La actriz Ainhoa Aldanondo se ha puesto detrás de las cámaras para dirigir su primer cortometraje, ‘Las cucarachas’. Una historia de temática social, que habla del duelo y de la convivencia forzada, y que ha arrasado en nominaciones en el Festival de Cine de Fuentes de Ebro, con 16 nominaciones para la 28 edición del histórico certamen.
Este trabajo comenzó a tomar forma hace un par de años, fruto de una conversación entre la montadora y coguionista del corto, Arrate Etxebarría, y la directora y actriz. “Nos conocemos desde hace muchos años, queríamos trabajar juntas y un verano hace un par de años nos sentamos a ver qué nos apetecía contar”, recuerda la dire.
Ainhoa y Ramón pensando en pedir algo para cenar mientras hablan de sus cosas. (Fotos: Txabi Beroitz)
Todas sus conversaciones tenían como denominador común las desigualdades sociales, de modo que “empezamos a confluir en una historia con un componente social, sobre la dificultad de gestionar los duelos”, explica Ainhoa Aldanondo a Secuenciadas.
Escribieron el guion a cuatro manos, algo que les resultó relativamente sencillo porque “tenemos un gusto muy parecido por las historias y hemos coincidido en muchas cosas”, aunque también les ha tocado ceder para completar la historia, un proceso que para la directora y actriz ha sido “muy interesante”.
Gracias a una ayuda a la producción de la Diputación de Zaragoza, Ainhoa Aldanondo pudo poner en marcha el rodaje y la posproducción de este proyecto que narra la historia de Sofía. “Tiene un bar en un barrio obrero de Zaragoza y está en un momento muy difícil, porque no es capaz de gestionar el duelo por la muerte de sus padres”.
Al cumplirse el tercer aniversario del fallecimiento de sus padres, Sofía se encuentra con que tiene que ayudar a un vecino que también se encuentra en una situación difícil y con el que tendrá que vivir una convivencia forzada que les acabará ayudando a ambos para enfrentarse a sus problemas.
Sofía (Ainhoa Aldanondo) pensando en la canción de Gabinete Caligari. ¡Bares qué lugares!
EQUIPO DE AINHOA ALDANONDO
Ramón Barea es Manuel, ese vecino en problemas, mientras que la directora, Ainhoa Aldanondo, interpreta a Sofía. Les acompañan en la pantalla Raúl Sanz, Laura Contreras, Fernando Rojo, Rufino Ródenas, Gloria Cenna, Rebeca Ledesma, Vicente Kuabite, Daniel Rivera y Nestor Noda.
Para Aldanondo, ser al mismo tiempo protagonista y directora “ha sido un reto”, si bien “me animé a ello porque conozco mucho la historia, me había preparado mucho con el director de fotografía, Nacho Penche, sobre cómo rodar y me sentí con la capacidad de afrontarlo desde los dos sitios”, señala. Además, se ha visto respaldada en este trabajo por todo el equipo técnico y artístico, algo por lo que está agradecida y emocionada, como Lina Morgan. Aunque reconoce que “fue too much, creo que no lo repetiré”, asegura entre risas.
Uno de los lugares de rodaje fue el cementerio de Utebo.
También ha contado con ventaja a la hora de dirigir a sus compañeros, ya que a Raúl Sanz y Laura Contreras los conocía “mucho” previamente y con ellos ya tenía “un lenguaje común”. Con Ramón Barea, “me impresionaba un poco más, pero él desde el principio fue tan generoso y se puso en una escucha tan bonita y respetuosa que fue muy fácil, casi no tenía que decirle las cosas”. ¡Nos declaramos fans de Ramón!
En el equipo técnico encontramos a Luis Sorando en la dirección de arte, Navid Hejazi como responsable de la música; Eduardo Rosa y Fernando Aliaga en sonido, Adrián Domínguez como ayudante de dirección; José Estella, script; Mariano Pinós como director de producción, y a Elephant Room Films y Bibelot Producciones en la producción del corto.
