosa”. Florián era un director muy exigente y perfeccionista y esa exigencia provocaba conflictos con su equipo. Además, en la grabación de ‘Carmen, la de Triana’, Imperio se enamora de su compañero de reparto, Rafael Rivelles, y en este punto comienza la escisión del tándem Florián-Imperio. Su dramática historia “crea una brecha emocional tremenda”. Ninguno de los dos volverá a hacer cine de tanta calidad por separado, “ni a Imperio la dirigieron después tan bien y acertó tanto con sus papeles, ni Florián encontró a su musa”.
El docu, gracias a un profundo trabajo de documentación, relata esta historia a través de testimonios y del propio cine de Florián Rey, así como con alguna representación protagonizada por el actor, David Moreno, que ha participado en las recreaciones de La Almunia encarnando a Florián. Intervienen en este docu: Luis Alegre, Javier Barreiro, Antón Castro, Ángeles Castro Martínez del Castillo, Marta Gracia, Carlos Gurpegui, Javier Hernández, José Manuel Latorre, Juan Mariné, Amparo Martínez, Ángeles Martínez, Carmen Pemán, José María Pemán, Antonio Resines y Agustín Sánchez Vidal.
Nuestro particular Florián Rey tomando un café bien cargado antes de rodar con Imperio.
EL EQUIPO
Con guion y dirección de Vicky Calavia, la acompañan en esta aventura Carlos Navarro, como cámara y director de fotografía; Álvaro Mazarrasa, en la edición y postproducción de imagen; Carlos Estella y José Manuel Huerta, y el Laboratorio Audiovisual de Zaragoza en la producción de sonido; Virginia Maza, en maquillaje; Óscar Baiges, en el diseño gráfico; y como productor delegado de Aragón TV participó en el proyecto Jaime Fontán, fallecido el pasado año, a quien está dedicado el documental.
Con sus luces y sus sombras, Vicky Calavia admira al director “en cuanto a técnica y dirección, porque amo el cine y me parece muy interesante lo que he descubierto al hacer este trabajo, aunque en lo personal no es una figura cercana a mi sensibilidad”. Como en todos sus trabajos, trata al protagonista del documental con objetividad, contando lo mejor y lo peor, en el que es el docu más largo de su trayectoria, con 98 minutos.
Como Vicky no para nunca, ya está en fase de montaje del documental que dedicará a la cantante, cupletista y actriz turiasonense Raquel Meller; también se encuentra preparando la novena edición del festival ‘La mirada tabú’ y está en proceso de rodaje de un documental “muy distinto”, sobre la Zaragoza de los años 70 y su arquitectura. Son sus proyectos más cercanos, pero vendrán muchos más y ¡los seguiremos con atención!