¿Qué hace una productora aragonesa en un documental sobre la Semana Santa de un pueblo de Andalucía? Le preguntamos a José Alberto Andrés Lacasta, cineasta, guionista y productor con Du Cardelin Studio del documental ‘Los restos del pasar’ y la respuesta es clara: se trata de un proyecto muy interesante de dos directores, Luis (Soto) Muñoz y Alfredo Picazo, de los que se han quedado absolutamente in love de su forma de narrar y filmar. Dos jóvenes promesas que son, además, naturales de Baena.
José Alberto Andrés Lacasta y Luis (Soto) Muñoz, felices en Cannes
Cogemos las maletas y ponemos rumbo a este municipio de Córdoba para conocer la historia del proyecto que ha impulsado la productora aragonesa Du Cardelin Studio, junto a Mubox Studio, una historia de tradiciones en la que Antonio, el prota, rememora una Semana Santa de su infancia en Baena.
“Trabajamos como productora con Mubox y ellos habían producido un mediometraje de Luis (Soto) Muñoz, ‘El cuento del limonero’; lo vi y me quedé alucinado, me gustó mucho cómo narraban, cómo filmaban y hacían cine estos chicos tan jóvenes, que entonces estaban acabando sus estudios en la escuela de cine de Madrid”, recuerda José Alberto Andrés Lacasta.
De este modo, les surgió la oportunidad de implicarse en su nuevo proyecto y, junto a Mubox, “hemos armado la producción”. ‘Los restos del pasar’ ha recorrido varios laboratorios, como el MECAS del festival de cine de Las Palmas, que “le dio un espaldarazo bastante importante” y fue seleccionado también en Cannes Docs.
También fue “determinante” el apoyo de Canal Sur en un proyecto que poco a poco cogió fuerza y que ha ido cosechando éxitos en los festivales en los que ha participado, como Gijón en 2023, Documenta Madrid, Sevilla o en certámenes internacionales como Hong Kong o París. Además, su estreno en salas ha funcionado muy bien y la película continúa moviéndose en el circuito cultural, en filmotecas y cinetecas.
“Es una película enraizada en Andalucía, rodada en Baena, el pueblo natal de los dos directores, y al tener de fondo el tema de la Semana Santa ha tenido bastante tirón”, explica Lacasta a Secuenciadas. No obstante, la película “es una coproducción aragonesa, no es que hayamos ido dos de Aragón a hacerla fuera, sino que la película cotiza en Aragón”, aclara el cineasta. De hecho, la cinta está seleccionada para competir a mejor producción en los Premios Simón del Cine Aragonés y “estamos tremendamente agradecidos a todos”.
Los hombres de negro. El equipo posa en el festival de Gijón.
Apoyar a jóvenes con talento
La productora se implicó en este proyecto porque una de sus líneas de trabajo es apoyar a los jóvenes autores “con mucho talento”. “Estamos muy contentos de las películas en las que estamos entrando”, que llegan tras mucho ver trabajos, analizarlos y seleccionar. En el caso de ‘Los restos del pasar’, “a priori cuando te dicen que van a hacer una película sobre la Semana Santa en su pueblo, pues la verdad es que di un pequeño paso atrás”, recuerda riendo, si bien “enseguida vimos el talante de la película, como ellos lo afrontaban, su poética a la hora de narrar, que es muy especial, y su manera de afrontar un rodaje, absolutamente desprejuiciada, con mucho talento, en el que cada movimiento de cámara y cada forma de encuadrar tiene un por qué”.
‘Los restos del pasar’ es un documental muy ficcionado, que los dos autores afrontan desde su vivencia personal. “No es una película sobre la Semana Santa, la tiene de fondo y está tratada de una manera muy poética y peculiar, porque la película cuenta la historia de un niño y de un abuelo pintor y es ahí donde está su verdadera magia, con ese telón de fondo de la Semana Santa ancestral”, relata.
