La directora zaragozana Silvia Pradas enfrenta a los monstruos y miedos vinculados a la formación de la identidad masculina en el cortometraje ‘Puedes tu solito’. Pablo, un niño pequeño, va al cine con sus padres y tiene que afrontar una nueva situación: ir por primera vez a un baño público solo. Este punto de partida le sirve a la dire para hablarnos de la masculinidad tóxica, de micromachismos, o de la forma en que los factores sociales y el entorno cercano pueden afectar a un niño en una acción en apariencia sencilla, pero que le lleva a combatir sus miedos.
Silvia Pradas observa a su equipo mientras piensa si aún puede meter a más gente en un baño. ¡Qué apostamos! (Fotos: Lorenzo Izquierdo)
“En la actualidad estamos avanzando hacia una concienciación femenina, se tratan muchos problemas que nos afectan a las mujeres, pero quedan pendientes por abordar cuestiones relacionadas con la identidad masculina”, considera Silvia Pradas. De este modo, la historia de ‘Puedes tu solito’ surge para concienciar sobre ese paso a la madurez de los niños, a través de un cortometraje narrado como un cuento de terror en el que el protagonista enfrenta sus miedos, “cosas que a ojos de los adultos nos parecen tonterías, o harían gracia, pero que a un niño pueden generarle unos miedos brutales o, incluso, algún trauma”, explica la dire a Secuenciadas.
En ese WC, el niño protagonista tendrá que plantar cara a dos monstruos de los que no os vamos a decir mucho, para no spoilear la historia. Uno de ellos lo agobia, el otro es más agresivo y le exige que sea un hombre. Cuando Pablo no puede más, el baño se llena de graffitis con mensajes tóxicos.
Este trabajo, producido por Crew Films, ha conllevado una labor técnicamente compleja. Y es que a Silvia le molan los retos. Los dos monstruos han necesitado de efectos protésicosy se han trabajado a través del vestuario y el maquillaje, una labor que ha capitaneado Pilar Sicilia. También uno de estos monstruos ha requerido de efectos digitales en 3D, que se han conseguido con cromas verdes y el trabajo de Entropy Studio.
“Era la primera vez que, como directora, me exponía a efectos digitales y fue emocionante, aprendí muchísimo, pero es complejo”, observa. Además, y aquí va otro reto, el 90 por ciento del cortometraje se desarrolla en un baño, que es un espacio reducido, en el que se tenía que mover todo el equipo. “Lo rodamos en un baño real, no en un plató, y meter a todo el equipo en el baño no es fácil, pero ha quedado muy bien”.
EL EQUIPO DE SILVIA PRADAS
El equipo grabó del 18 al 21 de septiembre de 2023 en el polideportivo Siglo XXI de Zaragoza, donde se encuentra ese baño que nos va a provocar pesadillas a todos, y también en los cines de Grancasa (Cinesa), donde vemos a la familia andando por ese fantástico pasillo de los cines, acercándose al WC. “El pasillo es maravilloso por la fuga que tiene y la colorimetría. Tiene un regusto de los 90”, afirma Silvia Pradas. Grabar en esas dos localizaciones fue otro de los retos de este corto, dado que tuvieron que unir la puerta del baño real del cine con el WC real del pabellón gracias a la magia del séptimo arte.
En el equipo técnico encontramos a Javier Llovería y Camino Ivars en la producción. “Ambos hicieron la labor de sacar adelante una producción que ha sido compleja a nivel técnico y de puesta en escena”, valora la dire, para agradecer la labor que ambos realizan porque “se quedan a la sombra, pero gracias a ellos salen las películas”.
Su team es prácticamente al completo aragonés. En la fotografía está Daniel Vergara; en arte, Luis Sorando; en montaje, Iván Castell; el guion es de la propia Silvia Pradas; en sonido ha contado con Eloy Rodríguez y la música es de Alicia Morote. “Alicia se ha involucrado mucho en este proyecto, es una compositora que apunta maneras y muy rápido supo pillar el tono del corto”, que cuenta con música de manera constante.
Os contamos otro reto. Daniel Vergara no podía poner focos de luz como tal en el baño y el equipo tuvo que cambiar todo el techo y poner las luces dirigidas desde un ordenador, dado que había cambios de luz previstos en la acción. ¡Pero este equipazo ha demostrado que puede solito!
Pablo, nuestro protagonista, no está en su mejor momento.
UN REPARTO DE LUJO
En pantalla veremos a Laura Contreras y Rubén Martínez, “dos pesos pesados con los que ha sido una maravilla trabajar, muy divertido” y que también han tenido que enfrentarse a algún reto para interpretar a sus personajes. Si sabéis lo que son las lentillas del todo a cien podréis comprender que han estado en el rodaje “medio ciegos, porque no veían nada a la hora de actuar”. Pero eran exigencias del guion y las cumplieron de manera sobresaliente.
