La Academia del Cine y el Audiovisual Aragonés ha dado a conocer este miércoles los nominados de la XV edición de los Premios Simón del cine aragonés. Un total de 51 producciones concurren en una edición que reconoce el crecimiento del sector audiovisual en la comunidad. La gala de entrega de los reconocimientos se celebrará el próximo 5 de mayo en el Teatro Principal de Zaragoza.
La presidenta de la Academia, María José Moreno, junto a la directora general de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV), Raquel Fuertes, y la jefa del servicio de Fomento y Difusión de la Cultura y del Libro del Gobierno de Aragón, Abigail Pereta, han sido las encargadas de anunciar los nominados, en un acto que se ha celebrado en la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV).
El largometraje ‘Cariñena, vino del mar’, de Javier Calvo, lidera las nominaciones de la XV edición de los Premios Simón con 12 candidaturas, mientras que el cortometraje ‘En trámite’, de Víctor Izquierdo Alcaraz, se sitúa como el corto más nominado con 10 opciones a estatuilla, en una edición que vuelve a reflejar la amplitud y solidez del audiovisual aragonés.
Bajo el lema “El cine aragonés sí importa”, la XV edición de los Premios Simón celebrará su gala el próximo 5 de mayo en el Teatro Principal, tras reunir 4 largometrajes, 20 documentales y 27 cortometrajes. Además, en el marco de esta edición, la Academia otorgará el Simón de Honor a la cineasta y pedagoga zaragozana Leonor Bruna, en reconocimiento a su trayectoria y su labor en la formación audiovisual.
Nuestra cita favorita del año ya se ha celebrado, pero la hemos disfrutado tanto que, como siempre, aún seguimos pensando en la noche llena de emociones que vivimos esta semana en el Teatro Principal de Zaragoza, en la XIV gala de los Premios Simón del Cine Aragonés.
Con la canción ‘Somewhere over the rainbow’ dio inicio la gala presentada con maestría y muchas dosis de humor por el gran Luis Larrodera, del que somos fans. Y entre esas primeras sorpresas, vimos que uno de los primeros entregadores de premios fue el actor Eduardo Noriega. El intérprete cántabro se declaró un apasionado de Aragón y no nos extraña, porque no para de rodar en nuestra comunidad, así que ya estamos tardando en entregarle las llaves de la ciudad y de nuestros cuores.
Antes de iniciar el desfile de Simones, Larrodera recordó que 2024 ha sido un año “para enmarcar” para el cine aragonés. Como ejemplo, ‘La estrella azul’, la película de Javier Macipe que recupera la figura del músico Mauricio Aznar y que ha ganado ya tantos premios que ha llevado al equipo a “tener la tarjeta de oro del Ikea” para comprar estanterías donde exhibirlos, bromeó el presentador. Con nueve nominaciones, la peli acabó llevándose ocho galardones.
La entrega de premios comenzó con el Simón a mejores efectos especiales, que fue para el cortometraje ‘Puedes tu solito’, de Silvia Pradas. Recogieron el productor, Javier Llovería (Crew Films) y Leticia Gómez, una super artista a la que seguimos muy de cerca desde hace tiempo.
Leticia Gómez y Javier Llovería recogiendo el Simón a mejores efectos especiales. Foto Isabel Aparicio
A continuación, pisó por primera vez el escenario del Principal el director Javier Macipe para recoger su primera estatuilla de la noche, a mejor montaje, compartido con Nacho Blasco. Macipe agradeció la aportación fundamental de Blasco en la película: “el proceso de montar la película fue muy duro y estresante y si no hubiera tenido al lado a alguien aragonés, cabezón, que fue conmigo hasta el final en las decisiones del montaje, la película no sería como es”, expresó agradecido.
Simón de honor
Uno de los momentos más emotivos y divertidos de la noche lo vivimos con el Simón de Honor, concedido este año al maestro de la fotografía y pionero de la industria cinematográfica en Aragón José Antonio Duce. “La noche es tuya”, le dijo Luis Larrodera, y José Antonio se lo tomó muy en serio explicando con grandes dosis de humor cómo empezaron a hacer cine con la productora Moncayo Films, entre otras historias.