Lacasta subraya otro punto importante de la película y es su entronque con Luis Buñuel y con el Bajo Aragón. “Desde el primer momento no dejaba de ver el Bajo Aragón, porque Baena también tiene tradición con los tambores, forma parte de una ruta de pueblos del tambor, tiene un paisaje de terreno seco, con muchos olivos, y con una orografía que recuerda al Bajo Aragón”, insiste el cineasta oscense.
La película está narrada en blanco y negro “con un punto de vista tremendamente particular, innovador, rompedor”, que hizo a Lacasta comparar a los dos directores “como Buñuelitos”. De hecho, puntualiza que Luis Soto ya aparece como una de las diez jóvenes promesas del cine español y esta historia recoge su particular punto de vista y manera de ver el cine, “tiene una firma muy clara, que impacta, que llama la atención”.
Dos directores intentando combatir el calor y los brillos de Andalucía
¿Pero qué hace un productor?
Pero, José Alberto, ¿cuál ha sido tu labor como productor en este docu? “Fundamentalmente intentar levantar la película, trabajar a tope para levantarla en la fase de rodaje y de postproducción, que ha sido muy compleja y larga”. La primera etapa de rodaje fue “muy autogestionado por parte de los directores y así tenía que ser por la naturaleza de lo que se cuenta y por cómo se metían ellos en la historia”.
Ambos directores son de Baena, los conocen, el equipo técnico era también “muy bueno” y todo ello ayudó a generar confianza y a poder grabar con naturalidad, como si la cámara fuera parte del paisaje donde se rodaba. Eso hace “tan especial” esta peli, la firma de los de los autores y su manera de hacer cine.
En pospo había mucho material y era necesario componerlo bien, teniendo en cuenta además que se realizaba un trabajo en blanco y negro, con un elenco musical “muy variado y particular” y una voz en off que también llevó su trabajo, que tiene apariciones “puntuales y precisas”. Todo ello ha llevado al equipo un esfuerzo “importante”.
Como siempre queremos saber más, preguntamos qué hace un productor, así en general. “Levantar una película, pagarla y esperar a que pueda recuperar lo invertido”, ríe José Alberto Andrés Lacasta ante nuestra pregunta, añadiendo, ya muy en serio, que el productor también se encarga de buscar financiación externa y, si se es productor ejecutivo, que la película siga el espíritu con el que se ideó en lo económico y en su temática.
“Procuramos que la película mantenga esa esencia por la que has entrado a producirla, que la gente sea puntual, que estén todos donde tengan que estar, que el material que se ruede sea lo que hace falta y no más, y no menos”. “Somos el tío la vara”, bromea, mencionando otras funciones en relación con el contacto con distribuidores, salas y otros profesionales del sector.
Tenéis el docu en Filmin y FlixOlé. ¡Corred! ¡No os lo perdáis!
Proyectos de futuro de Du Cardelin Studio
Desde hace cuatro años es el camino que han emprendido con Du Cardelin Studio como empresa cinematográfica aragonesa, una labor que “se nos da bien y queremos seguir estando allí”. Y a la vista de los numerosos proyectos que tenéis, hay mucho futuro por delante.
Tras cerrar el ciclo con el documental dedicado a Manolo Kabezabolo, que dirigió el propio Lacasta, y ahora con ‘Los restos del pasar’, que puede verse en Filmin y FlixOlé, están a punto de estrenar otro documental, titulado ‘Queer me’, de la directora Irene Bailo, natural de Fraga, pero residente desde hace tiempo en Toulouse. Se trata de un documental autorreferencial “interesantísimo”, que Du Cardelin produce junto a la francesa Corpus Films, su primera coproducción internacional. Confía en que podrá verse en la segunda mitad del año.
También para esas fechas estrenarán el cortometraje ‘Yo albañil’, que ha dirigido Lacasta, un corto documental sobre historias de vida. Asimismo, en junio se adentrarán en el rodaje de un corto de una directora muy ligada a Aragón, Marta Martín, ‘El desencanto’, una obra de ficción que quiere rodar en Fiscal (Huesca), con equipo y elenco en gran parte aragonés.
