Un músico y actor que ha estado insistiendo veinte años para conseguir un papel. Una actriz y cantante que nunca se había montado en los caballitos del Parque de Atracciones. Un director alocado que se embarca en un corto musical. Los protagonistas del cortometraje de Fuera de tono nos lo cuentan todo, una locura que os invita a soñar despiertos.
Lo reconocemos, somos muy de montarnos nuestras películas y muchas de ellas son musicales, porque no solo de drama vive la humanidad. Por eso, cuando supimos del estreno de ‘Fuera de tono’, el último trabajo de Raúl Guíu, no dudamos ni un segundo en acudir a la premier.
Un corto musical, de 15 minutos de duración y con canciones originales, ¿cómo se os queda el cuerpo? A nosotras con ganas de cantar y bailar, por supuesto.
Además, cuando nos trae tan buenos recuerdos por su localización en el Parque de Atracciones de Zaragoza. ¿Quién no ha vivido aventuras en el Mississipi o se ha perdido y encontrado a sí mismo en el Labertinto Espejo?
Los bailarines de «Fuera de tono» cruzando el Mississipi
Esta historia nace vinculada a la música. Raúl Guíu termina su anterior cortometraje, ‘Selección de personal’, con un tema de los Twangs, un grupo de rock and roll de Zaragoza, y esa colaboración lleva al director a grabar un videoclip de este grupo, donde conoce a Esther Ballestero, la protagonista de ‘Fuera de tono’. ¡Las vueltas que da la vida!
Raúl Guíu y Esther Ballestero posan con estampados ochenteros
Ese videoclip musical acaba siendo nominado a los Premios Simón, nuestros Goya en Aragón. No gana, pero el ritmo sigue sonando y Raúl y Esther comienzan a pensar en la idea loca de hacer un corto musical.
Tras 25 años de trayectoria
y más de una veintena de trabajos, Guíu se embarca en esta nueva aventura
musical que supone el reto de crear las canciones originales, el guión, encajar
los bailes en todo ello y buscar una localización que aporte el toque mágico al
corto, en este caso el Parque de Atracciones.
Apuesta por ‘Fuera de tono’ porque, al fin y al cabo, todos estamos buscando nuestro lugar en el mundo, intentando encajar las piezas. Como si estuviéramos en la atracción de La Casa Magnética queriendo ir en la dirección opuesta.
Con el músico zaragozano Cristian Baquero y Esther Ballestero como protagonistas, y bailarines de swing de la ciudad, Guíu refresca el verano con un trabajo divertido, un proyecto que incia hace dos años que “han pasado como un suspiro” para la actriz, que se estrena en un papel protagonista delante de las cámaras. No os perdáis su voz, os dejará ojipláticos.
Esther Ballestero, Raúl Guíu y Cristian Baquero felices después de la proyección
Pero no penséis que todo ha sido coser, bailar y cantar. Cristian Baquero ha tenido que reclamar durante años a Raúl protagonizar uno de sus trabajos hasta que, finalmente, ha tenido su oportunidad. Cristian, ¡estamos contigo! Bravo por tu perseverancia y por este papel tan tierno y cómico que nos regalas.
“Hemos pasado 15 minutos muy buenos y Raúl lo ha hecho con su talento y con su trabajo, con muchísimas horas, por amor al arte y para que todos pasemos un buen rato”, dijo Baquero al público que acudió al estreno, celebrado en el Acuario de Zaragoza.
Foto grupal de todo el equipo del cortometraje «Fuera de tono»
Para Guíu, “es muy divertido hacer cortos, aunque haya momentos de nervios o de responsabilidad”. Como encontrarle un papel a Cristian, ¡que ya te lo has pensado bien!.
En ‘Fuera de tono’, Esther es una aplicada y voluntariosa taquillera a la que ascienden como jefa de operaciones. Sin embargo, su primera tarea será despedir a Lucas, un desastre como trabajador, pero del que está enamorada.
Esther Ballestero durante el rodaje de «Fuera de tono», una cosica te voy a decir y que no te sepa mal
Entre atracciones y algunos giros de guión, descubriréis que vuestros pies se os van solos dispuestos a salir a la pista de baile. Y allí nos encontraréis a nosotras cantando y bailando al ritmo de Raúl Guíu.
