De los pueblos del Prepirineo y el Somontano a conquistar el corazón de los espectadores españoles desde el Asturiano, en su papel como Manuela Sanabria en ‘Amar es para siempre’. La zaragozana Itziar Miranda siempre quiso ser actriz y es una todoterreno en el mundo del audiovisual y el teatro, facetas a las que se suma la de escritora, con sus propias colecciones de libros infantiles y juveniles editadas por Edelvives. Se trata de la «colección Miranda» sobre biografías de mujeres pioneras y excepcionales, y la reciente «Miranda y Tato», una colección de libros de aventuras sobre los ODS (objetivos de desarrollo sostenible) de la ONU, escritos junto a los también aragoneses Jorge Miranda y Nacho Rubio.
Amable, accesible, siempre sonriente, nos encontramos con la actriz con motivo de su visita a Zaragoza para participar en una de las charlas organizadas por los Feroz, que celebrarán su próxima edición en la capital aragonesa, dedicada a las series diarias y a la que también acudió el director de ‘Amar es para siempre’, el zaragozano Eduardo Casanova. En el Teatro Principal conocemos a la actriz, la escritora y la persona en este nuevo Secuenciando a.
¿Cuándo surge tu deseo de ser actriz?
Empezó en la niñez. Mi padre era médico rural en diferentes pueblos de la provincia de Huesca, pasó muchos años en Estadilla, y mi madre montó una compañía de teatro, tanto para niños como para adultos. Me he criado en el teatro del pueblo, ensayando y viendo obras y también viendo a la compañía de adultos y aficionados, y ahí sí que me entró el gusanillo. No podía ser otra cosa. Además, tengo una tía actriz, Rosa Vicente, que estuvo en la compañía de Nuria Espert, mi prima Laura también era una gran bailarina de la Compañía Nacional de Ballet de Cuba, y estábamos todos bastante vinculados al teatro.
¿Cuándo das el paso de ponerte a estudiar interpretación y te vas a Madrid?
Me fui un poquito antes de empezar los estudios, con 17 años, pero con la idea de estudiar arte dramático en Madrid y fui directamente desde Estadilla, que era donde vivía en ese momento, a Madrid.
¿Cómo son tus primeros trabajos en Madrid? ¿Qué recuerdas de aquella época?
Recuerdo presentarme a todos los castings del universo, recibir muchos «no» y no me importaba, yo sabía que esto era para mí, que quería vivir entre el teatro y los platós y que era mi sitio natural. Sabía que era una carrera de fondo, de velocidad, me preparé mucho, me formé mucho, seguí presentándome hasta que de repente empezaron los «sí» y reconozco que hay un factor suerte importante en la profesión, aunque es verdad que siempre la suerte y el trabajo van de la mano, pero he sido una afortunada. También soy muy trabajadora y muy constante.
Foto de Secuenciadas
«Manolita es uno de los personajes más bonitos que se han escrito en la televisión española»
Entre otros personajes, te conocemos por interpretar a Manolita en ‘Amar es para siempre’, ¿qué ha supuesto este papel en tu vida?
Manolita es un regalo, es uno de los personajes más bonitos que se han escrito en la televisión española, es cómo se puede entender una sociedad a través de nuestras mujeres, de nuestras madres y nuestras abuelas y de todo lo que ellas hicieron por nosotras. Cómo entendieron la vida y todo el camino que nos han dejado, ese legado que no podemos abandonar, que tenemos que coger el relevo y, con toda nuestra fuerza, seguir manteniéndolo bien alto porque ellas nos dejaron el listón muy alto. Gracias a Manolita soy escritora también y empecé a escribir sobre las grandes mujeres olvidadas y silenciadas, y gracias a Manolita y a su compromiso e implicación con el mundo escribo sobre los objetivos de desarrollo sostenible. No solo me ha dado mucha escuela y oficio, y conocer a casi todo el mundo de la profesión, que ha sido una maravilla, sino que también el bagaje personal ha sido muy grande, y la enseñanza personal.
¿Qué hay de Manolita en ti y de Itziar en Manolita?
Pues ya confundo un poco porque llevamos 17 años juntas y hemos crecido juntas. Yo entré con 25 años en la serie y tengo 43, pero hay una cosa de tirar para delante, de optimismo, de esa fuerza que tiene.
¿Cómo es trabajar en una serie diaria?
