Estás confinada en casa y te llama HBO y las productoras Warner y Caballo Films. Oye, ¿que si te apetece grabar el capítulo de una serie sobre todo esto de que nos tengamos que quedar en casa por un tiempo desconocido porque un virus circula por las calles? Sí, que te damos libertad creativa y temática, pero que lo vas a grabar todo con un smartphone y con mucha imaginación.
A la serie la llamaremos ‘En casa’ para no darle muchas vueltas, pero dejaremos claro en el título que ‘la imaginación no se puede confinar’. ¡Ay, Paula! Pero tendrás muy buena compañía, porque el resto de capítulos estarán dirigidos por Rodrigo Sorogoyen, Leticia Dolera, Carlos Marqués-Marcet y Elena Martín. Con estos ingredientes es normal que te animaras a participar en esta aventura, querida Paula Ortiz.
Pero, ¿qué historia querrás contarnos? Pues en tiempos de pandemia, qué mejor que una comedia: se declara el estado de alarma y rompes con tu pareja, vamos, que te deja. Vaya panorama, ¿eh? Pero decides irte a casa de una amiga, porque las penas, en buena compañía, seguro que se convierten en risas. Y ya está, de este modo surge el capítulo ‘Así de fácil’.
Las actrices Julia de Castro y Celia Freijeiro consultando su futuro en un algodón pelocho en una escena de la serie ‘En casa’.
“Una persona de Warner me hizo la propuesta de intentar el experimento de contar historias exclusivamente desde casa y contando solo con un móvil y pensé que quizá sí que podría hacerse”, explica nuestra dire, Paula Ortiz, a Secuenciadas, subrayando que este proyecto ha supuesto “un aprendizaje muy fuerte”, un reto que ha tenido limitaciones y dificultades añadidas en todas las fases de trabajo.
De hecho, la principal dificultad es que se tuvo que dirigir a distancia, dado que Paula Ortiz se encontraba en Zaragoza cuando se decretó el estado de alarma y el capítulo se ha rodado en un piso de Madrid. “Enviamos el móvil a casa de las dos actrices (Celia Freijeiro y Julia de Castro), que estaban confinadas juntas con otra compañera (Milena Suárez) que ha sido quien las ha grabado” y ha ejercido como cámara y ayudante de dirección, de manera que la directora ha tenido que realizar el trabajo por videoconferencia.
CAFÉ Y VIDEOLLAMADA
¿Os imagináis rodar en un espacio que no conocéis, sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde incide la luz o cuáles son las mejores posiciones de cámara? Pues lo imposible parece sencillo en manos de la directora de ‘La Novia’ y ‘De tu ventana a la mía’.
“Hemos ensayado por videollamada, probando estrategias con las actrices”, si bien lo más complicado de este rodaje ha sido el hecho de que “no veía el plano real cuando se rodaba, solo veía por videoconferencia a las actrices y más o menos el lugar, pero sin saber en ese momento cómo había quedado técnicamente la toma y la impresión del plano”. Si era necesario repetir, tenía que dar las indicaciones a través de la pantalla y repasar el material del mismo modo, “todo a distancia”.
“El rodaje fue complejo y gracias a la capacidad y disposición que tuvieron las actrices ha salido adelante”, subraya, elogiando también la labor de su ayudante de dirección, Milena Suárez, que en realidad se dedica profesionalmente a la distribución y “nunca había hecho de operadora de cámara”. Para todas ha sido “un entrenamiento contrarreloj”, del que han surgido “planos muy buenos”.
La directora Paula Ortiz, en casa superando las barreras tecnológicas y actualizando todas sus apps.
LA NOCHE NOS CONFUNDE
Para cumplir tiempos en esta contrarreloj se había previsto un calendario de una semana de rodaje, otra de montaje y una última de postproducción, con planes de trabajo “muy severos”. Antes de ponerse manos en la cámara, en primer lugar escribieron el guión; una vez que tenían luz verde por parte de las productoras, estudiaron los espacios para conocer cómo entraba la luz en la casa, cómo estaba orientada y a qué hora era mejor rodar cada escena. “Las escenas de noche han sido muy complicadas” por la falta de luz para poder grabar con un móvil, reconoce, detallando que las productoras les facilitaron un smartphone Huawei, algunos accesorios de sonido y un estabilizador, “pero la iluminación se hizo con lo que había en casa”.
En la distancia,“desayunábamos juntas, ensayábamos y nos poníamos a rodar”, si bien el rodaje se alargó dos o tres días más, algo que también le ocurrió al resto de directores. “Nos íbamos comunicando y todos estábamos desesperados”, bromea la cineasta.