A Pablo lo encarna Uriel Gracia, un joven actor de 12 años (11 cuando rodó el corto) que ha llegado a este trabajo a través de un casting de La Ballena Producciones. “Uriel es una pasada, ha sido maravilloso, a pesar de ser tan pequeño cogía enseguida las directrices, le pedías cambios y te los daba, parece que ha rodado toda la vida y era su primer papel protagonista”, recuerda con admiración Sivia Pradas.
“Estoy muy contenta porque, a veces, cuando se hace un trabajo parece que destaca más un aspecto que otro, pero en este corto todos los departamentos han hecho muy buen trabajo y están todos muy al mismo nivel”, sostiene la directora. ¡Qué equipazo!
Y como la cosa va de retos, un último: el cartel del cortometraje es una creación de Silvia Pradas. “Me apetecía muchísimo, tengo conocimientos de pintura, desde muy pequeña pinto y tenía la espinita clavada de que me apetecía honrar este proyecto con algo mío y como ha sido el corto de los retos, me puse como reto hacer el cartel”. Como buena maña, tiró de cabezonería y pintó digitalmente la obra. ¡Olé tú!
Selected Films se encarga de la distribución del cortometraje, que ha comenzado en noviembre y ya ha pasado por los festivales Fanter Film Festival de Cáceres y el festival de cine fantástico de Elche. “Nuestra idea es posicionarnos en festivales de género de terror y fantástico, pero también generalistas porque es un corto de terror, pero también tiene un componente social”, detalla Silvia Pradas. “Quería que el corto impactase como cuento de terror, pero también que el espectador se lleve algo más, ese mensaje de ver cómo estamos educando a las nuevas generaciones, que nos llevemos una reflexión”.
La familia que va al cine unida, permanece unida.
PRÓXIMOS TRABAJOS
Silvia Pradas ha dirigido, entre otros trabajos, el cortometraje ‘Nosotros’, también con algún componente de suspense, y el largometraje documental ‘La senda del pastor’, un viaje sobre este oficio a través de la mirada de seis pastores. Precisamente ahora está en desarrollo de ‘La pastora’, una película de ficción que encuentra su origen en este documental, con guion de Ángeles González-Sinde. “Coincidimos en un festival de cine y ella quedó enamorada, le gustó mucho el documental y, tras pasar el fin de semana juntas en ese festival, me dijo que quería escribir mi próxima película de ficción y es un tren que no puedes dejar”. Silvia, ¡pero cómo mola!
“Le propuse escribir una peli basada en los acontecimientos que experimenté con ‘La senda del pastor’, me llevé experiencias maravillosas de las proyecciones en los pueblos y de los coloquios, conocí a mujeres increíbles”, rememora. De este modo, el nuevo trabajo que quiere impulsar retoma el testigo de una de las pastoras del documental. Ya ha sido premiado en dos laboratorios de proyectos, en el Festival de Cine de Alicante y en Platino Next Gen de Egda (sociedad de servicios para los productores audiovisuales) y la directora le está “metiendo caña” al proyecto para llevarlo adelante.
Asimismo, tiene en fase de posproducción un nuevo documental ‘El Legado de Roque Joaquín de Alcubierre’ sobre la figura de este ingeniero y militar de Zaragoza que descubrió las ciudades de Pompeya y Herculano. “En diciembre lo tendré terminado y lo distribuiremos el año que viene”, avanza, para indicar que también tiene otros cortos “en mente”.
La actriz Ainhoa Aldanondo se ha puesto detrás de las cámaras para dirigir su primer cortometraje, ‘Las cucarachas’. Una historia de temática social, que habla del duelo y de la convivencia forzada, y que ha arrasado en nominaciones en el Festival de Cine de Fuentes de Ebro, con 16 nominaciones para la 28 edición del histórico certamen.
Este trabajo comenzó a tomar forma hace un par de años, fruto de una conversación entre la montadora y coguionista del corto, Arrate Etxebarría, y la directora y actriz. “Nos conocemos desde hace muchos años, queríamos trabajar juntas y un verano hace un par de años nos sentamos a ver qué nos apetecía contar”, recuerda la dire.
Ainhoa y Ramón pensando en pedir algo para cenar mientras hablan de sus cosas. (Fotos: Txabi Beroitz)
Todas sus conversaciones tenían como denominador común las desigualdades sociales, de modo que “empezamos a confluir en una historia con un componente social, sobre la dificultad de gestionar los duelos”, explica Ainhoa Aldanondo a Secuenciadas.
Escribieron el guion a cuatro manos, algo que les resultó relativamente sencillo porque “tenemos un gusto muy parecido por las historias y hemos coincidido en muchas cosas”, aunque también les ha tocado ceder para completar la historia, un proceso que para la directora y actriz ha sido “muy interesante”.
Gracias a una ayuda a la producción de la Diputación de Zaragoza, Ainhoa Aldanondo pudo poner en marcha el rodaje y la posproducción de este proyecto que narra la historia de Sofía. “Tiene un bar en un barrio obrero de Zaragoza y está en un momento muy difícil, porque no es capaz de gestionar el duelo por la muerte de sus padres”.