Es maravilloso, un regalo, esta cosa que tiene de que no tienes muchas tomas para darlo todo, por lo cual desde el primer momento tienes que estar a flor de piel y a flor de labios. Eso es un regalo, lo dan las series diarias, no tienes tiempo para pensar, solo tienes tiempo para trabajar. Estoy acostumbrada a levantarme muy temprano, a veces me levanto a las cuatro de la mañana para escribir, para que cuando me recojan a las seis me haya cundido ya un poquito el día o la noche, según se mire. Nos cuidan mucho, ‘Amar’ funciona como una relojería y funciona muy bien.
Foto de Secuenciadas
«Trabajar en Aragón y con aragoneses me hace sentir muy en casa»
Te hemos visto también en proyectos como la serie ‘El último show’ o el documental ‘Vilas y sus dobles’, ¿qué sientes cuando trabajas en Aragón o para un proyecto cien por cien aragonés?
Me emociona mucho, porque al final yo soy aragonesa y, aunque lleve toda mi vida en Madrid, siento que vengo de aquí y trabajar no solo en Aragón, sino con aragoneses, me hace sentir muy en casa y, además, lo das todo. El aragonés te lo da todo, no hay concesiones, te dice las cosas como las piensa, y hay algo de exigencia muy grande y de disfrute también, el aragonés disfruta mucho lo que hace.
Además eres escritora, ¿cómo comienza esta faceta?
Mi madre es escritora, mi tío Roberto es un gran escritor y periodista, mi padre escribía también y mi tío Ramón. Vengo de una saga de buenos escritores y siempre nos ha gustado mucho escribir a mi hermano y a mi, pero es verdad que la decisión de empezar con una colección de mujeres seguramente vino empujada por todo lo que he aprendido con Manolita.
¿Por qué te has decantado por la literatura infantil y juvenil?
Creo que lo más difícil de cambiar son los prejuicios y las tendencias y solo se puede hacer a través del relato cultural, de la educación. Vivo de las rentas de mi educación, de vivir en el pueblo en el que viví, de todo lo que aprendí allí y del contacto con la naturaleza. Para mí es tan importante y lo tengo como un referente ético, moral y de educación que si puedo hacer algo por el mundo, que sea con la educación.
¿Sigues el panorama audiovisual aragonés de cerca?
Estamos en la cresta de la ola, pero todo, a nivel literario también con Irene Vallejo, Manuel Vilas, Daniel Gascón, nosotros en literatura infantil y juvenil; el panorama de cine con todos los grandes cineastas, los programas, las series, tantos aragoneses, entre ellos nuestra serie con Eduardo Casanova a la cabeza, creo que estamos viviendo el siglo de oro aragonés.
Foto de Secuenciadas
Itziar Miranda junto al director de Amar es para siempre Eduardo Casanova. ¡Pedazo de profesionales aragoneses!
¿Dónde te podremos ver próximamente?
Tengo dos películas que además van a ser en Aragón y tengo muchas ganas de ellas. Una la va a dirigir Javier Calvo Torrecilla y otra Miguel Santesmases, en el Bajo Aragón en Teruel, y de las dos tengo muchas ganas, ojalá tiren para adelante muy pronto. Y en presentaciones de libros en Navidad aquí en Aragonia para presentar los cuatro primeros libros de la nueva colección de ‘Miranda y Tato’ sobre objetivos de desarrollo sostenible.
El municipio pirenaico de Ansó descubre el último domingo de agosto uno de sus mayores tesoros. Guardados y protegidos todo el año en el ropero, en el Día del Traje Ansotano los vecinos desfilan por el municipio luciendo sus vestimentas tradicionales en una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional y de la que nos habla la directora zaragozana Isabel Aparicio en su nuevo documental ‘Ansó. Rasmia, funcias y muita historia’.
Un trabajo dedicado al traje ansotano, pero narrado desde las emociones, las que sienten los ansotanos cuando visten sus trajes tradicionales, cuando recuerdan su historia y explican cómo los miman para que perduren en el tiempo.
El equipo escucha con atención las vivencias de una ansotana, mientras les muestra fotografías vistiendo el traje (Foto: Elena Rubio)
Este proyecto surge por encargo de Hacer Creativo, el centro superior de diseño donde Isabel Aparicio trabaja como profesora desde hace seis años. “Mi compañera Roberta (Bueso) presentó una documentación a una institución europea que concede subvenciones y nos la concedieron”, recuerda. Así, pasaron a formar parte del proyecto Stitch, de digitalización del patrimonio textil europeo, en el que también colaboran las universidades de Albania, Hungría y el Museo del Textil de Prato (Italia). ¡Viva lo internacional!
