Fascinación por una virgen

Fascinación por una virgen

Sergio Montes tenía un proyecto y las ideas claras: quería a Ibone Becana y a Antonio Magén a su lado. Ellos quedaron fascinados por «La virgen pálida», a pesar de que aún no conocían todos sus secretos. Los tres nos cuentan sus impresiones sobre este trabajo tras la primera proyección del corto en Zaragoza ¡Sonido, cámara y acción!

Esta virgen te dejará pálida

Esta virgen te dejará pálida

Hay días que una se levanta y, pues oye, que le apetece disfrutar pasando miedo y algún susto con la gran pantalla. 

Aprovechamos que Sergio Montes acaba de presentar su segundo cortometraje, ‘La virgen pálida’ y asistimos al estreno. Ya te podemos confirmar que la virgen está muy pálida y que te dejará con el susto en el cuerpo. 

El zaragozano rindió tributo en su primer trabajo al inigualable Tarantino y apuesta ahora por homenajear al maestro del suspense, Alfred Hitchkock. Como protagonistas, Ibone Becana y Antonio Magén.

Ibone Becana y Antonio Magén se comen la cámara. Foto de Josian Pastor.

La protagonista Alicia, abandona el nido familiar para ir a estudiar a la ciudad. Vamos a ver, alma cándida, sabemos que lo vintage está de moda, pero irse a vivir a un piso de los 80 con decoración setentera y con unos cuadros inquietantes nunca es garantía de una estancia apacible

Alicia descubrirá muchas cosas de su nuevo hogar y vosotros aprenderéis una buena lección de vida: si la decoración del piso tiene más años que vosotros mismos, decid NO y seguid buscando

En un acto celebrado en la Ciudad Escolar Pignatelli de Zaragoza, y con gran desparpajo y alguna anécdota, Montes presentó este nuevo trabajo acompañado del grupo El Punto y la I y con el previo del corto ‘De Ki’, de Jesús Carabias. 

Estreno de la virgen pálida, secuenciadas, audiovisual aragonés
Sergio Montes da un speech mientras su equipo lo mira atónito. Foto de Josian Pastor.

Rendir homenaje a Hitchkock ha sido un reto para Montes, que ha querido dar “mucho más” de sí mismo en este corto, con 30 hojas de guión, 15 jornadas de grabación y seis localizaciones que ejercen por sí mismas un papel protagonista. 

Vemos la vida a través de los ojos de Alicia y vivimos su temor, unas sensaciones que Montes descubrió de pequeño, cuando encontró la cinta de ‘Los pájaros’ en su videoclub –os recordamos, queridos, que antes no existían las plataformas digitales– y se adentró en el mundo del suspense. 

Terminar una obra y darla a conocer “es como desnudarse”, admitió el director, al detallar que desde que comenzó a escribir este corto se imaginó a Ibone Becana y a Antonio Magén como sus protagonistas

Una vez que ambos dieron el sí quiero, el siguiente reto fue encontrar la localización perfecta para esta idea, porque “ese papel pintado de los años 70 es un personaje más”. Y vaya si lo ha sido, ¡qué tensión!. 

El rodaje contó con la colaboración de María José Moreno en un papel breve, pero fundamental, y nos alegramos de verla, porque siempre está espléndida. We love you, María José. Participan también Rodrigo Moreno, Luis Trébol y Stefy Castro, con papeles que no te dejarán indiferente. 

El equipo trabajó durante quince días, con unas jornadas “muy largas” y tensas por el ambiente necesario para recrear las escenas, según señaló Ibone Becana, para reconocer que disfrutó mucho en esta grabación.

Para Antonio Magén, este papel ha sido “un bombón”. “Tampoco había visto el corto entero y estaba nervioso, pero me ha sorprendido porque me ha creado tensión”, afirmó.

Estreno de la virgen pálida, secuenciadas, audiovisual aragonés
El equipo de «La virgen pálida» postureo al final de la presentación. Foto de Josian Pastor.

Ese suspense ha caracterizado el proyecto desde su inicio, dado que Montes no quiso contar el final de la historia a Ibone Becana hasta diez días antes del rodaje y lo ha mantenido también antes del estreno, no dejando a los protagonistas ver el trabajo completo hasta que lo conocieran junto al público. 

Sergio, ¡tenemos claro que tú sí que sabes lo que es guardar un secreto! Y nosotras guardaremos el tuyo para que la virgen pálida siga sorprendiendo a quien la conozca.