CUATRO DÍAS DE RODAJE
El trabajo se rodó durante cuatro días de diciembre del pasado año en los barrios de Oliver, Delicias y Casetas de Zaragoza, así como en el cementerio de Utebo y en el centro de salud de Villamayor. “Recuerdo el frío y el aire de Zaragoza, que fue un poco duro en algunos momentos por las calles por la noche, pero también lo recuerdo como un trabajo muy en equipo, unos días muy productivos y de muchísimo aprendizaje”, rememora.
Ainhoa Aldanondo reside en Madrid, pero regresa de manera habitual a ver a sus padres a Zaragoza, aunque reconoce que hacía mucho tiempo que no trabajaba aquí. Con ‘Las cucarachas’ “fue un sentimiento, todo cobraba sentido, porque Oliver es el barrio de mi madre, he estado muchísimo, tengo amigos allí y me producía un maremágnum de sensaciones muy interesante, que he intentado que se trasladara al corto”, afirma.
Este trabajo ha conseguido ni más ni menos que 16 nominaciones en el Festival de Cine de Fuentes y en el equipo “estamos súper contentos porque es un festival de referencia”. “He ido muchos años a Fuentes y siento que lo hacen con un amor por el cine increíble, con mucho cuidado de las cosas, y afrontamos las nominaciones con mucha emoción”.
El equipo comenzó con la distribución del corto este verano y ya ha recibido distintos premios en los festivales de Belalcázar, El Catllar, Alforja, Ayerbe, Ribadedeva, la Muestra de Cortometrajes de las Delicias o en un certamen de Colombia. También ha sido seleccionado en muchos otros, entre ellos el festival de cortometrajes de Soria o el Festival de Cine de Zaragoza.
No hay unanimidad sobre la cena de esa noche. Ainhoa Aldanondo y Ramón Barea protagonizan ‘Las cucarachas’
Ainhoa Aldanondo cuenta con numerosos trabajos como actriz en cine, teatro y televisión. Entre los más llamativos, la película ‘Asteroid City’, de Wes Anderson, una experiencia “bastante increíble” en la que coincidió con Edward Norton y Scarlett Johansson. “Yo participaba en una secuencia con varias actrices españolas, pero era más estar allí viendo todo ese entramado y seguir las indicaciones de Wes, comprobar que podía trabajar en inglés y fue muy interesante estar en un rodaje tan grande”, recuerda.
Entre sus próximos proyectos, la directora y actriz indica que ya está escribiendo para intentar levantar un nuevo trabajo propio y, al mismo tiempo, está rodando una serie nacional. “Los proyectos propios suelen tener un recorrido de cocción lenta, tardan en hacerse realidad, pero soy aragonesa, cabezona, y así he conseguido hacer muchas cosas, como levantar ‘Las cucarachas’ con cabezonería maña”. ¡Y así deseamos que siga siendo!
En 1836 se estrena con gran éxito ‘El trovador’en el Teatro del Príncipe de Madrid. Un drama romántico que sitúa su trama en una de las torres del Palacio de la Aljafería de Zaragoza ¡Casi nada! Verdi se basa en esta obra para la ópera ‘Il Trovatore’. Y ahora, el director José Manuel Herraiz, readapta la obra de teatro ‘El trovador’ convirtiendo a Pablo Lagartos en un moderno trovador que sueña con ser una estrella de rock.
Cuando te llaman de Vodafone y dices que estás trabajando. Foto Emilio Gazo
El dire y su equipo se han recorrido La Aljafería, de arriba a abajo, para rodar esta historia en tres días. «Es una historia de suspense a lo Hitchcock. Un poco whodunit, quien lo hizo, y con un final sorpresa«, adelanta a Secuenciadas el también guionista José Manuel Herraiz. Hay un triángulo de personajes, Pablo Lagartos y Saúl Blasco, que interpretan a dos vigilantes, y Yolanda Blanco, que trabaja en el servicio de limpieza del palacio. También hay un jefe de mantenimiento chuleta, Jaime García Machín, y un guía turístico, que pone el toque de humor a la historia, al que le pone cara y cuerpo Rafa Maza. Con estos actorazos la cosa promete.
