Padre de la oceanografía y fundador del Instituto Español de Oceanografía, Odón de Buen nació en Zuera (Zaragoza) en 1863. De orígenes humildes, realizó su primer viaje en barco con 22 años y esa experiencia le cambió la vida para unirla para siempre al mar. A pesar de ser uno de los científicos más ilustres, es para muchos un gran desconocido.
La directora Mirella R. Abrisqueta ha decidido rescatar su figura en el documental ‘El Olvido del Mar’, una docuficción que protagoniza el actor Carmelo Gómez y que realiza la productora Sintregua Comunicación. Tras rodar en Mónaco, el sur de Francia (Banyuls-sur-Mer), Palma de Mallorca, Murcia (Cabo de Palos) y Madrid, el equipo ha rodado las últimas escenas de este trabajo en Zaragoza, en un plató con croma. Este azul eléctrico luego será cambiado en pospo por un mundo imaginado por la directora, en el que el actor irá contando al espectador pasajes de las memorias reales del protagonista.
Carmelo Gómez se mete en los pensamientos del erudito de Zuera.
“Odón de Buen es un personaje conocido para quienes hacemos divulgación científica”, indica la dire, Mirella R. Abrisqueta, a Secuenciadas. En su caso, había realizado un reportaje previo sobre su figura, pero “hasta que no profundizas no te das cuenta de lo importante que realmente era y lo internacionalmente conocido que fue en su época”, destaca.
Odón era una superestrella del mar y se descubre cuando uno se empieza a documentar “y te sorprende positivamente, porque es más interesante de lo que pensabas”. No solo fue el padre de la oceanografía española, sino que además fue “un visionario”, por la concepción general del mar que tenía, de la importancia de las mareas y los seres vivos, en un momento en que en España “escasamente se hablaba de pesca o de la costa”, pero también porque tenía una visión ecologista, aunque esa denominación no existiera en su época, y le preocupaban cuestiones como la contaminación de las aguas o la escasez de la pesca, problemas actuales también. Por este motivo, el documental no solo recoge la figura del científico, sino también su legado que “llega hasta hoy en día”.
La dire Mirella R. Abrisqueta revisa el plano junto al dire de foto Jorge de Bautista; ¡parece el anuncio de la lotería!
Para aproximarse al personaje fue necesario un proceso de documentación que se prolongó durante meses para encontrar información, imágenes y recursos. “Leímos su biografía, y son 80 años de vida y era un hombre muy meticuloso”, por lo que dejó una ingente cantidad de documentación para revisar. También recurrieron al libro escrito por su biógrafo, Antonio Calvo Roy. No obstante, “el hecho de tener sus memorias escritas por él ayuda mucho, porque es como si pudieras hablar con él, te cuenta un montón de acciones, pero también sus pensamientos”, que se reflejan en el documental como hilo conductor de la historia y nos permitirán conocerlo gracias a la interpretación de Carmelo Gómez.
La docuficción se ha dividido en tres partes: entrevistas a expertos; la recreación a través de animaciones del personaje y hechos ocurridos a finales del XIX y principios del XX; y una tercera, que es el hilo conductor de la narración, basada en las memorias de Odón de Buen, que “nos hacen viajar en el tiempo” y conocer acontecimientos como su primer viaje en barco o cuando lo meten en la cárcel
UN EQUIPO A LA ALTURA DEL PERSONAJE
A Mirella R. Abrisqueta, directora y guionista de ‘El Olvido del Mar’, le acompañan en este trabajo Ana Esteban, como directora de producción; Jorge de Bautista, como director de fotografía en plató; Juan Plaza y Jorge Claver, como directores de fotografía en las entrevistas; Raúl Navarro, en la dirección de arte e ilustrador; Marisa Fleta, en la edición y cámara; Javier Gracia, como cámara y Xreality Studios, en la postproducción y entornos visuales del plató.
Como actor principal, en la piel de Odón y ejerciendo de narrador, encontramos a Carmelo Gómez. “Desde un principio tuvimos claro que queríamos a un actor como Carmelo”, recuerda Mirella. Le propusieron participar en el docu y el actor pidió ver el guion, conocer a la directora y, tras todo ello, planteó un par de cambios para reforzar el papel de su personaje, de modo que ha pasado a tener más presencia y ser el hilo que une toda la historia.
A punto de darle a la claqueta para rodar el siguiente plano. Dani Orta al fondo, Premio Simón a mejor sonido 2022
“Es un actor que conozco, he visto sus películas en el cine, tiene una voz muy potente y sus partes son, en la mayoría, monólogos”, explica Abrisqueta. Además, Carmelo comparte con Odón su pasión por el mar, practica el buceo y, precisamente, “nuestro documental empieza buceando en Murcia”. “Conoció el personaje y enseguida nos dijo que sí”, rememora la dire.
PASIÓN POR EL MAR
“Ella supo de mi afición al mar y al buceo por las redes, y el hecho de que ya tuviese una vinculación con el mar lo ganó todo”, considera el actor, que reconoce tener esa pasión en común con el protagonista de este documental, un amor por el mar que “a veces pensamos que es el cielo, y a veces el infierno”.
Antes de iniciar este trabajo, el ganador de dos premios Goya, Carmelo Gómez, no conocía a Odón de Buen, un personaje que encuentra “fascinante”, si bien lamenta lo “doloroso y cruel” que es saber que se intentó borrar su trabajo tras el golpe de Estado del 36. “La investigación tiene una mirada hacia el futuro, hacia los demás, y me parece muy bien el esfuerzo que Mirella y todo su equipo están haciendo para sacar este trabajo adelante”, afirma.
