La directora Elena Cid nos propone vivir una historia de amor por la danza en su nuevo documental ‘Ullate. La danza de la vida’. Con la historia del bailarín, maestro y coreógrafo Víctor Ullate como hilo conductor, Elena Cid se adentra en el mundo del baile para descubrir de la mano de bailarines profesionales que es una práctica que despierta tantas pasiones que es imposible alejarse de ella.
El equipo grabando a Víctor Ullate, que se acomoda en su asiento para hacer memoria sobre su vida.
“Llevaba un tiempo investigando cosas sobre la danza y, al mismo tiempo, a través de la productora del documental ‘Bécquer y las brujas’, Leticia Iserte conocí a Sonia Martín, que había trabajado con Víctor y quería hacer algo sobre su figura”, rememora Elena Cid sobre los inicios de este documental.
Se leyó la biografía del zaragozano Víctor Ullate y se quedó in love al descubrir que tenía “una vida alucinante”. “Me cautivó”, afirma, si bien reconoce que lo que más captó su atención fue el hecho de que “los padres de un niño en los años 50 le dejaran bailar y lo apoyaran”. “Me vinculé a su historia por sus padres, por Julián Ullate”, con quien la dire estableció una “conexión extraña”, pero que le llevó a entender que esto no era nada más que “una historia de amor: la historia de amor de unos padres por su hijo y de amor a la danza”.
Precisamente eso es lo que cuenta este docu, una historia de amor a la danza a través esta historia. Se adentra también en la danza histórica, investigando por qué el ser humano baila “cuando es algo tan difícil, por qué se dedican a algo tan complejo”, una profesión muchas veces dura y corta en el tiempo. Sin embargo, “no pueden dejar de bailar”, subraya, para recordar que socialmente antes era muy importante saber bailar, porque el baile era un acontecimiento fundamental en la sociedad.
Como a todos nos encanta dejarnos llevar por la música, nos podemos imaginar que el baile es casi adictivo. Pero para quienes lo practican de forma profesional es también sinónimo de libertad, y lo equiparan con poder volar.
¿Qué tiene el baile que tanto nos gusta?
LOS INICIOS DE VÍCTOR ULLATE
En el trabajo se suceden las entrevistas a expertos en danza, historiadores y a personas relacionadas con Víctor Ullate, como Nacho Duato, Mónica Cruz o Lola de Ávila. “Su vida es la historia de la danza en España”, porque empezó bailando con María de Ávila y luego le descubrieron Antonio Gades, Antonio Ruiz Soler y Maurice Béjart. Ha dominado el ballet clásico, el español y el contemporáneo “y ha creado su propio discurso”. También creó el Ballet Nacional Clásico de España; su escuela de danza y ballet y dirigió su propia compañía en Madrid.
Víctor Ullate ha ganado en su trayectoria la medalla de oro al mérito en las bellas artes, el premio nacional de danza de España, la medalla de oro al mérito en el trabajo, el Premio Max de Honor de las artes escénicas y un largo etcétera para esta figura “fascinante”.
Aunque está muy reconocido en su última etapa, como coreógrafo y maestro, “es muy desconocida su etapa como bailarín”, asegura Elena Cid. De hecho, el público del festival de Málaga, donde se ha proyectado este trabajo, aseguró al terminar la proyección que “lo que más les había maravillado era verlo bailar”.
Antes de comenzar con este proyecto, Víctor Ullate era para Elena Cid “una persona de la que oía hablar en la tele, el coreógrafo, muy mediático, y junto a Nacho Duato, una de las personas que más se han preocupado por divulgar la danza”. “Ahora lo veo como historia de la danza, soy consciente de la magnitud histórica que tiene, es bárbaro”, asegura.
En el docu aparecen entrevistas a personas relacionadas con el bailarín y coreógrafo, como el también bailarín, coreógrafo y actor Víctor Ullate Roche. ¡Este apellido nos suena!