Al cumplirse el tercer aniversario del fallecimiento de sus padres, Sofía se encuentra con que tiene que ayudar a un vecino que también se encuentra en una situación difícil y con el que tendrá que vivir una convivencia forzada que les acabará ayudando a ambos para enfrentarse a sus problemas.
Sofía (Ainhoa Aldanondo) pensando en la canción de Gabinete Caligari. ¡Bares qué lugares!
EQUIPO DE AINHOA ALDANONDO
Ramón Barea es Manuel, ese vecino en problemas, mientras que la directora, Ainhoa Aldanondo, interpreta a Sofía. Les acompañan en la pantalla Raúl Sanz, Laura Contreras, Fernando Rojo, Rufino Ródenas, Gloria Cenna, Rebeca Ledesma, Vicente Kuabite, Daniel Rivera y Nestor Noda.
Para Aldanondo, ser al mismo tiempo protagonista y directora “ha sido un reto”, si bien “me animé a ello porque conozco mucho la historia, me había preparado mucho con el director de fotografía, Nacho Penche, sobre cómo rodar y me sentí con la capacidad de afrontarlo desde los dos sitios”, señala. Además, se ha visto respaldada en este trabajo por todo el equipo técnico y artístico, algo por lo que está agradecida y emocionada, como Lina Morgan. Aunque reconoce que “fue too much, creo que no lo repetiré”, asegura entre risas.
Uno de los lugares de rodaje fue el cementerio de Utebo.
También ha contado con ventaja a la hora de dirigir a sus compañeros, ya que a Raúl Sanz y Laura Contreras los conocía “mucho” previamente y con ellos ya tenía “un lenguaje común”. Con Ramón Barea, “me impresionaba un poco más, pero él desde el principio fue tan generoso y se puso en una escucha tan bonita y respetuosa que fue muy fácil, casi no tenía que decirle las cosas”. ¡Nos declaramos fans de Ramón!
En el equipo técnico encontramos a Luis Sorando en la dirección de arte, Navid Hejazi como responsable de la música; Eduardo Rosa y Fernando Aliaga en sonido, Adrián Domínguez como ayudante de dirección; José Estella, script; Mariano Pinós como director de producción, y a Elephant Room Films y Bibelot Producciones en la producción del corto.
CUATRO DÍAS DE RODAJE
El trabajo se rodó durante cuatro días de diciembre del pasado año en los barrios de Oliver, Delicias y Casetas de Zaragoza, así como en el cementerio de Utebo y en el centro de salud de Villamayor. “Recuerdo el frío y el aire de Zaragoza, que fue un poco duro en algunos momentos por las calles por la noche, pero también lo recuerdo como un trabajo muy en equipo, unos días muy productivos y de muchísimo aprendizaje”, rememora.
Ainhoa Aldanondo reside en Madrid, pero regresa de manera habitual a ver a sus padres a Zaragoza, aunque reconoce que hacía mucho tiempo que no trabajaba aquí. Con ‘Las cucarachas’ “fue un sentimiento, todo cobraba sentido, porque Oliver es el barrio de mi madre, he estado muchísimo, tengo amigos allí y me producía un maremágnum de sensaciones muy interesante, que he intentado que se trasladara al corto”, afirma.
Este trabajo ha conseguido ni más ni menos que 16 nominaciones en el Festival de Cine de Fuentes y en el equipo “estamos súper contentos porque es un festival de referencia”. “He ido muchos años a Fuentes y siento que lo hacen con un amor por el cine increíble, con mucho cuidado de las cosas, y afrontamos las nominaciones con mucha emoción”.
El equipo comenzó con la distribución del corto este verano y ya ha recibido distintos premios en los festivales de Belalcázar, El Catllar, Alforja, Ayerbe, Ribadedeva, la Muestra de Cortometrajes de las Delicias o en un certamen de Colombia. También ha sido seleccionado en muchos otros, entre ellos el festival de cortometrajes de Soria o el Festival de Cine de Zaragoza.
No hay unanimidad sobre la cena de esa noche. Ainhoa Aldanondo y Ramón Barea protagonizan ‘Las cucarachas’
Ainhoa Aldanondo cuenta con numerosos trabajos como actriz en cine, teatro y televisión. Entre los más llamativos, la película ‘Asteroid City’, de Wes Anderson, una experiencia “bastante increíble” en la que coincidió con Edward Norton y Scarlett Johansson. “Yo participaba en una secuencia con varias actrices españolas, pero era más estar allí viendo todo ese entramado y seguir las indicaciones de Wes, comprobar que podía trabajar en inglés y fue muy interesante estar en un rodaje tan grande”, recuerda.
Entre sus próximos proyectos, la directora y actriz indica que ya está escribiendo para intentar levantar un nuevo trabajo propio y, al mismo tiempo, está rodando una serie nacional. “Los proyectos propios suelen tener un recorrido de cocción lenta, tardan en hacerse realidad, pero soy aragonesa, cabezona, y así he conseguido hacer muchas cosas, como levantar ‘Las cucarachas’ con cabezonería maña”. ¡Y así deseamos que siga siendo!