«Es un rockero, al menos en espíritu», cuenta Lagartos sobre su personaje, Jorge. El actor vuelve a rodar en el palacio gracias al ciclo ‘La Aljafería, un lugar de cine’. «Nos permite meternos por rincones que no son accesibles al público. Es una fantasía para cualquiera que le guste un poco un poco la historia o el arte». Han rodado cuando el palacio estaba cerrado al público y cuando recibía visitantes. «Yo pensaba ¿quién habrá un lunes a las nueve de la mañana? Además con la resaca del Pilar», recuerda Herraiz. Sin embargo, el monumento «estaba lleno, no os lo podéis imaginar, italianos, autobuses, todos los idiomas… mucho turista».
José Manuel Herraiz, a la derecha, le señala a Rafa Maza, en el centro, su camisa favorita. Foto de Emilio Gazo
SOBREVIVIR A UN RODAJE
‘El trovador’ ha tenido que superar varios imprevistos; la lluvia, el montaje de una exposición de Goya, con taladros incluidos, y el debate parlamentario más importante de Aragón. Recordemos que La Aljafería es la sede de las Cortes de Aragón. «Ha habido un momento de crisis. Estábamos fingiendo una muerte y estaba Pablo con la pistola. Ha salido un guardia civil, lo ha visto y se ha echado la mano al cinto», relata Herraiz. Ya pensaban que iba a ir Gloria Serra con su equipo de investigación.
El director compara los rodajes con una guerra. «Hay que sobrevivir. Tienes que tener un equipo de confianza, gente que no te vaya a pegar un grito o se vaya a enfadar. Que mire no solo por su departamento, sino por el corto». Por ello cada dos o tres años, cuando rueda un corto, se rodea de casi el mismo equipo técnico. Emilio Gazo, Josian Pastor y Pablo Lozano como ayudantes de dirección, Javier Gracia, director de fotografía, y Camino Ivars, dirección de producción, entre otros.
La lluvia les ha hecho ir contrarreloj, cambiando localizaciones en el último momento. «Cuando dicen vas a tener lunes, martes y miércoles lluvia. ¿Qué hacemos? Improvisaremos», reconoce. Unas veces se ha obrado el milagro de que justo ha parado de llover en el momento que tenían que salir a exteriores. «Otras veces hemos podido reconducir la escena al Patio de los Naranjos».
Pablo Lagartos le enseña a Saúl Blasco todas las llamadas de SPAM que ha recibido durante el rodaje. Foto de Emilio Gazo
Tras el rodaje, que acaba de finalizar, se van a la sala de edición y pospo. «Ahora tenemos la esperanza de que todas las escenas que hemos rodado en tres días encajen», bromea el director. Y es que la historia no está contada en orden cronológico. ‘El trovador’ forma parte del ciclo ‘La Aljafería, un lugar de cine’, organizado por Vicky Calavia, en el que se ofrece a varios realizadores rodar dentro del palacio y se les da una pequeña ayuda económica. Ya llevan ocho ediciones y los demás participantes en el proyecto en esta edición son Pablo Aragüésy el team Blanca Torres y Enrique Radigales.
El 18 de noviembre podrá verse ‘El trovador’ en La Aljafería, una tragedia «en la que muere hasta el apuntador«, confiesa el director ¡con bastante ánimo de hacernos spoiler!. Los demás trabajos también se estrenarán en un acto que dará comienzo a las 12.00 horas. José Manuel Herraiz, acaba de estrenar su último documental‘Bartolomé Bermejo. La historia de un genio’ en varias localidades españolas y pronto llegará a Zaragoza. Además, se encuentra inmerso en el rodaje de su próximo trabajo ‘‘Dos reales azules: Historia de un sello de un millón de euros’.