EMOCIÓN EN LOS GIROS
El mayor descubrimiento en este documental ha sido para la directora ver las imágenes del bailarín en movimiento. “La emoción y la capacidad que tiene de transmitir una emoción bailando”, resalta, para confesar que el coreógrafo no quería que se le viera bailando “porque el nivel de la técnica física ha cambiado mucho, pero causa emoción verle bailar”, recalca.
El trabajo se ha rodado en Madrid, El Escorial, Zaragoza, Borja, Canfranc, Bruselas y Berlín. Comenzaron en pandemia, lo que complicó el rodaje e hizo que el equipo tuviera un tamaño más reducido. Aunque Víctor Ullate es protagonista en la peli, durante el proceso “lo he mantenido un poco a distancia, porque uno no puede ser objetivo con su propia vida y quería salvaguardar mi propia libertad creativa”.
Así que ver el documental en Málaga despertó una cascada de emociones no solo en el público, sino también en el propio bailarín. “Cuando acabó la proyección mucha gente de la sala estaba llorando, muy emocionados, y se levantaron de forma espontánea y le aplaudieron”, rememora.
Elena Cid y Víctor Ullate, sonrientes y emocionados en el Festival de Málaga (Foto: Koke Pérez)
“El ballet de Ullate, la escuela y la fundación cerraron en tres meses (en 2019), la sensación que quedaba era muy amarga, de un cierre muy feo, y era necesario que esta historia acabara en una alfombra roja”, considera Elena Cid, para señalar que el esfuerzo que han realizado en estos años “ha merecido la pena”.
El público zaragozano podrá disfrutar del documental en la clausura del Saraqusta Film Festival, que se desarrollará entre el 26 de abril y el 3 de mayo. Además, la directora está trabajando en la distribución de la peli y en nuevas proyecciones en Zaragoza. Entre sus próximos proyectos, además de cuidar la distribución de ‘Ullate. La danza de la vida’, se encuentra regresar a la ficción e impulsar otros largos documentales que tiene en mente. ¡No nos perderemos nada!
Lunes, no. Martes… NO. Miércoles, ¡NO! Jueves, viernes… ¡HOY ES VIERNES! Si has leído esta frase cantando la canción de Niños del Brasil estamos seguras de que te va a molar cantidubi el estreno que llega este mismo viernes a la cartelera cinematográfica: ‘Las niñas’, ópera prima de la directora zaragozana Pilar Palomero. Vas a vivir un viaje en el tiempo y los recuerdos de toda una generación, acompañado por temazos de los 90 –Niños del Brasil, Héroes, Más Birras y HU-HA Chimo Bayo– que te harán mover el esqueleto en las butacas mientras conoces a Celia y sus amigas. ¡Alucina, vecina!
Reciente ganadora de la Biznaga de Oro a Mejor Película Española en el Festival de Málaga, ‘Las niñas’ se rodó en el verano de 2019 en escenarios de Zaragoza y Lleida y propone conocer a un grupo de amigas que estudian en un colegio de monjas de la capital aragonesa, en el año 92. La cinta relata ese paso a la adolescencia de las jóvenes, sus relaciones, su día a día en el colegio y en sus casas, con sus familias y sus circunstancias.
Andrea Fandos, en el papel de Celia, y la doblemente goyesca Natalia de Molina como Adela, su madre, lideran un reparto en el que también encontramos a Zoe Arnao como Brisa, la nueva compañera que llega al cole desde Barcelona y que aportará nuevos puntos de vista a la vida de las jóvenes; Julia Sierra como Cristina, divertida y defensora de sus amigas; Elisa Martínez interpretando a Leire, una chica bien algo traviesa; Carlota Gurpegui como Vanesa, la protectora del grupo; Ainara Nieto como Clara, en un papel de compi maligna; Francesca Piñón como madre Consuelo y a Laura Gómez-Lacueva, maravillosa y de la que solo os adelantamos que si hubiera sido profesora echaría unas broncas épicas.
Brisa (Zoe Arnao) aburrida en clase, pensando en llegar a casa y comerse un bocadillo de nocilla. Foto de Jorge Fuembuena.