En tiempos en los que echamos de menos salir de fiesta para bailar sin pudor y ligar con nocturnidad y alevosía, al guionista y director Miguel Casanova no se le ocurre otra idea que rodar en una bar su nuevo corto ‘No te verán correr’. Corriendo hubiéramos ido nosotras si nos llegamos a enterar de que el Crápula abría otra vez sus puertas, lástima que solo fuera para el rodaje.
La policía antes de entrar al bar, a ver qué se cuece. Foto Víctor Izquierdo.
La historia del corto sucede en el barrio zaragozano de la Magdalena, pero como bien dice Casanova «podría suceder en cualquier ciudad con este tipo de barrio obrero». Contado a tiempo real, somos testigos de una redada policial, a través de una cámara pegada a los personajes. «Seguimos a un policía joven que ve algo que no debería haber visto», desvela a Secuenciadas el creador de este relato.
Para la escritura de un guion anterior «tuve que hacer mucha investigación sobre violencia policial, que al final no tuve que utilizar tanto, pero me quedé con la idea». Y tanto es así que en 2017 sucedió un hecho en Francia que le hizo recordar y abrir el cajón de esa investigación. «Vi que a lo mejor había una historia ahí que a mí me apetecía mucho contar, basándose en la búsqueda de poder«, un tema del que es fan.
Cuando tuvo una primera versión del guion lo leyó una policía nacional. «Me estuvo asesorando mucho sobre cómo se relacionaban entre ellos y procedían si consideraban que un compañero o compañera había utilizado una fuerza excesiva, que no se le estaba permitida usar».
POLICÍAS Y TODOS LOS DEMÁS
Para la elección de los actores empezaron por los secundarios. «Pensamos que lo mejor era conseguir a todo el reparto de policías porque no solamente queríamos buenos actores, sino a alguien que tu creas que te pueda parar por la calle y pedirte la documentación«. Empezaron por fichar durante el confinamiento a Laura Contreras y Fernando Rojo, dos aragoneses que ya se han visto las caras en más de un corto.
«Luego contactamos con Vicente Vergara, que a mí me lo habían presentado hacía tiempo, a raíz de que coincidíamos en muchos festivales, yo trabajando en ‘Mientras dure la guerra’ y él estaba nominado al Goya por ‘La trinchera infinita'(2019)», casi nada. Después se unió al proyecto Jon Plazaola, más conocido en el género de la comedia, y a quien le gustó mucho su personaje. «Creo que a un actor al que se le da muy bien la comedia te sabe hacer cualquier cosa y ha hecho una cosa super interesante», estima el dire, recordando que por último llegó Rafa Delacroix.
Una vez elegida esta brillante tropa decidieron ir a por el prota. «Ver quién era el protagonista que podía encajar con todas estas personas que le iban a hacer frente dramáticamente en el corto». Pepo Llopis, un actor lleno de verdad que Casanova había visto debutar en su primera peli. «Yo había trabajado con él en una película de Mod Producciones que se llama ‘La banda’ (2019), vi su prueba de casting y me pareció un tío que tenía muchísima, muchísima verdad a la hora de soltar el texto y de vivir la situaciones». Así que ya tenían al actor que iba a vivir su historia en primera persona.
El director, Miguel Casanova, indicándole a Pepo Llopis a qué distancia va a estar la cámara de su cara. Foto Víctor Izquierdo.
Se nos olvidaba la aparición estelar de un aragonés, esta vez en su faceta actor, de uno de los directores más hippies y más pro y amigo del dire. Daba el perfil para el papel de un okupa que abre el corto: «un amigo me dijo medio en broma, medio en serio, que ese personaje debería interpretarlo Alex Rodrigo, un poco por apariencia. Le dijimos ¿oye Alex te apetece venir a hacer esto? y nos confirmó enseguida que sí». Este hombre vale para todo.
VOLVER AL CRÁPULA
Este mítico bar lamentablemente cerró sus puertas y no por la pandemia, sino meses antes. «Como escribir sin imaginarse un sitio físico es imposible, sin querer me imaginaba el Crápula» y es confiesa que lo ha frecuentado muchísimo.
El equipo de rodaje viendo Charrín Charrán de Aragón TV. Foto Víctor Izquierdo.
También aparecen otros escenarios de la ciudad, «algunos interiores en el bar musical, en el barrio de la Romareda y al lado de la plaza San Francisco» y es que el cine es ficción y como el baño del Crápula se quedaba pequeño, tuvieron que buscar otro más amplio que simulara el aseo del bar.
El director maño, Miguel Casanova, vive en Madrid pero reconoce que rodar en Zaragoza le sienta bien. «Yo siempre digo que me siento mucho más seguro a la hora de escribir que a la de dirigir, porque tengo menos experiencia como director, entonces rodando en Zaragoza me siento más seguro. Es esa sensación de estar tranquilo, de volver a casa y sentirte bien rodeado de un equipo de profesionales increíbles». Pues claro que sí como en casa, en ningún sitio.