Asimismo, Du Cardelin está produciendo otro cortometraje, dirigido por José Prats, titulado ‘Gas’, que coproducen junto a Murcia y con la productora catalana Persi Motion Pictures y que se rodará por completo en Zaragoza, con equipo aragonés. En ficción están también implicados en la producción de dos largometrajes, una peli de la aragonesa Pilar Gutiérrez, que está en fase de desarrollo y que se rodará en Aragón; y otro largometraje del director navarro Julio Mazarico, que quiere rodar una parte en Trasmoz y el Moncayo, hacia finales de año.
“Lo último es un documental que estoy rodando yo, muy observacional, muy de paso atrás, sobre el proyecto teatral ‘Caídos del cielo’, que dirige el actor y director Félix Martín”, detalla Lacasta. Se trata de un trabajo con personas en riesgo de exclusión que lleva cinco años desarrollando Martín y “estamos realizando un seguimiento de cada una de las personas” para ver cómo lo afrontan. Un docu que estrenará el próximo año.
“Nuestro paso cuantitativo y cualitativo como productora ha sido importante, queremos hacer más cosas, todo lo que se pueda en Aragón y también fuera y pensando en Aragón, aunque a veces no nos lo pongan fácil”, concluye Lacasta.
Sebastienne es un restaurador de patrimonio del Palacio de la Aljafería que un día recibe un grabado sobre el martirio de San Sebastián. Desde ese momento, le empiezan a pasar movidas extrañas que le llevan al límite entre la realidad y un mundo onírico en el que lucha contra sí mismo y sus fantasmas por reivindicar su propia personalidad y su manera de ser. ¿Cómo os quedáis? Pues si ya alucináis con la trama aún lo haréis más al contemplar la belleza visual que ha creado el realizador oscense José Alberto Andrés Lacasta en ‘Sebastienne’.
Ingrid y Antonio en un momento del rodaje de ‘Sebastienne’ (Foto: Leonor Villaluenga)
“Indagando en los archivos del Palacio de la Aljafería descubrí que tenían un grabado del santo, una estampa que nunca habían expuesto, pero que forma parte de sus colecciones, y gracias a los conservadores descubrí que era un grabado magnífico, en el sentido más colorista”, nos explica el realizador. Mientras las representaciones de otros santos son más austeras, clásicas y sobrias, éste es “totalmente colorista”, con tonos rosas, verdes, azules, y esa estampa le inspiró en su trabajo.
A la figura de San Sebastián se le vincula una leyenda en la que se elucubra sobre la posibilidad de que estuviese enamorado de una persona de su mismo sexo y que esa circunstancia le costara el martirio, relata Lacasta, para destacar que en la representación del martirio aparece “ajeno al dolor, lleno de flechas, pero sin dolor, y posando, a diferencia de otros santos”, algo que le pareció muy curioso.
(Foto: Leonor Villaluenga)
CINE EXPERIMENTAL
Este trabajo “tiene mucho de cine experimental” nos confiesa su director y no tiene un desarrollo tradicional de presentación, nudo y desenlace, aunque lo pretende. “Bailamos con las estructuras clásicas de la narración y proponemos al público que haga un viaje con el personaje”, una experiencia a momentos inquietante, con unos bailarines hipnóticos y visualmente una pasada.
Se rodó en distintos espacios del palacio, como la escalinata, la biblioteca o la Torre del Trovador, “grabamos en tres noches” y, salvo el inicio y el final, todo transcurre de noche. “Fuimos un millón de veces antes para preparar el rodaje, a medir la luz, a preparar los tiros de cámara”, recuerda el director, agregando que todo se inicia con la creación de la banda sonora, para la que Lacasta ya tenía una idea y que es obra de Pablo Contreras, y de la coreografía exclusiva, que idearon e interpretan los bailarines Antonio Ayesta e Ingrid Magrinyà.