Como en este proyecto manda la inmediatez y las circunstancias de producirse durante el confinamiento y el estado de alarma, se trataba de que cada director ideara un relato, una fabulación o contara su experiencia, las sensaciones del encierro, y desde las productoras “no pusieron cortapisas en cuanto a los temas a tratar”.
EN BLANCO Y NEGRO
“Yo quería hacer un capítulo en blanco y negro y no pusieron problema, aunque en televisión es una decisión costosa, pero dieron total libertad creativa”, rememora Ortiz. No será un formato habitual, pero las que somos black and white lovers estamos deseando disfrutarlo. Además, según la directora, “le iba bien” a la historia.
Celia Freijeiro y Julia de Castro, en gran plano general, tostándose al sol por fases en los días de confinamiento madrileño.
Como ya os hemos hecho un pequeño spoiler antes, el capítulo que dirige Paula Ortiz se titula ‘Así de fácil’ y comienza cuando a una chica le deja su pareja en el mismo día que se decreta el estado de alarma y, ni corta ni perezosa, decide que ella no se queda a llorar sola por nadie y se planta en casa de su amiga. Narra “el proceso de duelo de una ruptura, en clave de comedia”, todo ello en unos veinte minutos de duración de los que ya podemos disfrutar en HBO.
Participar en este proyecto ha sido para la zaragozana “un buen ejercicio en muchos sentidos”, en el narrativo, dramático, en aprendizaje y en el análisis de las herramientas de que se dispone para contar una historia. “Ha sido una experiencia muy positiva”, aunque Ortiz reconoce que esta no es la manera de hacer ficción, porque técnicamente a veces ha sido “muy frustrante” y se han dado una serie de restricciones que no se producen cuando se rueda con recursos en condiciones y con un equipo técnico humano “que es imprescindible”.
VOLVER DESDE VENECIA
Nuestra dire estaba en Venecia cuando tuvo que regresar a casa ante el inicio del estado de alarma. “Íbamos a rodar otro proyecto en primavera, estábamos allí y tuvimos que volver la semana de antes”, recuerda, agregando que en el caso del rodaje de ‘Nada’, la adaptación de la novela de Carmen Laforet, el proyecto aún está “muy incipiente, están escribiendo los guiones, eso lleva su cauce y yo estoy ahí, pero tangencialmente de momento”.
El parón ha afectado gravemente a todos los profesionales, pero ya se están reanudando rodajes y proyectos. “El sector audiovisual exige mucho sobreesfuerzo económico, técnico y humano, inversiones muy fuertes y condiciones que ahora mismo son complicadas”, admite, para lamentar que el sector vive “una incertidumbre muy fuerte y veremos cómo se recompone y se reactiva, aunque quiero ser positiva y poco a poco volveremos”.
No obstante, considera que este periodo de privación de libertad no va a incentivar la creatividad, aunque sí que ha servido para que los profesionales del sector puedan “automirarse, por obligación a veces”, y tomar conciencia de la necesidad de resistir, en un momento en el que la cultura ha sido “esencial” para toda la población. “Nunca se habían visto tantas películas y series”, estima.
En el caso del audiovisual aragonés, en su opinión existe una cantera “fuerte” de profesionales y proyectos y “si estábamos en un buen momento, se retomará. Había buenos profesionales, ideas, y volverán a salir a la luz”.
Entre los próximos trabajos de Paula Ortiz encontramos ‘Teresa’, una adaptación de la obra de teatro ‘La lengua en pedazos’ de Juan Mayorga, basada en la figura de Santa Teresa de Jesús y que tiene previsto su estreno en otoño de 2021, así como la adaptación de la novela ‘Nada’, de la que Ortiz resalta su “modernidad aplastante”. “Es una novela iniciática muy certera, con trascendencia y es un reto muy bonito llevarla al cine, merece una buena adaptación”.
Paula Ortiz, directora del capítulo ‘Así de fácil’ de la serie ‘En casa’, posando en este retrato mucho antes de ser confinada. Foto de Laura Bersabe.