En las fotografías que ha visto de Odón de Buen se encontró a un hombre que parece “retraído, rígido, por ser más un intelectual que un hombre de acción”, pero al conocer “toda su épica, te das cuenta de que ha estado en todos los mares y en todos los barcos del mundo, con todos los investigadores, dando charlas, ha sido profesor de universidad, ha estado en la cárcel”. Era un hombre con una vida “realmente ajetreada”, que se va descubriendo en la pantalla a través de su diario.
Mirella R. Abrisqueta llegando a Zuera caminando, allí se encuentra a Carmelo Gómez con el alcalde. Foto de Emilio Gazo.
El actor recuerda que, al conocer el proyecto, propuso a la directora: “seamos Odón y no seamos Odón” y así surgió la idea de una persona que encarna a Odón, pero que deja claro en todo momento que es el narrador. “Soy yo vestido para estar por casa o pasear por la calle y al leer su diario, vienen algunos retazos de su vida”, lo que da una referencia para ir colocando en el docu el resto de entrevistas y material.
Carmelo reconoce que disfrutó especialmente del rodaje en Murcia, porque tuvo que bucear con una cámara “allá abajo conmigo, como pez en el agua” y aquel día “hasta los peces colaboraron”. Del trabajo destaca su faceta didáctica, pero también “ese placer de la visión del mar” que ofrece. “¿Hay algo más apasionante? Después de la luna, el mar, ¿no?”. Sí, Carmelo, a todo que sí, nos encantan la luna y el mar y juntos, mejor que mejor.
Carmelo Gómez (o eso nos dicen), como pez en el agua en Cabo de Palos (Murcia).
CONOCER A ODÓN
Gómez confía en que este trabajo permita “poner a Odón de Buen en el lugar que merece”, una opinión que comparte con la directora Mirella R. Abrisqueta. “Este es un primer paso maravilloso para conocer a este personaje de Zuera”, manifiesta el actor. A esta misma labor contribuye el Instituto Español de Oceanografía (IEO), que ha querido homenajear a su insigne fundador bautizando con su nombre al mayor y mejor buque oceanográfico de su flota, un barco que en estos momentos se está construyendo en Vigo y que en 2024 surcará todos los océanos del planeta, por lo que el legado de Odón está más vivo que nunca.
El documental se estrenará en marzo de 2023, cuando se cumplirán veinte años desde que se trajeron sus restos mortales a Zuera desde México, donde el oceanógrafo falleció en 1945, exiliado y sin ver entonces sus memorias publicadas. Como no podría ser de otra manera, la primera proyección tendrá lugar en su Zuera natal, para después comenzar a navegar de nuevo por el mundo.
“Un proyecto como este es posible con las subvenciones y el apoyo público de instituciones como el Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial de Zaragoza, Aragón TV, el Ayuntamiento de Zuera y el Instituto Español de Oceanografía, sin su apoyo no sería posible hacer el documental”, concluye Abrisqueta.
Directora y actor posan relajados en sus últimos días de rodaje: ¡reto conseguido!
La directora Mirella R. Abrisqueta, socia fundadora de la productora Sintregua Comunicación, lleva más de 20 años trabajando en el sector audiovisual. Autora de media docena de documentales, su trabajo más reciente es la docuficción ‘La mujer que soñaba con números’, dedicada la matemática María Andresa Casamayor, autora del texto científico más antiguo que se conserva, escrito por una mujer. Combina su carrera de documentalista con la de creadora y directora de programas de televisión, como la miniserie ‘Heroínas con maña’, sobre Los Sitios de Zaragoza o el programa ‘En ruta con la ciencia’.
El audiovisual aragonés es lo más, lo está petando, triunfa allí dónde pasa, pero es una industria que aún no se ha puesto en valor. De ahí que un grupo de empresas haya decidido formar el Clúster Audiovisual ,«un viejo sueño que existía en Aragón». Hacemos rewind: después de unas primeras reuniones, un grupo de 11 empresas pensaron que era el momento de «generarlo sí o sí y también porque había un momento de ayudas europeas importante y de hacer fuerte el sector. En Aragón es más de lo que parece», cuenta a Secuenciadas su presidenta, la periodista y productora Adriana Oliveros.
En julio del pasado año celebraron la primera asamblea en la que detectaron a 80 empresas que trabajaban en el audiovisual como tema principal, y que han estado informadas durante todo le proceso. «El 28 de febrero de este año se constituyó el clúster, somos 45 empresas y alguna más en proceso. Así que ha sido un pequeño sueño hecho realidad», dice ilusionada Oliveros.
El día de la asamblea constituyente del Clúster Audiovisual de Aragón ¡Qué majicos todos!
Un notición que se haya creado este clúster para que crezca la producción audiovisual en Aragón. Como bien defiende su presidenta «estamos en un punto geográfico brutal. En este momento en que España se plantea ser el plató del sur de Europa, Aragón debería tener una posición ahí. Somos muy ambiciosos». Así sí, deseamos que vengan a rodar con nuestros paisajes y nuestros talentosos profesionales. «Por ejemplo en Zaragoza, te encuentras desde el plano de la ciudad más anodina que no sabes ni dónde estás a una ciudad utópica. También un entorno absolutamente monumental y tradicional», describe Oliveros.
