Los aragoneses Ignacio y Carlos Naya han unido épica, aventura y ciclismo en el documental ‘Isolé’. El trabajo rescata la memoria de José María Javierre, nacido en Jaca (Huesca) en 1888 y que fue el primer español en correr y terminar el Tour de Francia. Una gesta que logró dos años seguidos, incroyable!
Javierre con sus garrafas de vinico para aguantar el tour
“A pesar de que era un personaje aragonés y yo me he dedicado mucho tiempo al periodismo deportivo, no conocía la figura de José María Javierre”, explica Ignacio Naya a Secuenciadas. Fue un amigo suyo quien le descubrió a Javierre y pudo leer su hazaña en medios de comunicación. “Al indagar, nos pareció que había tenido poca relevancia su historia en Aragón, a pesar de que era una persona de Jaca”, recuerda. Decidieron investigar su historia y descubrieron que tenía una hija viva, Cecile Habierre, a quien decidieron ir a entrevistar para conocer la figura de Javierre y, también, cómo era el ciclismo a principios del siglo XX.
Apenas quedan tres fotografías de este aragonés, del que se sabe poco y “lo que sabemos nos lo ha contado su hija, una mujer de 90 años, cuyo padre murió a los 65 años, hace bastante tiempo”. Por las anécdotas que han recopilado de su hija han podido conocer cómo fue su vida en Oloron, en Francia. “Era un hombre humilde, con una vida familiar, que mantenía un vínculo fuerte con Jaca”, donde conservaba a amigos a quienes venía a visitar, detalla Ignacio Naya.
Javierre nunca reclamó el “título” de haber sido el primer español en participar en el Tour, “pensamos que no le dio importancia, que para él fue una aventura”, que le llevó después a abrir una tienda dedicada al ciclismo y las bicicletas, pero “nunca lo tuvo como algo de lo que presumir especialmente, el hecho de ser consciente de que había completado el Tour en un par de ocasiones”.
Para Carlos Naya, realizar este documental suponía “reivindicar la figura histórica de Javierre”. Se pensaba que el vasco Vicente Blasco fue el primero en participar en la vuelta ciclista francesa, pero un año antes lo hizo Javierre. “A medida que hemos realizado el documental hemos tomado conciencia de la proeza que suponía terminar un tour en aquella época, por lo duro de las condiciones del ciclismo”, por lo que Javierre y sus compañeros se han convertido en figuras “tremendamente admirables” para los hermanos.
LOS NAYA Y LOS AVENTUREROS CICLISTAS
De hecho, el documental también explica cómo era el ciclismo hace cien años. “Ahora es un deporte muy tecnológico, sofisticado, de precisión máxima, pero entonces era más una aventura, de pura épica” y los participantes no eran tanto deportistas de elite como aventureros, considera Carlos Naya.
En este proceso “hemos descubierto muchas cosas”, puntualiza su hermano Ignacio. Así, se descubre el nacimiento del Tour, una carrera que sirvió en la época para vender más periódicos, ya que era una información que se publicaba día a día. Nos lo imaginamos como la telenovela de la tarde, pero en versión deporte y aventura.
Carlos Naya acariciando un caniche en el rodaje
Además, las etapas eran muy distintas, “durísimas, larguísimas, de 400 kilómetros, por carreteras que no son como las actuales, que eran de tierra” y con un diseño pensado en endurecer la prueba y poner al límite a los participantes. Tanto que, aunque entonces ya existían, se les prohibía circular con bicis con marchas, corrían las carreras “con un plato y un piñón”.
En 1909 y 1910 participó en la carrera José Habierre, a quien al llegar a Francia un funcionario había cambiado su apellido por error, lo que pudo llevar también a que su histórica hazaña pasara desapercibida durante más de un siglo. Corrió con el dorsal 154 y, como otros participantes, lo hizo en la categoría ‘Isolé’, sin apoyo de ningún equipo, llevando su propia comida y sus propias herramientas para arreglar cualquier problema en la bicicleta.