La directora zaragozana Pilar Palomero estrena este viernes, 4 de octubre, en cines su nueva película ‘Los destellos’. Cuenta la historia de Isabel que, a petición de su hija Madalen, acaba cuidando de su exmarido Ramón, que se encuentra gravemente enfermo. Lejos de caer en el drama o de buscar la lagrima fácil, la película es un canto a la vida, una invitación a vivir el presente, a conectarnos a los demás, a cuidarnos y saber cuidar de los nuestros.
Pilar y Patricia, felices en la presentación de ‘Los destellos’ en Zaragoza (Foto: Secuenciadas)
Así lo indicó la directora al público zaragozano que abarrotó la sala del Cine Palafox donde la cineasta presentó su tercera película, días antes de su llegada a todas las salas del país, un acto que finalizó con un coloquio de más de una hora con los espectadores. La directora zaragozana dedica este tercer trabajo a su padre, su “destello”.
‘Los destellos’ es una adaptación de un relato de Eider Rodríguez titulado ‘Un corazón demasiado grande’. Tras leer este relato, “sentí que podía hablar de muchas cosas que quería explorar”, como el hecho de que la cercanía a la muerte “nos coloca en otro lugar en la vida” o que la muerte en sí no tiene nada de bello, “pero hay belleza en muchas cosas a su alrededor, como en los golpes de cariño y amor que recibes de la gente que te quiere”.
La directora Pilar Palomero y Antonio de la Torre compartiendo opiniones sobre la escena. (Fotos de la película y del rodaje: Laia Lluch)
La línea argumental es “bastante fiel” al relato, pero “también le pedí permiso a Eider para hacer una adaptación a lo que yo quería contar y a las ideas que quería transmitir”, explicó la dire a Secuenciadas. De este modo, más que una película sobre la muerte o sobre el acompañamiento a una persona en sus últimos días, ‘Los destellos’ es una película sobre la vida. “Queremos que cuando el espectador la vea la sienta como una invitación a vivir el presente y a estar conectado con el mundo”, insistió.
Por ello, el propio título de la película remite a “toda esa luz que aparece de repente, a ese fogonazo en mitad de la oscuridad, los momentos de felicidad que suceden, los momentos inesperados, los recuerdos”, esos momentos que conforman la memoria de una persona y, por tanto, su vida.
Isabel, Madalen y su limonero. Un momento de destello.
RODAJE DE LOS DESTELLOS
Para la cineasta, el rodaje de ‘Los destellos’ fue “muy bonito”. Lo llevó a Horta de Sant Joan, en Tarragona, el pueblo de su familia y su segundo hogar, un escenario que ha marcado su vida y sus recuerdos. Como en sus anteriores películas, ‘Las niñas’ y ‘La maternal’, ha cuidado no solo el resultado, sino también el proceso de hacer la película “y el aprendizaje que queda”. Ese mimo traspasa la pantalla en cada plano y se refuerza con la fotografía de Daniela Cajías, con una historia que deja el corazón calentito y emociona.
Patricia López Arnaiz, Antonio de la Torre, Marina Guerola y Julián López sostienen a los cuatro principales personajes de esta historia, si bien es Patricia, que encarna a Isabel, la que lleva “el peso de la película a sus espaldas”. Es el punto de vista de su personaje el que conocemos y seguimos y, según la directora, la actriz “ha hecho un trabajo increíble de minuciosidad”, dado que cuenta mucho “con muy poco, y eso es lo más difícil en un actor”. De hecho, ha logrado la Concha de Plata en el 72 Festival de San Sebastián por su maravillosa interpretación.
Una quedada con amigas, uno de los mejores destellos de la vida. Pilar y Patricia, en un momento del rodaje.
La actriz coincidió en afirmar que trabajar con la dire ha sido “un placer enorme”. “Para cualquier actor o actriz lo sería, por su método, por su manera de trabajar, que saca lo mejor de todo el elenco”, aseguró, añadiendo que Pilar es “muy certera y sabe ponerte en tesitura para rescatar lo más honesto de ti”. Confió en que la cinta, ahora que llega a los cines, “despierte” en los espectadores esos sentimientos de “saber valorar lo que tenemos, que la vida es un destello”.