LA INDUSTRIA AUDIOVISUAL ARAGONESA
La industria audiovisual aragonesa, como Teruel, existe y es que como han podido comprobar, representan más del 1% del PIB. «Hemos podido presentar el expediente, lo que se llama una agrupación empresarial innovadora, que es lo que te permite tener fondos del Ministerio de Industria, para lo cual tienes que ser el 1% de PIB. Ojo, lo que tenemos que juntar en facturación es mucho, y cumplimos ese requisito», recalca la presidenta. Han presentado el papeleo correspondiente y serán el segundo clúster que tenga reconocida esa figura, después del de Galicia. «Eso prueba, que hay mucha más potencia de lo que vemos y empresas que llevan mucho tiempo haciéndolo muy bien”. ¡Yeah!
Una de las características diferenciadoras de este clúster, respecto a otras asociaciones del sector, es que «consideramos el audiovisual como lo que creemos que va a ser en el futuro», por eso están abiertos a todo tipo de empresas, como creadores de videojuegos, realidad aumentada, realidad virtual, museología, empresas de audio… «Entendemos que en el futuro las historias pueden ser contadas de muchas maneras, no podemos cerrarnos a lo que es la producción clásica».
La presi Adriana Oliveros, defendiendo el Clúster allá donde pasa, ante la vicealcaldesa de Zaragoza, Sara Fernández.
OBJETIVOS
De momento han incorporado una clúster mánager, que se va a dedicar al 100% a conseguir todos los objetivos que se han propuesto. Por un lado, hay un objetivo hacia dentro de cooperación, crear sinergias dentro de la propia organización. «Hasta en la propia generación del clúster han surgido vínculos» nos confiesa Oliveros. Y otro objetivo hacia fuera, para poder acceder a las ayudas europeas en proyectos de grupo y sobre todo traer proyectos. «Creo que en Aragón estamos un poco hartos de exportar talento. Está muy bien que Pilar Palomero o Paula Ortiz ,que es amiga mía, hagan ‘Las niñas’ o ‘La novia’, pero son producciones catalanas».
Otra novedad es que van a crear un catálogo online de empresas del sector. Una ventanilla única para que cuando alguien venga a rodar tenga a un clic una empresa que le alquile cámaras, que le haga localización, una empresa que le haga pospo, una empresa que le facilite actores de doblaje o que le lleve sonido. «Crear esto es importante porque es el enlace que nos falta con la gente que viene a rodar. Se trata de que también promocionemos el talento cuando vengan de fuera», destaca.
Miembros del Clúster en una de sus reuniones prolíficas con uno de sus socios institucionales, ITAINNOVA.
FUTURO
Para informarse y formar parte del clúster hay varias vías; la propia cámara de comercio, las redes sociales del clúster o a través de una próxima página web que está en proceso. La cuota va en función de la facturación. Todo es muy democrático, una empresa, un voto. «Es el primer clúster en el que el voto de un emprendedor vale lo mismo que el de los grupos y es algo que es un gesto de generosidad», manifiesta su presi.
«Esto es un camino largo en el que vamos a intentar dar mucho que hablar a Secuenciadas, vamos a intentar que el audiovisual de Aragón llegue a lo más», apunta con ilusión su presidenta Adriana Oliveros. Desde Secuenciadas, seguiremos contando los proyectos que surgen en nuestra comunidad, para que se difunda su trabajo por el mundo.
La undécima gala de los Premios Simón del Cine Aragonés nos dejó este sábado un buen número de momentazos. Ganadores emocionados, discursos tiernos y divertidos, la Huesca Big Band dándolo todo en el escenario, la maravillosa voz en off de Ana Esteban y un presentador, el actor Rafa Maza, convertido en guardián de la noche y acompañado en sus aventuras por el actor Jaime Ocaña.
Jaime Ocaña cantando una jota lírica al guardián de la noche, Rafa Maza
Y es que las dos horas y veinte minutos de duración de la ceremonia comenzaron con una primicia que anunció el propio Rafa Maza. “En Huesca se ha hecho cine de toda la vida, con Ramiro II ya rodaban… cabezas”, bromeó el intérprete en el inicio de un speech plagado de humor. Con buenas dosis de retranca aragonesa dijo muy convencido a los presentes en el Palacio de Congresos de Huesca que lo importante de la noche no eran los ganadores, sino el anuncio que iba a realizar: “en octubre comenzamos a grabar la próxima temporada de Juego de Tronos: la Campana de Huesca”. Con la trama y la banda sonora de esta serie ya pensados, y apoyado para cantar por Jaime Ocaña, Rafa Maza se metió al público en el bolsillo y ya, de ahí, no salimos gracias al brillante guion y al buen rollo de la gala, en la que lograron cuatro premios cada uno el docu ‘Héroes. Silencio y Rock&Roll’ y el cortometraje ‘Vuelve con mamá’.
El primer premio de la noche fue para el documental ‘Los acordes de la memoria’, de Fernando Vera, un trabajo sobre el Alzheimer con el que ganó el Simón a mejor contribución social. Le siguió el Simón a mejor sonido, que recayó en Dani Orta por su trabajo en ‘Héroes. Silencio y Rock&Roll’, que recogió el productor de este docu, Miguel Ángel Lamata, bromeando con el hecho de haberse convertido de pronto en Dani Orta y agradeciéndose a sí mismo haber contado con Orta para este trabajo. Lamata se transformó poco después en Nacho Blasco, tras ganar el Simón a mejor montaje por ‘Héroes. Silencio y Rock&Roll’, un trabajo que arrasó en la noche del cine aragonés con cuatro galardones (también mejor largo y mejor dirección de producción para Raúl García Medrano). ¡Lamata, el hombre de las mil caras!