“Recordar es volver a vivir y este premio que me han concedido, que agradezco muchísimo, querría compartirlo simbólicamente con los jovenzanos que, en la década de los 50, soñábamos en el cineclub Eliseos con hacer cine. Algunos tuvimos la suerte de hacerlo, y soñamos con crear en Zaragoza y en Aragón una productora, unos estudios de cine, unos laboratorios de sonido”, unos deseos que se materializaron en la productora Moncayo Films, “con nombre aragonés”, dejó claro Duce, como no podía ser de otra manera. El fotógrafo demostró tener una memoria envidiable y se ganó con sus palabras los aplausos y las sonrisas del público.
El director José Antonio Duce con su Simón de Honor. Foto Isabel Aparicio
Por su parte, la presidenta de la Academia del Cine Aragonés, María José Moreno, defendió que el cine “añade vida” porque es “fuente inagotable” de inspiración. Hablar del cine y sus profesionales es “hablar de arte, osadía y oficio”, aseguró la presi, poque la creación cinematográfica exige “tanto valentía para explorar nuevos horizontes, como sensibilidad para contar historias que impactan, conmueven y transforman nuestra percepción del mundo”.
“El propósito de la Academia es cuidar de ese tesoro que es el cine”, subrayó la presidenta, para elogiar a todos los aragoneses que, con su trabajo, “han dado una vuelta al cine”. Pidió “no echar” de Aragón a los jóvenes que se dedican ya al cine y que “no son nuestro futuro, sino nuestro presente” y apoyar al sector audiovisual aragonés para que siga creciendo, “contando con los profesionales de nuestra tierra”.
Agradecidos y emocionados
Entre los discursos, destacamos el de Jesús Aparicio, simón a mejor banda sonora por ‘Tamarite Mágicoh’, de Isabel Aparicio, muy emocionado al recogerlo. Recordó que hace diez años, en el mismo Teatro Principal, el músico Antón García Abril recibía el Simón de Honor en una gala que musicalizó Aparicio con adaptaciones de las más emblemáticas bandas sonoras del turolense, “uno de los mejores y más ilustres músicos que esta tierra ha dado” y a quien Aparicio dedicó su galardón.
Arantxa Ezquerro, con una triple nominación, ganó mejor vestuario con ‘La virgen roja’, galardón que dedicó a los tres directores aragoneses con los que ha trabajado este año: Pilar Palomero, Javier Macipe y Paula Ortiz. “Por vuestro tesón, vuestra fuerza y cabezonería máxima, gracias por escribir estas historias y por llevarlas a cabo”.
El actor Pepe Lorente, Simón al mejor actor, tuvo unas palabras de recuerdo a la actriz Laura Gómez-Lacueva, fallecida en 2023, una artista que formó parte de la familia artística de ‘La estrella azul’ y que le ayudó a trabajar en su personaje, junto a Javier Macipe. Dedicó también el premio a su familia y a la de Mauricio Aznar “que me hicieron hueco en el salón de su casa y en su corazón para abrirme a un lugar muy íntimo y dañado en el que conseguimos meter luz y hacer de una historia muy triste, una historia de luz”. “Mauricio me ha dado mucho más de lo que yo podré devolverle nunca”, afirmó.
Pepe Lorente, Simón a mejor actor por La estrella azul. Foto Lorenzo Izquierdo
La actriz zaragozana Alexandra Jiménez recogió doble premio. El primero en representación de la película ‘Menudas Piezas’ de Nacho García Velilla, que recibió el Simón Turismo de Aragón, un nuevo galardón que premia películas no aragonesas, pero rodadas en Aragón. El segundo fue al de mejor actriz por esta misma película «Gracias a Zaragoza por acogernos en el rodaje y por permitir rodar en calles en las que he crecido fantaseando ccon hacer películas. De repente me vi rodando en ellas y ha sido una de las cosas más bonitas que me ha pasado como actriz».
Alexandra Jiménez con el Simón a mejor actriz por Menudas Piezas. Foto Lorenzo Izquierdo
José Manuel Herraiz elogió a su competencia al recoger el Simón al mejor documental por ‘Bartolomé Bermejo, el despertar de un genio’ y agradeció a su equipo su apoyo en este documental. Emilio Gazo, como parte del súper equipo, agradeció el reconocimiento a este trabajo sobre el pintor del siglo XV.
