“El cine me ha dado algunas de las mayores satisfacciones de mi vida y me ha hecho mejor persona”

“El cine me ha dado algunas de las mayores satisfacciones de mi vida y me ha hecho mejor persona”

Tiempo de lectura: 10 minutos

Antonio del Amo, audiovisual aragonés, Billy Wilder, Buster Keaton, Carlos Saura, Charles Chaplin, cine, cine aragonés, David Lynch, David Trueba, El apartamento, El extraño viaje, el maquinista de la general, entrevista, Fernando Fernán Gómez, Florián Rey, Forqué, Gaizka Urresti, John Ford, La caza, La Maternal, la silla de Fernando, Labordeta un hombre sin más, Lechago, Lechago (Teruel), Luces de la ciudad, Luis Alegre, Luis Alegre Saz, Luis Buñuel, Luis García Berlanga, Miguel Ángel Lamata, Paul Thomas Anderson, Paula Labordeta, Pilar Palomero, Plácido y el verdugo, Rafael Azcona, Rodrigo Sorogoyen, Secuenciando a, Segundo de Chomón, Teruel, Tim Burton, Una de zombis, viridiana, Woody Allen

Cinéfilo, profesor, escritor, presentador, director junto a David Trueba del documental ‘La silla de Fernando’, incluso extra en películas y cortometrajes, la carrera de Luis Alegre Saz quedó marcada desde su infancia por su padre, que le transmitió su pasión por la cultura y el cine, y su madre, de quien heredó su amor por las personas y la enseñanza. 

Nacido en Lechago (Teruel, 1962), estudió empresariales, aunque siempre ha estado vinculado al séptimo arte. A los ocho años se enamoró por primera vez viendo una película, ‘Del rosa… al amarillo’, y a los once ya dirigía un cineclub y escribía reseñas de películas. Dice del cine, ese arte que nos hace soñar y vivir en otros mundos, que también le ha hecho mejor persona. Conocemos a Luis Alegre en este nuevo Secuenciando a. 

¿Cómo surge tu idilio con el mundo del cine?

El origen de mi idilio con el mundo del cine está clarísimo porque tuve la suerte de que mi padre, que era un campesino de Lechago, de un pueblecito del Teruel profundo, tenía una enorme sensibilidad hacia la cultura, la literatura, el periodismo, el cine, y él me contagió todas sus pasiones. Recuerdo irme con él al huerto de la mano, recitándome poemas de Machado, hablándome de películas de Alfred Hitchcock, de Ingrid Bergman, de Buñuel, al que él había conocido en Francia porque iba de vez en cuando allí a trabajar a la vendimia. Allí nació, sin lugar a dudas, y desde muy pequeño, mi fascinación por el mundo del cine. 

¿Qué te atraía especialmente de ese mundo?

Voy a decir un tópico, pero es que es verdad, el cine te permitía soñar, volar a otros mundos, y eso es una experiencia muy fascinante. Y te permitía enamorarte. La primera vez que me enamoré fue viendo una película, con 8 años, ‘Del rosa… al amarillo’, en la que me enamoré completamente de la niña protagonista. Y algo que es capaz de provocar esos sentimientos y esas sensaciones tan poderosas, inevitablemente te engancha y, de alguna manera, me convertí en un adicto a algo que me provocaba tanta emoción y sensaciones tan agradables e insólitas, tanta felicidad. Luego, con el paso del tiempo, además, es un arte que sirve también para abrirte los ojos a determinadas realidades colectivas, individuales, te enseña muchísimas cosas sobre ti mismo, sobre la condición humana, y por eso el cine es para mí algo tan hipnótico y tan grande, porque de alguna manera te vuelve mejor persona. 

A pesar de esa temprana fascinación por el cine, luego estudiaste empresariales

Sí, mi padre también ahí fue fundamental. Con 18 años, las circunstancias económicas de mi familia no me permitían irme a estudiar cine o periodismo a Madrid o Barcelona. Mi padre me dijo: “hijo mío, tu puedes seguir amando el cine, puedes seguir escribiendo, puedes seguir haciendo todo sin necesidad de estudiar, y te recomiendo que estudies economía porque te va a ayudar a entender mejor el mundo, además se te dan muy bien las matemáticas y eso te puede facilitar el estudio”.