Detrás de las cámaras están Inicia Films y BTeam Pictures en la producción; Daniela Cajías como ya premiada directora de Fotografía en el festival malagueño; Arantxa Ezquerro y Carmen Arbues en vestuario y peluquería; Amanda Villavieja como jefa de sonido y Mónica Bernuy como directora de arte. Gisela Krenn fue la directora de casting y ha dado en el clavo al elegir a este elenco de “niñas” que han trabajado desde la improvisación con la ayuda del también actor y coach Rubén Martínez. Ellas encantadas, claro, porque el rodaje se convirtió en un juego del que ahora todos podemos disfrutar y flipar en colores con el trabajazo que han sacado adelante.
MUY PERSONAL
“Nos lo pasamos muy bien en el rodaje”, recuerda Pilar Palomero, al explicar que se creó muy buen ambiente entre el equipo y las niñas, todos disfrutaron y “fuimos como una niña más”. La película se ha preestrenado esta misma semana en Madrid, Barcelona y Zaragoza, en los Cines Palafox, donde la cineasta reconoció sentirse muy nerviosa antes de la proyección, dio las gracias al equipo técnico y a las instituciones que han apoyado este proyecto y dedicó el trabajo y su estreno en salas a su familia y, especialmente, a sus padres, quienes le animaron a estudiar cine.
La película ‘Las niñas’ “tiene que ver mucho con mis recuerdos, no va contra nadie, es muy personal”, señala Palomero, para afirmar que, durante su rodaje, no podía imaginar el éxito que está teniendo, ya con varios premios en Málaga y su presentación en la Berlinale. “Mi prioridad era hacer la película, estar centrada en eso y dar todo de mí para que saliera lo mejor posible, pero es una maravilla encontrarme en esta situación”, reconoce a Secuenciadas.
Pilar Palomero queriéndole quitar el puesto a Daniela Cajías de DOP en un momento del rodaje de ‘Las niñas’.
Así, llegó a Málaga feliz porque presentar la cinta allí después del confinamiento y la pandemia era “una alegría enorme” a la que se ha sumado recibir la Biznaga de Oro al mejor largometraje español, que reconoce el trabajo de todo el equipo, algo que “nos ha hecho infinitamente más felices”.
PORTADA DE LA SÚPER POP
Aunque la dire nos lleva a dar un voltio por los 90, ella asegura que no echa nada de menos de aquella época. Pero, ¿nasti de plasti? Pues no, nada, “simplemente los tengo en el recuerdo, son los años de mi infancia y les tengo cariño, pero no hay nada en concreto que eche de menos”.
Y le preguntamos: “¿ni siquiera esos consejos tan sabios de revistas como la Súper Pop? Y Pilar, entre risas, confirma que esos consejos tampoco, porque le parece que “no eran muy de fiar”. La verdad es que de los consejos y aquellos testimonios con historias truculentas pasamos, pero los pósters a doble página y las fotos para las carpetas eran una pasada.
Pilar Palomero y sus niñas riéndose de los absurdos consejos de la Súper Pop para ligarte al chico que te gusta. Foto Jorge Fuembuena.
Con sus niñas ya en el cine desde este viernes, la directora confía en que el público sienta la parte emocional de la película, “el viaje que hace Celia” desde la inocencia hacia la madurez, para reivindicar su propia voz en su mundo. “Empiezo a recibir opiniones de gente y me encanta cuando me explican que les ha llevado a su infancia”, subraya.
PISANDO FUERTE
Y es que estas niñas vienen pisando fuerte, como cantaría Alejandro Sanz. Aunque están viviendo los festivales y estrenos “con muchos nervios”, desbordan alegría y emoción. La prota Andrea Fandos, con orígenes en Bujaraloz, recuerda que pensaba que el rodaje de la película sería más difícil, pero fue una experiencia “divertida, nos ayudaron a meternos en el papel con juegos, nos enseñaban revistas para llevarnos a los años 90”.
Celia (Andrea Fandos) muy atenta a la profe monja en la clase de costura del cole, Clara (Ainara Nieto) ya se sabe el punto de cruz.