El director y Antonio, súper concentrados, antes de grabar (Foto: Leonor Villaluenga)
EQUIPAZO
Todo el equipo participó y aportó sus ideas para llevar a escena esta danza, en la que también aparecen como actores Félix Martín y Ana Pórtoles. Producido por Factory du Cardelin, encontramos a Lacasta y Leonor Villaluengua en la dirección de producción; a Óscar Lorente y Javier Espada como productores asociados; a las cámaras a Diego Martín y Jorge Yetano; M.A. Ochoa y Jorge Claver como eléctricos; Ana Bruned es la responsable de maquillaje y efectos especiales; Diego Martín, de VFX; y Leonor Villaluengua y el dire están a cargo del vestuario. Además, Daniel Peña se ha hecho cargo del sonido; Jorge Yetano de la edición; Jorge Armengod y Jorge Yetano de la dirección de fotografía; y Carmen Pérez ha ejercido de ayudante de dirección.
Todos ellos han contribuido a lograr esa puesta en escena con una iluminación “muy barroca”, en la que han tenido como referente a Caravaggio. “Trabajamos con un concepto de la teatralidad con el fondo imponente de la arquitectura de la Aljafería, focalizando mucho en la expresión facial de los personajes, eso me obsesionaba”, reconoce el realizador. Rodado con dos cámaras Blackmagic URSA en 4k, el resultado es, según su director, “elegante, con una parte de deleite visual”. “Queríamos que fuera algo digno de ver y que le sacara partido a la arquitectura de la Aljafería y al propio baile”, subraya.
Un momento del rodaje en la escalinata, Ingrid ante la cámara de Lacasta (Foto: Leonor Villaluenga)
Hay algo muy bizarro, un gallo que es una “aparición buñuelesca, una presencia casi demoniaca”. Pobre gallo, tan tranquilo paseando por el palacio sin saber que está encarnando a una figura diabólica. En cuanto al vestuario, está basado en dos bocetos de la diseñadora Miriam Ocariz, con referencias en su paleta de colores y la forma de tratar determinados tejidos, aunque es creación de Villaluengua y Lacasta.
NON STOP
La cinta se presentó en formato online en el estreno de los trabajos del ciclo ‘‘La Aljafería, un lugar de cine’, liderado por Vicky Calavia y que este año ha reunido además los trabajos de Javier Estella, ‘Retirada’; Pilar Gutiérrez, ‘Centella’ e Ignacio Lasierra, ‘Parresia’ con más de 400 personas disfrutando de los cortos desde sus ordenadores. Desde entonces, “estamos teniendo un aluvión de selección en festivales”, tanto en el circuito de cine experimental y de videodanza, como en certámenes generalistas y el feedback “está siendo muy positivo”.
José Alberto Andrés Lacasta tiene una extensa trayectoria en el audiovisual aragonés, como los docus ‘La Nakba permanente’ o ‘Una mujer sin sombra. Asunción Balaguer’; el docu largo ‘Tras Nazarín’, o los cortos ‘Residencia el Milagro’, ‘Epílogo para la muerte del Fauno’, ’Prelinger: chapter 19’ y su más reciente ‘Ofra & Khalil’, que lo está petando aún en el circuito festivalero, con su selección para el próximo Festival de Cine de La Almunia.
En estos momentos se encuentra grabando un documental sobre Manolo Kabezabolo, con la participación del cantautor y al que dedicará este año; así como escribe a cuatro manos junto al actor y dramaturgo José Luis Esteban un proyecto de serie. ¡Un no parar! del que nos alegramos enormemente.
María Andresa Casamayor es considerada la primera mujer en España en publicar un texto científico, un sencillo manual de matemáticas escrito para enseñar operaciones básicas, en una época en la que engañar en el comercio era fácil dada la poca formación de sus ciudadanos. Fue en 1738 y Andrea solo tenía 17 años.