Por último, cerró la noche el equipo al completo de ‘La estrella azul’ con su Simón a mejor largometraje. “No hacemos películas para competir, hoy es una fiesta en la que ganamos todos”, dijo Macipe para cerrar la gala del cine aragonés.
Javier Macipe con el equipo de su ópera prima, La estrella azul. Foto Josian Pastor
Palmarés de los XIV Premios Simón del Cine Aragonés
Los Premios Simón celebraron su XIII edición con una gala que convirtió el Teatro Marín de Teruel en un espacio cien por cien de cine aragonés. En Secuenciadas disfrutamos muchísimo de la gala, que tuvo al director, guionista, productor y actor Luis Larrodera como maestro de ceremonias. Mucho ritmo, emoción, grandes alegrías que comenzaron con la actuación de Colectivo Eliá y la voz de Salomé Abril.
Y un trabajo que ha arrasado con siete premios y con nuestros corazones, el cortometraje ‘El nuevo barrio’, del director Víctor Izquierdo. Precisamente Víctor Izquierdo, Juan López de la Osa y Mario López estrenaron el escenario del teatro al recibir el primer premio de la noche, el Simón a mejor guion.
Víctor Izquierdo, alucinando con la lluvia de Simones. ¡Bravo! (Fotos: Emilio Gazo)
Como director y guionista es fantástico, pero como adivino no le vemos mucho futuro a Víctor, que dijo al recoger el premio a mejor guion que se lo dedicaba a sus padres porque “uno nunca sabe cuándo va a subir a recoger un premio”. Tardó solo unos minutos en regresar al escenario, dado que se llevó también el siguiente galardón, a mejor montaje. Animó a “sacar un rato” para escuchar a nuestros mayores, a la tercera edad que protagoniza su corto, y también elogió el buen trabajo que están realizando los profesionales del audiovisual aragonés.
Entre los discursos más emotivos, el de Sergio Duce al recoger su Simón a mejores efectos especiales por ‘Las cerezas del exilio’, recordando en sus primeras palabras a la actriz Laura Gómez-Lacueva, fallecida en marzo del pasado año. “Por muchos meses que pasen te vamos a seguir queriendo siempre”, afirmó emocionado, para compartir su premio con sus compañeros de nominación.
Presidenta de la ACA y presentador posando con alegría antes de la gala (Fotos: Lorenzo Izquierdo)
También el de la actriz María José Pardo, premiada por su actuación en el cortometraje ‘Lo mereces’. Lo dedicó a todo el equipo, a sus compañeras de nominación, a los actores Santiago Meléndez y Alfonso Desentre, a su familia y a todas las mujeres que sufren violencia de género. “Tenemos que hacer algo con eso entre todos”, exclamó.
Vimos muy emocionados a Álvaro Pérez, mejor sonido por ‘Cutanda, la batalla olvidada’; Ana Esteban saliendo “muy contenta” de entre bambalinas para recoger su Simón a mejor dirección de producción por ‘El olvido del mar’; la directora de este trabajo, Mirella R. Abrisqueta, que ganó a mejor documental; el actor José Luis Esteban, que recogió su galardón por ‘El nuevo barrio’; o José Alberto Andrés Lacasta, que subió dos veces al escenario para recoger el Simón a mejor BSO, en nombre de Manolo Kabezabolo, y a mejor largometraje, que hizo alusión a la necesidad de apoyar a las personas que padecen una enfermedad mental y que finalizó sus palabras con un sonoro “¡y que viva el punk, coño!”.
J. Alberto Andrés Lacasta pensando en dedicarse al punk tras la aventura del documental con Manolo Kabezabolo (Fotos: Gabi Orte)
MOMENTAZOS DE LOS PREMIOS SIMÓN
Entre los momentazos, la actuación de Javier Macipe y Pepe Lorente, director y protagonista de ‘La estrella azul’, recuperando canciones del filme y demostrando que tienen tanto arte para hacer un peliculón como para ofrecer un concierto.
Asimismo, el discurso de la presidenta de la Academia del Cine Aragonés, María José Moreno, que reivindicó Teruel como tierra y plató de cine, resumió el trabajo que ha comenzado a hacer la nueva directiva de la ACA en este año, pidió a los cineastas aragoneses su ayuda para tener una academia fuerte y “representativa de lo que somos”, y reivindicó oportunidades para que los profesionales aragoneses puedan trabajar en Aragón.