De aquella época le ha sorprendido que se estudiara costura en los colegios. Seguro que no es la asignatura preferida de Celia, su personaje, una niña tímida y algo reservada. “Si me pasara algo en la escuela yo se lo diría a mi madre o a mis amigas, en cambio Celia se lo calla y se lo guarda sin que nadie se entere”. Celia es dura de pelar y al conocerla os va a dejar in love. Quedaréis atrapados en su historia en la primera mirada.
Julia Sierra da vida a una de las mejores amigas de Celia, Cris, una chica extrovertida, divertida y que defiende a sus amigas por encima de todo. En su caso, tras adentrarse en los 90 le ha encantado la ropa, los peinados y las discotecas de entonces, mientras que le ha chocado la escasa comunicación madre e hija que se refleja en la película, también “que la sociedad era muy machista, hasta en el colegio te enseñaban cosas machistas”, mientras que ahora “vienen a dar charlas de feminismo”.
Rememora con emoción los días de rodaje, porque “Pilar, Rubén y el equipo nos han dado mucho cariño y ayuda, fue muy divertido y bonito”, una experiencia en la que ha ganado nuevas amigas. Ahora llegan los reconocimientos y, cuando su madre le comunicó el premio de Málaga, “me eché a gritar como una loca, no me lo esperaba, no me imaginaba llegar tan lejos”. Confiesa que no entraba en sus planes participar en una película, aunque ahora le encantaría ser actriz, pero si no se decide por el séptimo arte ella lo tiene claro: será profesora o médica.
AGRADECIDAS Y EMOCIONADAS
Carlota Gurpegui interpreta a Vanesa, una joven responsable y sencilla que cuida como una madre a las pequeñas del grupo. Del verano pasado conserva recuerdos “súper bonitos: risas, emoción”. “Pilar y las niñas son lo mejor que me he llevado de esta experiencia”, manifiesta, resaltando que la llegada de estos primeros reconocimientos la está viviendo “con una emoción increíble”. Entre lágrimas y abrazos con su familia celebró la Biznaga de Oro, ¡ahí es nada!
Andrea Fandos, Pilar Palomero y Carlota Gurpegui viviendo el preestreno en Zaragoza, en los Palafox, que siguen con la decoración de los 90 en sus pasillos.Foto de Secuenciadas.
De los 90 se ha quedado muy loqui con las expresiones que se utilizaban, como mover el esqueleto, con los temas tabú que antes no se trataban y ahora se hablan con normalidad, con el comportamiento de las niñas en el colegio y la rigidez de la educación en un cole de monjas. También al comprobar cómo se presionaba a las mujeres para que siguieran los cánones y tuvieran un comportamiento determinado.
Elisa Martínez es Leire: “mi personaje me gustó mucho porque, aparte de que los personajes tienen mucho de nosotras, ella quiere ser una chica bien, pero también hacer cosas un poco traviesas”. A veces le dan arranques de valentía, quiere ser mayor de lo que es y Elisa reconoce que ha aprendido “un montón” interpretando este papel. De la grabación rememora la buena sintonía que había entre ellas, ese grupo de amigas que ha cruzado la pantalla. “Me llevo cinco mejores amigas”, resalta.
En su caso, le ha resultado chocante el secretismo que existía entre las amigas en aquella época, los temas tabú, que “guardaban mucho dentro de ellas” y el respeto superlativo que tenían a los profesores. La joven ha vivido en ‘Las niñas’ su primera experiencia cinematográfica, “ojalá la primera de muchas”, indica, y está llevando estas semanas con los pies en la tierra, pero “disfrutando un montón”. “Gracias a Pilar estamos aquí, en Málaga, en Berlín, ojalá quienes seáis de esa generación os veáis reflejados y quienes no, aprendáis y disfrutéis”, desea.
La última “niña” con la que pudimos conversar en los Palafox es Ainara Nieto, que da vida a Clara, la malota del grupo. De la grabación “recuerdo jugar un montón con todas, los ensayos y que fue todo muy guay” y ahora está viviendo con el estreno “muchas emociones muy juntas, es una experiencia muy rara”. Lo que más le ha sorprendido de los 90 es la diferencia en la comunicación entre las mujeres o la música, muy distinta a la actual.