Cada universidad ha realizado un documental sobre un traje tradicional de su zona, han impulsado talleres de técnicas, un catálogo, una impresión en 3D de las vestimentas y se han puesto en marcha proyectos culturales sobre esos trajes. “Nosotros elegimos el de Ansó porque nos parece, de todos los de España, el más bonito, el más rico, el más significativo; tiene una variedad brutal”, subraya la dire.
Reconoce que sabía “muy poco” del traje ansotano antes de comenzar el docu y ponerse con el guión. Lo conocía como aragonesa y por sus raíces familiares, dado que su bisabuela era de Hecho, cerca de Ansó, y su abuela “estaba enamorada de la indumentaria de esa zona” y se la mostraba de pequeña cuando veían la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar. “Son trajes preciosos, espectaculares, muy llamativos” y al trabajar en este proyecto “he descubierto una serie de matices que no conocía y ha sido una experiencia muy chula”, asegura. Vamos, que se ha quedado totalmente in love del traje ansotano por la variedad y riqueza de matices que presenta, especialmente los femeninos, relacionados con el trabajo, la religión o el momento vital de la mujer.
Dos ansotanas rememorando junto al fuego lo mucho que disfrutaron en el último Día del Traje y la odisea para encontrar novio para vestirse que no fuera su pareja
CUIDANDO ESE TESORO
“Lo más significativo que tiene Ansó respecto a su traje es que se lo siguen poniendo, en el Día del Traje” gracias al ropero que conserva 85 piezas completas de esta indumentaria. Aunque confeccionan réplicas, algunos de esos trajes tienen más de cien años “y los tienen súper bien conservados, los almidonan, los planchan, los arreglan, porque a veces se estropean”.
Un grupo de mujeres de Ansó se encarga, “por amor al arte”, de cuidar de este tesoro del que disfrutan todos una vez al año en una fiesta que comienza días antes, con el sorteo para poder vestir los trajes, y se inicia ese mismo día a las cinco y media de la madrugada, cuando comienzan a vestir a los vecinos, desde las mujeres de trabajo, que después repartirán las migas para los visitantes, hasta que se termina con los niños y las ansotanas que utilizan el traje de novia. Un traje que, por cierto, pesa bastante (unos 35 o 40 kilos) y que pueden lucir ese día si encuentran un novio que no sea el suyo propio ya que, según dice la leyenda, si la pareja se viste de novios ese día, la relación se acaba. ¡Cosas de la tradición!
“Todo el pueblo vive por y para el traje, es algo que les une mucho, es su cultura, su identidad, y la llevan allá donde van. Verles cómo se emocionan hablando del traje y cómo lo viven es una gozada”, indica Aparicio.
Las ansotanas cuidan con mimo sus trajes para conservarlos en perfecto estado (Foto: Isabel Aparicio)
EL PUEBLO, A TOPE CON EL DOCU
Pero rebobinemos. Antes de palpar estas emociones, el equipo estuvo tres meses documentándose, con Fermín Castillo (documentación) viajando a Ansó para empaparse a tope de la indumentaria tradicional ansotana. “Todo el pueblo se volcó, fueron híper generosos”, recuerda la realizadora, al apuntar que “llegamos con nuestras cámaras a grabar su traje, desde el respeto absoluto, y las mujeres nos abrieron todos los armarios del ropero, nos enseñaron todas las prendas y joyas, lo que quisimos”. Dos jóvenes del pueblo se vistieron para el documental, y otros vecinos “nos invitaron a sus casas, nos enseñaron fotos de sus bodas, de sus nietos”, rememora. Por si os lo estáis preguntando, os confirmamos que Isabel y su equipo se metieron hasta la cocina en las casas de Ansó, literalmente, para poder descubrirnos su tradición.
“Es un documental de tipo etnográfico, un trabajo en el que valoro mucho más la vivencia de las personas, cómo lo cuentan ellos, la intensidad con la que lo viven”, manifiesta. De hecho, aunque comenzaron el trabajo “con una idea más técnica”, “nos hemos dejado llevar por los testimonios y al final dura el doble de lo previsto y podría durar cuatro veces más” por la cantidad de material grabado. Inicialmente estaban previstas ocho entrevistas y han acabado con el doble y logrando la implicación de otras instituciones, como el Museo del Traje de Madrid, donde entrevistaron a una experta en indumentaria tradicional que después viajó a Ansó “para ver el traje en primera persona”.