Pilar Palomero deseó también que el público acuda a las salas a disfrutar de ‘Los destellos’ y que la recomienden si les llega y les gusta, “porque es la manera que tenemos de que las películas funcionen”. Desde Secuenciadas os animamos a disfrutarla y os avanzamos que la próxima película de la directora, que ya está escribiendo, se rodará en Aragón. ¡Qué ganas!
Una madre que engendra a la que está llamada a ser la mujer del futuro y que se convertirá con apenas 18 años en una de las mentes más brillantes de la España de los años 30. Una joven referente en los debates políticos sobre sexualidad femenina, libertad y emancipación, pero a quien no dejaron volar libre. La directora zaragozana Paula Ortiz recupera la historia de Hildegart Rodríguez, y de su madre, Aurora Rodríguez Carballeira, en su nueva película, ‘La virgen roja’, que ya podéis ver en salas de todo el país.
Alba Planas, en el papel de Hildegart Rodríguez, a punto de pronunciar un discurso que no olvidaréis. (Fotos: Concha de la Rosa)
Como si de un flashback se tratara, regresamos a nuestra conversación con la directora Paula Ortiz, la actriz protagonista Alba Planas y el actor Pepe Viyuela, quienes han presentado la película en los Cines Palafox de Zaragoza, donde fue fuertemente ovacionada al acabar la sesión.
Y no es solo que Paula jugara en casa, es que es un peliculón en el que todo está bien: las dos inmensas protagonistas, Najwa Nimri y Alba Planas; el reparto con Aixa Villagrán, Patrick Criado y Pepe Viyuela, a la cabeza; la fotografía de Pedro J. Márquez, la música de Juanma Latorre y Guille Galván, o el vestuario, a cargo de la también aragonesa Arantxa Ezquerro. Todo al servicio de una historia real que, según su directora, es en esta película una historia de amor, y de muerte, de madres e hijas, y de contradicciones.
“La historia de Hildegart me ha acompañado media vida. La conocí en la universidad, me la contó una profesora de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza y me fascinó porque es una de las historias que cuenta una de las fábulas más hirientes del siglo XX, tanto en lo individual como en lo colectivo”, explica Paula Ortiz a Secuenciadas en el preestreno de la peli en la capital aragonesa.
Paula Ortiz, en un momento del rodaje, dando indicaciones a sus actrices antes de la cena.
La historia de la joven Hildegart “abre tantas brechas”, se centra en temas como la mujer, su sexualidad, su identidad, la educación, el fascismo, la lucha de los trabajadores, de las mujeres, el aborto, la relación con su cuerpo, la libertad sexual, la voz de la mujer en la sociedad, sus derechos, la ciencia.
“Es absolutamente apabullante la audacia y la valentía de estas mujeres y como los temas siguen siendo los mismos y hemos avanzado menos de lo que creíamos y hay más fragilidad de la que creíamos”, señala la cineasta, para destacar “la palabra original, la finura y la precisión” de los discursos que realizaba la joven.
DOS “BESTIAS” PROTAGONIZANDO LA VIRGEN ROJA
Para contar su historia, Ortiz se ha apoyado en Najwa Nimri en el papel de la madre, Aurora Rodríguez Carballeira, y en Alba Planas como Hildegart, y trabajar con ambas ha sido para ella “un privilegio”. “Son dos bestias porque a las dos se les pedía muchísimo peso intelectual, inteligencia, retórica, un control de la palabra, presencia física, pero también fragilidad, oscuridad y que, como actrices, pusieran en marcha dispositivos muy dolorosos y muy fuertes, muy exigentes” para interpretar a estas dos mujeres que atrapan al espectador desde el primer minuto y hasta el desenlace, del que no os diremos nada, aunque sea una historia real conocida.