‘ISOLÉ’
“En esas primeras ediciones ya existían grandes equipos, pero lo que le da un carácter más aventurero al Tour es que esos grandes equipos compartían carrera con corredores en la modalidad Isolé, se entrenaban ellos, no tenían ayuda, ni asistencia técnica, ni asesoramiento, lo corrían por puro instinto y se embarcaban en proezas”, resalta Carlos Naya. Javierrre fue uno de esos “isolés” y terminó sus dos tours en los puestos 17 y 24, en una prueba en la que había 200 o 300 participantes.
El documental también rescata la historia de Vicente Blanco, del que se pensaba que había sido el primer español en correr el Tour. Si no estáis sentados, os lo recomendamos, porque esto os va a impactar. Tras lograr buenos resultados en algunas pruebas en España, Vicente decide ir a la carrera gala. Ni corto ni perezoso, cogió su bicicleta y se fue de Bilbao a París pedaleando para participar en el Tour de 1910. ¡Ahora entendemos el origen de todos los chistes sobre la fuerza y la tenacidad de los vascos!
Blanco llega ya cansado y enfermo a París, un día antes de comenzar la carrera, lo que le llevó a abandonar en esa primera etapa. No nos extraña, lo que nos parece un milagro es que pudiera ir hasta la capital francesa en bicicleta. Al parecer, era costumbre de la época, dado que recordamos que entonces los coches no eran tan comunes como ahora.
Carlos Naya apunta que, además, Vicente Blanco había sufrido varios accidentes y sufría de cojera, pero “en la bicicleta era un corredor sin rival”. A estos hombres uno de los periodistas que entrevistan en el documental los compara con los himalayistas, con esas personas que buscan “ese chute de adrenalina escalando montañas de más de 8.000 metros” y los comparan con los ciclistas de la actualidad, deportistas de elite que están rodeados de asesores y de tecnología que les ayudan.
Borja Gascón y Kiko Gimeno intentado poner el piñón pequeño sin resultado
SALTO AL TOUR
Volvamos a José María Javierre. El español se convierte en Joseph al ser naturalizado francés en 1915. Procedía de una familia humilde que emigra a Francia a principios de siglo. Allí el uso de la bicicleta era común, “suponemos que empezó a notar que le iban bien las piernas, que tenía el corazón fuerte y empieza a destacar en algunas carreras locales”, por lo que decide dar el salto al Tour.
Tras terminar dos ediciones, el director de la carrera le pide correr una tercera, pero como no era una salida profesional viable y requería mucho entrenamiento, lo descarta. “Después va a la Primera Guerra Mundial, lo hieren en dos ocasiones y ya la posibilidad de dedicarse al deporte se termina”, apunta Ignacio Naya.
Tanto Carlos como Ignacio eran ya aficionados al ciclismo y este trabajo les ha permitido contactar con personas para las que este deporte “vertebra su vida”. Asimismo, les ha ofrecido la posibilidad de trabajar juntos por primera vez en un proyecto audiovisual, un proceso que “ha sido muy fluido” y en el que “no hemos discutido ni una vez”. “Ha sido muy bonito trabajar juntos”, reconocen.
En el documental se mezclan las entrevistas con recreaciones de época. “Hemos tenido la colaboración de quien me descubre la historia, mi vecino y amigo de Borau (Jaca), donde le han dedicado una carrera a la memoria de Javierre, una prueba que han llamado ‘Isolé’.
Los propietarios de la Ciclofactoría (Zaragoza), Borja Gascón y Kiko Gimeno, dan vida a Javierre y Vicente Blanco, respectivamente. Con ellos, algunos voluntarios, y con unas bicis de época chulísimas, han recreado algunas escenas del Tour de principios de siglo en paisajes de Borau y Teruel. El rodaje les ha llevado también a Madrid, Oloron, o Jaca, los lugares por los que transitó Javierre, así como Bilbao o Alsacia, donde entrevistaron a la persona que descubrió que Javierre aún tenía nacionalidad española cuando corrió el Tour.