La productora Sintregua Comunicación ha realizado una docuficción con guión y dirección de Mirella R. Abrisqueta, en la que se mezclan entrevistas con escenas de ficción. Los intérpretes son María José Moreno, Claudia Siba, Félix Martín, Javier Aranda, Chavi Bruna y Minerva Arbués. Si eres profe y quieres sorprender a tus alumnos con la proyección de ‘La mujer que soñaba con números’ en tu aula, escribe a sintreguadocumentales@gmail.com y contribuye a rescatar a Andrea Casamayor del olvido. En un futuro se emitirá en Aragón TV.
Un día Mirella estaba googleando en internet sobre mujeres científicas y descubrió a la zaragozana María AndreaCasamayor de la Coma, considerada la primera mujer en España en publicar un texto científico, un sencillo manual de matemáticas escrito para enseñar operaciones básicas. Fue en 1738 y Andrea solo tenía 17 años. Imaginar que en esa época una mujer, hija de un comerciante y sin apellidos importantes, publicase un libro era algo impensable, vamos tan imposible que tuvo que hacerlo con un pseudónimo masculino, que era el anagrama de su propio nombre (Casandro Mames de la Marca y Araioa). Aclaración: son las mismas letras de su nombre, colocadas de otra manera.
La actriz María José Moreno, caracterizada como Andrea Casamayor, a punto de ser asustada por una claqueta; más adelante os contamos más cosas. Foto Sergio Sánchez Casamayor.
«Puse en marcha este documental porque realmente hacía falta sacar a la luz a una aragonesa tan ilustre, pero que la mayoría de la gente desconoce«, relata a Secuenciadas la directora y guionista de ‘La mujer que soñaba con números’, Mirella R. Abrisqueta. Así nació esta docuficción estrenada dentro del movimiento 11F, celebrado en todo el mundo, para reivindicar la figura de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Pero que no os aburra la temática de este audiovisual, las matemáticas, esa asignatura que a casi todos se nos atraganta en nuestra época lectiva, que nos dicen nuestro número de teléfono de dos en dos y nos perdemos. No es rollazo, Abrisqueta ha querido contar de una manera entretenida y original la historia de esta moza.
UNA DOCUFICCIÓN
Este audiovisual aragonés mezcla entrevistas de historiadores y entendidos en la materia con escenas de ficción que bien podrían formar en su conjunto un cortometraje de 20 minutos, así que para los que no estáis acostumbrados a ver documentales, y hasta para los que sí, cuando nuestro cerebro empieza a recibir demasiada información de tan maravillosos expertos unos actores aparecen en escena descubriéndonos la historia de una compañía de teatro que intenta llevar a cabo una obra sobre nuestra prota, Andrea Casamayor.
Dime la raíz cuadrada de 1824 y hazlo de cabeza Andrea. Fotograma de ‘La mujer que soñaba con números’.
Pero … «además de hablar de Andrea también hablamos de su época, el siglo XVIII, la Ilustración y eso nos permite contar historias de personajes tan conocidos como Pignatelli, el Conde de Aranda y Josefa Amar y Borbón», resalta la dire. Algunos reconoceréis esos nombres por sus calles, aquí descubriréis el por qué de ese reconocimiento como, por ejemplo, que Ramón Pignatelli lideró la construcción del Canal Imperial. «Creemos que hemos dado con una fórmula que puede ser interesante a la vez que entretenida», considera la directora de producción Ana Esteban Cabrera. «Es uno de los proyectos de mayor envergadura en los que he trabajado porque no solamente era encontrar a los mejores entrevistados sino también levantar una película, además de época. Era movilizar mucho equipo humano y técnico». Vamos, una currada fina.