No fue el único que sustituyó a un ganador, ya que el director Ignacio Lasierra también hizo las veces de Laura Gómez-Lacueva al recoger su Simón como mejor actriz por ‘Parresia’; o la madre de Daniel Vergara al subir al escenario a por el premio a mejor fotografía por el trabajo de su hijo en ‘Armugán – el último acabador’. Tanto Gómez-Lacueva como Vergara no paran de trabajar y no pudieron asistir al evento, pero damos fe de que estuvieron también muy bien representados. Los que sí estaban, fueron Jaime Cebrián y Fernando Jiménez (Entropy Studio) que recogieron el galardón a los mejor efectos especiales y/o visuales por la peli ‘García y García’.
Me he quedado toda la noche borrando cromas y vengo de empalmada, comentaba Jaime Cebrián ante el holograma de su compi Fernando Jiménez.
EMOCIÓN
Y entre los discursos más emotivos de la noche, el de Jesús Aparicio, que se alzó con el Simón a mejor banda sonora por su trabajo en ‘Ansó. Rasmia, funcias y muita historia’. Jesús nos emocionó a todos al asegurar que este premio “es de prestigio, lo mejor que me puede pasar”, tras 43 años dedicado al mundo de la música. Agradeció el trabajo en la gala y durante el año a la Academia del Cine Aragonés; a los académicos por su voto; a Isabel Aparicio García, directora del docu, por su confianza y a Isabel Aparicio Sainz de Varanda, por “su bella fotografía que me inspiró para componer algo para el documental”.
También agradeció a Manuel y Jorge Aparicio su apoyo incondicional; recordó a su madre que le llevó a amar la música desde pequeño, y a “quienes ya no están, pero que estarán celebrando este momento tanto como yo”. Por último, dedicó el galardón a sus hijos y, especialmente, a su mujer “por tus consejos, tu sabiduría y por regalarme cientos de noches para que pueda desarrollar mi pasión por la música y por la composición”, y nos sacó alguna lagrimita a más de uno con sus palabras. ¡Olé, Jesús!
Jesús Aparicio se lleva el Simón a mejor banda sonora: ¡Ya era hora! comenta
Otro discurso que nos ganó fue el de nuestro guardián de la noche, Rafa Maza, que ganó el Simón como mejor actor por el cortometraje ‘Vuelve con mamá’, en el que interpreta a Hitler, un corto que también logró cuatro Simones. Súper emocionado y con un discurso muy breve, aseguró no esperar este premio y lo dedicó a sus padres y familia. Después de la gala, señaló a Secuenciadas que se sentía “doblemente agraciado”, no solo por el premio, sino por presentar por segunda vez la gala de los Simón. “Está siendo una noche increíble”, destacó, para indicar que interpretar a Hitler fue “un reto, pero también un caramelo”, en el que intentó no caer en el cliché, diferenciarse de Chaplin y su ‘Gran dictador’ para hacer un Hitler “con esa dureza del personaje, con esa oscuridad y esa parte humana, si es que le quedaba algo”.
Qué pavos, señala Rafa Maza
DOBLETES
Dos veces pisó el escenario del Palacio de Congresos de Huesca el director José Manuel Herraiz para recoger los Simones a mejor cortometraje, por ‘Vuelve con mamá’, y a mejor documental, por ‘Los muros vacíos’, junto a Isabel Soria. Herraiz nos aseguró que hacer este doblete era “algo soñado, pero no lo esperaba y he salido allí totalmente eufórico”. Para el dire, un corto es una aventura y “nunca te imaginas el final”, por lo que conseguir la estatuilla es un gran broche de oro para ‘Vuelve con mamá’.
Respecto a ‘Los muros vacíos’, docu sobre el patrimonio expoliado, Herraiz nos confesó que ganar fue “un subidón de adrenalina total, porque la competencia es muy difícil y siempre piensas que te vas a ir a casa sin premio”. Isabel Soria agregó que recibir este premio es “un grandísimo honor, estamos muy contentos y es un primer broche maravilloso para el documental”.
Isabel Soria recoge el Simón, junto a su compañero de batallas del gremio audiovisual, José Manuel Herráiz
Gerald B. Fillmore consiguió también doblete en la noche del cine aragonés, al lograr el Simón a mejor dirección y a mejor guion por ‘For Pete’s Sake’. “Estoy muy contento y muy agradecido porque después de veinte años que empecé en Zaragoza haciendo cortometrajes, que luego me he ido, he vuelto, y es la primera vez que recojo físicamente un premio en mi tierra, me siento agradecido y súper querido”, dijo a Secuenciadas. Ambos premios han sido por el cortometraje ‘For Pete’s Sake’, “una locura basada en una pieza de teatro que escribí y representamos tanto en Zaragoza como en Los Ángeles” y que ahora ha pasado a la pantalla.
Gerald B. Fillmore sosteniendo el ansiado Simón, pensaba que pesaba más, dijo.
Como gran triunfador de la noche encontramos a ‘Héroes. Silencio y Rock&Roll’, con Simones a mejor largometraje; mejor dirección de producción, mejor montaje y mejor sonido. Uno de los productores del docu, el director Miguel Ángel Lamata, haciendo ya de sí mismo, consideró que “ha habido suerte, porque a los miembros de la Academia les ha gustado, a nosotros nos gusta cómo ha quedado, le gusta al director, a los productores, a los Héroes del Silencio y está gustando mucho en todo el mundo gracias a que se ha visto en Netflix”. Resaltó también que es “una película aragonesa por los cuatro costados y eso es motivo de orgullo”.