‘Isolé’ ha llevado cinco años de trabajo y ahora los hermanos Naya se encuentran en proceso de promoción del documental, “moviéndolo” por festivales. De hecho, se pudo ver en la cuarta edición del Saraqusta Film Festival en Zaragoza, Aragón TV lo emitirá también y desean poder organizar una proyección en julio en La Ciclería, en la capital aragonesa. ¡Esperamos poder disfrutarlo de nuevo entonces!
Interior/ Noche/ Local Jazz: El espectáculo musical continúa en el escenario, aparece el padrino, John, visita el local para pedirle a Micky que le pague lo que debe. ¿Qué puede salir mal? Con esta historia ha montado el equipo del director y actor Cotton Filgaira un rodaje de lo más jazzero, en el bar Viva la vida de Zaragoza. ‘One of those things’ es el título del corto, basado en una canción top de Frank Sinatra.
Cotton hizo el salto del tigre en un momento del rodaje. Foto de Gabriel Martínez
Visitamos el rodaje de este cortometraje musical ambientado en los años 20 en Chicago. Cotton Filgaira es el productor, director, coguionista y actor/cantante. «Siempre he sido un enamorado de la música jazz», confiesa, » y soy un amante del cine». Así que un día pensó que se podrían unir las dos artes y hablando con su profesora de interpretación en Madrid le dijo: “¿por qué no lo haces tú?». El actor solo se había puesto detrás de las cámaras para un videoclip con el realizador Roberto Torrado y eso le dio confianza para dar este paso.
Contactó con Torrado para que estuviera en el equipo «le dije, Roberto ¿hacemos algo? y me dijo un videoclip. No, vamos a hacer un corto», le contestó. Llamó a la guionista Marta Marín y entre los dos escribieron el guion. Por el camino se encontró con amigos y compañeros que se subirían al Ford 5 americano, rumbo a esta historia de jazz y mafia. Lilian está casada con Mickey, que es Cotton Filgaira. Él es el hijastro del padrino John, que ahora está casado con Virginia. Luego está el heredero y sobrino del padrino, Vitorio. Casi un culebrón turco de las sobremesas de Antena 3, pero con actores aragoneses dando el do de pecho.
Antonio Magén con el metodo Stanislavski de padrino maligno. Foto de Secuenciadas
«La ropa es toda de los años 20 y los años 30«, explica Cotton Filgaira a Secuenciadas. Es de la tienda T y Z de Fernando Alonso. También se han hecho, de propio, manteles de mesa y cortinas que recreean el local de música jazz. «Ayer hicimos tres números musicales y me quedé muy contento. Es un musical que va estar en blanco y negro, que le va a dar mucho power». Se ha compuesto una canción original para el corto compuesta por ‘Limpios y Jazzseados’ y otras versionadas. Como una de Frank Sinatra que interpreta el propio Cotton.
PASANDO POR EL CONFESIONARIO
Antonio Magén intrepeta al malvado padrino. «Es capaz de sacrificar a cualquier persona», sentencia el actor. «El rodaje es complicado por el tema de los años 20 y los números musicales incorporados dentro de la trama. Pero muy bonito y creo que va a dar que hablar», subraya. Sheila Gutiérrez es la esposa del padrino. «Es la mala, pero no es tan tan mala como la pintan», asegura ella. «Hay un equipo muy bueno y los actores nos sentimos súper arropados. Ya llevábamos ensayos previos para el día de hoy».
Noelia Pumariño es cantante de jazz y ópera que entre escena y escena se canta alguna canción. “Tiene una relación turbulenta con Mickey que le impide triunfar», nos adelanta «Es un placer rodar aquí en mi tierra y sobre todo con Cotton que es mi gran amigo». Por último está el sobrino, interpretado por Daniel Lágrimas. «Nos hemos divertido bastante en los ensayos, creo que nos hemos juntado gente con muy buena calidad humana. Eso hace que se disfrute».
