Carlos e Ignacio Naya unen épica y ciclismo en el documental ‘Isolé’

Carlos e Ignacio Naya unen épica y ciclismo en el documental ‘Isolé’

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Los aragoneses Ignacio y Carlos Naya han unido épica, aventura y ciclismo en el documental ‘Isolé’. El trabajo rescata la memoria de José María Javierre, nacido en Jaca (Huesca) en 1888 y que fue el primer español en correr y terminar el Tour de Francia. Una gesta que logró dos años seguidos, incroyable!

Javierre con sus garrafas de vinico para aguantar el tour

“A pesar de que era un personaje aragonés y yo me he dedicado mucho tiempo al periodismo deportivo, no conocía la figura de José María Javierre”, explica Ignacio Naya a Secuenciadas. Fue un amigo suyo quien le descubrió a Javierre y pudo leer su hazaña en medios de comunicación. “Al indagar, nos pareció que había tenido poca relevancia su historia en Aragón, a pesar de que era una persona de Jaca”, recuerda. Decidieron investigar su historia y descubrieron que tenía una hija viva, Cecile Habierre, a quien decidieron ir a entrevistar para conocer la figura de Javierre y, también, cómo era el ciclismo a principios del siglo XX. 

Apenas quedan tres fotografías de este aragonés, del que se sabe poco y “lo que sabemos nos lo ha contado su hija, una mujer de 90 años, cuyo padre murió a los 65 años, hace bastante tiempo”. Por las anécdotas que han recopilado de su hija han podido conocer cómo fue su vida en Oloron, en Francia. “Era un hombre humilde, con una vida familiar, que mantenía un vínculo fuerte con Jaca”, donde conservaba a amigos a quienes venía a visitar, detalla Ignacio Naya. 

Javierre nunca reclamó el “título” de haber sido el primer español en participar en el Tour, “pensamos que no le dio importancia, que para él fue una aventura”, que le llevó después a abrir una tienda dedicada al ciclismo y las bicicletas, pero “nunca lo tuvo como algo de lo que presumir especialmente, el hecho de ser consciente de que había completado el Tour en un par de ocasiones”. 

Para Carlos Naya, realizar este documental suponía “reivindicar la figura histórica de Javierre”. Se pensaba que el vasco Vicente Blasco fue el primero en participar en la vuelta ciclista francesa, pero un año antes lo hizo Javierre. “A medida que hemos realizado el documental hemos tomado conciencia de la proeza que suponía terminar un tour en aquella época, por lo duro de las condiciones del ciclismo”, por lo que Javierre y sus compañeros se han convertido en figuras “tremendamente admirables” para los hermanos.

LOS NAYA Y LOS AVENTUREROS CICLISTAS

De hecho, el documental también explica cómo era el ciclismo hace cien años. “Ahora es un deporte muy tecnológico, sofisticado, de precisión máxima, pero entonces era más una aventura, de pura épica” y los participantes no eran tanto deportistas de elite como aventureros, considera Carlos Naya. 

En este proceso “hemos descubierto muchas cosas”, puntualiza su hermano Ignacio. Así, se descubre el nacimiento del Tour, una carrera que sirvió en la época para vender más periódicos, ya que era una información que se publicaba día a día. Nos lo imaginamos como la telenovela de la tarde, pero en versión deporte y aventura. 

Carlos Naya acariciando un caniche en el rodaje

Además, las etapas eran muy distintas, “durísimas, larguísimas, de 400 kilómetros, por carreteras que no son como las actuales, que eran de tierra” y con un diseño pensado en endurecer la prueba y poner al límite a los participantes. Tanto que, aunque entonces ya existían, se les prohibía circular con bicis con marchas, corrían las carreras “con un plato y un piñón”. 

En 1909 y 1910 participó en la carrera José Habierre, a quien al llegar a Francia un funcionario había cambiado su apellido por error, lo que pudo llevar también a que su histórica hazaña pasara desapercibida durante más de un siglo. Corrió con el dorsal 154 y, como otros participantes, lo hizo en la categoría ‘Isolé’, sin apoyo de ningún equipo, llevando su propia comida y sus propias herramientas para arreglar cualquier problema en la bicicleta. 