Miguel Ángel Lamata recoge el Simón a mejor largometraje, mientras piensan en sus movidas Raúl García Medrano y Alejandro Cortés
AGRADECIMIENTO A LOS VOLUNTARIOS
Por su parte, el presidente de la Academia del Cine Aragonés, Jesús Marco, recordó en su discurso en la gala cómo ha cambiado el panorama del cine aragonés en los últimos once años y agradeció la ayuda de los políticos que “han creído que en Aragón tenemos talento, que eso es indudable” y han contribuido desde las instituciones, con recursos públicos, a ayudar a crecer a la industria del audiovisual aragonés.
Marco dio también las gracias por el patrocinio de la gala al Ayuntamiento oscense y a TuHuesca y lanzó un mensaje a quienes año tras año, de forma voluntaria, hacen posible que se celebre esta ceremonia. “Son pocos y a lo mejor muchos de ellos no se pueden ganar la vida haciendo cine, pero son amantes del cine”, subrayó.
Terminó su intervención dando paso a un vídeo del director Fernando Colomo, embajador de los Premios Simón 2022, y que no pudo asistir a Huesca debido al covid. Colomo recordó que la capital altoaragonesa fue muy importante en su carrera, ya que presentó sus primeros cortos, y ganó sus primeros premios, en el Festival de Cine de Huesca, y felicitó a todos los premiados.
SIMÓN DE HONOR 2022
Y otra de las sorpresas de la noche fue encontrar en el escenario un clon del Simón de Honor, Eugenio Monesma, a quien dio vida Rafa Maza para presentar al homenajeado de este año. Realizador y productor de documentales etnográficos, Maza convertido en Monesma aseguró haber recorrido “todo el sistema solar buscando tradiciones y oficios perdidos” y, tras transformarse en el humorista Eugenio, dio paso al verdadero Monesma.
El director, el Eugenio Monesma verdadero, agradeció a la ACA y a sus miembros el Simón honorífico, “un símbolo entrañable para mí, pues representa uno de los trabajos de Buñuel” y afirmó que el agradecimiento más importante de la noche era para su mujer, Merche Sorrosal, por su apoyo en los años 80 cuando, “con un hijo pequeño y con pocos medios, soñábamos con el futuro y ella me ayudó a tomar la difícil decisión de dejar un trabajo fijo y una vivienda gratuita donde ganaba mi sustento, para lanzarme a la aventura de hacer cine en Huesca”, afirmó.
También dedicó sus palabras a su mentor, Ángel Gari, y a quienes prendieron la llama de su vocación por las tradiciones y la forma de vida de los pueblos que entraba en esos tiempos en un profundo cambio social; así como a los protagonistas de sus documentales que le han enseñado durante años las técnicas antiguas que se estaban perdiendo, “a tantas y tantas personas que me han abierto las puertas de sus casas y han compartido sus vivencias personales”.
Todo esto antes era campo, le explica Eugenio Monesma a Félix Zapatero
Con 70 años, aseguró que la ilusión le sigue acompañando, sigue en activo y lanzó un mensaje de estímulo a la nueva generación del audiovisual aragonés: “más vale un hecho, que mil voy a hacer: tratad de convertir vuestros proyectos audiovisuales en realidades, que no se queden solo en intenciones, los medios técnicos están al alcance de cualquiera, ánimo”, transmitió.
PALMARÉS
Y con este mensaje de impulso os dejamos con el palmarés de la undécima edición de la gala de los Premios Simón:
‘Héroes. Silencio y Rock&Roll’, de Alexis Morante – Cuatro premios ⭐⭐⭐⭐
Mejor largometraje
Mejor dirección de producción a Raúl García Medrano
Mejor montaje a Nacho Blasco
Mejor sonido a Dani Orta
‘Vuelve con mamá‘, de José Manuel Herraiz – Cuatro premios ⭐⭐⭐⭐
Nacido en 1897 en la localidad oscense de Albalate de Cinca, en sus inicios cantaba jotas y su pasión por el canto le llevó a ser el mejor tenor del mundo durante una década. Tuvo una carrera fulgurante, muy exitosa, que terminó de manera prematura al fallecer en 1938. Hablamos de Miguel Fleta, cuya vida y trayectoria recorre el documental ‘Fleta, tenor, mito’, de Germán Roda, que se ha estrenado este viernes en el Teatro Olimpia de la capital altoaragonesa, en el marco del Festival de Cine de Huesca.
Fleta trabajó con los mejores artistas de la época y conquistó los teatros de 50 países (Foto: Estación Cinema)
“La idea de este documental surgió hace unos años (antes de la pandemia) cuando fui a ver una exposición sobre Miguel Fleta y vi que se había publicado un libro sobre el tenor”, obra de Alejandro Martínez y Sergio Castillo, recuerda Germán Roda. Se quedó in love del personaje y de la persona: “me leí el libro y me apasionó, como me ha ocurrido en mis últimos proyectos”, explica a Secuenciadas. Por ello, contactó con los autores de la publicación y analizaron la posibilidad de rodar un documental sobre el tenor, un personaje que “no era desconocido, como Marcelino Orbés –el mejor payaso del mundo y a quien Roda dedicó un trabajo anterior–, pero que no era considerado como se debía”.