La banda sonora también es una parte importante de esta docuficción a la que han querido dedicarle un cariño especial, se mezclan sonidos más antiguos de violín recreando la época en la que se basa esta historia, con sintetizadores modernos para que el espectador no pierda la atención en lo que se está contando. Para la musicalidad de la obra han contado con la asesoría del músico Juan Gomollón Bel que ha interpretado, además, parte de la banda sonora, la más vintage, junto con su equipo de violines y viola. Destaca la canción de la desconocida compositora del s. XVIII Marianne Von Martínez, que como curiosidad la llamaban la pequeña española, ya que aunque era austriaca su padre era español. Se ha querido añadir precisamente este tema porque solo han pasado a la historia las composiciones masculinas y ya vale ¿no?, quedaos con su nombre.
¿ANDREA O ANDRESA?
Este fue uno de los dilemas a los que se tuvo que enfrentar la directora, Mirella R. Abrisqueta, ya que un grupo del Instituto Universitario de Investigación de Matemáticas y Aplicaciones (IUMA), encabezado por Pedro J. Miana, se iba encargando de rastrear las huellas de Casamayor en paralelo a la producción del documental y descubrieron que Andrea, como era conocida, en realidad se llamaba Andresa. “El guión, de alguna forma, iba ampliándose porque estaba vivo y nos íbamos enterando de todas las investigaciones que iba realizando el IUMA y eso se iba aportando a posteriori«, detalla Ana Esteban Cabrera.
Pedro J. Miana, asesor científico del documental, investigando cosas. Fotograma de ‘La mujer que soñaba con números’.
También hubo un momento crítico cuando Miana le comentó a Abrisqueta que nuestra zaragozana podría no serlo, ya que no encontraban su partida de nacimiento en la capital aragonesa, pero falsa alarma, era maña y su casa continúa en pie a pesar de las huellas que la Guerra de la Independencia dejó en sus muros (frase de la peli). En el documental aparecen más datos inéditos sobre su biografía que descubriréis viendo ‘La mujer que soñaba con números‘.
LOS COMEDIANTES
Un grupo de actores aragoneses son los encargados de llevar a la ficción a estos importantes personajes. Las dos Andreas que representan este papel en distintas épocas de su vida: Claudia Siba de joven, cuando publica el libro, y María José Moreno, en su edad más adulta. Ninguna de las dos conocía a Casamayor. «La conocí de la mano de Mirella y la verdad es que me fascinó. Hay que pelear siempre por encontrar nuestros referentes, que los hay y muchos. Fue incluida en la lista de la tabla periódica de científicas donde están todas las científicas del mundo en el 2018, ya está ahí», detalla Moreno, que se ha quedado prendada de esta matemática. «Conseguir hacer un proyecto para dar visibilidad a mujeres que han hecho cosas tan importantes es muy necesario y para mí es un lujo haber participado en esto», agrega Claudia Siba.
Volviendo a María José Moreno, aquí además de actuar, se ha encargado también de la dirección de actores: “ha sido mi primera dirección de actores en el audiovisual, lo había hecho en teatro, pero no me lo he tomado muy diferente porque tampoco tenía una experiencia anterior en la que fijarme. Personalmente lo que sí me ha aportado es trabajar con todos estos actores», dice ilusionada.
Claudia Siba y María José Moreno en la parte de ficción que sucede en la actualidad. Fotograma de ‘La mujer que soñaba con números’.
Más intérpretes participan en esta complicada obra de teatro que intentan representar: Chavi Bruna (Ramón Pignatelli), conocido en la pequeña pantalla ya que nos divierte los sábados por la noche en Oregón TV; su primo en la ficción Javier Aranda (Conde de Aranda), que alterna la labor de actor con el trabajo como reconocido titiritero, Aranda es su apellido ¿casualidad?… Félix Martín, forjado en las tablas, acompaña como entrañable padre a una joven Andrea. Y acabamos con la tercera mujer de la compañía Minerva Arbués que aquí interpreta, además de a una actriz amante de su profesión que tiene que aceptar culebrones para sobrevivir, a la enigmática Josefa Amar y Borbón, heroína de los Sitios de Zaragoza y que abrió camino a las mujeres ya que fue la primera fémina en formar parte de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País (1776), una asociación de eruditos, la mayoría hombres, que sirvió de apoyo a la incipiente curiosidad científica de la época. Años después dió a la luz a Ibercaja.