LA FOTOGRAFÍA
Cámara al hombro, la dirección de foto corre a cargo de Gemma Rogés. «Intentábamos huir de una cámara muy limpia”, detalla el director, al agregar que «queríamos algo quizá no necesariamente documental, pero que colocara al espectador a pie de calle, a la misma altura que los personajes, siguiéndolos con la cámara en movimiento, sin buscar el plano perfecto y bonito«. Vamos un Gloria Serra en ‘Equipo de Investigación’, pero sin ella dándole dramatismo al asunto.
Utilizaron la cámara Red Monstro que les daba el look duro y oscuro que necesitaban. «Buscábamos las expresiones de los actores con una cámara muy nerviosa, como es una redada en cualquier tipo de operación policial». Respecto a la luz, la DOP aprovechó muy bien el contraste de la luz de las farolas de la plaza y el azul de la policía que utilizaron en los interiores.
Jon Plazaola con ganas de ir al baño y Pepo Llopis y Vicente Vergara que no callan. Foto Víctor Izquierdo.
GUIONISTA Y DIRECTOR
Aunque nos reconoce que le gustaría proyectarse más como guionista que como director, este es el tercer corto de Miguel Casanova como director, tras ‘Milkshake Express’ (2015) y ‘Vergüenza’ (2017).
Ha escrito el guion de cortos como ‘Moros en la costa’ (2018) y ‘En la azotea’ nominado al Goya en 2017. Este año ha ganado uno de los premios Santa Isabel de guion audiovisual por ‘La noche gira’. Actualmente compagina sus proyectos propios con su trabajo en Mod Producciones, en desarrollo, producción y marketing, trabajando en películas como ‘Mientras dure la guerra’ (2019) o ‘La hija’ (2021), esta última en posproducción.
El corto ‘No te verán correr’, producido por Ana Sanagustín, Aïda Gómez y Pablo Lagartos, con banda sonora del gran Sergio Jiménez Lacima, verá la luz a finales de verano y para abrir boca os dejamos con el pedazo de cartel que se han marcado, diseño de Jorge Simón y con el making of de Marina Selene y Raquel Ibáñez.
Tere lleva 35 años siendo guía en el Palacio de la Aljafería y, al fin, ha llegado el día de su jubilación. Para otros sería una fecha de celebración junto a los compañeros, de recordar momentos felices (y otros odiosos, que hay turistas muy cansinos) en un lugar de gran belleza. Pero Tere guarda un secreto que el director Javier Estella desvela en un plano secuencia en el corto ‘Retirada’, una de las obras audiovisuales que ha formado parte de la nueva edición del ‘La Aljafería, un lugar de cine’, que lidera la realizadora Vicky Calavia. Un ciclo en el que se presta el palacio de Zaragoza como escenario y una pequeña aportación económica para varios proyectos.
Tere (Maite Sequeira), pensando que en unas horas inicia su jubilación y por fin podrá irse a vivir tranquila a Marina d’Or (Foto: César Coste)
Estella une de nuevo en este trabajo a las actrices, madre e hija en la vida real,Maite Sequeira, en el papel de Tere, y Laura Contreras, como Alex, quienes ya protagonizaron un corto suyo anterior ‘A tu vera’ (2008). Estella recupera también de su anterior trabajo la idea de hacer un plano secuencia, porque en aquella ocasión le debió de parecer sencillo obrar ese milagro de la coordinación, y presenta ahora una coreografía perfectamente ensayada en el patio de Santa Isabel del palacio, donde Tere y Alex, trabajadora y jefa, se verán las caras con Luna, la señora de la limpieza que encarna Laura de San Pío. Y, sin ánimo de hacer spoileres, el dire nos avisa: este corto no tiene un final, así que nada de frustrarse con las aventuras de nuestro trío femenino.
“Vicky me propuso participar en la convocatoria de este año, ya había rodado cosas en la Aljafería, como vídeos musicales o documentales, pero nunca había rodado algo para mi”, recuerda Estella, para indicar que quizá la realizadora “pensó que me apetecería hacer algo documental, pero me apetecía volver a la ficción”, explica el dire a Secuenciadas.
Para Estella, este regreso a la ficción era una forma de “desengrasarse”, de contar su propia historia y “fue chulo”. “Me apetecía contar algo relacionado con el poder, porque la Aljafería es un espacio que siempre ha sido un centro de poder” y situó la acción en el patio de Santa Isabel, un cruce de caminos entre las dependencias del palacio, que le permitía “jugar más con la idea del encuentro de los personajes en ese lugar de paso, que mezcla lo arquitectónico con la naturaleza”.