Fueron cinco días de rodaje, cuatro sesiones en Ansó y una en Madrid, non-stop, mientras que en el verano han llevado a cabo el montaje y la música original, obra de Jesús Aparicio, una maravilla banda sonora que evoca la música popular y que compuso expresamente para este documental. El resultado es un trabajo que explica el traje ansotano desde el punto de vista institucional, de las vivencias, cómo ha influenciado el traje a historiadores, escritores, cineastas o pintores y cómo se custodia en los museos.
Uno de los protas del documental, Antonio Jesús Gorría, muestra su libro ‘El traje tradicional del valle de Ansó’, la biblia del traje ansotano
SEIS MESES INTENSOS
Han sido seis meses “intensos” de trabajo en el marco del proyecto Stitch, que comenzaron en febrero, pero que no acaban con la presentación del documental, que ya puede verse en YouTube junto a otras dos grabaciones de talleres de técnicas tradicionales de almidonado y recrebado de cuellos de camisa y de peinado de churros, que llevan las mujeres en el Día del Traje. Estos audiovisuales son solo una pieza de un proyecto más amplio, que contempla exposiciones, jornadas, desfiles.
El trabajo, con un título en ansotano que resalta su cultura, ya ha sido proyectado en Ansó, ha sido preseleccionado en Espiello, el Festival Internacional de Documental Etnográfico de Sobrarbe, y se proyectará también en Albania y Hungría, entre otros lugares. “Lo más importante de este documental es que busca difundir la indumentaria popular tradicional para que sirva de inspiración a jóvenes diseñadores que puedan crear sus nuevas colecciones basándose en la riqueza de la textura, los tejidos y los patrones que tiene”, detalla Isabel Aparicio.
Tras este trabajo sobre el traje ansotano, en enero estrenará un cortometraje en el que ha participado como realizadora y que dirige su hermano, Jorge Aparcio. Se trata de ‘Golosinas’, “una historia sencilla y tierna, en la que contamos con niños que no son actores y que ha sido un reto, pero muy bonito”, concluye.
Isabel Aparicio es licenciada en Comunicación Audiovisual y ha estudiado dirección y realización. Es directora y guionista de numerosos trabajos, como el documental ‘Ver el mundo de otra manera’, y compagina su love por el audiovisual con su trabajo como profesora en el Centro Superior de Diseño Hacer Creativo de Zaragoza.
La actual edición del ciclo ‘La Aljafería, un lugar de cine’ bien podría haber cambiado su nombre para considerarse también un lugar de danza, música y experimentación, gracias a los trabajos de los tres realizadores que han participado este año en el programa: Álvaro Mazarrasa, con el grupo zaragozano Dadá; Gala Gracia y Mercedes Gaspar.
Coordinado por la directora Vicky Calavia, cada año este ciclo permite a directores aragoneses rodar en las dependencias del palacio, de donde este año han surgido un videoclip muy gamberro y divertido, una videodanza que recrea el combate entre la luz y la oscuridad y un falso documental experimental en el que hacen cameos rostros conocidos del panorama audiovisual aragonés.
El grupo Dadá aprovechó esta oportunidad para grabar en La Aljafería el videoclip de la primera canción de su nuevo disco. Titulado ‘Estar’, “habla de lo que nos cuesta a la gente dejar estar triste a otros y de cómo queremos siempre sacarle la sonrisa”, aunque a veces sería preferible solo dejarles “estar” tranquilos, antes de que alguien saque una pistola (y no desvelamos más para no hacer spoiler porque podéis disfrutar del videoclip ¡ya en YouTube!).
“Ha sido un lujo poder rodar en este espacio, todo fueron facilidades y súper amables”, explica el director, Álvaro Mazarrasa a Secuenciadas, con motivo de la presentación de los trabajos. Dadá visitó el palacio para comprobar qué canción podría funcionar mejor en este espacio y los miembros del grupo se decidieron por ‘Estar’.
En un “yo me lo guiso, yo me lo como”, al que están acostumbrados por anteriores videoclips, se pusieron manos a la obra durante una intensiva jornada de rodaje para recrear una canción de letra “un poco moñas”, pero que encuentra su contrapunto con una historia “un poco gamberra” en pantalla.
¿Qué fue lo más difícil para ellos? “Lo más difícil fue pegar tiros en la Aljafería, aunque también ha sido lo más gozoso”, bromea Mazarrasa. No, en serio, lo complicado fue “rodar conviviendo con los visitantes”. “En algunos planos, si se abre medio milímetro el plano, veríamos a un chino haciendo fotos a un lado y a una señora de Cuenca mirando lo bonitos que son los arcos, al otro”, asegura riendo, para recalcar que “eso ha sido a nivel técnico lo más complicado”.
