Las directoras zaragozanas Isabel Soria y Vicky Calavia proponen conocer la ‘Zaragoza, pionera del cine’ en su nuevo documental. Un trabajo conjunto que han estrenado en la Filmoteca de Zaragoza coincidiendo con el aniversario de la primera película que se conserva en España, ‘Salida de misa de 12 de El Pilar de Zaragoza’, que rodó Eduardo Jimeno Correas en 1899 en la capital aragonesa.
Vicky e Isabel momentos antes del estreno de su nuevo docu, en la Filmoteca.
“Zaragoza es una ciudad pionera del cine por muchas circunstancias, en primer lugar por ser el escenario de la primera película que se conserva del cine español”, con la puerta baja de la Basílica del Pilar como lugar del rodaje y los zaragozanos como protagonistas, apunta Isabel Soria. Además, Zaragoza fue una de las primeras ciudades en las que el cine enamoró al público.
Trabajando en las rutas de cine de la ciudad, Vicky Calavia conversó sobre esta circunstancia con el catedrático de Historia del Cine de la Universidad de Zaragoza, Agustín Sánchez Vidal, una charla que continúo tomando algo con Isabel Soria. De esa quedada surgió la idea de recordar cómo nació el cine en Zaragoza, “como una idea desenfadada que se ha convertido en un documental muy bonito y que hemos coproducido entre las dos”, detalla Isabel Soria.
“Hemos realizado la dirección, el guion y la producción juntas, al 50-50, y creo que ha quedado muy bien porque cada una aporta un conocimiento, una forma de ser o una sensibilidad distinta que conjugan muy bien”, considera Vicky Calavia.
Amparo y Agustín pasean por las calles de Zaragoza recordando los inicios del cine en la ciudad.
Como este proyecto va también de rememorar aniversarios, comenzaron el rodaje el 5 de noviembre de 2024, el mismo día que se grabó la primera ‘Salida de misa’. Reunieron a todos sus amigos para recrear esa escena que podemos ver en el trabajo, en el que Agustín Sánchez Vidal y la profesora de Historia del Cine, Amparo Martínez, ejercen como cicerones para llevar al espectador desde los inicios del cine en la ciudad hasta la actualidad.
En ‘Zaragoza, pionera del cine’ intervienen, junto a Agustín Sánchez Vidal y Amparo Martínez, la directora de la Filmoteca Española, Valeria Camporesi, Aidé Fernández y la conservadora restauradora Patricia Uceda.
Producido por Amperio Producciones y Caladoc Producciones, Luis Rabanaque ha trabajado en la documentación; David Guirao en las ilustraciones; Joaquín Murillo es la voz en off; Virginia Maza participa como responsable de maquillaje; Jon Arteagabeitia, Ricardo Bullón, Noelia Revilla y José Carlos Ruiz se encargan de la realización y sonido; Al Este Films, del montaje, postproducción y etalonaje; y a Arancha Gómez como ayudante de producción.
Buscando a Pilar en la salida de misa.
Aragón, tierra de cine
“Aragón sigue siendo tierra de cine y tememos muchos ejemplos y muy exitosos”, afirma con orgullo Vicky Calavia, al observar que los pioneros “eran todos hombres, aunque seguro que detrás había grandes mujeres”, mientras que ahora las mujeres son grandes protagonistas tanto en Aragón, como en España. “Tenemos grandes ejemplos que están saliendo fuera, que están haciendo cine aquí, que hacen coproducciones internacionales, que están ganando muchos premios y que además son talentos muy brillantes”, señala.
Entre los talentos del cine aragonés brillan los nombres de las dos dires. Vicky Calavia es guionista, directora, productora, programadora de cine y directora del Festival Internacional de Cortometrajes “La mirada tabú” (2012 – 2025). Isabel Soria, licenciada en Historia del Arte, combina sus labores como productora, guionista, escritora y directora y ha escrito y dirigido más de 30 documentales.