Alex (Laura Contreras), atendiendo al comercial de telefonía que ha llamado hoy por octava vez. ¡Que no queremos contratar el fútbol, que esto es un lugar de trabajo! (Foto: César Coste)
NUEVE MINUTOS SIN CORTES
Ese deseo de rememorar el corto ‘A tu vera’ y la presencia de la alberca en este patio, con el fluir del agua, “me hicieron pensar en una película continua en el tiempo, sin cortes”. Así, se lanzó de cabeza a la idea del plano secuencia y, para conseguir rodarlo sin cortes, programaron dos días previos de ensayos en ese mismo espacio. “Son nueve minutos de corto y en nueve minutos pueden ocurrir muchos problemas, porque hacemos un movimiento alrededor del patio y se pueden producir problemas de sonido, al ser un exterior en un interior”, indica como ejemplo.
Técnicamente complicado, pero nada es imposible, ¿no? “Me gusta esa coreografía con la cámara, que la cámara narre las cosas alrededor del cuerpo de los actores; siempre me han interesado los planos secuencia no como un mero recurso, sino como un sentido profundo para contar algo”, admite el realizador.
En este punto, Estella asegura que, en ocasiones, descubre más cosas sobre sus trabajos una vez que los ha realizado y contemplado el resultado. “Escribo el guión como un punto de partida y es en el escenario cuando se crea, a veces voy al rodaje para descubrir lo que quiero contar”, dejando la puerta abierta a lo que ocurra y surja en el momento, “pero para eso necesitas tiempo” y algo de preparación en el caso del plano secuencia. “Me interesa estar preparado para lo imprevisto”, comenta, agregando que a veces “la distancia es colosal” entre lo que uno piensa y lo que hace y el sentido de cada trabajo también se acaba descubriendo con el tiempo y “a través de los ojos de otros”.
Luna (Laura de San Pío) igual te canta por Camarón de la Isla que te deja el patio como los chorros del oro. ¡Queremos tu voz! (Foto: César Coste)
‘Retirada’ tuvo dos días de ensayos y una jornada de grabación que se concentró en unas ocho horas. Se rodó con una Panasonic GH5, que le ofrecía al director la posibilidad de realizar los movimientos de cámara precisos, al ser un dispositivo pequeño que dejaba el suficiente espacio para desarrollar la acción.
RESONANCIAS DEL PASADO
Además de la propia historia, “me gustaba la idea de que hubiera resonancias a los usos que ha tenido el palacio, por donde han pasado árabes, cristianos, el tribunal de la Inquisición, ha sido cuartel militar, muchos usos relacionados con el poder y quería que eso estuviera en la trama y en los personajes”.
Como ejemplo, la señora de la limpieza, Luna (Laura de San Pío) canta en alguna escena, ella es cantante flamenca, y hace referencia a las esclavas cantoras que residían en los palacios en los tiempos de Al-Ándalus. El corto también hace referencia al uso actual de la Aljafería, con dos figuraciones, Jesús Pola y Raymond Yanes, que hacen las veces de políticos. “El corto es como una presentación de personajes”, apunta.
En el equipo técnico encontramos a Javier Estella y Laura de San Pío a cargo del guión; a José Manuel Fandos en la dirección de fotografía, corrección del color y etalonaje; a Cristina Casero como jefa de producción; Ricardo Bullón como operador de cámara; Víctor N. Malo, como jefe de sonido; Raisa en maquillaje y peluquería y Marta Horno como jefa de eléctricos. Óscar Sanmartín se ha encargado del diseño gráfico; Laura la de los Laureles (Laura de San Pío), de la música; Manuel García ha ejercido como foquista; Irene Alconchel y César Coste, ayudantes de producción; y Miguel Romance se ha encargado de la fotografía.
El equipo rodando ‘Retirada’ en el Patio de Santa Isabel e intentando que Maite les cuente el oscuro secreto que guarda su personaje (Foto: César Coste)
RORDAR EN LA ALJAFERÍA
Respecto a la oportunidad de rodar un trabajo propio en la Aljafería, Javier Estella subraya que siempre ha encontrado “mucha disponibilidad” en el personal que trabaja en el palacio y “estoy agradecido a Vicky por proponérmelo”. “Todos los trabajadores nos ayudaron en todo momento, todo fue a favor nuestro”, asegura, para resaltar que, además,“el escenario es como otro personaje, porque está siempre presente en todos los planos”.
Este año, por motivos pandémicos que todos conocemos, el ciclo ha tenido que presentar sus cuatro cortometrajes de la actual edición en formato online. Pero no hay mal que por bien no venga, dicen. “Nos han contado que ha sido el año que más gente los ha visto, lo llegaron a ver 400 personas en el momento de la emisión en directo”, mientras que la sala donde se proyectan habitualmente no tiene tanta capacidad. “Ha tenido más difusión al ser online”, algo positivo, a pesar de todo.
Mira, tía, que no vamos a contratar la telefonía con ellos aunque nos regalen también el canal de música (Foto: Miguel Romance)
ESTELLA Y NANUK
En 1998, Javier Estella fundó junto a José Manuel Fandos la productora Nanuk Audiovisual, donde desarrollan un cine de temática social que les ha llevado a diferentes partes del mundo para narrar historias sobre la violencia de género, el acceso a la educación, la memoria histórica, la inmigración, la ecología. En 2017, la productora recibió el premio Cine y Salud a la Trayectoria Local, que otorga el Gobierno de Aragón. Llevan a cabo sus propias producciones y ofrecen servicios de guión, dirección de producción, dirección de fotografía, operador de cámara.