La zaragozana Paula Ortiz (1979) es directora, guionista y productora, así como profesora e investigadora y se ha formado en dirección de cine y guión en Nueva York y Los Ángeles. Su ópera prima, ‘De tu ventana a la mía’ le valió la nominación a los premios Goya en 2011 como mejor director novel. En su segundo largo, ‘La novia’, nos dejó a todos alucinados con su adaptación de la obra ‘Bodas de sangre’, de Federico García Lorca. Fue nominada en doce categorías de los Goya 2016, entre ellas mejor película, mejor director y mejores protagonistas, llevándose la estatuilla en mejor actriz de reparto, para nuestra adorada Luisa Gavasa, y mejor fotografía, para Migue Amoedo.
En sus películas nos transporta a un mundo único, con una cuidadísima imagen y plagado de drama y emociones fuertes, así que estamos deseando ver esta nueva versión de Paula en esta comedia confinada de la que ya podéis disfrutar en HBO cuando queráis. ¡Así de fácil!
Cuando Eduardo Casanova terminó el grado de Imagen y Sonido en el CEIP Los Enlaces de Zaragoza en el año 90, segunda promoción, tan solo tenía 19 años y nunca pensó que años después acabaría dirigiendo una serie diaria de gran éxito como es ‘Amar es para siempre’ que lleva en emisión 15 años.
Eduardo Casanova en un momento del rodaje de ‘Amar es para siempre’. Armando del Río fuera de foco. Foto de Manu Fiestas.
El director zaragozano Eduardo Casanova trajo al mundo, junto a más peña, la serie ‘Amar en tiempos revueltos’ donde vivimos el amor entre Rodolfo Sancho guapo y Ana Turpin, en tiempos de la Segunda República y de la Guerra Civil. Luego cambió de cadena y pasó a llamarse ‘Amar es para siempre’, viajando en el tiempo en sus capítulos hasta llegar a los pantalones de campana con los años 70. Nos cuenta la historia de España a través de un grupo potente de actores que van cambiando cada temporada, pero manteniendo a los originales Manolita, Marcelino y Pelayo, los inmortales de la Plaza de los Frutos.
«Una de las claves es cambiar el elenco todas las temporadas. Cambiamos alrededor de 18 o 19 personajes y nos quedamos con el nexo de unión que son los asturianos», relata su director Eduardo Casanova a Secuenciadas. Cambiar los personajes en cada temporada, mostrar nuevas caras que empatizan con el espectador, hacen que nuestro interés no decaiga viendo Amar cada tarde. Sus penas y sus alegrías son las nuestras también y, oye, si además aprendemos historia, que tanto mal nos daba en el insti, pues más didáctico todo. Para Casanova es una serie que puede conciliar fácil con todos los miembros de la familia.
El director, Eduardo Casanova, le indica a la actriz Cayetana Guillén Cuervo donde cae Zaragoza, el actor aragonés Alberto Castrillo, a la izquierda, ya lo sabe.
«Para nosotros, desde el punto de vista profesional, es un privilegio haber trabajado con tantísimos actores y actrices. A esto súmale que cada año la biblia es nueva y los argumentos son todos nuevos», explica Casanova. Y es que por la serie han pasado más de 375 actores que han protagonizado las tramas y también unos 70 episodios cada temporada, mucho talento en el que también, por cierto, ha habido mucho aragonés entre camerinos. Itziar Miranda (Manolita),Luisa Gavasa, Cristina de Inza, Nacho Rubio, Armando del Río, Jorge Usón, Andrea Dueso… acento aragonés que ha aparecido en esta serie.
PROCESOS DE TRABAJO
LLevar a la pantalla este proyecto nos lleva a pensar que el ritmo de rodaje es un pelín frenético, pero no: «si vinierais a un rodaje palparíais calma, a pesar de la rapidez con la que trabajamos», confiesa su director. Él y su equipo, del que el 85% sigue siendo el mismo desde el principio, han montado una maquinaria de reloj suizo que funciona a la perfección y todo dentro de los tiempos que requiere una serie diaria enfocada a sacar la máxima calidad y manteniendo el sello de Amar. «Nos miramos y ya sabemos que queremos cada uno»; ¡ay que bonito Eduardo! «Hemos tenido tiempo para ir mejorando todos los procesos, que a lo mejor otra serie, cuando quiere corregir no renueva temporada», observa Casanova, y es que 15 años dan para muchos masters.