Soria y Calavia (a la izquierda en la imagen), acompañadas por muchos amigos, en su propia grabación de la Salida de misa del Pilar
En Secuenciadas seguimos muy de cerca sus trayectorias y estamos in love de sus trabajos. Este nuevo documental nos descubre esa Zaragoza de principios de siglo que se apasiona por el séptimo arte, un proyecto en el que colaboran Gobierno de Aragón, Ayuntamiento de Zaragoza y Aragón TV, y que los aragoneses podrán ver en la televisión autonómica.
Isabel Soria se encuentra trabajando en varios proyectos, uno de ellos es ‘Aragón tiene sed’, que recuerda “la única vez que todos los aragoneses hemos estado de acuerdo: en el rechazo unánime al trasvase”.
Por su parte, Vicky Calavia acaba de estrenar ‘Zaragoza moderna’, del que pronto organizará otro pase para dar a conocer este proyecto sobre la ciudad y su arquitectura. También ha preestrenado el documental dedicado a la artista turiasonense Raquel Meller, que estrenará oficialmente a principios de año; y trabaja en otro docu sobre la figura del político oscense Joaquín Maurín, “un personaje calidoscópico, misterioso y muy interesante”, en el que está rodando con el actor José Luis Esteban.
Hace 47 años, Ángel Luis Saluda se dio cuenta de que la lengua que hablaban sus padres y abuelos iba a desaparecer. Así que decidió coger un cuaderno, escuchar a sus familiares y vecinos, y crear el diccionario del belsetán. Una variedad del aragonés que se habla en el valle de Bielsa y se diferencia del resto por ser la mejor conservada. El director Maxi Campo ha querido mostrar al mundo la labor de este pastor filólogo en el documental ‘21.000 palabras (Un capezuto e dos collons)’. Acaba de iniciar su distribución y ya ha ganado dos premios, Mejor Documental Internacional en el Evolution Mallorca International Film Festival y Mejor Largometraje Documental en el Festival Internacional de Cine Villa de Ledesma, en Salamanca.
‘El director maldito’ con su primer premio, junto a su protagonista
Buscando perfiles para su anterior documental ‘Raíces’, al director le pasaron cuatro líneas que describían la historia de Ángel Luis. Quedó cautivado y decidió hacer una peli dedicada a él. «Me pilló en un momento que me había estudiado la vida de María Moliner y me explotó la cabeza. Dije, no puede ser. Si esto es todavía más épico y además en mi propio valle«. El dire, que es de Ainsa, se echó a la carretera un fin de semana junto a su compañero de batallas audiovisuales, Diego Mata, y se dirigieron a la localidad del pastor, a 1.400 metros de altura: Espierba (en Bielsa, Huesca).
Sin previo aviso, se plantaron frente a Ángel Luis y sus ovejas a contarles que querían grabar su día a día para hacer un documental épico. Al principio fue escéptico, pero pronto se apuntó a la movida. «Nos hicimos un selfie», recuerda el director. «Esa esa foto para mí resume todo, porque es el mismo mismo día que lo conocimos, sin haberle dicho nada anteriormente nos subimos a la aventura».
Maxi Campo y Diego Mata el día que conocieron al héroe de su documental
A partir de ahí, con el teléfono y mala cobertura, empezaron a preparar el documental. «Me interesaba qué había detrás de alguien que ha estado 47 años persiguiendo un objetivo y no lo ha cerrado», destaca Campo. Y es que que el diccionario todavía no ha visto la luz. «Quería mostrar el mérito de estirar la jornada e irse a hablar con personas generalmente más mayores para recopilar más palabras y más información», explica el director a Secuenciadas.
METODOLOGÍA PARA RECUPERAR EL BELSETÁN
Ángel Luis utiliza métodos vintage, ya que ha ido recopilando palabras del belsetán en papel analógico, ni word, ni drive, ni iCloud. «Después de estar tantos años trabajando en el diccionario, podría perderlo todo. El ordenador no lo sabe usar o no quiere usarlo. No ha sido una herramienta para él», observa Campo. La película no hubiera sido la misma sin este protagonista. «El personaje es fundamental. Tiene mucho magnetismo, tanto visual como comunicativo», destaca.
