El triunfo de un compositor de Calatayud

El triunfo de un compositor de Calatayud

Tiempo de lectura: 6 minutos

 ¡Cuidado! Si leéis esta noti corréis un serio riesgo de acabar enamorados del protagonista de la historia y de sus partituras. Es la consecuencia de hablar con el realizador José Manuel Herraiz (Albella Audiovisual), quien explica con tanta pasión sus proyectos que uno acaba inevitablemente atrapado en el relato, tan in love de sus docus como Herraiz quedó del compositor bilbilitano José de Nebra cuando descubrió su música. 

A su figura le dedica el documental ‘Nebra, el triunfo de la música’, un trabajo que surgió hace ya varios años, cuando un amigo le habla a Josema del compositor nacido en Calatayud en 1702 y fallecido en Madrid en 1768. “Me sonaba vagamente, fui a un concierto de música antigua en la Iglesia de San Cayetano, en Zaragoza, que dedicaban a la música de la época de Cervantes, pero la última pieza que tocaron era algo posterior, un aria de una ópera de José de Nebra”, recuerda Herraiz. 

Una partitura de José de Nebra. Esto sí que era música y no los atentados al buen gusto que perpetran algunos famosetes ahora. (Fotogramas e imágenes de José Manuel Herraiz)

Bajo la dirección del músico e investigador Luis Antonio González, fundador y director del conjunto Los Músicos de su Alteza, aquella pieza “me pareció fantástica, me llamó la atención”, explica el dire a Secuenciadas, por lo que al terminar el recital decidió acercarse a Luis Antonio para intentar conocer cómo podía acceder a esa obra. Pero, ¡oh, sorpresa!, su respuesta le dejó petrificado: esa joya no solo no estaba grabada, sino que era la primera vez que sonaba en 300 años, desde su estreno en 1730. 

“Pensé que algo tan bueno no podía estar olvidado en un archivo polvoriento” y comprendió que la música es un arte frágil porque puede ocurrir que una obra maestra esté perdida porque nadie la ha recuperado, porque su partitura se ha perdido. “Nebra es un músico maravilloso, a la altura de Vivaldi, pero no lo conocemos bien”. Cautivado por el personaje y por su ópera, ‘Venus y Adonis’, dedicó aportar su granito de arena para dar a conocer la vida y obra del compositor e inició este proyecto que nos habla de Nebra, pero también de la historia de ese patrimonio perdido que está esperando que lo rescaten. “Vamos desde el archivo donde se encuentra la partitura hasta su estreno, interpretado por Los Músicos de su Alteza”, detalla. 

Luis Antonio González leyéndole la cartilla a Josema. ¡Venga, que esta toma ya ha quedado bien así, vamos a la siguiente!

Esas dos líneas narrativas se intercalan en este documental de 75 minutos producido por Albella Audiovisual, escrito y dirigido por Josema Herraiz y basado en las investigaciones de Luis Antonio González.  

¿QUIÉN ERA JOSÉ DE NEBRA?

Pero –cantando como en la intro de Pasión de Gavilanes–, ¿quién es ese hombreeeee? José Melchor Baltasar Gaspar Nebra Blasco, al parecer sus padres no lograron decidir qué rey mago les gustaba más, fue un funcionario del rey y trabajó para Felipe V, Luis I, Fernando VI y Carlos III. “Tenía un perfil bastante discreto, un hombre que tuvo que competir con toda una oleada de músicos italianos que llegaron a la corte española invitados por la consorte italiana del rey”, relata Josema Herraiz, señalando que el compositor tuvo que “buscarse la vida” como funcionario del rey y también como músico para el pueblo, dado que su música llegaba tanto a la capilla real como a los teatros populares de Madrid. “Compone muchas zarzuelas barrocas, comedias, es una doble faceta muy curiosa, porque pasa de obras religiosas a piezas humorísticas o amorosas”. 

Vamos, que este hombre era un todoterreno y, en ese aspecto, Josema se identifica con Nebra. “Se buscaba la vida, siempre con proyectos y todo tipo de trabajos, fue un grandísimo músico”, insiste con enorme admiración, para detallar que el título de este documental, ‘Nebra, el triunfo de la música’ viene a ejemplificar que cuando la música es buena, “al final sale”. “Si la música es buena, al final tu obra hablará por ti y a Nebra le ha llegado el momento de que su obra salga a la luz, es el triunfo de la buena música”. 