Julia Sierra, Elisa Martínez, Ainara Nieto, Andrea Fandos y Carlota Gurpegui, todo glamour en el estreno de la película. Foto de Secuenciadas.
PILAR PALOMERO
Nacida en Zaragoza, Pilar Palomero es licenciada el Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza. En 2002 participó en el Taller Bigas Luna y en 2006 se diplomó en Dirección de Fotografía en la Escuela de Cine de Madrid, graduándose como la segunda mejor estudiante de su promoción. ¡Muy, muy top!
En 2009 dirigió el corto ‘Niño Balcón’, que logró más de 25 premios y 150 selecciones en festivales; en 2011 realizó el corto ‘Chan Chan’, nominado a los Premios Simón de Cine Aragonés en 2013. Ha sido guionista en televisión y cine; ha escrito y co-dirigido los cortos ‘Noç’ (2015) y ‘La noche de todas las cosas’ (2016) y ha liderado el mediometraje ‘Zimsko Sunce’ (2017) y el docu creativo ‘Horta’ (2017). ‘Las niñas’ es su primer largo y ya estamos ansiosas de conocer nuevos proyectos con los que nos sorprenda esta talentosa directora zaragozana.
Decía Joaquín Sabina que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Pero no acabamos de estar muy de acuerdo con esta afirmación. Al final, los recuerdos, tristes y felices, son parte de nosotros y regresar a los lugares y personas que formaron parte de nuestras vidas es algo tan normal como inevitable. Somos muy de comernos el coco, eso es así.
Todo ello forma el hogar de una persona; sí, incluidos el cuñado pesado que te da la cena cada Nochevieja o el vecino del pueblo que pasaba por mil aventuras. Esas memorias que todos guardamos son las que rescata el realizador oscense Martín Gutiérrez en su película ‘Amateur’, recientemente distinguida con el premio Festival de Málaga en el Málaga Work in Progress, evento del Málaga Festival Industry Zone que se ha desarrollado online en el mes de marzo. El certamen, en el que participaban 22 proyectos, tiene como objetivo impulsar la financiación de estos trabajos, hacer viable su postproducción y su distribución internacional.
‘Amateur’ es una película “sobre los espacios y la gente que para mí construyen una idea de hogar”, explica el director a Secuenciadas. Martín Gutiérrez vivió en el municipio altoaragonés de Hecho hasta los 18 años, después residió en Barcelona y viajó por Cuba y diversos países del mundo hasta regresar de nuevo a la Ciudad Condal.
Martín Gutiérrez, cámara en nieve, a lo Felix Rodríguez de la Fuente en la Selva de Oza en el Valle de Hecho (Huesca). Cámara JVC que graba en cinta VHS.
“Pasé de no moverme nada a moverme mucho” y esa sensación de desarraigo y la idea del hogar son el germen de este proyecto, la necesidad de identificarse con un espacio que te resulta cómodo y reflexionar sobre la búsqueda “de esos sitios que ya no volverán”. De hecho, la cinta no se basa en una idea como tal, sino que ha sido un proceso y “llevo rodando mucho tiempo, con gente muy cercana” para dar forma a esta obra que se inspira en trabajos como ‘Reminiscencias de un viaje a Lituania’, de Jonas Mekas, o en la filmografía de la japonesa Naomi Kawase, “un cine que me gusta mucho”.
Cuando se trata de construir el relato de los recuerdos de una vida, el proceso se alarga, obviamente. Nadie podría grabarlo en tiempo récord y, en este caso, el director lleva filmando diez años, aunque muchos de los planos que aparecen en la película son “de hace dos años y medio” y ahora está en proceso de edición. Ese gesto de filmar y registrar lo que ocurría a su alrededor acompaña a Martín desde que se marchó a estudiar y ya no le ha abandonado.
TRES HISTORIAS
En ‘Amateur’ se centra en tres historias. La primera es la del matrimonio más anciano del pueblo, sus abuelos. “Me cuidaron cuando era pequeño, porque mis padres trabajaban en un restaurante y tenían mucho trabajo en invierno”, rememora. Así, comenzó a grabarles y retratar sus historias, su forma de entender la vida.