El dire nos da los titulares de ese máster que han estudiado a conciencia y que ha conseguido mantener el interés del espectador en cada capítulo. Sinopsis: 15 guionistas se ponen a trabajar como si no hubiera un mañana, para mandar las escaletas, se reúnen con Casanova para que vea qué tal va la cosa y una vez terminadas pasan al equipo que escribe los diálogos. El director revisa y ajusta el guion a las necesidades que requiere la producción, como podría ser limitarse a una serie de exteriores. Luego aparecen en escena otros cinco directores que son los que van a grabar y montar alternativamente los capítulos, Edu les indica las pautas a seguir en grabación y después cada director se reúne con todos los jefes de equipo de maquillaje, peluquería, iluminación…
Para poder llevar a cabo la grabación en los tiempos estimados, disponen de dos platós que graban en paralelo, por lo que todos los departamentos están por duplicado, vestuario, sonido… y los actores van pasando del plató 1 al 2 rodando sus escenas, una orden de producción muy compleja. «Antes del coronavirus, grababamos la media de un capítulo y un tercio al día, por eso tenemos dos platós en paralelo, si no sería imposible». Y es que estamos viviendo unos tiempos muy revueltos en los que los rodajes se han ralentizado inevitablemente y las producciones van a tener que adaptarse, en la mejor medida, a las condiciones actuales. Esperamos, en todo caso, que el amor continue.
Una vez que está terminado de grabar pasa a la sala de montaje y el mismo director lo revisa y ya pasa a color y sonorización. Y ya puesto todo cuki lo ve nuestro omnipresente director Eduardo Casanova ,por si tiene que dar alguna corrección o indicación, para posteriormente entregarlo a la cadena, Antena 3. Y todo con mucha calma, recordad.
Eduardo Casanova, al lado de Águila roja, posa en foto de familia junto al elenco de esta temporada de ‘Amar es para siempre’ en el plató de la Plaza de los Frutos.
REMEMBER BY CASANOVA
Vamos a hacer memoria, como diría Chenoa en la cabecera de la serie, y contemos la historia de amor entre nuestro zaragozano y la serie que vio nacer. A modo de transición, retrocedemos en el timeline al año 90 cuando un chico de 19 años que acaba de terminar imagen y sonido, ya cansado de prácticas gratuitas por varios sitios, como por ejemplo en una televisión local en Andorra (Teruel), envía cuatro curriculums a la capital de España.
Y tachán: «una empresa de servicios audiovisuales me llamó a las dos semanas y lo único que hice es echarle valor y venirme para Madrid», recuerda Eduardo Casanova, agregando que «si te la querías jugar y marcharte fuera había trabajo, donde no había trabajo era en Zaragoza» y es que la producción audiovisual aragonesa por ese entonces era muy poca, así que este maño se colgó la mochila a hombros, como Labordeta, y china chano se fue para Madrid.
«Eran años que había muy poca gente preparada para el audiovisual, así que era fácil encontrar trabajo. Luego me junté en Madrid con gente que me enseñó mucho y no paré de currar» y así sigue, tiene muy claro que uno adquiere los conocimientos en las aulas, pero como aprendes es trabajando.
Ya en Madrid también trabajó en retransmisiones deportivas hasta pasarse a la ficción con una serie juvenil de éxito como fue Un paso adelante (2002), que confesamos que seguíamos asiduamente, y la comedia Mis adorables vecinos (2004). Hasta llegar a su relación televisiva más larga ‘Amar en tiempos revueltos’ (2005). «Yo voy a cumplir 49 años y parece que fue ayer, de hecho entré en la serie sin tener descendencia y ahora tengo un niño de trece años, se me ha pasado volando». Para Eduardo, ‘Amar es para siempre’ es como otro hijo, como un niño pequeño que ha criado junto a su equipo.
FOTOGRAFIANDO SU CIUDAD
El director, aunque lleva 30 años viviendo fuera de su ciudad natal, lleva sus raíces aragonesas muy adentro. A la pregunta de qué echa de menos de Zaragoza, además de a la familia, responde: «no lo sé describir porque es un sentimiento, no es algo material, es el sentimiento de ser aragonés«. Cada vez que viene a Zaragoza se patea la ciudad y la mira, algo que los que vivimos aquí seguramente no hacemos. «A mí el Pilar no me había impresionado nunca, supongo que porque nací con él y de repente ahora me sobrecoge cuando paso por la plaza tan grande, de repente es como un templo enorme encajado en un sitio».
Basílica del Pilar de Zaragoza, para los que no la conozcáis y para los que no la miréis lo suficiente. Foto de Sekofotografía.
Hay que seguir su consejo y observar la ciudad en la que vivimos. ¿Y las fiestas del Pilar? «Si mis obligaciones laborales me lo permiten siempre voy a las fiestas del Pilar y a dar la tetadica que se decía antiguamente«. Su familia a excepción de su mujer y su hijo, están en Zaragoza, madre y hermanos. Un barrio zaragozano que también lleva en el corazón es Juslibol de donde era su padre y veraneaba todos los años. «Cuando os digo que salgo andar, ando hasta allí y vuelvo, volver a mis raíces me produce mucha emoción».