Le hice caso y, por otro lado, es que yo tenía desde niño otra vocación, relacionada con la enseñanza. Mi padre era cultísimo, pero completamente autodidacta, y mi madre dejó de estudiar a los once años porque estalló la Guerra Civil y dejó de ir a la escuela, pero en nuestra casa siempre se respiró un amor muy grande por la enseñanza. En nuestra casa de Lechago se alojaban las maestras que iban al pueblo y mi madre entabló una amistad especial con una de ellas, con Doña Elvirín, que nos marcó a todos. Crecí respirando amor por la enseñanza y con once o doce años ya daba clases particulares a mis compañeros y a chicos más jóvenes.

Al estudiar empresariales, más que para trabajar en una empresa, lo que me apetecía y conseguí era convertirme en profesor de universidad alrededor de las materias que estudié. Y mi padre tenía razón, porque he logrado combinar eso con mi dedicación al periodismo cultural y cinematográfico, mi activismo cultural, y mi dedicación también a hacer un documental como ‘La silla de Fernando’. En ese sentido, estoy muy satisfecho, vete a saber qué hubiera sido mi vida si aquí hubiera habido una escuela de cine o de periodismo y hubiera elegido una de las dos; nunca se sabe, igual hubiera sido menos feliz. 

Te hemos visto haciendo de extra en películas, cortometrajes, también detrás de la cámara en el documental ‘La silla de Fernando’, ¿en algún momento pensaste en dedicarte de manera más exclusiva al mundo del cine, delante o detrás de las cámaras?

No, he dedicado más tiempo al cine del que yo pensaba que iba a poder dedicar y me siento afortunado por eso, porque en la universidad he dado clases durante muchísimos años, pero con un contrato de dedicación parcial, que me permitía tener margen para dedicarlo a mis actividades relacionadas con la cultura, el cine y el periodismo.  

Has presentado tertulias, moderado debates, impulsado actividades culturales. ¿Hay alguna que recuerdes con más cariño o por la complejidad que supuso ponerla en marcha o desarrollarla?

Con once años empecé a dirigir un cineclub, en el colegio donde estudiaba, porque el tutor que teníamos se daba cuenta de que yo estaba hablando todo el rato de películas, de actores, de directores, y me propuso dirigir el cineclub, moderar los cinefórums después de las proyecciones, escribir reseñas de las películas, y lo pienso y digo: «pues tantos años después sigo haciendo un poco lo mismo» (ríe), y eso también me parece bonito. He hecho y hago muchísimas cosas, y al ciclo de La Buena Estrella, que dirijo en la Universidad de Zaragoza y que nació en 1996, que ha cumplido 27 años, le tengo mucho cariño porque me ha dado muchas alegrías y me ha permitido conocer y cultivar la amistad de gente a la que admiro y que, en muchas ocasiones, se han convertido en amigos. 

Pero también los festivales de cine, como el de Tudela, que dirijo, me dan muchas satisfacciones; otros en los que colaboro, Málaga, La Almunia, Jaén, Almería, Huesca, Zaragoza en ciertas etapas. Porque otra de mis pasiones, también contagiada en mi casa, por mi madre, es mi gusto y mi amor por la gente, y los festivales y ciclos de coloquios me han permitido conocer y tratar y cultivar la amistad de mucha gente relacionada con el cine, y lo seguiré haciendo hasta que el cuerpo resista. 

Otra actividad que me ha permitido disfrutar del cine más allá de ver las películas es el periodismo. Desde que empecé a escribir con once años, en los 80 en la universidad, luego lo hice en Andalán, en Heraldo de Aragón, en Radio Zaragoza Cadena SER, en multitud de radios y revistas, y eso también me ha permitido conocer la trastienda del mundo del cine y de sus protagonistas y me ha provocado muchas alegrías, satisfacciones y me ha enriquecido, me ha convertido en una persona mejor.

«Berlanga, Azcona y Fernán Gómez son para mí la Santísima Trinidad»

Conoces a muchísima profesionales del cine precisamente por estas actividades, ¿hay alguno que sorprendería al público si lo conociera en persona porque no se esperaría como es?

Es una pregunta compleja, porque no se qué imagen tiene para la inmensa mayoría del público Javier Bardem, por ejemplo, pero es un ser completamente cálido, entrañable, adorable, uno de mis grandes amigos y un tipo de lo más cariñoso y generoso, y a veces tengo la sensación de que la gente percibe de él una imagen que no se corresponde con esa realidad que yo vivo con él desde hace 32 años que lo conozco; por poner un caso muy señalado. 

¿Qué género cinematográfico te apasiona?