Abuelicos del director, Martín Gutiérrez, unos de los protagonistas de su documental ‘Amateur’. Cámara Arri BL III de 35 mm con película Kodak.
Su abuela, ya senil, no recuerda todo, mientras que su abuelo, con 101 años, “lo recuerda todo perfectamente”. “Él ha estado muchas veces a punto de morir y el tema de la muerte siempre está presente” en su pieza, detalla.
La segunda historia se centra en un hombre que fue a Hecho con el firme propósito de suicidarse. Ocurrió cuando Martín tenía 12 años y recuerdan a aquel hombre por su actitud optimista y por el hecho de que llegó al pueblo con una bicicleta de montaña. “Todos los niños estábamos en shock con la bici y se la regaló a un amigo”, asegura, indicando que el hombre acabó por ahorcarse dos meses después de llegar a Hecho.
Este recuerdo es “un retrato de mi generación, de cómo se entendió aquello” y del contraste que se generó entre las ganas de vivir y la manera en que se entendió el suicidio en un pueblo “muy católico, conservador, pero cercano a la naturaleza y a esa libertad”.
La última historia rememora el rodaje de la película de Jaques Audiard, ‘The sisters brothers’ (2018), rodada en Selva de Oza y que tiene como protagonistas a Joaquin Phoenix y Jake Gyllenhaal. “Se rueda donde se suicidó este hombre y donde mi abuelo se quedaba a dormir cuando trabajaban la madera” y este rodaje le da pie para hablar del cine y de las películas que, a partir de la observación, dejan al espectador su espacio para pensar.
Maravillosa vista de una de los paisajes que aparece en la peli ‘Amateur’, rodada a lo vintage en formato 4:3.
Y durante los 10 años que ha durado el rodaje, varias han sido las cámaras que han captado la imagen de esta película; la Arri SR II de 16mm, una Canon 814 de súper 8 con Kodak Vision 3, una Arri BL III de 35 mm con película Kodak vision 2, una cámara JVC de las grandes que graba en cintas de VHS y una betacam analógica de cintas MiniDv, con óptica fujinon, una maravilla.
Con estos ingredientes en su proyecto, “una amiga que es montadora me recomendó participar en este evento en Málaga” y ¡qué buen ojo tuvo tu amiga!. Tras cumplir mil y un requisitos técnicos, “que te seleccionen ya es un premio”, pero el reconocimiento ha llegado con el premio del jurado y dos distinciones más. El director confía en que sirva de impulso a esta película “familiar, pequeña”.
MARTÍN GUTIÉRREZ
Martín Gutiérrez reside en Barcelona, donde imparte clases en el proyecto audiovisual ‘Cinema en curs’, en el que desarrollan una película documental cada año con los alumnos de este proyecto de formación. Este taller documental lo imparte en el instituto de San Viçent Catellet, si bien el programa se inició en 2005 en Cataluña y se desarrolla ahora en otros municipios de esta Comunidad, en Galicia, Madrid, Euskadi y en países como Argentina, Chile y Alemania.
El cineasta oscense, de 38 años, es graduado en Dirección Cinematográfica en la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña y máster en guión avanzado y comisariado de artes en los nuevos medios, realizados en Cuba y Barcelona, respectivamente.
Ha sido director artístico y coordinador de ‘Lo mon contemporáneo’, con residencias artísticas en el Valle de Echo; montador del largometraje ‘La bronca’, de Diego y Daniel Vega y segundo montador de la serie ‘Matar al padre’, de Mar Coll. Como director, ‘Amateur’ es su primer largo experimental y ha participado en las películas colectivas ‘Histeria de Catalunya’ e ‘Histeria de España’; ha trabajado en el guión y dirección de los documentales ‘Luchador récords’ y ‘Videodrum’; en distintos cortometrajes y videoclips, algunos de ellos de su grupo de música Mujeres (2007-2014), así como también ha ejercido labores de director de fotografía.
Martín Gutiérrez disfrutando de un apacible baño en las aguas del pirineo aragonés en un momento de descanso del rodaje.