Además de expertos en la materia que nos ocupa, también le acompañan en este viaje por el belsetán su nonagenaria madre Generosa Bernand, su hermano Juan José Saludas y el ilustre y casi centenario vecino de Bielsa, Jesús Garcés ‘Baitico’, el hablante patrimonial más longevo del belsetán. Pero nuestro protagonista es el únicovivo que ha recibido esta lengua, en peligro de extinción, de padre y madre.
La lista de la compra de Ángel Luis Saluda
El estreno público de ‘21.000 palabras’ ha sido un éxito. En el primer festival que competía se ha llevado el premio a Mejor Largometraje Documental, en el Festival Internacional de Cine Villa de Ledesma, en Salamanca. «Lo hemos vivido con mucha sorpresa y con mucha gratitud porque para nosotros es un reconocimiento inesperado», reconoce el director. Además estaba acompañado de Ángel Luis: «Me hizo mucha ilusión poder compartir mi primer premio con él. Gran parte es suyo».
Además de Diego Mata, como director de fotografía, han participado en el documental, Javier Lavilla, en diseño y animación y Andrey Francés, que ha realizado la postproducción de sonido. «La película ha servido para revitalizar esa energía de Ángel Luis por el diccionario y también crear expectativa en el mundo académico por su diccionario», considera Maxi Campo. ¡Estaremos atentas a todas la librerías!
El director Alfredo Andreu se encontró en 2022 con una carta escrita por Estrella López al diario El País. Ella había solicitado la eutanasia por vía legal y, tras 100 días, aún no se la habían concedido. «Me sorprendió mucho porque era una carta que, a pesar de hablar de la muerte, estaba hablando de la vida», explica el director.
Tras encontrar ese testimonio, Alfredo Andreu empieza a desarrollar un guion y se lo envía a la asociación Derecho a morir dignamente. «Gracias a ellos me pude documentar mucho más sobre el proceso y vi que no era el único caso. Era un tema al que merecía la pena dar visibilidad y denuncia a través del cine», considera Andreu. Lo que no esperaba es que tendría la posibilidad de contactar con el viudo de Estrella. «Gracias a conocer a Rafael, que ha documentado todo el proceso minuciosamente y ha sido muy activista con el caso de su mujer, ha sido muy fácil tirar del hilo».
Consuelo Trujillo interpreta a Berta, personaje basado en Estrella López
El director tenía muy claro desde el principio que quería trabajar con dos pedazo de actrices como son Ana Wagener y Consuelo Trujillo. «Ha sido un placer trabajar con ellas», reconoce Andreu «Son personas muy entregadas a su trabajo, muy apasionadas y muy diferentes la una de la otra. Se tienen mucho aprecio mutuo, mucha admiración y se les nota».
Las actrices, a pesar de conocerse desde pequeñas, nunca habían trabajado juntas. «Mi personaje es Berta, que es el personaje en el que está basado la historia de Estrella López», cuenta Consuelo Trujillo. «Me parece un testimonio muy necesario para entender el derecho a cómo queremos morir y a una muerte digna».
Ana Wagener interpreta a Carmen, la hermana de Berta y la persona que va a operarla. «Carmen está dividida entre el amor y el deber. Es muy interesante porque no todo es blanco o negro»explica la actriz a Secuenciadas. «La ley que hay ahora mismo en España está escrita y aceptada, pero después viene la realidad de cómo se cumple. Si yo quiero dejar de existir, cuánto tengo que sufrir para dejar de existir», plantea.