Alba Planas interpreta a una joven superdotada, a una líder política, alguien capaz de encarar a la mujer del futuro, pero al mismo tiempo a una adolescente frágil, que descubre el mundo. Por su parte, Najwa Nimri se mete en la piel de Aurora, “uno de los personajes más fascinantes y más oscuros que yo he transitado”, reconoce Paula Ortiz.
La película ha pasado con éxito por el festival de San Sebastián y ha llegado ya a vuestro cine favorito, a donde ¡tenéis que ir a verla! Se trata del tercer estreno de la directora aragonesa en el último año, después de ‘Al otro lado del río y entre los árboles’ y ‘Teresa’. ¿Cuántas horas tienen los días de Paula Ortiz? Se lo preguntamos y nos desvela que el secreto, como no puede ser de otro modo, son “muchos, muchos años de trabajo”.
Najwa, te adoramos, pero en ‘La virgen roja’ ¡nos pones los pelos de punta!
UNA EXPERIENCIA INCREÍBLE
Para Alba Planas encarnar a Hildegart ha sido “una experiencia increíble”. “Ha sido un trabajo muy exhaustivo de la mano de Paula para interpretar a este personaje, el más complejo que he trabajado hasta ahora y muy complicado”, aunque al mismo tiempo asegura que lo ha disfrutado mucho, a pesar de la dureza y exigencia emocional que ha requerido meterse en la piel de esta “mujer increíble, de la que he aprendido un montón”.
Hildegart “atrapa” y la actriz confía en que la cinta llegue al público y la descubran “con los mismos ojos con los que la he descubierto yo”. Planas conoció su historia cuando comenzó los procesos de casting y, como le pasó a Paula Ortiz en la universidad, quedó fascinada por el personaje y por la historia “desde el minuto uno”.
Aunque también le generó “un poco de controversia”, “precisamente por no conocerla, porque te preguntas por qué en las clases de historia o en los libros no se nos habló de esta mujer que dejó unos escritos y un legado de temas completamente actuales, contemporáneos y súper revolucionarios” para los años 30. “Estoy feliz de recuperar esta historia, poder contarla y que genere en el público las preguntas y el debate que a mí me ha generado”.
En cuanto al trabajo con Paula Ortiz “me faltan horas en el día para hablar de ella, de lo que la admiro, de lo maravillosa que ha sido”. La actriz destaca el amor y la pasión que la cineasta el pone a su trabajo, “su humanidad y su manera de relacionarse con el mundo”.
Pepe Viyuela y Alba Planas escuchando con atención a Paula Ortiz.
La misma opinión comparte el actor Pepe Viyuela, que no había trabajado aún con Ortiz y ‘La virgen roja’ le ha permitido conocer a “una mujer muy inteligente, con una sensibilidad impresionante y que ama muchísimo el cine como forma de expresión y como forma de contribuir a la mejora de la sociedad”.
En ‘La virgen roja’, que Viyuela califica de “obra maestra”, el intérprete encarna a Eduardo de Guzmán, un editor de los años 30 que publica los primeros textos de Hildegart. “Un hombre bueno, con unas convicciones muy hondas y que intenta evitar el desastre en un momento dado, pero que no lo consigue”.
El aragonés Erik Salvador Artigas ha grabado un documental que recupera la memoria de la Guerra Civil con testimonios de los vecinos que vivieron aquellos años en el municipio zaragozano de Azuara. El trabajo lleva por título ‘Los ojos que vieron’. Se presentará este sábado, 28 de septiembre, a las 19:50 horas, en la Nave Multiusos de la localidad, en el marco de unas jornadas internacionales que celebrarán también recreaciones, visitas guiadas y conferencias.
El director, Erik, en el centro de la imagen, dando indicaciones precisas de dónde quiere a cada recreacionista en ese plano
‘Los ojos que vieron’ es una producción de Ejea TB, con Antonia Fuertes y José Lezcano como productores, que cuenta con el Ayuntamiento de Azuara como co-productor. El documental surge por la profesión de Erik Salvador, como historiador, y su interés por conservar los testimonios de la Guerra Civil en su pueblo, Azuara.
