Muchos de vosotros quizás os sintáis identificados: lo típico de que llega una pandemia, pasamos meses confinados en casa y, cuando al fin nos permiten salir a la calle, algunos, niños y mayores, se plantean “qué necesidad habrá, con lo bien que estoy yo en mi casa”. Algo así le ocurre a Oliver Montes, nuestro actor revelación favorito de este año, en el corto ‘El paseo’, que dirige su padre y amigo de Secuenciadas, Sergio Montes

Y no será porque Sergio no le pone empeño a eso de querer salir de casa aunque sean unos minutos cada día, pero en esta comedia breve la suerte no le acompaña y hemos de decir, sin ánimo de hacer spoilers, que hasta la mascota de la familia se resiste a participar en el ansiado paseo

‘El paseo’ es un cortometraje familiar grabado durante el confinamiento y la historia transcurre durante el 26 de abril de 2020, el primer día en el que el Gobierno de España decide que los niños pueden salir de nuevo de casa acompañados de un adulto responsable o, en este caso, de un padre con muchas más ganas de salir de casa que los propios niños. 

“Me apetecía contar algo sobre el tema y todo lo que estaba viendo en esos meses eran trabajos muy oscuros, trágicos, que tenía que ser así porque la situación es la que es e invita a crear algo así”, reconoce Sergio Montes a Secuenciadas, si bien esa decisión de dejar salir a los más pequeños de la casa le llevó a idear algo “gracioso” y que quería grabar en su propia casa

Así, mientras todos estábamos haciendo pan y pasteles y con las neuronas bajo mínimos, Montes ideaba esta historia familiar, pero que rodó “de la manera más profesional que pude” y bien acompañado por su hijo Oliver, quien incluso subrayó el guión y realizó sus aportaciones. 

UNA TARDE DE RODAJE 

Con un Juan Palomo en toda regla (ya sabéis: yo me lo guiso, yo me lo como), una vez que se anunció que los niños comenzarían a salir a la calle, Montes escribió el guión en un par de noches y, a los tres días, rodó con su familia durante una tarde. Aunque lo protagonizan Sergio y Oliver, tienen apariciones estelares e imprescindibles Sonia Beltrán y la pequeña de la casa, Carmen

Una cámara Canon 70D, dos focos, un micro y un buen programa de edición hicieron el resto, aunque el trabajo no estuvo exento de dificultades, ya que nuestro guionista, actor y director tenía que grabarse a sí mismo, con las complicaciones que ello conlleva. 

El corto recuerda a las comedias españolas actuales, en las que el padre es un tipo algo irresponsable, y es la primera vez de Sergio delante de las cámaras. ¡Nosotras te vemos futuro como actor también, Sergio! “Durante el confinamiento se hablaba mucho de los niños y de lo que suponía psicológicamente para ellos estar encerrados, pero yo le di la vuelta y quise hacer ver que en este periodo también han tenido a sus padres al cien por cien, que es algo que prácticamente no ocurre nunca, y que en esos meses hicimos de todo”, comenta. 

De hecho, como fue su caso, “veía que el problema estaba en que a veces éramos los padres los que queríamos salir fuera y pensé en crear una historia divertida en la que el padre tiene la necesidad de salir como sea y el niño si no sale, no le pasa nada”. El proyecto, que se pudo ver en redes sociales y del que se puede disfrutar en abierto, “ha caído muy bien y ha gustado mucho”. Pues claro que sí, todo lo que sea reír y reírnos de nosotros mismos en estos tiempos de pandemia está fenomenal. 

UN RECUERDO FAMILIAR 

Como anécdota, Sergio explica divertido que en el inicio del corto estaba previsto que apareciera él limpiando en casa, pero Carmen, su niña de dos años, decidió que la fama también era para ella y se agarró a la escoba para ayudar a su progenitor en el trance de limpiar. A raíz de rodar esta escena, “le dije a mi mujer, Sonia, que en lugar de usar una voz en off apareciera también ella en otra parte del corto y así salíamos toda la familia y nos quedará como un buen recuerdo”. 

A la hora de grabar, la familia Montes apostó por pasarlo bien y acertó, superando las dificultades técnicas de rodar con los medios que uno tiene en casa. “En un rodaje no estás pendiente de todo porque hay profesionales para cada cosa, aquí ha habido que estar más pendientes”, señala.  

Tras proyectarse en nuestros hogares para hacernos pasar un buen rato, el corto se ha enviado ahora a una veintena de festivales. Entre ellos, ha sido seleccionado para participar en la Sección 2020 Odisea en la Tierra del Festival de Cine Solidario de Guadalajara. Esta sección centra su atención en los cambios que ha supuesto y que conllevará la irrupción de la COVID-19 en nuestras vidas. ‘El paseo’ optará a un precio especial en esta sección, que se otorgará a quien destaque por su compromiso social.  

NUEVOS PROYECTOS 

Esa impaciencia de Sergio Montes a la hora de querer salir de casa en pleno confinamiento queda patente también en su actividad como cineasta. “Siempre ando en cosas”, reconoce, y es que este mismo año tenía previsto iniciar otro proyecto para el que ya había comenzado a investigar y a contactar con quienes le acompañarían como equipo, entre ellos a un coguionista que le ayudaría a la hora de escribir. 

Aunque tenía pendiente finalizar su trilogía de cortos dedicados a grandes directores, y le tocaba en esta ocasión homenajear a Pedro Almodóvar, tras presentar en junio de pasado año ‘La virgen pálida’, inspirado en Hitchkock, este año había decidido hacer un trabajo de estilo completamente propio. “Quería hacer algo que me apeteciera a mí, no siguiendo tanto a un director y sus tipos de plano y estilo, sino hacer algo distinto” y este proyecto, un nuevo corto de ficción, se iba a dedicar a la despoblación a recorrer esos lugares donde el silencio ha acabado por dominar el día a día y las calles de los pueblos

Sin embargo, llegó la pandemia y el proyecto se paralizó. “Este año lo doy por perdido”, lamenta el director, al observar que aunque avance ahora en el trabajo no podría llegar a grabar en septiembre y no se podrá rodar en Teruel más tarde, en invierno, porque las condiciones no lo permitirían. El corto, que se titulará ‘Silencios’, no será este año, pero se podría retomar el siguiente y pretende ser un llamamiento a la esperanza para esos pueblos vacíos, pero en los que aún late mucha vida.