Noelia Pumariñu a lo Gilda en el escenario. Foto de Manu Mastral
Han sido dos jornadas que se completarán con una tercera, en la que montarán en un coche de los años 20. ‘One of those things’ es un trabajo de Roberto Torrado, ayudante de dirección, Antonio Valdovín segunda cámara, sonido Irene Solanas, dirección de producción Cotton Filgaira, peluquería Natalia de Xada Estilistas, claqueta y ayudante de producción Anna Usón y grabación de canciones Estudio la Banana. Un equipo capitaneado por la producción y dirección de Cotton Filgaira. «Lo he financiado yo, sin ninguna ayuda. Estoy orgulloso del equipo que he tenido ya que sin esta gente que me ha ayudado, yo nunca lo hubiera podido hacer«.
Cotton Filgaira indignado porque le ha dicho Daniel Lágrimas que ha desentonado. Foto de Gabriel Martínez
La directora aragonesa Vicky Calavia recupera en su último documental la figura de la intérprete, dramaturga, guionista y productora de cine Natividad Zaro. Nacida en Borja a principios del siglo XX (1909 – Madrid, 1978), fue una mujer avanzada a su tiempo, amiga y colaboradora de Lorca, Azorín, Valle-Inclán o Forqué. Sin embargo, su nombre había caído en el olvido.
Vicky Calavia posando en las butacas en un momento del rodaje
En 2008, Vicky Calavia había acabado de rodar el documental dedicado al crítico Manuel Rotellar. A su amigo el escritor Félix Romeo le había gustado y, coincidiendo con esa ocasión, le envió un e-mail en el que le hablaba de Natividad Zaro. “Me dijo que tenía que hacer un documental sobre ella”, recuerda la directora.
La idea se quedó en stand-by, aunque Vicky comenzó a investigar, a descubrir más detalles sobre su vida. Entre ellos, que José Luis Borau la había citado en uno de sus libros, así como conoció la actividad el Centro de Estudios Borjanos, donde disponen de información sobre Natividad Zaro.
“Como no tenía descendencia directa era muy difícil seguir el hilo de su vida”, explica a Secuenciadas. De hecho, este trabajo le ha llevado años de investigación y documentación. “Lo paralizó la pandemia y lo he tenido que hacer por partes, pero ya era hora de que saliera a la luz este personaje fantástico y con una trayectoria abrumadora”.
Actriz, dramaturga, traductora a varios idiomas (francés, alemán, italiano), guionista, productora, “cuando la empecé a investigar pensé que era un personaje arrebatador, una mujer con mucho carácter a la que no se le ponía nada por delante”. “Nunca le dio miedo emprender nuevos proyectos”, señala Vicky Calavia.
Al mismo tiempo, era “un personaje difícil de situar, porque vivió la II República, la Guerra Civil y la posguerra sin acercarse ideológicamente a ningún bando o a todos”. Tuvo amigos y amores en ambos bandos, algo que quizá favoreció que su nombre cayera en el olvido, dado que a estos personajes “la historia los olvida porque nadie puede apropiarse de ellos”.
Vicky le cuenta a Cayetana Guillén Cuervo todas las actividades cinematográficas que desarrolla. ¡Mola su versión aragonesa!
NATIVIDAD ZARO, PIONERA EN SU ÉPOCA
Sin embargo, no existe una figura femenina, a excepción de Ana Mariscal, que pasara en aquella época de la actuación a la dirección, “nadie con un desarrollo tan largo y una carrera tan prolífica”.
Que estos personajes no sean recordados “es una de las grandes tristezas de la cultura española y hay que paliarlo”, considera la directora. Con su trabajo, Calavia rescata “a personajes a los que nadie quiere y a quienes me gusta ponerles luz”.
En este caso, además del documental, intentará escribir su biografía en un libro, dado que “tuve acceso a muchos archivos y tengo más documentación, guiones que registró y un seguimiento de su carrera que me gustaría plasmar”.