Soy de gustos muy versátiles, porque lo que me gustan son las películas que me conmuevan, que me diviertan, que me exciten intelectualmente, que me hagan pensar que la vida merece la pena porque exista esa película que me ha despertado una sensibilidad, porque me ha despertado emociones sublimes o maravillosas o simplemente porque me ha entretenido, me ha hecho reír, me ha ayudado a comprender la condición humana, a ser más empático, más solidario, más sabio, cualquier película que consiga alguno de esos objetivos, aunque sea pequeño, me gusta. Entre mis películas favoritas hay muchos géneros, me gustan mucho las comedias románticas, las tragicomedias de Berlanga y Azcona, me gusta muchísimo el cine negro, el melodrama romántico, el cine cómico de Buster Keaton y Charles Chaplin, ‘El apartamento’ que es una tragicomedia, pero que en el fondo no tiene género. Me gustan también bastantes películas del oeste, westerns, John Ford. Y me gusta mucho Woody Allen o de los españoles, Berlanga, Azcona y Fernán Gómez son para mí la Santísima Trinidad

Las plataformas han llegado para quedarse, ¿le han hecho un flaco favor al cine o están ayudando?

Las plataformas tienen, como todo en la vida, sus luces y sus sombras, pero compensan las luces con diferencia. En primer lugar, han revitalizado la industria, se hacen más películas y más series que nunca y eso significa que la industria es más potente y más rica que antes, y que los profesionales tienen más trabajo. 

Las plataformas han aumentado la oferta de una manera abrumadora para los espectadores. Claro que tienen inconvenientes en el sentido de que esos espectadores que se quedan enganchados a las plataformas pues van al cine con menos frecuencia y eso también condiciona el tipo de cine mayoritario que se hace o que merece la pena hacerse desde un punto de vista económico. Y hay un tipo de cine que parece bastante condenado a la marginalidad en las salas, aunque internet también propicia nuevos circuitos para que esas películas se acaben viendo. 

Es un asunto muy completo para resumir, pero diría que las plataformas han revitalizado la industria audiovisual, y desde ese punto de vista me parecen muy interesantes, que han aumentado la oferta de productos audiovisuales, películas, documentales, series, y eso creo que es muy bueno, que el espectador tiene más entre donde elegir, pero que al mismo tiempo han supuesto un golpe para las salas de cine tradicionales, que se ven obligadas a adaptarse a los nuevos tiempos y que también condena a la marginalidad, en esas salas de cine, a un cine más minoritario. En cualquier caso, creo que están revolucionando el mundo audiovisual y debemos adaptarnos a esa situación y tratar de potenciar sus luces y que las sombras no sean capaces de arruinar una cultura cinéfila que, a veces, parece que está condenada a la marginalidad, 

«El audiovisual aragonés vive un momento completamente excepcional, muy alentador y muy brillante»

¿Te gusta maratonear series? ¿Alguna recomendación?

No, yo es que tengo tantas cosas en la cabeza, tantas cosas que hacer y tantas tareas, que veo las series con cuentagotas. Soy cinéfilo, pero no soy seriéfilo, pero de vez en cuando si hay una gran serie, como ‘The wire’ o ‘Los Soprano’, en series se pueden hacer también obras maestras, y las obras maestras no suelo perdérmelas. Pero también me pierdo, porque como hay tantas, a veces eso me produce una cierta ansiedad, saber que hay cosas que no me puedo perder y que me pierdo por fata de tiempo y por excesiva oferta. Esa es una pega que le veo a las plataformas, que me produce esa ansiedad, pero he de aprender a vivir con ella, a relajarme y saber que no puedes ver todo, ni siquiera lo mejor.

Películas que todo el mundo debería ver 

He nombrado películas que son debilidad mía, pero yo diría que en el cine español hay cinco películas que yo recomendaría de una manera muy entusiasta que son ‘Viridiana’, de Luis Buñuel; ‘Plácido’ y ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga; ‘El extraño viaje’, de Fernando Fernán Gómez; y ‘La caza’, de Carlos Saura. Por diferentes razones, me parecen películas fundamentales y que forman parte, además, de la edad de oro del cine español, que va de finales de los años 50 hasta mediados de los años 60. Ahí se provocó una coincidencia de los mejores, en su mejor momento, con Berlanga, Azcona, Fernán Gómez, Carlos Saura, que dieron origen a esas maravillas de películas. 