AUDIOVISUAL ARAGONÉS
No podíamos obviar la temática de la que trata nuestra web Secuenciadas y abordar un tema tan recurrente como es el audiovisual aragonés. Nos sorprende con su punto de vista sobre ‘El último show’ serie de Alex Rodrigo y Carlos Val.
«Me encanta», minipunto para Aragón TV. «Para los que nos hemos tenido que ir de Zaragoza porque no había producción audiovisual, ver las calles de nuestra ciudad reflejadas en una película o en una serie es muy emocionante porque no estamos acostumbrados. Ver el paseo Independencia o localizaciones que reconozco me parece brutal y luego desde el punto de vista del argumento está muy bien escrita y muy bien rodada». Y es que HBO no hubiera comprado un producto si no hubiera visto posibilidades, así Zaragoza ha llegado más allá de Fraga.
Miguel Ángel Tirado e Itziar Miranda en un fotograma de la exitosa serie ‘El último show’.
Y también nombra a Oregón TV, programa que sigue cuando puede, en el que destaca la labor de que varios de los actores escriban también los guiones. «En todos los rodajes que he estado todo el mundo habla muy bien de los técnicos o los actores aragoneses y hablan en el sentido de lo honestos y lo buena gente que son. Con esto no quiero decir que los de Valladolid no lo sean», bromea.
Eduardo Casanova se fue en 1990 de Zaragoza porque tenía que irse y no por gusto, que también, a trabajar a Madrid. Se siente muy aragonés y también muy madrileño y siempre que sus obligaciones laborales se lo permiten, y los tiempos revueltos, regresa a visitar a su familia para que su hijo se relacione con sus abuelos y primos y se sienta también aragonés. Le deseamos todo lo bueno a este profesional que traspasa fronteras y que sigan los éxitos de ‘Amar es para siempre‘ chalalala 🎵
Decía Joaquín Sabina que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Pero no acabamos de estar muy de acuerdo con esta afirmación. Al final, los recuerdos, tristes y felices, son parte de nosotros y regresar a los lugares y personas que formaron parte de nuestras vidas es algo tan normal como inevitable. Somos muy de comernos el coco, eso es así.
Todo ello forma el hogar de una persona; sí, incluidos el cuñado pesado que te da la cena cada Nochevieja o el vecino del pueblo que pasaba por mil aventuras. Esas memorias que todos guardamos son las que rescata el realizador oscense Martín Gutiérrez en su película ‘Amateur’, recientemente distinguida con el premio Festival de Málaga en el Málaga Work in Progress, evento del Málaga Festival Industry Zone que se ha desarrollado online en el mes de marzo. El certamen, en el que participaban 22 proyectos, tiene como objetivo impulsar la financiación de estos trabajos, hacer viable su postproducción y su distribución internacional.
‘Amateur’ es una película “sobre los espacios y la gente que para mí construyen una idea de hogar”, explica el director a Secuenciadas. Martín Gutiérrez vivió en el municipio altoaragonés de Hecho hasta los 18 años, después residió en Barcelona y viajó por Cuba y diversos países del mundo hasta regresar de nuevo a la Ciudad Condal.
Martín Gutiérrez, cámara en nieve, a lo Felix Rodríguez de la Fuente en la Selva de Oza en el Valle de Hecho (Huesca). Cámara JVC que graba en cinta VHS.
“Pasé de no moverme nada a moverme mucho” y esa sensación de desarraigo y la idea del hogar son el germen de este proyecto, la necesidad de identificarse con un espacio que te resulta cómodo y reflexionar sobre la búsqueda “de esos sitios que ya no volverán”. De hecho, la cinta no se basa en una idea como tal, sino que ha sido un proceso y “llevo rodando mucho tiempo, con gente muy cercana” para dar forma a esta obra que se inspira en trabajos como ‘Reminiscencias de un viaje a Lituania’, de Jonas Mekas, o en la filmografía de la japonesa Naomi Kawase, “un cine que me gusta mucho”.
Cuando se trata de construir el relato de los recuerdos de una vida, el proceso se alarga, obviamente. Nadie podría grabarlo en tiempo récord y, en este caso, el director lleva filmando diez años, aunque muchos de los planos que aparecen en la película son “de hace dos años y medio” y ahora está en proceso de edición. Ese gesto de filmar y registrar lo que ocurría a su alrededor acompaña a Martín desde que se marchó a estudiar y ya no le ha abandonado.