Carmen, interpretada por Ana Wagener, tiene que tomar una importante decisión
El Hospital Provincial Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza acogió el rodaje de ‘Te dejo el mar’ el pasado noviembre. «Fueron cuatro intensos días de rodaje y estoy muy agradecido al hospital«, afirma Andreu. «A Álvaro Bosque, de gerencia, que nos abrió el hospital, al director Valentín y a todo el equipo de medicina interna y a las enfermeras que se portaron extremadamente bien. Les estamos muy agradecidos».
Cinesa Grancasa ha acogido el estreno de ‘Te dejo el mar’ junto a otro cortometraje aragonés ‘Cuando llega el frío’ de María Salgado. Con un invitado muy especial, Rafael Torrente, viudo de Estrella López. «Yo no entiendo ni de cine, ni sé si las actrices han hecho el papel mejor o peor, pero a mí me ha transmitido. Me revuelve y veo que mi vida está ahí», relata emocionado. Estrella tuvo 34 años de enfermedad y los dos últimos años empezó a ver que no podía hacer las cosas que le gustaban para vivir. «Me explico su decisión y me dijo ¿tú me apoyas? y le dije: No, yo te acompaño«.
El director Alfredo Andreu, con las actrices Consuelo Trujillo y Ana Wagener, en el estreno del cortometraje
Alfredo Andreu ha escrito el cortometraje junto a Alba Valeria, la dirección de fotografía es de Alejandro Blasco, el arte es de Irene Cogoyudo, el montaje de Álvaro Sancho, el sonido de Daniel Gracia y la producción de Camino Ivars. ‘Te dejo al mar’ empieza su distribución y ya ha sido seleccionado en Festival de Cine de Fuentes con seis nominaciones.«Hay muchas películas de eutanasia, pero creo que cada una tiene un abordaje diferente. Nuestra historia creo que aborda el tema desde un ángulo distinto a lo que se había hecho hasta ahora», concluye el director.
¿Qué os parece visitar un pueblo para grabar, editar y postproducir un cortometraje en 24h? Este es el planteamiento del Festival Belchite de Película en el que ‘La calor’ ,de Lorenzo Izquierdo, recibió el premio Belchite de Película. Esta octava edición del certamen se ha celebrado en el mes de julio.
La historia del corto genera un debate lingüístico en tono de humor. «Surge por la facilidad que tenemos para entrar en conflicto. Con algo tan sencillo y tan cultural como es la manera de decir el calor o la calor«, explica Lorenzo Izquierdo a Secuenciadas. «La poca capacidad para respetarnos y tolerar ideas distintas» es el eje del corto. El director lo lleva al tono de la comedia «para desdramatizar».
La historia cuenta la conexión de un presentador, desde la plaza del Ayuntamiento de Belchite, donde la calorina que hace es la protagonista. El actor Manu Durán tiene que solucionar con profesionalidad periodística varios imprevistos. Un hecho que se hace viral en las redes sociales.
Lorenzo Izquierdo es muy fan de esta cita en Belchite, ya que es la tercera vez que no se la pierde. Las otras dos se llevó el premio del público; Chelbite ¡Qué hermosa eres! (2022) y Cupido o cupiese, ese loco amor (2024), además del de mejor actriz y actor para ambos trabajos. Así que este año no quería perdérselo y se fue con su equipo para allí. Emilio Gazo y Josian Pastor, en dirección de fotografía y sonido, Natalia Cuadra y Julia Tello, en producción y los actores, Manu Durán, María Pilar Muguerza y Vicente Trigo.
Pikachu hizo un cameo en el cortometraje
RODAJE EXPRESS EN BELCHITE DE 24H
Un viernes, a las 12:00, fueron citados los 18 equipos participantes en el concurso, para contarles las premisas de este año. Además de utilizar dos localizaciones del pueblo, debía aparecer una botella de vino, que entregaron a cada equipo, en dos planos de la película y tenía que estar presente, de alguna forma, la palabra clave burguesía. Con estas ideas de carácter obligatorio comenzó la cuenta atrás, hasta las 12:00 del sábado. ¿Lo consiguieron todos?