‘NOCHE INCANDESCENTE’
Y vosotros, ¿sois más de día o de noche? Esta batalla silenciosa y eterna se refleja en la videodanza ‘Noche incandescente’, de Gala Gracia. “Empezamos con el momento de luz, en una danza donde está solo la bailarina que hace de luz, para luego pasar a la oscuridad y después se fusionan ambas, y sería lo que en un día es el atardecer o el amanecer”, relata.
Igualmente agradecida por la oportunidad de grabar un trabajo en este espacio, Gala Gracia acudió al palacio a inspirarse y, por su historia, “pensé en fusionar la música árabe con músicas más electrónicas y alguna especie de baile”. La inspiración terminó pensando en la luz y la oscuridad como “una especie de batalla a lo largo del día”, lo que combina a la perfección con los contrastes de luces y sombras de La Aljafería.
El rodaje se prolongó durante dos jornadas de trabajo en las que “nos dieron todas las facilidades del mundo”. La directora piensa ahora en dar a conocer la videodanza en otros festivales y eventos, así como en poder compartirlo cuanto antes para que pueda disfrutarlo el público en general.
‘ALJAFERÍA, MI AMOR’
Así se titula el trabajo de la realizadora Mercedes Gaspar, que se ha decantado por una mezcla entre falso documental, videopoema y ficción para su proyecto en este ciclo, del que han surgido esta versión corta, que pudimos ver en la presentación de las obras, y también llegará una más larga y una videoinstalación. El arte y el cine, ¡siempre juntos!
“La historia cuenta una película que se hizo sobre una obra de poesía de una historia que ocurrió en La Aljafería y esa poesía se perdió porque, al parecer, tiene como una maldición”, ya de entrada si tiene una maldición nos intriga, ¿no? El trabajo también habla del confinamiento, del pensamiento de los animales respecto a la actividad humana, de los recursos naturales del planeta que no son ilimitados… “Es una visión muy abierta de varias cosas y lo que me parece interesante es que salga del formato cinematográfico o audiovisual al de la sala de arte”, subraya la realizadora.
Se trata de un trabajo muy coral en el que participan como actores Laura Contreras, Maite Sequeria y Antonio Buil, que tuvo que grabarse a sí mismo desde Ginebra; así como aparecen otros rostros conocidos, que también se autograbaron, entre ellos el de la directora del ciclo, Vicky Calavia, haciendo de sí mismos, pero interpretando un papel relacionado con la trama.
Se les suman unos coros que “recalcan cosas, contrarrestan, repiten, que son irónicos”, en un falso docu que requirió de dos días de rodaje en el palacio. “La gente fue muy amable, la única dificultad es que me gustaría tener un equipo de grabación gigante, con un montón de luces, pero lo hemos hecho de esta manera, que también es válido y bonito, más desnudo todo” y con el trabajo como directora de fotografía de Sonia Llera. Ahora, Mercedes Gaspar trabaja en la videoinstalación para llevarlo a las salas de arte, al tiempo que lo moverá también en certámenes.
‘HIT’ es una serie de La 1 de TVE en la que varios adolescentes acuden a un instituto y les ocurren cosas buenas y malas. A algunas nos quedan lejanos esos días, pero a otras como a Carlota Gurpegui, muy cercanos. Volvemos al instituto de la mano de la actriz zaragozana de 16 años, Carlota Gurpegui, que interpreta a Paula, una de las protagonistas de esta serie.
Carlota Gurpegui regando las plantas con vestido de estar por casa de Shein. HIT – RTVE
Hugo Ibarra Toledo es el profe que da nombre a la serie, el actorazo Daniel Grao que se propone llevar a estos jovenzuelos por el camino correcto, les escucha y les da unas clases poco convencionales. Pero tampoco es un aburrido instituto de clases de historia, matemáticas, física y química… ya que aquí los chavales aprenden un oficio: hostelería, mecánica o peluquería.
Paula, nuestra prota, estudia hostelería, es una chica que proviene de una familia humilde y le mola mucho montarse sus propias fantasías. «A mí también me gusta montarme mis historias, pienso, si no hago esto, voy a intentar solucionarlo de otra forma», confiesa Carlota a Secuenciadas. «Pero yo sí que pienso las consecuencias, en cambio Paula va por la vida happy flower y no se centra», añade. «Igual parece superficial, pero ella lo que busca es que la valoren, que la escuchen y que la quieran», qué ternura de personaje.