‘ISOLÉ’

“En esas primeras ediciones ya existían grandes equipos, pero lo que le da un carácter más aventurero al Tour es que esos grandes equipos compartían carrera con corredores en la modalidad Isolé, se entrenaban ellos, no tenían ayuda, ni asistencia técnica, ni asesoramiento, lo corrían por puro instinto y se embarcaban en proezas”, resalta Carlos Naya. Javierrre fue uno de esos “isolés” y terminó sus dos tours en los puestos 17 y 24, en una prueba en la que había 200 o 300 participantes. 

El documental también rescata la historia de Vicente Blanco, del que se pensaba que había sido el primer español en correr el Tour. Si no estáis sentados, os lo recomendamos, porque esto os va a impactar. Tras lograr buenos resultados en algunas pruebas en España, Vicente decide ir a la carrera gala. Ni corto ni perezoso, cogió su bicicleta y se fue de Bilbao a París pedaleando para participar en el Tour de 1910. ¡Ahora entendemos el origen de todos los chistes sobre la fuerza y la tenacidad de los vascos!

Blanco llega ya cansado y enfermo a París, un día antes de comenzar la carrera, lo que le llevó a abandonar en esa primera etapa. No nos extraña, lo que nos parece un milagro es que pudiera ir hasta la capital francesa en bicicleta. Al parecer, era costumbre de la época, dado que recordamos que entonces los coches no eran tan comunes como ahora. 

Carlos Naya apunta que, además, Vicente Blanco había sufrido varios accidentes y sufría de cojera, pero “en la bicicleta era un corredor sin rival”. A estos hombres uno de los periodistas que entrevistan en el documental los compara con los himalayistas, con esas personas que buscan “ese chute de adrenalina escalando montañas de más de 8.000 metros” y los comparan con los ciclistas de la actualidad, deportistas de elite que están rodeados de asesores y de tecnología que les ayudan. 

Borja Gascón y Kiko Gimeno intentado poner el piñón pequeño sin resultado

SALTO AL TOUR 

Volvamos a José María Javierre. El español se convierte en Joseph al ser naturalizado francés en 1915. Procedía de una familia humilde que emigra a Francia a principios de siglo. Allí el uso de la bicicleta era común, “suponemos que empezó a notar que le iban bien las piernas, que tenía el corazón fuerte y empieza a destacar en algunas carreras locales”, por lo que decide dar el salto al Tour. 

Tras terminar dos ediciones, el director de la carrera le pide correr una tercera, pero como no era una salida profesional viable y requería mucho entrenamiento, lo descarta. “Después va a la Primera Guerra Mundial, lo hieren en dos ocasiones y ya la posibilidad de dedicarse al deporte se termina”, apunta Ignacio Naya.

Tanto Carlos como Ignacio eran ya aficionados al ciclismo y este trabajo les ha permitido contactar con personas para las que este deporte “vertebra su vida”. Asimismo, les ha ofrecido la posibilidad de trabajar juntos por primera vez en un proyecto audiovisual, un proceso que “ha sido muy fluido” y en el que “no hemos discutido ni una vez”. “Ha sido muy bonito trabajar juntos”, reconocen. 

En el documental se mezclan las entrevistas con recreaciones de época. “Hemos tenido la colaboración de quien me descubre la historia, mi vecino y amigo de Borau (Jaca), donde le han dedicado una carrera a la memoria de Javierre, una prueba que han llamado ‘Isolé’. 

Los propietarios de la Ciclofactoría (Zaragoza), Borja Gascón y Kiko Gimeno, dan vida a Javierre y Vicente Blanco, respectivamente. Con ellos, algunos voluntarios, y con unas bicis de época chulísimas, han recreado algunas escenas del Tour de principios de siglo en paisajes de Borau y Teruel. El rodaje les ha llevado también a Madrid, Oloron, o Jaca, los lugares por los que transitó Javierre, así como Bilbao o Alsacia, donde entrevistaron a la persona que descubrió que Javierre aún tenía nacionalidad española cuando corrió el Tour. 

‘Isolé’ ha llevado cinco años de trabajo y ahora los hermanos Naya se encuentran en proceso de promoción del documental, “moviéndolo” por festivales. De hecho, se pudo ver en la cuarta edición del Saraqusta Film Festival en Zaragoza, Aragón TV lo emitirá también y desean poder organizar una proyección en julio en La Ciclería, en la capital aragonesa. ¡Esperamos poder disfrutarlo de nuevo entonces! 

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