El amor por el cine hizo que estos equipos llevaran a cabo sus trabajos ¡a tiempo! «Para participar aquí hace falta buen humor. Es una paliza y el calor es muchísimo», reconoce Izquierdo. «Nosotros intentamos tomárnoslo como ir a pasarlo bien». Ellos ya son veteranos en este festival, así que acabaron de rodar a las 21:30 de la noche del viernes y se fueron con los brutos al estudio, que tiene el director en Zaragoza, para realizar el montaje. «El ayuntamiento te proporciona un salón para que la gente instale sus ordenadores. Hay gente que se queda en sacos de dormir».
«En mi caso, prefiero bajarme a mi estudio de Zaragoza a editar». Este año es un papel que asumió solo, ya que sus compis de equipo tenían bolos al día siguiente. «Natalia (Cuadra), mi pareja, siempre se viene un rato y ve un primer montaje», ¡muy bien ahí apoyando la productora!. Al día siguiente, a las 11:55 horas, Lorenzo Izquierdo entregó el máster y a las 17:00 se realizó una proyección, abierta al púbico, de todos los cortometrajes. Estuvo presente el jurado que valoraba los trabajos y los vecinos, que también entregaron premio del público.
Manu Durán, a la izquierda, y el equipo aguantando ‘La calor’ en la plaza de Belchite
«El premio del público a mí me encanta. Al final el público es el que paga las entradas en el cine», observa Izquierdo. «Pero recibirlo de un jurado, con premios Goya y con trabajos que me gustan, me hace mucha ilusión. Te aseguro que no lo esperábamos«, afirma. ‘La calor’ recibió este reconocimiento por parte del jurado en forma de trofeo y 1.500 euros. Además, Manu Durán se llevó el premio a mejor actor por su interpretación y por aguantar ¡tanto calor! «La valentía para tratar un tema de actualidad y controvertido, y el desenfado y humor con el que se cuenta, demuestran que podemos tener una gran capacidad para reírnos de nosotros mismos”, expresó el jurado.
Lorenzo Izquierdo con su trofeo más feliz que una perdiz, y más, pensando en los 1.500 eurillos que se han llevado
Lorenzo Izquierdo tiene un estudio de fotografía en el centro de Zaragoza, en el que realiza campañas publicitarias, books o sesiones de embarazo y familia. La producción audiovisual la realiza junto a sus compañeros de Apache Comunicación; branding y web; marketing y comunicación; y streaming y eventos. Continúa escribiendo y realizando audiovisuales de humor que comparte por sus redes sociales. Está trabajando en la serie Celestino, un personaje que el mismo interpreta y que surgió como parodia del programa de televisión First Dates. «Quería hacer crítica con humor. Al final, como el personaje fue creciendo, empecé a crear la serie. Estoy ahora con el piloto», detalla. Nos lo apuntamos para un próximo reportaje, Lorenzo.
Actriz, directora, guionista y fundadora y directora de la escuela de cine Un perro andaluz, la zaragozana Leonor Bruna pisó por primera vez un escenario en Suiza. Arqueóloga rebelde y viajera, siempre soñó con el séptimo arte, que ha convertido en su profesión. Asegura sentirse profeta en su tierra. Conocemos más a la polifacética Leonor Bruna y su trayectoria en este nuevo Secuenciando a.
Leonor, eres licenciada en arqueología. ¿Cómo defines la profesión?
Defino a un arqueólogo como un rebelde que se niega, de alguna manera, a creer que lo que le cuentan es cierto. El arqueólogo va buscando rascar la verdad, tener su propia interpretación y encontrar sus propias piezas. Es un inconformista, que quiere buscar su propia verdad. Yo trabajé en Bílbilis (yacimiento situado en Calatayud) durante tres campañas.
¿Cómo te inicias en el mundo de la interpretación?