TRES HISTORIAS
En ‘Amateur’ se centra en tres historias. La primera es la del matrimonio más anciano del pueblo, sus abuelos. “Me cuidaron cuando era pequeño, porque mis padres trabajaban en un restaurante y tenían mucho trabajo en invierno”, rememora. Así, comenzó a grabarles y retratar sus historias, su forma de entender la vida.
Abuelicos del director, Martín Gutiérrez, unos de los protagonistas de su documental ‘Amateur’. Cámara Arri BL III de 35 mm con película Kodak.
Su abuela, ya senil, no recuerda todo, mientras que su abuelo, con 101 años, “lo recuerda todo perfectamente”. “Él ha estado muchas veces a punto de morir y el tema de la muerte siempre está presente” en su pieza, detalla.
La segunda historia se centra en un hombre que fue a Hecho con el firme propósito de suicidarse. Ocurrió cuando Martín tenía 12 años y recuerdan a aquel hombre por su actitud optimista y por el hecho de que llegó al pueblo con una bicicleta de montaña. “Todos los niños estábamos en shock con la bici y se la regaló a un amigo”, asegura, indicando que el hombre acabó por ahorcarse dos meses después de llegar a Hecho.
Este recuerdo es “un retrato de mi generación, de cómo se entendió aquello” y del contraste que se generó entre las ganas de vivir y la manera en que se entendió el suicidio en un pueblo “muy católico, conservador, pero cercano a la naturaleza y a esa libertad”.
La última historia rememora el rodaje de la película de Jaques Audiard, ‘The sisters brothers’ (2018), rodada en Selva de Oza y que tiene como protagonistas a Joaquin Phoenix y Jake Gyllenhaal. “Se rueda donde se suicidó este hombre y donde mi abuelo se quedaba a dormir cuando trabajaban la madera” y este rodaje le da pie para hablar del cine y de las películas que, a partir de la observación, dejan al espectador su espacio para pensar.
Maravillosa vista de una de los paisajes que aparece en la peli ‘Amateur’, rodada a lo vintage en formato 4:3.
Y durante los 10 años que ha durado el rodaje, varias han sido las cámaras que han captado la imagen de esta película; la Arri SR II de 16mm, una Canon 814 de súper 8 con Kodak Vision 3, una Arri BL III de 35 mm con película Kodak vision 2, una cámara JVC de las grandes que graba en cintas de VHS y una betacam analógica de cintas MiniDv, con óptica fujinon, una maravilla.
Con estos ingredientes en su proyecto, “una amiga que es montadora me recomendó participar en este evento en Málaga” y ¡qué buen ojo tuvo tu amiga!. Tras cumplir mil y un requisitos técnicos, “que te seleccionen ya es un premio”, pero el reconocimiento ha llegado con el premio del jurado y dos distinciones más. El director confía en que sirva de impulso a esta película “familiar, pequeña”.
MARTÍN GUTIÉRREZ
Martín Gutiérrez reside en Barcelona, donde imparte clases en el proyecto audiovisual ‘Cinema en curs’, en el que desarrollan una película documental cada año con los alumnos de este proyecto de formación. Este taller documental lo imparte en el instituto de San Viçent Catellet, si bien el programa se inició en 2005 en Cataluña y se desarrolla ahora en otros municipios de esta Comunidad, en Galicia, Madrid, Euskadi y en países como Argentina, Chile y Alemania.
El cineasta oscense, de 38 años, es graduado en Dirección Cinematográfica en la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña y máster en guión avanzado y comisariado de artes en los nuevos medios, realizados en Cuba y Barcelona, respectivamente.
Ha sido director artístico y coordinador de ‘Lo mon contemporáneo’, con residencias artísticas en el Valle de Echo; montador del largometraje ‘La bronca’, de Diego y Daniel Vega y segundo montador de la serie ‘Matar al padre’, de Mar Coll. Como director, ‘Amateur’ es su primer largo experimental y ha participado en las películas colectivas ‘Histeria de Catalunya’ e ‘Histeria de España’; ha trabajado en el guión y dirección de los documentales ‘Luchador récords’ y ‘Videodrum’; en distintos cortometrajes y videoclips, algunos de ellos de su grupo de música Mujeres (2007-2014), así como también ha ejercido labores de director de fotografía.