Y otro momento estelar lo ofreció Nacho Navarro, el Simón de Honor 2024, alma del Cine Maravillas de Teruel, recibido con aplausos de todo el público en pie. Tras relatar anécdotas de toda una vida, dedicó su premio a su socio durante treinta años Fernando Nano Vicente Redón, a su familia, al público que permite que la sala siga abierta y, también, a “los olvidados”, a quienes trabajan en los cines y “no aparecen en los títulos de crédito, pero cierran el círculo de la película”.
Acabamos de vivir esta edición y ya tenemos unas ganas inmensas de vivir la próxima. El año que viene tendremos una nueva cita para celebrar al audiovisual aragonés.
Palmarés de la XIII edición de la gala de los Premios Simón del Cine Aragonés
‘El nuevo barrio’ de Víctor Izquierdo – Siete premios ⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐
Mejor cortometraje
Mejor dirección a Víctor Izquierdo
Mejor actor a José Luis Esteban
Mejor dirección de fotografía a Mario López
Mejor guion a Víctor Izquierdo, Juan López de la Osa y Mario López
La Academia del Cine Aragonés entregó el domingo los XII Premios Simón, una fiesta anual para reconocer el trabajo y talento de los profesionales aragoneses del sector audiovisual. Y como no nos perdemos una buena party, Secuenciadas asistió a la gala para celebrar la noche del cine aragonés.
La actriz Patricia Coronas fue la encargada de conducir con mucho humor y vestimenta a lo aragonés la ceremonia, en la que Viki Lafuente puso el toque musical. Y como venimos a hablar de cine, os adelantamos, antes de que lleguéis al palmarés, que la película ‘La maternal’, de Pilar Palomero’, triunfó con cuatro Simones. ¡Olé tú, maña!
La presentadora, Patricia Coronas, con un bolso de lo más guay tipo adoquín del Pilar ¡La última moda! Foto de Isabel Aparicio
No obstante, los Simones estuvieron más repartidos que el premio Gordo de la Lotería Nacional, con tres premios Simón para la peli ‘Para entrar a vivir’, de Pablo Aragüés y Marta Cabrera; otros tres para el cortometraje ‘Dativa’, de Daniel Calavera y Bosnerau Producciones: y tres más para el documental ‘Fleta, tenor, mito’, de German Roda. También recibieron su reconocimiento los trabajos ‘Labordeta, un hombre sin más’, ‘El Vidal Mayor, la joya de la identidad aragonesa’, ‘Las tres revelaciones’ y ‘Luz de gas’.
Precisamente fue el documental ‘Luz de gas’, de Ana Asión Suñer, sobre la industria del carbón y la Central Térmica de Andorra, el trabajo que logró el primer Simón de la noche, el premio a mejor obra por su contribución social. “Este premio pertenece a todas las personas que creyeron, que defendieron y que lucharon por un patrimonio y por una gente que no queremos que caiga en el olvido, los pueblos mineros del carbón”, subrayó en su discurso. Recordó también a una persona que defendió a estos pueblos, el cantautor Joaquín Carbonell, y dedicó emocionada el galardón a sus padres.
Ana Asión Suñer, encantadísima con su última visita al dentista; al fondo Carlos Laforga, productor. Foto de Josian Pastor
Esa emoción perduró durante toda la gala en los vítores de alegría de los nominados y premiados. Si tuviéramos que conceder un premio Secuenciadas a los más animados sería para el equipazo de ‘Dativa’, jaleando a sus candidatos y a los ganadores de sus tres Simones. ¡Bravos!
SIEMPRE EN EL RECUERDO
Y también con mucha emoción recordaron presentadores y ganadores a los recientemente fallecidos, el director Carlos Saura y la actriz, Laura Gómez-Lacueva, dos profesionales muy queridos en Aragón y que recibieron los aplausos de una sala Mozart repleta de público, con 1.100 lovers del cine disfrutando de la fiesta. Entre ellos, el director German Roda, al recoger su Simón a mejor montaje, por el que estaba nominado junto a Nacho Blasco, y que lo dedicó muy emocionado “a una gran amiga, una de las que más me ha hecho reír en la vida, que nos ha hecho reír a todos aquí”.