Respecto a su colaboración con grandes personajes de la historia de España, Vicky Calavia indica que, a su llegada a Madrid, la actriz trabajó un tiempo en correos y telégrafos, pero “enseguida busca tertulias literarias y artísticas y conoce a Lorca, Azorín y Valle-Inclán”, con quienes colaboró. Se adelantó tanto a su tiempo que quiso interpretar el papel de Don Juan Tenorio en una función nocturna y el gobierno de la II República canceló la sesión.
“Todos la admiraban mucho, así consta en la prensa de la época”, apunta, para agregar que incluso José María Forqué cede a hacer con ella (como guionista) ‘Amanecer en puerta oscura’, “diciéndole que sí porque era muy pesada, para que se callara”. Así nos gusta, una mujer tenaz y con visión, dado que esta película consiguió en 1957 el Oso de Plata – premio extraordinario del jurado del Festival de Berlín, un premio que antes solo había ganado la cinta ‘Marcelino, pan y vino’.
Ingrid Magriñá recrea la gestualidad de Natividad Zaro. Al fondo, Vicky mira en la pantalla y alucina con el resultado.
DOCUMENTAL
En el documental intervienen Gemma Cuervo, Cayetana Guillén Cuervo, José Luis García Sánchez, Luis Alegre, Juanjo Alonso Millán, Adolfo Ayuso, Javier Barreiro, Antón Castro, Jesús García de Dueñas, Manuel Gracia, Manuel Guallart, Javier Hernández, María Antonia Martín Zorraquino, Fernando Sancho, Juan Villalba y Javier Zaro, así como la actriz y bailarina Ingrid Magriñá.
“Al no ser un personaje tan conocido, hacía falta explicar su biografía y lo hacemos con una trayectoria cronológica, nos paramos en su parte teatral, en la literatura y la dramaturgia”, para llegar en una segunda parte al cine, a través de personas que la conocían y que le han ido dando pistas para entrevistar a otras.
Vicky Calavia deseaba mostrar a Natividad Zaro desde su juventud y cómo fue su desarrollo. Para ello recurre también a la figura de la bailarina Ingrid Magriñá, que con sus movimientos recrea la gestualidad de la intérprete, y a la voz en off de la actriz María José Moreno que lee poemas que Natividad recitó en su época en Madrid, de mujeres rompedoras como Alfonsina Storni y Dulce María Loynaz.
El equipo rodó el documental en 2017, en escenarios de Madrid, Borja y Zaragoza, lugares que protagonizaron la vida de Natividad Zaro, aunque después de la Guerra Civil y hasta los años 60 residió en Lisboa, Berlín y Roma, en cuyas embajadas trabajó su marido Eugenio Montes. No obstante, “ella viajaba mucho, porque iba a localizar sus películas y en una ocasión se fue hasta la Antártida; tuvo una vida muy nómada en ese sentido”.
Tras un preestreno en Borja, el documental se ha estrenado de forma oficial en la cuarta edición del Saraqusta Film Festival. Se emitirá a finales de año en Aragón TV y la directora desea poder proyectarlo otra vez en Zaragoza. Vicky Calavia continúa trabajando en su documental sobre la cantante, cupletista y actriz Raquel Meller y en un documental sobre la arquitectura brutalista de la Zaragoza moderna.
La zaragozana Blanca Torres era de las que no se perdía su cita con Cine de Barrio. Como las Secuenciadas, le daba al REC a su VHS para coleccionar todas las películas de Marisol y cantar a grito pelao la vida es una tómbola tom tom tómbola… Ya de mayor se dio cuenta de que el canto no era lo suyo, pero siguió con su fascinación por Marisol acercándose a la persona, Pepa Flores. El pasado marzo se estrenó en el Festival de Málaga su documental ‘Marisol, llámame Pepa’ y ahora llega a Zaragoza en la sección oficial del Saraqusta Film Festival, el festival de Cine y Series de Historia más adictivo.