De pequeña quería ser actriz y bailarina. Soñaba con encontrarme a un director que dijera: “eres la niña que estamos buscando”. Después estudié arqueología, cuando terminé los estudios la vida me llevó a Suiza, donde estuve seis años. Allí me convertí, con 26 años, en la jefa del departamento de español de la facultad de economía de una escuela universitaria.
Un día, dando clases de español, una alumna me dijo que hacía teatro amateur y que si me apetecía acompañarla. Mi primer público fue en Suiza y hablando en suizo-alemán y era bastante gracioso porque cuando hacía la obra de teatro, la gente se reía mucho porque pronunciaba mal una palabra y, cuando me lo dijeron, lo hacía con más intención. Yo quería decir “eres un tío asqueroso”, pero lo que estaba diciendo, por no pronunciarlo bien, era algo así como “la bolsa de los huevos” y la gente se partía de risa.
Esos fueron mis comienzos. Y a raíz de ahí pensé que eso era algo que quería hacer toda la vida. Lo dejé todo y me presenté a las pruebas del laboratorio William Layton, que entonces dirigía José Carlos Plaza, y para mi grandísima sorpresa, me cogieron. Así, estuve cuatro años estudiando en Madrid para ser actriz.
Mientras estudiaba me presenté a las pruebas para hacer un personaje de la serie ‘Los mundos de Yupi’ y me cogieron; estuve un año grabando. Estando en Madrid, vinieron unos productores que buscaban a una actriz española que hablara alemán para presentar un programa (‘Viva España’) sobre las Olimpiadas de 1992 y me contrataron. Mi vida cambió de nuevo a nivel personal y fui a vivir a Alemania. Me fui para ocho meses, pero por amor me quedé 13 años.
Trabajando allí (Alemania) como actriz empecé a escribir y me presenté a las pruebas de la escuela de cine de Berlín, donde estuve dos años estudiando guion. Cuando terminamos los estudios, premiaron a dos alumnos por lo que habíamos escrito y el premio consistía en producirnos una película. Pero yo acababa de tener a mi hijo y decidimos regresar a España.
¿Cuál de los papeles que has interpretado recuerdas con más cariño?
Recuerdo con muchísimo cariño una obra de teatro que hice en Alemania, ‘Wir werden gut sein’, basada en la obra ‘La oración’, de Fernando Arrabal (y dirigida por Javier Andrade), que hice en Munich y que fue un reto, porque era teatro en alemán.
¿Tuvo que ser todo un reto comenzar a actuar en otro idioma?
Sí, la verdad es que es complicado y es un reto doble. La primera obra que hice fue en suizo-alemán.
Retomemos tu faceta como guionista. ¿Hay un momento en el que te das cuenta de que te gusta escribir o siempre estaba ahí?
Escribir es algo que siempre me ha gustado, que siempre estaba ahí, y en un momento de mi carrera es cuando empiezo a pensar “pues quiero también dedicarme a esto”. Una amiga me dijo: “¿no te acuerdas que escribías poesía? Y sinceramente no me acordaba. De hecho, cuando empecé a escribir siempre bromeaba diciendo que salvo la lista de la compra no había escrito nada nunca.
Berlín es la ciudad donde más creativa he estado en mi vida. Allí estudié como guionista, allí tuve a mi hijo, también una creación, y escribí mis primeros guiones, fue como un subidón de creatividad. Siempre he sido muy curiosa, he tenido muchos intereses y siempre me he subido al tren que ha pasado por delante. He sido muy atrevida o muy inconsciente; yo creo que atrevida.
Y de sus trabajos como guionista, ¿cuáles destacarías?
‘Pasionaria’, claro. Fue mi primer guion, fruto de un ejercicio de clase en la escuela de cine en Berlín. El reto era que teníamos que escribir una historia que contara un conflicto individual en un conflicto colectivo. Se me ocurrió que fuera la decisión de abortar o no abortar en un contexto colectivo como eran los últimos días de la vida de Franco.
Luego dirigiste también esta historia como cortometraje.