Martín Gutiérrez disfrutando de un apacible baño en las aguas del pirineo aragonés en un momento de descanso del rodaje.
Lucía y Miguel viven en la misma casa, pero por circunstancias, no coinciden. Un día, estando enfadado, él pinta una raya en el espejo de la entrada, tachando su propia cara con un rotulador negro y, más tarde, ella desesperada hace una marca de carmín en el mismo espejo. Así empiezan a comunicarse de manera casual, a través de un espejo, en este poético cortometraje llamado ‘El espejo’, escrito y dirigido por Montse Calderón y Luis Aznar Otín, y que es el reflejo de una historia de amor con muchas incógnitas, que han querido dejar a la libre interpretación del espectador.
Es un guion que escribieron hace unos 10 años y que no pudieron rodar hasta el verano pasado en Zaragoza, mucho se lo pensaron estos profesionales. «Queríamos hablar sobre todo de la incomunicación que puede haber en una pareja y como el amor te transforma», resume Montse Calderón a Secuenciadas. Así, se muestra en el cortometraje como Miguel pasa de estar súper triste y gris a estar más contento que unas castañuelas y Lucía, que tiene una personalidad más inestable, empieza a equilibrar su estado de ánimo. Ay el amor… que bonito cuando todo va bien, pero veremos cómo evoluciona esta pareja en el corto.
Lo peculiar de esta historia es la ausencia de diálogos. «Como hablábamos del tema de la incomunicación, nos pareció una metáfora muy bonita el hecho de que dos personajes que viven solos, en teoría, se puedan comunicar sin palabras verbales, a través de un espejo», explica Luis Aznar. El silencio se rueda aquí se lo han llevado al extremo máximo, siendo las propias imágenes las que nos describen la relación. Aunque hemos de decir que poco después de empezar a visionar el corto hay una palabra que sí dice el personaje de Miguel, interpretado por el actor Manuel Durán, un «joder» y joder qué fuerte, nos preguntamos si sería improvisación del propio actor. Esa palabra siempre encaja bien en cualquier circunstancia, aunque nosotras somos más fans del jodo.
ANA ESTEBAN Y MANUEL DURÁN
Dos intérpretes aragoneses de larga trayectoria dan vida a esta pareja tan casera. Les preguntamos por la dificultad de actuar sin diálogos, pero los dos lo tienen claro, quedaron antes varias veces a ensayar los papeles, por lo que «no ha sido dificil interpretar al personaje sin diálogos, me explicaron muy bien cómo llevarlo a a cabo, aunque luego también nos dejaron improvisar», recuerda Manuel Durán. «Aunque yo no tengo una frase, tengo una emoción o un sentimiento que expresar«, señala Ana Esteban. «Son dos personajes a los que le falta algo en su vida», aclara Durán.
Ana Esteban en su balcón, esperando a los aplausos de las 20:00. Fotograma de ‘El espejo’.
Además, la directora, Montse Calderón, asumió la dirección de actores. «Montse me explicaba cómo debía reaccionar ante eso que veía y luego a la vez también me daba mucha libertad de cómo expresar eso que ella me pedía«, manifiesta la actriz. Montse es psicóloga, así que creemos seguro que ha sabido profundizar mucho en la psique de estos personajes al escribirlos y transmitir muy bien a los actores los sentimientos de Miguel y Lucía.
Los protagonistas, que prefieren ligar a través de un espejo antes que con Tinder, más ecológico todo, nos recuerdan que los polos opuestos se atraen. «Ella viste ropas de colorines, es alocada y extrovertida», en cambio para Manuel Durán su personaje «está amargado con su vida, cansado de la rutina y necesita un cambio» y lo más fuerte de todo: se levanta por las mañanas antes de que suene el despertador. Alguien así no es de fiar Lucía ¡nosotras necesitamos cuatro alarmas para salir de la cama por favor!
Manuel Durán mirando al infinito, confinado en su cama a la espera de que suene ese despertador. Fotograma de ‘El espejo’.
RODAR EN TU PROPIA CASA
Montse y Luis son pareja y decidieron hacer una locura y trasladar el rodaje a su hogar, oh my god. «Sí, lo rodamos en la casa en la que entonces vivíamos, era una casa antigua, con ventanales grandes y techos altos y nos gustaba mucho esa estética. Además por temas de producción era más económico», confiesa la directora. Oye, si es por ahorrar lo entendemos. «Queríamos hacer un corto que se pudiera rodar fácilmente, entonces dos personajes y una localización a nivel de producción era más sencillo y a partir de ahí escribimos también el guion», detalla el director. Luis es zaragozano y Montse madrileña, pero ya la tenemos adoptada en Zaragoza, ha vivido en la ciudad mucho años, hasta el pasado diciembre cuando ambos se trasladaron a Madrid.