«Soy fan de Marisol a través de mi madre y era un personaje que nos apetecía a Chema de la Peña (productor) y a mí, pero nos parecía que, sin estar en ella, era difícil de sacar adelante«, cuenta la directora a Secuenciadas. Así que se pusieron a buscar material gráfico de la actriz y cantante, para que fuera ella misma la que contara su historia. Su equipo de documentación buceó por las publicaciones que había de ella. Tanto aquí como fuera de España. «Hemos cogido todo lo que ella dice en primera persona y, utilizando su propia voz, hemos contado esta historia» .
Se han vuelto unos expertos en Pepa Flores. Han sido dos años de mucho trabajo. «El departamento de documentación ha sido fundamental en este proyecto. Descubrimos que había archivos en Japón, Latinoamérica, Estados Unidos, África… Fue súper emocionante. Y luego revistas gracias a colecciones privadas. Creo que no hemos podido ver todo lo que hay de ella«, afirma. Marisol es una de las celebrities españolas que más archivo almacena.
40 AÑOS SIN HABLAR
Marisol, la niña prodigio del franquismo, «pasó a ser una mujer mucho más libre llamada Pepa Flores. Simboliza lo que fue el cambio de las mujeres en los años 60 y 70. Un poco lo que le sucedió a muchas mujeres de este país». Han pasado cuatro décadas desde que Pepa Flores concediera su ultima entrevista y esto ha hecho que se convierta en un mito viviente. «Tiene que ver con esta especie de coherencia vital que ha mantenido y que la hace un poco una persona ejemplar«.
La familia Flores ha tenido muy buena relación con el proyecto durante todo el tiempo. «Su hermana Vicky es una de las entrevistadas, que más que su hermana es una mejor amiga». También aparecen personas que han tenido fascinación por la actriz, ‘marisolianos’ a full, como la cantante Amaia Romero, la abogada Cristina Almeida, la bailaora Cristina Hoyos o el productor Enrique Cerezo.
«Una persona no elige ser un mito. A Pepa, al contrario, le hubiera gustado que nos olvidáramos de ella, pero la sociedad es la que decide», cuenta Torres. Este jueves 2 de mayo a las 19:00 horas, en Fundación de Ibercaja Patio de la Infanta de Zaragoza, podrá verse este documental a concurso dentro del Festival Saraqusta. Conoceremos a Pepa Flores. «Hay una fascinación brutal por el personaje todavía a día de hoy, y en el equipo lo decimos, es que Pepa es del futuro«. El 10 de mayo se estrena en cines y podrá verse también en Imprescindibles de La 2 de TVE.
Blanca Torres es guionista, montadora y directora. Su anterior peli y primera fue ‘Análisis de sangre azul’ (2016), rodada en el Pirineo oscense. Ha trabajado como montadora y guionista en filmes del director Gabriel Velázquez.
Llega uno de nuestros momentos favoritos del año. Nos vestimos de época, cogemos el pasaporte del tiempo y activamos las ganas de conocer y viajar al pasado para disfrutar de una nueva edición del Saraqusta Film Festival, el Festival Internacional de Zaragoza de Cine y Series de Historia. El certamen se desarrollará del 26 de abril al 3 de mayo y estamos ya living por descubrir sus propuestas de esta cuarta edición.
‘La última sesión de Freud’, el estreno que dará inicio a la programación de este año
Este año destaca la sección aragonesa en la programación. Lo explica a Secuenciadas el director del festival, José Ángel Delgado: “Se impone porque tenemos mucha obra documental, histórica, en Aragón y este año su presencia es muy elevada” en esta sección que no es competitiva y que se puede disfrutar al aire libre en una pantalla instalada en el Teatro de Caesaraugusta. Estaréis de acuerdo en que nunca podrá encontrarse un marco más idóneo para disfrutar de cine aragonés histórico, ¡nos encanta!