El director, de hecho, encuentra paralelismos entre la vida del payaso Marcelino y de Miguel Fleta, ya que ambos “triunfaron en épocas muy parecidas”. Cuando comenzó a investigar se dio cuenta de “lo grande que era Fleta” y de que se reunían todos los ingredientes para hacer una buena historia. “Ser el mejor tenor del mundo durante una década muy pocos artistas lo han conseguido, y españoles menos”, subraya, si bien también le interesaba “la historia que había por debajo”, el ascenso y la rápida caída del personaje, que empezó a cantar muy tarde, y acabó muy pronto, que tuvo una carrera fulgurante”. Además, vivió en los años de la política más cambiante en España: el reinado de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera, la II República y la Guerra Civil, un periodo “tremendo”.
Quienes disfruten del documental, como ya lo ha hecho el público del festival oscense, se van a sorprender porque “no somos conscientes de lo bueno ni de los éxitos que logró Miguel Fleta, se van a sorprender de que fuera tan bueno y triunfara en tantos países”, ya que cosechó aplausos en teatros de más de 50 países, entre ellos La Scala de Milán o el Metropolitan de Nueva York. Además, aunque se han editado otros libros y trabajos sobre el tenor, “hemos encontrado en exclusiva unas imágenes de Fleta que nadie sabía que existían”. El equipo localizó en la Filmoteca de Polonia unas imágenes conocidas antes, pero que no habían aparecido nunca en televisión, y encontró en la Filmoteca de Budapest, gracias al trabajo de investigación de Patricia Roda (Estación Cinema), unas imágenes de Miguel Fleta en las calles de la ciudad, de las que no se conocía ni su existencia.
Un jovencísimo Miguel Fleta cantando jotas; así comenzó su carrera
“Que de un personaje de hace cien años aún salgan cosas es algo mágico y la figura de Fleta se lo merece porque creíamos que no se había contado bien su historia, que la gente se quedaba con una serie de datos que son ciertos, pero que no le hacían justicia y queríamos dejar a su personaje donde se merece”, remarca.
Junto al recorrido artístico y personal, veremos el periodo histórico y cómo las decisiones que Fleta tomó fueron afectando a su carrera. “Estuvo ligado al poder por las circunstancias, era un artista y los grandes mandatarios se acercaban a él, que salió escaldado de estas compañías, como también le pasó a Marcelino”, apunta el dire uniendo de nuevo a los dos artistas y protas de sus documentales.
Fleta triunfando en el Teatro RealMaría Fleta, nieta del tenorEl tenor Javier Camarena
CÓMO SE CUENTA SU HISTORIA
El rodaje se ha llevado a cabo en los últimos dos años en Albalate de Cinca, municipio natal de Fleta y donde entrevistaron a su bisnieto Servando; en el Liceo de Barcelona, donde se encontraron con su nieta María; en el Teatro Olimpia de Huesca; en el Teatro Principal y el Auditorio de Zaragoza; en Madrid y en La Scala de Milán.
Para narrar la historia de Miguel, han optado por hacerlo con una voz en off, la de Jorge Usón, que no hace de Fleta, sino de narrador; y por secuencias ilustradas, como en sus docus ‘Juego de Espías’ o ‘600 años sin descanso. El Papa Luna’. “Creía que no se iba a reflejar bien un actor haciendo playback, y nadie canta como Fleta, por lo que optamos por utilizar secuencias de animación” para trasladar al espectador a aquellos hitos del personaje de los que no se conservan testimonios gráficos.
En el equipo técnico le han acompañado Nacho Blasco en guión y montaje, junto a Germán Roda; Patricia Roda en la producción ejecutiva; Ana Peláez en la producción ejecutiva de TVE; Daniel Vergara como director de fotografía; y Jorge Usón, como narrador del trabajo; así como han participado Javier Camarena, Ramón Gener, María Fleta y Pedro Lavirgen.
Y una vez realizada la investigación y terminado el documental, ¿quién es Miguel Fleta para Germán Roda? El director lo tiene claro: “otro grande más de los artistas de la historia de Aragón que de tan grande, tan grande, tan grande, duró poco tiempo, se desgastó en poco tiempo”. “Si se hubiera cuidado más la voz quizá no habría llegado tan alto, pero hubiera tenido una carrera más larga, pero lo sentimental iba en su caso por encima de lo cerebral; antepuso su pasión y, por eso, su carrera duró tan poco, porque era un gran apasionado”.
Germán Roda, en la presentación del docu en Huesca (Fotos: Festival de Cine de Huesca)Estreno del documental en el Festival de Cine de Huesca
PREMIERE EN HUESCA
Con este trabajo, Roda ha creado, de manera involuntaria, una trilogía de documentales dedicados a tres grandes oscenses, Marcelino Orbés, el escritor Manuel Vilas y Miguel Fleta. Es, además, la cuarta vez que estrena un trabajo en el Festival de Huesca, después de ‘El encamado’, ‘Marcelino, el mejor payaso del mundo’ y, el pasado año, ‘Vilas y sus dobles’. El estreno en este certamen de ‘Fleta, tenor, mito’ era casi obligado, ya que Fleta “inauguró el Teatro Olimpia hace 97 años (el 9 de junio de 1925); este era el sitio, no podía haber otro”, opina, para avanzar que el equipo programará también una proyección en Albalate de Cinca. Sobre el festival de Huesca, Roda destaca que “nos ha apoyado siempre y estamos felices de estar”. “Esta semana he estado de jurado de documentales y vivirlo es siempre gozoso en todos los sentidos, estamos encantados de estrenar aquí”.