También Jorge Usón, Simón a mejor actor por la película ‘Para entrar a vivir’, quien reivindicó la necesidad de que se hagan series en Aragón, ficción aragonesa, como ‘Grupo 2 Homicidios’ en la que él participó, y emplazó a pelear para que los profesionales aragoneses no vean la necesidad de marcharse fuera de la comunidad a trabajar. Dedicó su Simón a “una de las grandes figuras de la historia de la cultura aragonesa, Laura Gómez-Lacueva, íntima amiga”, dijo, para animar a “honrar nuestra vida con la de ella, por el legado que nos dejó de amor, de tesón y de trabajo”. ¡Maravilloso, Jorge!
El actor Jorge Usón alzando triunfalmente el Simón, Ana Roché orgullosa de su compi. Foto de Josian Pastor
Precisamente el pasado año la actriz Laura Gómez-Lacueva ganó el Simón por su trabajo en el cortometraje ‘Parresia’. También Pilar Palomero, al recoger su premio a mejor dirección, recordó a la intérprete: “una compañera que ha sido importantísima para todos los directores aragoneses y que ha sido una gozada poder contar con su talento y su cariño”.
Ese cariño se expresó también en el vídeo in memoriam de los Premios Simón, dedicado este año a la actriz Sara Castells, la realizadora Natacha Calvo, el actor Carlos Vega, el cinéfilo y miembro de la tertulia Perdiguer, Rafael Alarcón, el productor y técnico audiovisual Luis Lasheras, al cineasta Carlos Saura y a Laura Gómez-Lacueva.
“POR FIN NOS LO CREEMOS”
En su discurso en la gala, y siempre al ritmo de 007, el presi de la Academia del Cine Aragonés, Jesús Marco, consideró que en Aragón “ya nos lo estamos creyendo, nos creemos que valemos, que tenemos talento (en el audiovisual)” y pidió oportunidades para los profesionales aragoneses, animando a los productores a que vengan a esta comunidad a realizar sus proyectos.
En esta idea coincidió el miembro de la junta directiva de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Juan Vicente Córdoba, que ha sido este año embajador de los Premios Simón. Rememoró el impulso que supuso Zaragoza en los inicios de su carrera, con la película ‘Aunque tu no lo sepas’, y la excelente acogida que tuvo en la ciudad, a la que llegó de la mano de su amiga Luisa Gavasa, “que es una de las grandes embajadoras de vuestra tierra allá por donde va”.
Elogió el gran momento que vive el cine y el audiovisual de Aragón, el surgimiento de cineastas que, con los ya consagrados, “estáis dando que hablar y en boca de todo el país”, destacó, agradeciendo también su ayuda a las instituciones aragonesas en esta materia. Y se vino arriba, claro que sí, para decirnos que tenemos que pelear para acoger la próxima gala de los Goya. “Caminemos todos juntos, hagamos crecer el cine y el audiovisual de nuestro país todos juntos de la mano y ¡larga vida a los Premios Simón!”, exclamó.
¡VIVA LA FILMOTECA!
Lo reconocemos, estamos in love con el Premio Simón de Honor 2023, que ha recaído este año en la Filmoteca de Zaragoza. El Simón de Honor 2022, Eugenio Monesma, entregó el premio en el escenario a la vicealcaldesa de Zaragoza y consejera municipal de Cultura, Sara Fernández, la directora del departamento de investigación y archivo de la Filmoteca, Ana Marquesán, y la directora del departamento de exhibición y difusión, Toña Estévez.
La vicealcaldesa inició su discurso recordando que, próximamente, se dedicará una calle de la ciudad a la actriz Laura Gómez-Lacueva, aunque “siempre será un homenaje muy pequeño comparado con las alegrías y la felicidad que ella nos ofreció”. Dio lectura a un mensaje conjunto de todos los trabajadores de la Filmoteca, que acaba de celebrar su 40 aniversario.
La vicealcaldesa de Zaragoza, Sara Fernández Escuer, celebrando los 40 años de la Filmoteca de Zaragoza. Foto de Emilio Gazo
“Reiteramos hoy aquí nuestro compromiso con la conservación y difusión del patrimonio audiovisual”, resaltó, para acabar citando unas palabras de Carlos Saura como homenaje. “Alguna vez me he parado a pensar qué hacemos nosotros, los hombres de cine, ilusionados con el juguete que tenemos entre las manos. Ponemos la cámara ante paisajes que nos fascinan, buscamos lugares que no existen, músicas que amamos, rostros que solo vemos en nuestros sueños, deseos y pasiones que nos gustaría haber experimentado. Eso es el cine para mí. El futuro es incierto, pero llenó de posibilidades para los soñadores”. “Larga vida para la Filmoteca de Zaragoza”, concluyó Fernández.