En la sección documental aragonés podremos ver a las 12.30 los trabajos ‘Libros: el legado de Alantansí’, de José Ángel Guimerá, el domingo 28; ‘María de Ávila: el triunfo de la belleza’, de Miguel Lobera, el lunes 29; ‘Natividad Zaro, en voz alta’, de Vicky Calavia, el martes 30; ‘Kautela’, de Patricia Roda, el miércoles 1 de mayo; y el trabajo ‘Isolé’, de Ignacio y Carlos Naya, y el jueves 2.
No obstante, no serán los únicos documentales aragoneses que el público podrá disfrutar, dado que la gala de clausura estará protagonizada por ‘Ullate, la danza de la vida’, de Elena Cid, que se proyectará el viernes 3 de mayo, a las 19.00 horas, en Ibercaja Patio de la Infanta, así como en la sección a concurso ha entrado el trabajo ‘Marisol, llámame Pepa’, de la aragonesa Blanca Torres, que se verá el día 2, a las 19.00 horas, en este mismo lugar, entre otras propuestas made in Aragón.
Sobre el buen momento que viven las producciones relacionadas con la historia en Aragón, el director del festival, José Ángel Delgado, recupera las palabras del exjefe de producción de Aragón TV, Jaime Fontán, “que decía que siempre los documentales daban buenas audiencias y nos ponían en buen lugar”.
En este auge documental contribuye también que las convocatorias de ayudas valoren los perfiles biográficos, las historias aragonesas, lo que lleva a nuestros cineastas a bucear e investigar en la historia de la comunidad para documentar diferentes etapas o recuperar personajes. “Estamos recuperando el tiempo perdido para investigar en nuestra historia”, recalca Delgado.
Fotograma de ‘Isolé’
PROGRAMACIÓN SARAQUSTA FILM FESTIVAL
La programación del certamen comenzará este viernes, 26 de abril, con el acto de inauguración en Ibercaja Patio de la Infanta, a las 19.00 horas, donde se proyectará ‘La última sesión de Freud’, de Matt Brown. “La podremos ver mes y medio antes de que llegue a las salas”, destaca Delgado.
El sábado 27, desde las 17.00 horas en ese mismo lugar, se proyectarán ‘La reina Isabel en persona’, de Rafael Gordon e interpretada por Isabel Ordaz, que en la tarde del viernes recibirá uno de los premios Saraqusta por su trayectoria profesional; el documental ‘Ingeniería romana, puertos’, de José Antonio Muñiz; y ‘La Iglesia de San Pablo Apóstol’, de Iñaki Latorre y Javier Romeo, otra de las obras con marca aragonesa de esta edición.
La programación a concurso se desarrollará del domingo 28 de abril al jueves 2 de mayo con la misma estructura que en anteriores ediciones: el día comenzará en el teatro romano con rueda de prensa a las 10.00, mesa redonda a las 11.00 y proyección de un documental aragonés a las 12.30 horas; para pasar por la tarde al Patio de la Infanta con las secciones Panorama Saraqusta, a las 17.00, y las oficiales a concurso de documental y largometraje, a las 19.00 y 21.00 horas, respectivamente.
El domingo 28, además de ‘Libros, el legado de Alantansí’, el público podrá ver en Panorama Saraqusta el documental zaragozano ‘Sin salida. Incendio tapicerías Bonafonte’, de Fernando Ruiz; ‘Mi última condena’, de Juan Mata, en el docu a concurso; y ‘La leyenda del Escanyapobres’, de Ibai Abad’, como película a concurso.
El lunes 29, por la mañana será el turno del documental sobre María de Ávila, mientras que la tarde estará dedicada a ‘Los pilares del tiempo’, serie documental de Antonio López Pulido y Ana Pecos Palacios, en Panorama Saraqusta; ‘El espacio itanialo’, de Marco Spagnoli, en documental; y ‘Traición’, de Thomas Nauw y Dennis Bots, en largometraje a concurso.