Javier Estella es director/jefe de producción y ha trabajado y trabaja en programas de televisión, como ‘Sin cobertura’, de Aragón TV; en diferentes campañas de publicidad; documentales, el último de ellos ‘La roca del mar’, con Freeman Creación (2020), que está en fase de postproducción. De la mano de su productora ha impulsado numerosos trabajos documentales de temática social y en el ámbito de los derechos humanos.
En la ficción, su primer corto fue ‘A tu vera’, con Nanuk Audiovisual, en 2008; ‘Il mondo mío’, coproducción de Tropo Audiovisual y Nanuk, en 2010; ‘Declaración de amor’, con Nanuk, en 2012; y ahora está implicado en el proyecto de largometraje ‘Cariñena’, de Javier Calvo, que se encuentra en fase de desarrollo. Se trata de una novela de Antón Castro que está adaptando Calvo y Estella ejerce como director de producción. Los tres trabajan juntos en el programa ‘Sin cobertura’ de Aragón TV.
Vamos, que es muy completos estechicos y, también, muy agradecido, ya que Estella finaliza nuestra entrevista dando las gracias a las actrices de su corto, Maite y las dos Lauras “por su tiempo y por su implicación en el proyecto”, un agradecimiento que hace extensible al resto del equipo técnico. Esperaremos con ansias poder tener la oportunidad de ver de nuevo este trabajo, porque en Secuenciadas nos encantan los planos secuencia.
El dire, Javier Estella, muy atento en pleno rodaje del plano secuencia en ‘Retirada’ (Foto: Miguel Romance)
Imaginad que algo os separara físicamente de otras personas. De la persona que amáis. Que, además, la religión, la cultura y la historia os situarán en bandos opuestos. Que vuestras familias jamás lo llegaran a aceptar.
Maite Sequeira en un momento muy dramático del cortometraje ‘Ofra & Khalil’ .
Después de una semana de confinamiento en casa por el coronavirus seguro que todos comprendemos mejor lo que significa no ver a alguien, no poder tocarlo, abrazarlo, no poder llevar la vida que antes considerábamos normal. Pero qué difícil sigue siendo meterse en la piel de palestinos e israelíes y hacernos una idea de lo que significa en sus vidas esa frontera física y mental, ese muro que los separa.
El director José Alberto Andrés Lacasta ahonda en este conflicto en el cortometraje ‘Ofra & Khalil’, en el que también firma el guión y que surgió de su interés por Palestina, donde ha trabajado como observador en varias ocasiones. “Mi estancia allí me permitió entrar en contacto con la cultura y el cine que se hacen en Palestina e Israel, con el conflicto, y me sirvió de inspiración”, explica a Secuenciadas.
También le llevó a dirigir un ciclo de cine Palestino Israelí organizado en Zaragoza y Huesca entre 2007 y 2010 y dedicar una historia a las relaciones de Israel y los territorios ocupados de Palestina era “una espina que me quería quitar”.
Con Sófocles, Shakespeare y Wajdi Mouawad como referentes (¡ahí es nada!), Lacasta se lanzó a escribir esta historia que “no pretende ser un manifiesto político”, aunque se vislumbre entre sus fotogramas su opinión, sino que desea conocer la esencia de sus personajes y que tiene la frontera y el muro como grandes protagonistas.
HEAVY
Así, el cineasta aborda esa frontera “no como un lugar, sino como un espacio de confrontación” que tiene repercusiones a ambos lados. Es muy heavy vivir así y aún más heavy que, frente a dos mundos que se tocan y se repelen a partes iguales, surja una pequeña historia de amor de dos jóvenes que tienen toda la vida por delante, pero con un futuro ya escrito por sus familias.
La verdad es que nos presenta a dos joyitas de familias, desestructuradas y muy condicionadas por sus respectivas tradiciones, religiones y costumbres. A nosotras, que somos fans del ‘liberté, égalité y beyoncé’, nos horroriza que Ofra y Khalil tengan que pasar por estas situaciones que José Alberto escribió para ellos, pero está claro que es una buena forma de transmitir un mensaje: el amor, al final, es universal y mueve a las personas. Tanto, que os quedaréis con ganas de saber qué pasó después con estas dos familias y nuestros dos jóvenes protagonistas.
Para este trabajo, “tenía bastante claros a algunos actores”, como los dos protagonistas: Francesc Tamarite (Khalil) y Laura Contreras (Ofra), a sus padres, interpretados por Félix Martín, en el lado israelí, y Maite Sequeira, como palestina, a los que después se sumaron otros “fantásticos profesionales”, como José Luis Esteban, como hermano nada amable de Khalil antes de pasar a ser representante de Marianico el Corto; Carlota Callén; Cristina de Inza; Fran Calvo; Javier Guzmán; Ana Portolés y Federico Basigalup.