Sergio Vicente esperando la voz que diga claqueta. Mientras, el Conde Aranda y Amar y Borbón están hartos de esperar, los rodajes son largos maños. Foto de Sergio Sánchez Casamayor.
700 ESPECTADORES
Y en Ibercaja precisamente tuvo lugar el ansiado preestreno para todos los aragoneses que quisieron asistir. Se ocuparon más de 400 butacas del Patio de la Infanta de Zaragoza, lleno a rebosar para conocer la historia de esta gran mujer. El día anterior había viajado a Madrid, donde se rodó parte de este documental. La Biblioteca Nacional de España acogió tan ilustrado evento, ya que sus archivos guardan el único ejemplar del libro de Casamayor “Tyrocinio Arithmetico”, un texto de más de 300 años que la propia biblioteca ha descubierto gracias a este audiovisual aragonés. ¡De nada!.
María José Moreno, actriz protagonista, Domingo Buesa, muy feliz con sus testimonios en el docu, Sara Fernández vicealcaldesa de Zaragoza, Mirella R. Abrisqueta, la dire, Chavi Bruna sin su traje de Ramón Pignatelli y Claudia Siba, la otra Andrea Casamayor. En el preestreno en Zaragoza.
Casi dos años de trabajo del equipo de la productora zaragozana Sintregua Comunicación es el tiempo que ha costado dar forma final a este proyecto encabezado por Mirella R. Abrisqueta; el equipo de producción lo conforman Raquel Plou, Mireia Pinilla, Geraldine Hill y Ana Martín. “Yo estaba coordinando la producción y ellas realizaban muchas fases del trabajo a las que una sola persona le es imposible llegar, señala Ana Esteban. Seguimos con Raúl Navarro como director de arte y vestuario adicto a wallapop, Marisa Fleta como ayudante de dirección y fan de adobe ya que se ha encargado también de la edición (junto a Abrisqueta y Pablo Urcola) y la postproduccion, Adrian Barcelona creando esos fondos oscuros en la dirección de fotografía, Javier Gracia y Sergio S. Casamayor, que no es familia de Andrea, como operadores de cámara, Vicente Bordonaba registrando el sonido directo, Sergio Vicente como script, llevando su claqueta a cuestas, Esperanza López y Yolanda Real poniendo bien guapis a los protagonistas (maquillaje y peluquería) e Isabel López difundiendo esta obra por todos lados, en el departamento de prensa.
Foto del equipo de «La mujer que soñaba con números» en su preestreno en el Patio de la Infanta de Zaragoza.
MÁS ALLÁ DE ZARAGOZA
Pero la historia de Andrea o Andresa no acaba aquí porque su directora Mirella R. Abrisqueta asegura que «esperamos primero pasar por festivales, luego Aragón TV y en paralelo queremos llevar este documental a escuelas, en concreto del ámbito rural aragonés, porque creemos que una actividad como esta en la que se va a hablar del tema de la igualdad, de las mujeres en la ciencia debe desarrollarse no solo en Zaragoza capital sino también en otras localidades más pequeñas»; qué guay. Si eres profe y quieres sorprender a tus alumnos con la proyección de ‘La mujer que soñaba con números’ en tu aula, escribe a sintreguadocumentales@gmail.com y contribuye a rescatar a Andrea Casamayor del olvido. Los demás ya pasamos esa etapa, así que esperamos verlo por festivales o desde el chaise long de nuestra casa cuando se emita en Aragón TV.
Claudia Siba y Félix Martín como padre e hijaMaría José Moreno como Andrea CasamayorChavi Bruna como Ramón PignatelliMinerva Arbués como Josefa Amar y BorbónJavier Aranda como Conde de Aranda. Aquí se luce el gran trabajo de maquillaje y peluquería (Esperanza López y Yolanda Real) y el vestuario (Raúl Navarro). Fotos de Sergio Sánchez Casamayor