Sergio Montes tenía un proyecto y las ideas claras: quería a Ibone Becana y a Antonio Magén a su lado. Ellos quedaron fascinados por «La virgen pálida», a pesar de que aún no conocían todos sus secretos. Los tres nos cuentan sus impresiones sobre este trabajo tras la primera proyección del corto en Zaragoza ¡Sonido, cámara y acción!
Hay días que una se levanta y, pues oye, que le apetece disfrutar pasando miedo y algún susto con la gran pantalla.
Aprovechamos que Sergio Montes acaba de presentar su segundo cortometraje, ‘La virgen pálida’ y asistimos al estreno. Ya te podemos confirmar que la virgen está muy pálida y que te dejará con el susto en el cuerpo.
El zaragozano rindió tributo en su primer trabajo al inigualable Tarantino y apuesta ahora por homenajear al maestro del suspense, Alfred Hitchkock. Como protagonistas, Ibone Becana y Antonio Magén.
Ibone Becana y Antonio Magén se comen la cámara. Foto de Josian Pastor.
La protagonista Alicia, abandona el nido familiar para ir a estudiar a la ciudad. Vamos a ver, alma cándida, sabemos que lo vintage está de moda, pero irse a vivir a un piso de los 80 con decoración setentera y con unos cuadros inquietantes nunca es garantía de una estancia apacible.
Alicia descubrirá muchas cosas de su nuevo hogar y vosotros aprenderéis una buena lección de vida: si la decoración del piso tiene más años que vosotros mismos, decid NO y seguid buscando.
En un acto celebrado en la Ciudad Escolar Pignatelli de Zaragoza, y con gran desparpajo y alguna anécdota, Montes presentó este nuevo trabajo acompañado del grupo El Punto y la I y con el previo del corto ‘De Ki’, de Jesús Carabias.
Sergio Montes da un speech mientras su equipo lo mira atónito. Foto de Josian Pastor.
Rendir homenaje a Hitchkock ha sido un reto para Montes, que ha querido dar “mucho más” de sí mismo en este corto, con 30 hojas de guión, 15 jornadas de grabación y seis localizaciones que ejercen por sí mismas un papel protagonista.
Vemos la vida a través de los ojos de Alicia y vivimos su temor, unas sensaciones que Montes descubrió de pequeño, cuando encontró la cinta de ‘Los pájaros’ en su videoclub –os recordamos, queridos, que antes no existían las plataformas digitales– y se adentró en el mundo del suspense.
Terminar una obra y darla a conocer “es como desnudarse”, admitió el director, al detallar que desde que comenzó a escribir este corto se imaginó a Ibone Becana y a Antonio Magén como sus protagonistas.
Una vez que ambos dieron el sí quiero, el siguiente reto fue encontrar la localización perfecta para esta idea, porque “ese papel pintado de los años 70 es un personaje más”. Y vaya si lo ha sido, ¡qué tensión!.
El rodaje contó con la colaboración de María José Moreno en un papel breve, pero fundamental, y nos alegramos de verla, porque siempre está espléndida. We love you, María José. Participan también Rodrigo Moreno, Luis Trébol y Stefy Castro, con papeles que no te dejarán indiferente.
Rodrigo MorenoLuis TrébolStefy Castro
El equipo trabajó durante quince días, con unas jornadas “muy largas” y tensas por el ambiente necesario para recrear las escenas, según señaló Ibone Becana, para reconocer que disfrutó mucho en esta grabación.
Para Antonio Magén, este papel ha sido “un bombón”. “Tampoco había visto el corto entero y estaba nervioso, pero me ha sorprendido porque me ha creado tensión”, afirmó.
El equipo de «La virgen pálida» postureo al final de la presentación. Foto de Josian Pastor.
Ese suspense ha caracterizado el proyecto desde su inicio, dado que Montes no quiso contar el final de la historia a Ibone Becana hasta diez días antes del rodaje y lo ha mantenido también antes del estreno, no dejando a los protagonistas ver el trabajo completo hasta que lo conocieran junto al público.
Sergio, ¡tenemos claro que tú sí que sabes lo que es guardar un secreto! Y nosotras guardaremos el tuyo para que la virgen pálida siga sorprendiendo a quien la conozca.