CASTINGS Y MÁS CASTINGS
A Carlota Gurpegui lo de ser actriz le viene de casa y es que con una madre actriz y un padre crítico de cine era fácil que le tirara el mundo del séptimo arte. En su corta vida ha sido influenciada por parte de los dos progenitores, con su padre Carlos. «En las películas que me ponía, me llamaba la atención la actuación. Yo ahora ya me pongo a ver películas y las analizo y todo». Y por parte de su madre Eva: «veía a mi madre que pasaba la separata y me llamaba mucho la atención entonces dije me voy a hacer algún casting»; y por no hablar de su hermano pequeño, Diego, que ya está empezando a hacer sus pinitos en el mundo de la actuación también, pero eso es otro capítulo.
Carlota Gurpegui, que ama el rojo, poniéndose bella para presentarse a miss Zaragoza. HIT – RTVE
Así empezó a jugar en los castings y los rodajes, hasta que le llegó su papel más visible, en la última película súper ganadora de los Goya 2020 ‘Las niñas’, pero ya se ha hablado mucho de esta película, pasemos a ‘HIT’. Un día en el comedor de Carlota, estaba ella con su padre y este le dijo «la actriz Carmen Arrufat está haciendo una nueva serie que se llama HIT», a lo que Carlota contestó: «Ah, pues vamos a verla que me gusta mucho como actúa» y la serie les gustó bastante. No imaginó en ese momento que ella misma iba a estar en el reparto de la segunda temporada de la serie que acababa de ver. Qué pena que no concidía con Arrufat, ya que en esta season la serie migra a otro insti en Puertollano (Ciudad Real), manteniendo al profesor cañón.
Pero no todo fueron stories de Instagram y poses, ya que Carlota Gurpegui tuvo que pasar tres castings. «El primero fue un vídeo que teníamos que enviar, el segundo fue una videollamada con Deborah, la directora de casting, y al final fue presencial en Madrid». En esta última prueba concidió con Álvaro de Juana, que es su rollete en la ficción, y con el que tuvo mucha conexión desde el principio. «Nos entendimos muy bien. Era como qué bien que trabajamos tan bien e imagínate que nos cogen juntos”.
EL RODAJE
Los deseos de Carlota se hicieron realidad y el pasado mayo se trasladó a Madrid a vivir la aventura de rodar ‘HIT’. Se hospedaba en un apartahotel, junto a otros compañeros que también eran de fuera, Jacobo Camarena, Claudia Licari y Manuel Soler. Juntos cogían una minifurgoneta que les llevaba al set. Aunque otros actores también se pasaban por el apartahotel a repasar los guiones.
«Rodábamos y al salir, dependiendo del horario, comíamos o nos íbamos de compras, a dar paseos», un gran hermano teenager el que han vivido estos chicos. Aunque a veces también se tenían que quedar en casa memorizando los guiones. «A mí me encanta. Yo cuando leo el guion, voy subrayando mis partes e interiorizo la escena, la ensayo un poco y sigo con el capítulo. Al día siguiente, si tuviera una escena de ese capítulo, yo me lo leo y ya me lo sé. Es muy fuerte», ¡y tanto Carlota! «Además si entiendes al personaje tienes bastante recorrido ya hecho, porque le entiendes y ya sabes qué va a decir».
Una de sus localizaciones favoritas es el lugar de trabajo de la familia de Paula, la churrería, un sitio en el que su personaje se pasa la mayor parte del tiempo de morros. Para preparar el personaje ella ya se había pasado por alguna churrería, para ver el proceso de cómo se hacen esas maravillas que conjuntan tan bien con el chocolate y así meterse un poco en faena. «No hay ninguna escena en la que se me vea hacer churros, pero yo alguna vez iba haciendo y me sentía como en casa«.
Carlota Gurpegui metiéndose en la piel de Paula, harta de que le pidan churros en vez de porras. HIT – RTVE
LO QUE REFLEJA LA SERIEHIT
Se han hecho muchas series a lo largo de la historia de la televisión española sobre adolescentes, Al salir de clase, Compañeros, Élite, pero quizá esta sea una de las más realistas. «Tratamos temas que igual no pueden tratar otras series, el bullying, la homofobia, la autoestima, la desconexión de los móviles, el autocontrol, el consentimiento. Son cosas que están día a día presentes en nuestra vida», reflexiona Carlota, para la que la serie refleja muchísimo la realidad.