Una vez que tienes la historia te ves como capacitada tú en ti misma y dices: “quiero hacerlo yo». Pero aquí tenía a veintitantas personas que, encima, no conocía de nada, porque llegué a Zaragoza en 2005, en 2007 puse en marcha la escuela Un perro andaluz y ese año rodé ‘Pasionaria’, que había escrito en 1998. Cuando monté la escuela pensé que la gente aquí no me conocía, no sabía quién era y pensé en rodar el cortometraje, un poco como mi tarjeta de visita, para que la gente pudiera saber quién era.
¿Qué recorrido tuvo el corto?
Muy bueno, consiguió cuatro premios, que no son muchos, pero tuvo 40 nominaciones y en varios países. Hoy en día ‘Pasionaria’ habría tenido más premios, pero era el año 2008 y la sociedad no es la misma. Entonces el aborto era un tema, como se dice en América Latina, controversial, que despertaba mucha controversia. El tema está perfectamente vigente.
«El cine es una herramienta para aprender»
Eres la fundadora y directora de la escuela de cine Un perro andaluz. ¿Cómo surge este proyecto?
Surgió por pura necesidad. Yo me veía ya como actriz, como directora no me había lanzado todavía, pero el mundo del cine siempre me había gustado y, desde hacía años, tenía una visión muy amplia de lo que es el cine y, además, a nivel internacional.
Fue gracioso porque cuando pensé el nombre de la escuela, no se por qué, me desperté una mañana y dije: “un perro andaluz”. Y el diseñador del logo me preguntó de qué color quería el perro y, de forma inconsciente, le dije: “¿Cómo que de qué color? Verde, como yo”. Ese momento fue como una revelación.
Somos una escuela de cine para la vida, en la que enseñamos a hacer cine y analizamos mucho cine, despertando el espíritu crítico. Es una escuela para la vida, solo que a través del cine.
¿Qué se puede estudiar en la escuela?
Hay materias para niños y para adultos, con grupos desde los 9 años, hasta seniors. Se enseña todo lo relacionado con el cine: la cámara, el guion, la edición, el maquillaje, la producción…
¿Qué profesionales te acompañan en la escuela?
En este momento Álvaro Sancho; Álvaro Pérez Peirote; Álvaro Baumann; Natalia Gomara; María de Rada también ha estado de profe; Javier Millán, Jorge Yetano, Camino Ivars; Roberto Sánchez; Chusé Fernández; Pedro Andreu. Ha pasado mucha gente: Miguel Casanova; Laura Contreras; Enrique Perales; Sara Vidorreta, que estuvo de niña y después trabajando; Robert Deliman; Manu Sin y Kike Franco; Víctor Izquierdo; Guille Van Dreï; Nacho Estaregui; Vicky Calavia; Sergio Montes; Paco Gómez Luesia; Fernando Colomo…
Si a alguien le interesa la escuela, ¿dónde debe buscar información o apuntarse?
Ahora estamos en Cuarte de Huerva, tenemos página web https://www.unperroandaluz.eu, 250 cortos en nuestro canal de YouTube. Ha sido mucho trabajo y esfuerzo.
Este año va a ser muy especial porque mientras estamos en pleno periodo de captación de alumnos vamos a celebrar en una sala de Aragonia, el día 18 de septiembre, nuestro 18 cumpleaños.
Un perro andaluz lleva 18 años en activo, ¿qué balance haces?
Creo que el gran acierto ha sido ver el cine como una herramienta para aprender muchas cosas. Este curso cumplimos 18 años y es un proyecto consolidado, aunque no haya tenido apoyos institucionales se ha ido consolidando a base de esfuerzo, del buen profesorado, del trabajo, de la dedicación. Me he dejado la vida literalmente.
Se dice que nadie es profeta en su tierra, pero yo sí que siento que he sido profeta en mi tierra, que se ha reconocido el trabajo que estamos haciendo, y este es un proyecto muy valorado.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Espero que pronto comencemos un cortometraje, como directora y guionista, que estamos pensando dónde rodar.