Este trabajo le ha permitido descubrir las piezas del compositor, que es lo que más le ha sorprendido. “No había escuchado mucha ópera o zarzuela barroca, al principio tenía esa barrera de la falta de costumbre o de no tener el oido preparado para saber apreciarla, pero te habitúas al estilo y me ha sorprendido lo buenísimo que es”, reconoce. “Nebra siempre tiene algo, me ha conquistado”, admite. Lo que os decíamos al principio, amor por Nebra y su música en estado puro. 

Josema Herraiz, cámara en trípode, pensando en adentrarse también en la dirección musical mientras graba el ensayo. (Foto: Charo Andrés)

MANO A MANO

José Manuel Herraiz realiza este trabajo “mano a mano” con Luis Antonio González que, a su vez, es coprotagonista del docu, una figura “esencial” en este audiovisual aragonés. “El trabajo descansa mucho en él, necesitaba su compromiso absoluto y lo he tenido”, destaca el realizador. González es uno de los grandes expertos en Nebra y “se ha entregado” a este proyecto. 

También aparece una pequeña recreación, una dramatización en la que el organista José Luis González Uriol se convierte en José de Nebra. “González Uriol quería participar en el documental y me dijo que quería hacer de Nebra”, rememora Josema. Aunque no tenía previsto incluir este tipo de representaciones, un vermú y unas croquetas con el gran organista le convencieron de ello. “Es también una forma de rendirle homenaje a José Luis, con una recreación muy sencilla, con pocos medios, pero bastante digna gracias al vestuario que nos aportó el asesor histórico Luis Sorando López”, indica. Le acompañan también detrás de las cámaras Emilio Gazo y Dario Pérez en la parte técnica y Charo Andrés en producción. 

El organista José Luis González Uriol dando vida al maestro José de Nebra. Tócala otra vez, Sam, que creo que este acorde no nos ha quedado muy allá.

El rodaje se prolongó mucho tiempo porque han recorrido numerosas localizaciones, unas 28, rastreando la partitura de ‘Venus y Adonis’ hasta la interpretación del concierto hace dos años. Madrid, Barcelona, Daroca, Calatayud, Aranjuez, Cuenca, Segovia, el Santuario de Loyola en Guipúzcoa y Bolonia son algunos de esos escenarios en un trabajo que no pretende ser erudito ni exclusivo para expertos, sino entretenido y didáctico para el público en general. 

“Por cuestiones de financiación el proyecto ha ido lento en el tiempo, he trabajado con un equipo muy reducido de personas y ha sido complejo, porque tenía un guión muy grande que he ido recortando, viendo con qué nos quedábamos y qué queríamos contar”. El trabajo, que nos promete un final “muy potente”, ha recibido el apoyo económico esencial de Diputación Provincial de Zaragoza y, también, de Aragón TV

ENTRETENER Y CAUTIVAR 

Además de la cinta de 75 minutos, el director trabaja en otra versión más corta que podría llevarse a televisión. “Quiero hacer un estreno con la versión completa cuando podamos”, llevar el docu a los municipios donde se ha grabado e, incluso, a festivales de música en todo el país. “A cualquier persona interesada por la cultura en general le puede interesar y los aficionados a la música clásica están obligados a verlo”, sostiene.

Una placa recuerda el lugar donde residió José de Nebra en Madrid. ¡Aragoneses petándolo más allá de Fraga a lo largo de toda la Historia!

José Manuel Herraiz trabaja ya en otro proyecto que tiene muy avanzado, y en el que repite en la dirección con Isabel Soria. Tras el documental ‘Los cielos españoles’, que ambos realizaron, están impulsando ahora ‘Los muros vacíos’, en coproducción con La 2 de TVE, que versa sobre la pintura románica que se arrancó de los muros de las iglesias de España “durante tantas décadas”, una historia que se repite en Aragón, Cataluña y Castilla y que analizará por qué se llevaron esas obras y dónde están. “Es un tema con presencia en el debate de la España vacía, rural, a la que se privó del patrimonio más valioso que tenían, del que fueron desposeídos sin preguntar demasiado”. El rodaje está muy avanzado y les gustaría estrenar este mismo año. 

“Nebra ha sido más lento, más personal, más mío, pero los dos son trabajos muy culturales” y con ese punto divulgativo. “Es lo que hacemos, porque nos gusta, quiero entretener. No se trata de hacer altísima cultura, sino que lo hago porque me divierte y para que todos aprendamos, yo haciéndolo y el espectador, viéndolo”, manifiesta, dejando claro que en sus trabajos siempre está presente ese componente de narrativa, de emoción y misterio que hace que sus historias nos cautiven.

Compartir por