Ana Marquesán se animó ante el micrófono para dedicar el premio al público, “en este camino nuestro que es de ida y vuelta”. Por su parte, Toña Estévez agradeció el homenaje a los académicos y finalizó su intervención recordando que “la Filmoteca es vuestra casa. Nos vemos en el cine”.
“NI DE COÑA”
Y con tantas emociones llegamos al final de la gala, acompañados en todo el recorrido por la increíble voz de Ana Esteban. El director Daniel Calavera, junto a todo su equipo en el escenario del Auditorio, aseguró que “ni de coña” se esperaban recoger el premio a mejor cortometraje del año en Aragón por ‘Dativa’. “Me hace mucha ilusión porque somos un cortometraje de género fantástico, que está muy castigado y hay que apoyarlo más, y porque, por fin, toda esta gente maravillosa ha recibido un premio en casa y es una pasada”. ¡¡Viva Dani y su equipo!!
El dire Daniel Calavera sorprendido por el Simón a mejor corto por ‘Dativa’ y ovacionado por su equipo. Foto de Emilio Gazo
En mejor documental, y como lo han venido petando en los premios a nivel nacional, Gaizka Urresti y Paula Labordeta se hicieron con el Simón por ‘Labordeta, un hombre sin más’. Gaizka mencionó al equipo, “que en un documental son pocos, pero no poco”, y a las instituciones que apoyaron el proyecto y permitieron una peli cien por cien aragonesa, y a quienes pidió más apoyo a la ficción. Por su parte, Paula expresó su emoción por recoger un premio en Aragón, su tierra, y dedicó el galardón a sus “cómplices”, a sus amigos y familia, y especialmente a su padre, de quien dijo que “aprendimos a ser mujeres libres, felices y vulnerables”, y a su madre, Juana de Grandes, que “sigue siendo la puñetera estrella del rock and roll”. ¡Aupa, Juana!
Paula Labordeta y Gaizka Urresti decidiendo quién se lleva el Simón a casa. Foto de Josian Pastor
Y como toda gala tiene que terminar, aunque las tres horas de esta XII edición se nos pasaron en un suspiro, el equipo de ‘La maternal’ subió al escenario para recibir el último premio de la noche, el Simón a mejor largometraje. La dire, Pilar Palomero, agradeció a sus productores Valerie Delpierre y Alex Lafuente y a las instituciones su apoyo en este proyecto. “Yo querría haber traído todo el rodaje a Aragón, y os agradezco el esfuerzo de traerlo, porque se lo difícil que era, y gracias por ayudarme a cumplir esa meta de rodar en mi tierra, que ojalá lo pueda seguir haciendo” y agradeció también el cariño que encontraron durante el rodaje en las localizaciones aragonesas (en Monegros, Sariñena, Monegrillo, Lastanosa y Poleñino). “Ojalá podamos seguir haciendo muchas películas en Aragón, sobre Aragón, y que se vean en todas partes”, deseó.
Pilar Palomero recogiendo el cuarto simón por ‘La maternal’ y prometiendo que seguirá rodando en su tierra, Aragón. Foto de Josian Pastor
Palmarés de la XII edición de la gala de los Premios Simón del Cine Aragonés
‘La Maternal’, de Pilar Palomero – Cuatro premios ⭐⭐⭐⭐
Insultos, burlas, violencia verbal e incluso física. Todos conocemos casos de acoso escolar o los hemos vivido de cerca. Un problema con el que convivimos cada día y que aún no hemos sabido atajar: el bullying. “Lo primero y más importante es escuchar, en este y en todos los problemas, porque no escuchamos al resto del mundo y somos incapaces de entender y de empatizar”, sostiene la realizadora oscense Laura Torrijos-Bescós.