Paco León en la serie ‘La peste’
SERIES HISTÓRICAS EN SARAQUSTA FILM FESTIVAL
Natividad Zaro abrirá la programación del martes 30, en la que estará acompañada por la serie ‘La peste’, de Movistar + y dirigida por Alberto Rodríguez; el documental ‘1212 La batalla de las Navas de Tolosa’, de Santiago Mazarro; y el filme ‘Amadeo’, de Vicente Alves do Ó.
El miércoles 1, tras conocer por la mañana la vida del fotógrafo Kautela, por la tarde se proyectará el documental ‘Malcom X. Justicia por cualquier medio’, de Amine Mestari; y la película ‘Hadik’, de János Szikora, ambos en las secciones a concurso.
El jueves 2, tras ver ‘Isolé’ en la sección aragonesa, la tarde contará con los trabajos ‘La guerra de las cartas’, de Victor Chouchkov y Zoran Petrovski, en Panorama Saraqusta; y a concurso el documental ‘Marisol, llámame Pepa’, de la zaragozana Blanca Torres, y la película ‘Hermanos’, de Tomas Masín.
Saraqusta Film Festival finalizará el viernes 3 de mayo, en Ibercaja Patio de la Infanta, con la proyección especial de ‘La conjura de El Escorial’, a las 16.30 horas; y el acto de clausura, a las 19.00 horas, en el que se podrá ver ‘Ullate, la danza de la vida’ y se procederá a la entrega de premios, entre ellos otros dos Premios Saraqusta al actor italiano Fabio Testi y al director de cine Antonio del Real, actor y director de ‘La conjura de El Escorial’, respectivamente.
José Ángel Delgado resalta que esta programación ofrece historias de ficción y documentales que abarcan los siglos XIX y XX, pero también “la Edad Media o la época romana”, con propuestas que pueden resultar interesantes tanto al gran público como al especializado. Respecto a las mesas redondas, detalla que se hablará de los documentales aragoneses fuera de concurso, de series como ‘La peste’ o cómo fusionar el mundo de la historia, los libros y el audiovisual.
Los premios Saraqusta. ¡Queremos esos dragones!
ENTRADAS Y BONOS SARAQUSTA YA A LA VENTA
Lasentradas para asistir a las galas de inauguración y clausura, con el correspondiente visionado de ‘La última sesión de Freud’ y ‘Ullate. La danza de la vida’, están disponibles a través de la web del festival saraqustafilmfestival.com por el precio de 5 euros. Allí también se encuentran las entradas para ver las proyecciones de los largometrajes y documentales a concurso (4 euros). El acceso a las proyecciones especiales, a los documentales aragoneses y a los audiovisuales de Panorama Saraqusta es gratuito.
Esta edición también se ha puesto a la venta un bono de 15 euros con el que se podrá acceder al visionado de todas las proyecciones a concurso y a las galas. Se puede adquirir igual que las entradas a través de la página web oficial del Saraqusta Film Festival. Además, como novedad, hay disponible una acreditación para profesionales del sector que incluye el acceso a todas las proyecciones y galas y un networking diario con los participantes de las diferentes secciones del festival.
Nuestro festival histórico favorito ya se está consolidando en el panorama aragonés y “tiene una progresión en aumento” en cada edición, señala José Ángel Delgado. El año pasado superó la barrera de los 3.000 espectadores y este año confía en alcanzar los 5.000, así como seguir creciendo en impactos en los medios de comunicación y “ampliar nuestras fronteras”, si bien Saraqusta Film Festival ya se ha hecho un hueco en el panorama europeo. “Estamos en contacto con otros festivales de corte histórico para hacer una red. Respetamos muchísimo a los festivales que llevan mucho tiempo, pero queremos encontrar nuestro hueco en esta especialización, aunque mantenemos una visión muy amplia de la historia y vamos a contextos históricos y épocas” para atraer al mayor número de público, concluye el director.
El cartel de la IV edición, con una estética muy Indiana, obra de David Arenas.