Entre los próximos proyectos de Germán Roda se encuentra una docuficción sobre Federico García Lorca, que está ya acabando y en la que ha contado con el actor Carmelo Gómez. La base del trabajo es la función teatral ‘A vueltas con Lorca’, que lleva dos años de gira por España. El docu “tiene una parte de road movie, siguiendo a Carmelo de gira, y una parte ficcionada para sacar el teatro de los escenarios”. “Ha sido espectacular”, avanza el cineasta para dejarnos con la miel en los labios, y es que ya tenemos ganas de disfrutar del trabajo sobre Lorca en el que, de nuevo, Estación Cinema ha puesto toda su pasión. “Seguimos contando historia de Aragón (y otras) que nos parecen apasionantes y aún tenemos muchas por descubrir”, promete Roda.
Especializado en el documental etnográfico desde 1979, Eugenio Monesma continúa, cámara en mano, mostrando los oficios perdidos, fiestas, tradiciones, leyendas, la gastronomía tradicional y las costumbres y rituales de nuestra historia. Tiene un archivo de los más importantes de España, con más de tres mil documentales etnográficos y compite con ‘Cuéntame cómo paso’ con uno de los programas más longevos de la televisión ‘Fogones tradicionales’, de Canal Cocina, que lleva 22 temporadas. Lo suyo fue amor a primera vista, desde que se fue de trashumancia con un pastor con solo 18 años y comenzó a grabar con una Super 8 para el Instituto Aragonés de Antropología. Charlamos con Eugenio Monesma, para que nos haga una breve sinopsis de todas las temporadas de su vida profesional.
Eugenio Monesma, previusly…
¿Cómo recibes el premio Simón de honor de este año de los Premios Simón del Cine Aragonés?
Con una gran satisfacción, llevando más de 40 años en la producción audiovisual, es un honor para mí que los profesionales, entre los que también hay bastante joven, hayan pensado en mí para darme este premio. Lo recibiré con mucha alegría y muy contento.
¿Cómo empezaste en el mundo audiovisual?
Empecé en el año 79 realizando varios cortos vinculados a temas pacifistas, antibelicistas… Algunos de ellos eran cortos de animación como fue ‘Jaque de Reyes’ (1980) que era sobre un tablero de ajedrez. Daba a entender cómo se organizaban las guerras y sus consecuencias. Cómo morían todos los peones y los reyes celebraban la fiesta sobre la sangre de los peones. Ese documental a mí me dio bastantes premios y seguí haciendo algunos de esa temática y también con animación, con dibujos animados o muñecos de plastilina.
En el año 81 me vinculé al Instituto Aragonés de Antropología, con Ángel Gari y Manuel Benito, y ya surgió la necesidad de recoger todas aquellas tradiciones, viejos oficios, rituales, que se estaban perdiendo. Empecé a hacer documentales en Super 8, sobre herreros, carboneros, alfareros, aquellos oficios que en ese momento se estaban perdiendo. Hasta el año 83 que hice la peli de ‘Navateros’, que fue la que me abrió todo un mundo de posibilidades dentro de lo que era el cine etnográfico en España.
Monesma, temporada 31, grabando ‘Maderas en el Pirineo’ (2010), estrenado en Espiello, fuera de concurso
¿Por qué has centrado tu trabajo en el documental etnográfico?
Tenía bastante vocación por el tema de nuestros pueblos y las raíces populares. Ya con 18 años me fui con un pastor a la Sierra de Guara, justo en las fiestas de San Lorenzo de Huesca, a pasar una semana y a conocer el mundo pastoril. Cuando me meto en el Instituto veo que se estaban perdiendo muchos oficios y algunos rituales. Principalmente los oficios, me interesaban todos los oficios o que estaban a punto de desaparecer o que habían desaparecido ya. En el caso de que hubieran desaparecido, me ponía en contacto con la gente que había practicado ese oficio, por ejemplo en San Juan de Plan el cáñamo o Hilario Artigas con una carbonera o una calera etc. Les proponía conseguir la financiación para que ellos pudieran cultivar, por ejemplo, un campo de cáñamo y hacer todo el proceso, desde la siembra, hasta convertir esas fibras en unos tejidos. Eso era lo que en un principio me motivaba bastante, esto es como el que se colecciona cerámicas, monedas… este oficio me falta, pues hay que conseguirlo. Ahora creo que tengo más de mil oficios recogidos por toda España.
¿Alguna vez te ha tentado dirigir ficción?
No no, nunca. Bueno, hice un corto en el año 82 que lo titulé ‘Caputelos y Montescos’. Formaba parte del grupo de teatro la Tartana de aquí de Huesca y con los compañeros de la Tartana, los amigos del Instituto Ramón y Cajal y algunos otros amigos montamos ahí una parodia muy extraña, pero nunca me ha apetecido dirigir ficción.
Has realizado más de 3.200 documentales, que es una pasada. ¿Si tuvieras que nombrarnos tres trabajos cuáles serían y qué destacarías de ellos?
Una historia muy bonita es que estábamos grabando con el equipo en Quintanal de la Sierra en Burgos y una tarde que no teníamos nada que hacer nos dicen, pues aquí en el pueblo hay un taller de carretería que está idéntico, como si lo hubieran dejado de trabajar esta tarde. Fuimos a verlo y nos dijeron “si quieres os hacemos un carro” y les dije “con que me hagan una rueda vale, porque es un trabajo doble de carpintero y herrero y con mucha precisión”. Hicieron la rueda, le mandamos el vídeo para que lo vieran y se quedaron tan contentos que dijeron “venga, vamos a hacer el carro entero”.