Jose Alberto Andrés Lacasta, el dire con gafas, dando indicaciones a los actores Laura Contreras y Félix Martín . Foto de Leonor Villaluenga
Como anécdota, de ‘Ofra and Khalil’ surgió una pareja artística, ya que Cristina de Inza y Fran Calvo se conocieron en este proyecto y ahora interpretan en los teatros la obra ‘El coronel no tiene quien le escriba’, dirigidos por Carlos Saura. ¡Te alabamos el buen ojo, José Alberto!. Y otra curiosidad, aquí coinciden dos grandes actrices que son madre e hija en la realidad Maite Sequeira (madre) y Laura Contreras (hija), aquí en bandos opuestos y que ganaron en el Festival de Cine de Fuentes de Ebro sendos premios a mejor actriz, aunque Contreras por el corto ‘Fjalbo’, pero qué momento más bonito vivimos.
Cristina de Inza y Ana Portolés en una furgoneta, intentando cruzar la frontera, en un momento del cortometraje. Foto de Leonor Villaluenga.
THAT’S CRAZY
Ojo, que no os hemos contado un pequeño detalle: todos ellos rodaron en inglés, con la ayuda de un coach para atinar con los variados acentos del english que se habla en Israel y Palestina. Si ya es una locura rodar en el idioma de uno, no queremos imaginarnos en otro. Nosotras somos de la época del ‘if you wanna be my lover’ y nos da vueltas la cabeza como a Regan en ‘El exorcista’ solo de pensarlo. “De toda la película fue lo que más nos costó, pero el esfuerzo de los actores fue ímprobo”, elogia el director.
Francesc Tamarite en un momento del rodaje, delante del objetivo. Foto de Leonor Villaluenga
Todo el equipo de la película es aragonés, excepto el editor, Iván Aledo, a quien adoptamos en Aragón porque somos muy fans de sus trabajos y que pronto se encargará de la próxima película de Javier Macipe «La estrella azul», paralizada en estos momentos por las circunstancias. Factory du Cardelin produce este corto en el que participan Aragón TV y Huesca La Magia del Cine.
‘Ofra and Khalil’ se rodó durante seis días en octubre-noviembre de 2018 en Zaragoza, Villanueva de Gállego, los Monegros y los montes de Valdespartera, así como en el aeródromo de Tardienta, que puso una alfombra roja a este trabajo para grabar en esa zona cercana a la sierra de Alcubierre, “una orografía exactamente igual que la de Palestina, por sus montañas, el tipo de matorral, el color de la tierra”.
Sin embargo, no todo iban a ser facilidades. Unos intensos días de lluvia cambiaron los colores del paisaje y volvieron algo loco al equipo, nada que no se pueda solucionar en edición. “Fue un rodaje complicado, nos llovió mucho, tuvimos que suspender un día de rodaje de noche, pero la buena voluntad del equipo técnico y artístico hizo que la cosa saliera adelante”, destaca.
Al rodaje le siguieron unos meses en que Lacasta dejó reposar el trabajo para hacerlo crecer. Contó con Juanjo Javierre para la banda sonora original y con el tema ‘Storm engine’ de Jocelyn Pook como cierre de oro; y, como mención especial, con nuestra querida Ana Bruned en maquillaje y peluquería (guiño, guiño, storie, storie, darling abrumada).
LO ESTÁ PETANDO LOCAMENTI
Como no podía ser de otra forma, ‘Ofra & Khalil’ lo ha petado fuertemente en todo el mundo y en decenas de festivales, atesorando numerosos premios. Y sigue en ello. Ha viajado ya a Irlanda, Francia, Italia, Inglaterra, Chile, Perú, México, Venezuela, Nigeria, Bosnia, India, Holanda, Colombia, Rumanía… y a distintos puntos de Aragón, como Zaragoza, Fuentes, Bujaraloz y Huesca con el ciclo ‘Visiona’, y España.
¡Y lo que le queda! Debido al coronavirus, ese bicho al que todos odiamos, se han aplazado distintos festivales en los que iba a participar este corto que. “Estamos muy contentos y satisfechos, un poco para nuestra sorpresa, de la repercusión que ha tenido la película”, reconoce Lacasta, agregando que a este trabajo aún le quedan muchos kilómetros por recorrer.
¡Esa foto de equipo que no falte!
El oscense José Alberto Andrés Lacasta (1969) ha liderado numerosos trabajos en su extensa trayectoria en el audiovisual aragonés, entre ellos los docus ‘La Nakba permanente’ y ‘Una mujer sin sombra. Asunción Balaguer’, los cortos ‘Residencia el Milagro’, ‘Epílogo para la muerte del Fauno’ y ‘Prelinger: chapter 19’, el docu largo ‘Tras Nazarín’ o el videoclip ‘La camiseta del 92’, así como es autor de distintas publicaciones sobre cine. Ya tiene en mente y entre manos nuevos proyectos, cortos y un largo, de los que esperamos informar próximamente.