Se hablan de temas que a una parte de la población le incomoda hablar y la serie les da voz. «Ahora los adolescentes nos educamos con la tecnología, entonces si consumimos algo como esto,nos va a hacer reflexionar. A lo mejor decimos, yo pensaba como este personaje, pero es que HIT ha dicho esto y es que tiene toda la razón«, cuenta la actriz.
«La serie puede ser seguida tanto por alumnos, profes o gente que no tiene que ver con el mundo escolar, para todos», afirma Carlota. Si aún no sois HITers, nos lo acabamos de inventar, todos los jueves a las 22:30 en La 1 de TVE tenéis una cita con nuestra Paula, con Dan, Lucía, Chelo, Teo, Mathew, Karmen, Román y Jota, a los que hay darles muchos amor. También aparecen otros adultos que tienen sus problemillas y el profe Daniel Grao, al que amamos. Y si sois más de verlo online, tenéis los capítulos en la plataforma deRtve play, en la que se estrena un nuevo episodio todos los jueves.
Carlota Gurpegui con su compi Álvaro de Juanas y un colega, protegiendo la entrada al catering de la escuela ¿Habrá churros? HIT – RTVE
Carlota Gurpegui recién empieza una profesión a la que ya ama. «Actuar me hace sentirme plena individualmente y está muy guay. Es muchísima felicidad». Por eso no le ha costado mucho compaginar el rodaje de la serie con sus estudios y entre guion, rodaje y divertirse con sus compañeros, ha sacado tiempo para sacarse el curso escolar y examinarse con trabajos y videollamadas, menos mal que ya lo teníamos ensayado de la pandemia. Tampoco nos sorprende porque con la velocidad que memoriza esta chica las frases de Paula, seguro que encima aprueba con nota. ¡Muchos éxitos para todo lo que te propongas!
¿Qué sabemos de Burundi? Si buscáis en Google, Wikipedia nos dice que es un estado soberano que se encuentra en los grandes lagos del África Oriental, que limita con Ruanda, Tanzania y Congo y que es uno de los países más pobres del mundo. ¿Pero qué sabemos de sus gentes? ¿Y de la violencia étnica entre los hutus y los tutsis?
Posiblemente poco, algo de refilón, salvo que nos interese mucho la geopolítica internacional. Así que os animamos a acompañar a Lievin en su viaje vital, reflejado en el documental ‘Voiceless. El genocidio silenciado’, obra de los jóvenes cineastas Martín Soto y Víctor Villavieja, periodista y filmmaker zaragozano.
El documental surge cuando Víctor se marcha a estudiar a Estados Unidos y conoce a Lievin Manisha en su universidad, en 2016. “Él es el hilo conductor de esta historia”, explica a Secuenciadas, para recordar que se hicieron amigos, pero el genocidio ocurrido en Burundi en 1993 contra la población tutsi “no es un tema que se comente a la ligera” y no fue hasta año y medio después cuando conoció la vida de este hombre. “Lievin es una persona reservada, pero nos hicimos amigos y, con motivo de una entrevista que surgió por mi colaboración con un periódico local de Louisiana, empecé a conocer su historia, compartió su libro conmigo y pensé en contarlo en otro formato”.
Lievin Manisha manifestándose frente al edificio de la ONU, Nueva York, 2018 (Foto: ‘Voiceless’)
En mayo de 2018, Víctor regresó a España y se puso en contacto con Martín. Ambos regresaron a EEUU en septiembre para grabar la entrevista con Lievin. Ese viaje duró tres meses y les llevó, además de a Louisiana, a Nueva York y Canadá. “Queríamos hacer un documental, pero solo teníamos una entrevista cerrada”, recuerda, para detallar que allí realizaron el proceso de documentación y, con ayuda del protagonista, consiguieron los primeros testimonios del trabajo. Una vez en España, recorrieron Europa para lograr nuevas entrevistas, hasta conseguir las 16 que conforman este documental.
“Lievin es el hilo conductor de la narrativa, contamos cómo es su vida desde 1993 hasta hoy, cómo lo secuestraron, lo liberaron, cuando llega a EEUU y acaba hablando en la ONU”, detalla. El resto de voces del trabajo acompañan la del protagonista y contextualizan algunos episodios de su vida, para comprender el conflicto del país, “ese odio crónico”. “No es una narrativa lineal, vamos y venimos en función de lo que cuentan y está todo ligado para reconstruir la historia de Burundi.