«Yo no rodaba como director desde hace casi 15 años», rememora Aznar, que se ha dedicado durante estos años a la producción de publicidad y con este rodaje volvía a sentir esa adrenalina del audiovisual aragonés: «el último rodaje que hice fue en 35mm y la verdad que fue muy duro, sin embargo este rodaje fue una maravilla y muy positivo». Es lo que tiene el digital que todo va rodado, a algunos esto os sonará como a la prehistoria, pero estamos hablando del 2005, que tampoco hace tanto.
Para Calderón ha sido su primera incursión en el audiovisual y parece que la habían asustado un poco. «Me sorprendió mucho porque antes todo el mundo me dijo buah verás qué caos, al final vais a salir enfadados y para nada. Salimos diciendo pues nada al fin de semana que viene otro«. La organización es fundamental en un rodaje y esta pareja, tan bien avenida, ha sabido dividir muy bien su trabajo Luis en la dirección más técnica, como dónde poner la cámara, y Montse en la dirección de actores, leyendo las mentes de estos personajes que ellos mismos habían escrito. «Esta división hizo que el rodaje avanzase más rápido, rodar 40 planos en 12 horas, que fue lo que duró el rodaje, está muy bien», añade el director. Y es que si un rodaje no separa una pareja, esta se hace más fuerte.
César Usán (ayudante dirección), Montse Calderón (dire), Iván Tello (DOP), Manuel Durán, Ana Esteban y Luis Aznar (dire) contentos de haber grabado 40 planos en 12 horas.
Tanto los directores como los actores, destacan el buen ambiente que había en el rodaje, todos dieron lo mejor de si mismos, para que quedara un corto lo más majo posible. «El director de fotografía Ivan Tello fue muy práctico y muy resolutivo», coinciden los directores. Rodaron con una con una Panasonic Lumix G7, nada que ver en tamaño con el camarón con el que Luis Aznar rodaría su último corto. Ana Esteban confiesa una anécdota de detrás de las cámaras: «como era el mismo sitio, me tenía que cambiar mucho de jerséis para que se viera el paso del tiempo, recuerdo estar todo el rato cambiándome de ropa»; ya nos imaginamos a la Esteban a lo pretty woman durante el rodaje.
BARES, QUÉ LUGARES
Tras su rodaje el pasado verano, los directores tenían pensado su estreno por estas fechas en Zaragoza, en un lugar muy querido por todos. «Yo pensé en hacer el estreno en un bar porque me gusta la idea de no hacerlo tan formal, he hecho presentaciones de otros cortos en bares y son divertidas», defiende Aznar y Calderón apostilla: «también con la idea de hacer una fiesta para todo el equipo y para todo el mundo que quisiera venir, como fiesta de fin de rodaje que no hubo». Pero ahora con toda esta situación no saben cuándo podrán llevar a cabo esta idea tan chula, esperamos que muy pronto nos veamos por los bares y si es viendo cortos ¡mucho mejor! De momento continúa su recorrido por festivales y cuando se abran los cines, esperamos poder verlo por muchos de ellos.
Los actores, debido a las restricciones en cuanto a eventos culturales, también se han visto afectados. Manuel Durán, que además de estar delante de las cámaras, da paseos a menos de un kilómetro, detrás de ellas dirigió el videoclip de la nueva canción del grupo zaragozano Dr Leen, ‘Noviembre’, cuyo estreno ha tenido que ser en YouTube y también ha participado estos días en la yincana de cine confinado de Notofilmfest con el reto: Rueda tu corto en 49 horas y así lo ha hecho, rodando ‘Con una hora más’ y ‘Apenas he llorado’. Por su parte, Ana Esteban, que sigue en la ondas a través de Aragón Radio y en la producción de varios programas de Aragón TV, tenía previsto este mes de mayo el estreno de una obra de teatro sobre Goya y Fuendetodos de Olga Larrubia, actuando junto a Javier Vázquez, Jorge Andolz y Miren Jalón. Esperemos que más tarde podamos verla.
No habríamos podido sobrellevar estos dos meses de confinamiento sin vuestras películas, documentales y cortometrajes. Ahora, entre todos, nos toca seguir apoyando al audiovisual aragonés y a sus profesionales, a quienes agradecemos su labor. ¡Dentro vídeo!