Ahora recientemente he estado acabando el guion de un documental que estoy haciendo con el Gobierno de Navarra, ‘Contrabando y evasión en el Pirineo navarro’, en el que he recogido testimonios de contrabandistas de los valles de Salazar y Aezkoa . Contrabandistas que estuvieron hasta hace 18 años y también sobre la evasión de los judíos en Francia cuando la Segunda Guerra Mundial o los maquis después, en la lucha y la resistencia contra Franco. Eran los que pasaban a todas estas gentes mediante redes de paso que ya tenían formadas, clandestinas, para evadir tanto para un lado como para otro.
He hecho varias cabañeras, pero la última fue hace dos años, que bajé andando con los ganaderos desde el Pirineo navarro hasta las Bárdenas, durante 8 días. Fruto de esa convivencia con los pastores, hice un documental de 90 minutos bastante interesante y que lo tengo subido en el canal de YouTube.
Eugenio Monesma, con 18 años, cambia el Tubo de Huesca por una ruta pastoril
En 2020, creaste un canal de YouTube en el que empezaste a subir tus documentales y con él, has alcanzado más de 625.000 suscriptores y más de 165 millones de visualizaciones. ¿Por qué crees que ha tenido tanto éxito?
Lo manejan más mis hijos porque yo estas cosas tecnológicas me desbordan. Es curioso porque cuando lo pusimos, yo no pensaba que le fuera a interesar a tanta gente y pensaba que el público sería gente mayor, sin embargo lo que nos está sorprendiendo es que la franja de edad ronda entre los 25 y los 40 años, la mayoría es gente joven. Por la mañana contesto a todos los comentarios porque para mí es una satisfacción que todavía la gente aprecie estos valores de los campesinos.
Llevas más de 40 años haciendo cine. ¿Cómo has vivido la evolución tecnológica a la hora de grabar, editar, capturar sonido… ?
Es que estamos hablando del año 79 que empecé a grabar en Super 8, la calidad era bastante regular, mala. Luego grabé cinco documentales etnográficos en 16 mm que los vendí a Televisión Española y era la calidad mínima que exigían.
Luego ya pasé al Umatic, que había que ir dos personas, una llevaba la mochila con la grabadora y otra con la cámara al hombro, con eso hice mi primera trashumancia. Comparado con ahora que puedes ir perfectamente con una cámara pequeñísima y que no pesa, con muy pocas baterías y con unas memorias que te caben a lo mejor 4 o 5 horas. Antes una tarjeta te duraba 20 minutos, las baterías pesaban un montón y había que pensar en que había que cargar las baterías.
Luego ya la Betacam SP, que era ya más manejable y luego ya a lo digital, a la cámara digital, con memoria, sin cita y eso es una maravilla. Luego tengo una serie en canal cocina, que llevo 22 años con ella y la grabó yo toda, recorro los pueblos de España, está ya todo preparado, pero yo me ilumino, yo tomo el sonido, yo grabo, voy solo, no llevo a nadie.
Así que ¿también te pones detrás de la cámara?
Además es que disfruto. Hubo unos años entre finales de los 90 hasta el 2010 que prácticamente no tocaba la cámara para nada, porque estaba dirigiendo tres equipo de producción, grabando por toda España, tres mesas de edición, tres ayudantes elaborando los guiones y demás. Éramos un equipo de 20 personas y yo tenía que estar dedicándome a eso. Ahora estoy disfrutando porque me cojo la cámara y me voy a grabar.
Eugenio Monesma editando con Betacam ¡Viva lo analógico!
Del audiovisual aragonés, ¿a quién sigue Eugenio Monesma?
No veo la tele casi, porque mi mundo va sobre el tema de investigación de piedras rituales y piedras funcionales, hoy mismo he estado en el monte viendo piedras rituales que estoy estudiando. Ya prácticamente me desvinculo hace tiempo del mundo audiovisual, no he seguido a nadie en particular. Se que hay gente muy buena, pero no veo prácticamente televisión ni cine. Veo un poco el informativo y luego me pongo a leer porque normalmente llevo varios temas en marcha.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Ahora mismo estoy terminando el documental ‘Contrabando y evasión en el Pirineo Navarro’, que lo estrenarán en la Filmoteca de Pamplona en septiembre u octubre. He comenzado a grabar el del Bocal de Tudela, la casa de compuertas y todo el poblado que hubo allí en Torlo y el palacio que construyó Carlos V donde arranca el Canal Imperial de Aragón. Y por supuesto los ‘Fogones Tradicionales’ de Canal Cocina. Ahora he estado 15 días por toda la parte de Andalucía, Extremadura y Zamora grabando 18 capítulos y luego en septiembre tengo que ir a grabar a Elche y Galicia. Es el programa más longevo que hay de cocina en una misma cadena.
Eugenio Monema celebrando la navidad con uno de sus programas favoritos, ‘Fogones tradicionales’ de Canal Cocina
Para conocer algunos de sus trabajos podéis visitar su canal de YouTube. Si sois más exigentes y os gusta disfrutar del cine en pantalla grande, acercaros a la Filmoteca de Zaragoza el 17 y 23 de junio, donde se proyectarán a las 20:00 horas sus docus ‘Homenaje a Hilario Artigas y su familia’ y ‘La cañada de los Roncaleses’. El 25 de junio recogerá el Simón de Honor de los Premios Simón del Cine aragonés en su ciudad natal, Huesca, en el Palacio de Congresos.