NO ES PASADO
Para ello, han contado con el trabajo de otras dos aragonesas, María Ríos y Bea Garcés, en diseño gráfico y animación; así como con imágenes del archivo de TVE, Associated Press, France 24, “para mostrar cómo eran las cosas y no dejar todo a la imaginación, aunque hemos tratado de evitar imágenes chocantes por su crudeza” y se han incluido animaciones metafóricas para comprender un conflicto en el que murieron 400.000 personas en sus primeros años tras 1993.
El objetivo de este trabajo, más allá de dar a conocer una historia desconocida, “que nunca ha tenido peso en la agenda mediática”, es acabar con ese silencio de un conflicto que sigue vivo. “En Burundi hay una dictadura y sigue muriendo gente, no es una cuestión del pasado”, lamenta, al advertir de que los organismos internacionales “hacen como si nada por intereses geopolíticos en la zona y el gobierno campa a sus anchas”. Destaca también la responsabilidad de quienes han dado su testimonio en este trabajo al contar su historia, personas que “llevaban mucho tiempo calladas y que se ponen en riesgo, porque las consecuencias para ellos todavía son grandes”.
Tras realizarse dos prestrenos en Madrid y, recientemente, en Zaragoza, “estamos preparando los materiales necesarios para inscribirnos en festivales nacionales e internacionales” y el docu se podrá ver también en TVE. Es fruto de tres años de duro trabajo, una labor que “ha sido complicada porque es mi primer largo, y aunque habíamos hecho otros audiovisuales, videoclips y cortos, nada de este calado y que nos llevara a tantos sitios”.
De izquierda a derecha: Martín Soto, Esther Kamatari y Víctor Villavieja, en el rodaje de ‘Voiceless’ en el Louvre, París (Foto ‘Voiceless’)
DIRIGIR A CUATRO MANOS
Financiada por el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, ha contado con la ayuda de Cosmos Fan en la postproducción. “No siempre hemos contado con el apoyo de profesionales y facilidades económicas, nos hemos buscado la vida y ha habido momentos complicados, pero verlo terminado es un premio, una victoria”. Ya sabéis lo que dicen, ¡más vale maña! O maño en este caso.
Aunque al principio Víctor estaba más centrado en la documentación, en el trabajo más periodístico, y Martín en la parte audiovisual, cámaras y sonido, “al final hemos hecho de todo”. Ambos han llevado a cabo todas las entrevistas, en algunas con ayuda de amigos, y con cámaras Sony Alpha y Panasonic GH, un equipo “bastante manejable” para viajar y con buena calidad.
“Sabíamos que Burundi está ahí, pero estas entrevistas nos ayudaron a entender mejor el país” y su historia. Víctor, apasionado viajero, siempre se ha interesado por la geopolítica, pero reconoce que “nunca había llegado a saber tanto como después de estos tres años respirando Burundi”. Con Lievin “somos como hermanos los tres, hablamos dos o tres veces por semana y él está muy implicado en darle visibilidad al trabajo”, asegura.
Lievin Manisha en Times Square, NYC, durante el rodaje de ‘Voiceless’ (Foto: ‘Voiceless’)
DARLES VOZ
Aunque tiene futuros proyectos en mente, y le gustaría seguir trabajando con Martín, ahora ambos están centrados en darle difusión a ‘Voiceless’ y ayudar a sus protagonistas para que se conozca la historia. “Debemos reconocer el valor que tiene el trabajo que ha hecho Lievin, una persona que lleva reivindicando lo que reivindica en el documental mucho tiempo, que llegó a EEUU en 2015 y viajó en sus vacaciones a Nueva York para protestar ante Naciones Unidas, que lleva años ejerciendo un activismo distinto”, resalta.
“Hay que echarle muchas narices, porque él ha tenido una vida muy dura, que queda reflejada en el documental, y cuando llega a Estados Unidos podría haber decidido tener una vida cómoda, un trabajo de nueve a cinco e intentar olvidar, pero ha abogado por la defensa de los derechos de sus paisanos, que siguen silenciados, los que no tienen voz, y convertirse en su representante”. Gracias a este documental ahora todos podremos conocer su historia y dar voz a quienes durante años han estado silenciados.
El zaragozano Víctor Villavieja, guionista y director de este proyecto, estudió periodismo en la Universidad de Zaragoza y ha trabajado en la capital aragonesa y en medios estadounidenses, cosechando varios reconocimientos en su carrera. Desde diciembre de 2020, trabaja en Atlas Copco, como content and communications coordinator.
Alrededores de Bujumbura, Burundi (Foto: ‘Voiceless’)