La directora y actriz acaba de finalizar su nuevo proyecto, el cortometraje de animación ‘Y Eva también’, fruto de su propia experiencia personal. “Sufrí mucho acoso escolar, desde los seis años y hasta el último año de carrera”, explica a Secuenciadas. En 2019 escribió un texto para intentar “desahogarse”, para plasmar sus sentimientos al respecto, y ese texto se ha convertido en el guion de un cortometraje que expone cómo el bullying se repite y afecta a quien lo padece muchos años después de haberlo sufrido.
La protagonista del corto, en el presente ficticio en el que narra al espectador lo que sufrió cuando era niña.
“Me gradué en el mes de junio y este corto era una forma de cerrar ese capítulo de mi vida”, señala Laura. “No había trabajado la animación y me apetecía mucho” para dar vida a esta historia, la suya y la de tantas personas que se verán reflejadas en ella.
“No se por qué me hacían bullying, porque era diferente, por tener otros gustos o intereses, por sacar buenas notas; sufrí acoso de todo tipo, a los 11 y 12 años más fuerte, más físico, de hablar con la Policía, pero el colegio no hizo nada”, rememora. Asimismo, padeció acoso psicológico, no solo en su etapa de colegio, también en el instituto e, incluso, en la universidad. “Me insultaban y me hacían el vacío” y, en cuarto de carrera, “el primer mes de clase me tuvieron que cambiar de aula porque mis compañeros me escupían”, lamenta, indicando que estos comportamientos pueden parecer “cosa de niños”, pero no lo son.
El corto refleja cómo el bullying se repite y afecta a las personas.
En el colegio, “todos lo veían pero les daba completamente igual, los profesores le echaban el problema a los del año siguiente. Cuando estaba en el instituto pensaron que si me juntaban con los acosadores nos haríamos súper amigos, que era culpa mía, o de mis padres, que me tenía que aprender a defender, o los justificaban diciendo que yo era más madura”. En la etapa de instituto, “me llegaron a llevar a un orientador, pero yo estaba orientada, no era yo quien lo necesitaba”, afirma, para agregar que, al menos, en esa etapa “me escucharon”. Al llegar a la universidad, “en cuarto año me acabaron cambiando de clase porque insistí, quería sobrevivir y si tenía que sentarme en la puerta de la directora hasta que me atendiera, lo hacía”.
Ante este problema, un primer paso obligatorio debe ser escuchar a quien lo sufre. “Jamás he visto que los políticos se paseen por un centro escolar a ver qué sienten los niños que lo sufren”, para conocer cómo es el bullying, asevera. Aunque se han tomado medidas, son aún insuficientes. El corto lanza un mensaje “desesperanzador”, pero también transmite la importancia de la educación en las familias, porque “quien ha sido acosador, normalmente es hijo de acosador y tendrá hijos acosadores”. “La educación no es solo en el colegio, también es lo que te enseñan en tu casa” y hay que tener en cuenta que las consecuencias del acoso no terminan cuando finaliza la etapa educativa, sino que afectan a la persona durante años o toda su vida.
Laura Torrijos-Bescós quiere dedicar este trabajo a quienes sufren el acoso escolar.
A QUIENES LO SUFREN
“El cortometraje está narrado desde el presente ficticio –con la voz de Laura–, porque la protagonista dice que tiene 30 años”, y la vemos acudir al psicólogo veinte años después de haber sufrido acoso escolar, “porque sigue sufriendo”. Laura desea dedicar este trabajo “a todos los niños que se han suicidado víctimas del bullying y también a quien lo sufre día a día”.
En el equipo de esta obra le acompañan Carlos López como responsable de la animación, con quien ha estado trabajando durante año y medio los dibujos, los colores, las referencias; Ana Bescós, Ángel Gonzalvo y Du Cardelin Studio en la producción; Juan Remacha, en montaje y posproducción ; Nacho Moya en sonido y José Ángel Almunia, como responsable de la música.
Con el lanzamiento del trailer de este trabajo, la directora comenzará a enviarlo a festivales y le gustaría convertirlo, además, en un proyecto educativo, “proponérselo a organizaciones que luchan contra el acoso escolar y por la protección del menor”.
Graduada en Interpretación Textual en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga, Laura Torrijos-Bescós ganó el Premio Simón del Cine Aragonés a la mejor obra por su contribución social en 2021 con su cortometraje documental ‘Otra forma de caminar’. Es guionista, directora y actriz y en estos momentos se encuentra trabajando en el guion de un largometraje sobre la Barcelona de principios de siglo.