“Hace ocho años fui por las casas de familiares y fui ampliando a los entrevistados a los conocidos de edad avanzada que podían contar historias sobre la Guerra Civil”, explica a Secuenciadas. Reconoce que al principio no tenía intención de hacer una película, sino de conservar esos testimonios del paso del tiempo.
Fue después cuando se le ocurrió que podría agruparlos para crear un documental, “aunque nada parecido a lo que presentamos”. Contactó con Ejea TB, recibió su apoyo y formaron un equipo de trabajo que ha ido creciendo, como también lo ha hecho el propio proyecto. Así, de las primeras entrevistas pasaron a “una dimensión más grande”, pensando en recrear o escenificar los combates que habían ocurrido en marzo de 1938.
El dire contactó con un grupo de recreacionistas, la Asociación Batalla de Belchite, elaboraron un guion, consultaron fuentes, y se pusieron manos a la obra para recrear aquellos hechos. En el documental también se representan algunos acontecimientos concretos que narran los entrevistados, como los bombardeos. “Asunción, una de las entrevistadas, cuenta su experiencia en ellos cuando estaba dentro de una cueva y eso se ha presentado con una actriz”, señala.
De este modo, el trabajo aúna lo puramente historiográfico, la investigación profesional, con una dimensión cinematográfica, si bien el objetivo de Erik Salvador es “proteger y recuperar ese testimonio oral que es muy importante”, al tiempo que lo presenta de una forma visual y más sencilla de comprender para todos los públicos.
REFLEXIONAR SOBRE LA GUERRA CIVIL
Su deseo ha sido recopilar estas fuentes de información para que quien quiera acercarse al tema pueda reflexionar, establecer nuevas preguntas e hipótesis, porque sigue siendo necesario, en su opinión, “preguntarnos en esta sociedad sobre la Guerra Civil y qué importancia tiene tanto a nivel individual como social”.
Se trata de su primer trabajo audiovisual detrás de las cámaras, como director, y reconoce que, al principio, lo afrontó “con algo de inseguridad”. Se formó en ello de manera autodidacta y se ha apoyado en sus productores para sacar adelante este trabajo que ahora presentará en su pueblo.
El docu narra cómo se vivió la contienda en Azuara y en el ámbito nacional, desde el principio de la guerra, en el 36, hasta su final y algunos años de la posguerra, en los 40. El equipo ha rodado principalmente en Azuara, aunque también en el término de Letux. Los primeros recursos los grabaron hace ocho años, con los testimonios de los vecinos, que han ido recogiendo hasta el verano pasado, cuando finalizaron el rodaje. También se recupera investigación de países como Canadá o Finlandia, que les ha ayudado a reconstruir lo sucedido.
El director afronta el estreno del trabajo con “una gran responsabilidad”, dado que lo ocurrido en la Guerra Civil y sus consecuencias es “un tema que sigue vivo, que es muy importante”. ‘Los ojos que vieron’ aúna su compromiso profesional, como investigador e historiador, con su compromiso “sentimental con los entrevistados”, con quienes ha compartido muchos momentos, le han dado la oportunidad de conocer sus recuerdos, de saber qué piensan y “de dar voz a una generación que, por este tema, no había hablado”. “El documental ha sido crear un espacio seguro para ellos, para contar lo que vivieron de niños, sin sesgo político, solo lo que vivieron”, manifiesta.
Tras su presentación en Azuara este fin de semana, el documental iniciará su recorrido de festivales nacionales e internacionales, y confían en poder proyectarlo también en Zaragoza.
Después de este primer trabajo detrás de las cámaras, Erik Salvador ya piensa en continuar en el mundo audiovisual, ¡que sabemos que engancha! “Es un mundo que me atrae mucho. No soy profesional, pero tengo muchas inquietudes y es un mundo muy atractivo; me gustaría adentrarme en los cortometrajes y quizá también con algún otro documental”.