En cine internacional es que hay cientos de películas que adoro, ‘El apartamento’, de Billy Wilder; ‘Luces de la ciudad’, de Charles Chaplin; ‘El maquinista de la general’, de Buster Keaton; o ‘Carta a una desconocida’, de Max Ophüls ‘Retorno al pasado’, de Jaques Tourneur; ‘El hombre que mató a Liberty Valance’, de John Ford, de los clásicos. Pero en los últimos cuarenta años hay películas de Woody Allen, de Tim Burton, de David Lynch, de Paul Thomas Anderson, que me encantan. 

¿Cómo ves el panorama audiovisual aragonés?

Está viviendo un momento completamente excepcional, como nunca lo ha vivido en su historia. Aragón ha dado a ilustres como Segundo de Chomón, Florián Rey, Luis Buñuel, Saura, Forqué, y en los años 60 y 70 muchos de ellos coincidieron haciendo cine y fue muy brillante, porque también estaba Antón García Abril como músico, Paco Martínez Soria como uno de los actores más populares de España. Pero si nos ceñimos al siglo XXI, el momento que estamos viviendo ahora, desde hace unos años, es muy alentador, muy brillante, con talentos desde que Miguel Ángel Lamata en 2004 estrenó ‘Una de zombis’, hasta ‘La maternal’, de Pilar Palomero, y el documental sobre Labordeta, de Gaizka Urresti y Paula Labordeta. Ha habido una acumulación de gente nacida en Aragón, algunos de ellos siguen trabajando en Aragón, profesionales de todo tipo, directores, intérpretes, técnicos, que me parecen de primera categoría y esto solo es el comienzo, nos van a seguir dando muchas alegrías en los próximos años y solo podemos felicitarnos y tratar de incentivar y de alentar ese periodo de esplendor.

¿Cómo puede hacerse?

Ofreciendo infraestructuras y apoyos. Infraestructuras como platós, estudios, también educación, potenciar la formación audiovisual, ayudas del Gobierno de Aragón a través de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, las Film Commission que también hacen una labor extraordinaria. Una combinación de estímulos públicos, privados, de infraestructura, de formación, potenciar el territorio como tierra de rodajes, que es algo que se está haciendo, Aragón es una tierra privilegiada para acoger rodajes de todo tipo porque tiene escenarios de todo tipo.

«Estoy escribiendo un libro sobre el director de cine Antonio del Amo. Su vida es como un espejo del cine español y de la España de su tiempo, desde la Guerra Civil a la Transición«

¿Qué es el cine para Luis Alegre?

Es un arte y una fábrica de emociones provocadas de una manera completamente original, a través de la imagen y del sonido, y que me ha dado algunas de las mayores satisfacciones de mi vida y me ha hecho mejor persona.

Se bromea muchas veces con la cantidad de amigos que tienes en el mundo del cine, pero ¿cuántos amigos tienes, los has contado alguna vez?

No, ¡ni pienso! (ríe) Pero cuando hablo de las satisfacciones del mundo del cine incluyo también la cantidad de gente a la que he conocido gracias al mundo del cine

¿En qué trabajo podremos encontrarte próximamente?

Ahora estoy escribiendo un libro sobre un director de cine muy desconocido, español, que se llama Antonio del Amo, que empezó a hacer cine nada más estallar la Guerra Civil, empezó a hacer documentales al servicio del bando republicano y su última película la estrenó el año que murió Franco. Su carrera coincide casi exactamente con el franquismo y tiene una vida de lo más apasionante. Es el abuelo de Rodrigo Sorogoyen, aunque apenas tuvo relación con él porque murió cuando Rodrigo tenía nueve años, lo conoció muy poco, pero su vida es muy apasionante porque en ella se cuela la España de la Guerra Civil, de la posguerra, de la dictadura, de la transición y es como un espejo del cine español y de la España de su tiempo, con detalles extraordinarios. Tardaré un par de años en publicarlo, porque ahora estoy en proceso de investigación.

Compartir por
De viaje a Saturno en el año Chomón

De viaje a Saturno en el año Chomón

Tiempo de lectura: 5 minutos

Nos vamos de viaje al pasado con el canfranero, a través del universo onírico del cineasta Segundo de Chomón (1871-1929), hasta llegar al presente. Se celebra el 150 aniversario del nacimiento del turolense, pionero del cine mundial. ¿Nos acompañáis en este viaje?

José Ángel Guimerá y Cristina Vilches nos invitan a subir en la estación de ‘Tren a Saturno’ , un cortometraje en el que una niña que viaja en tren vive unas aventuras a lo Alicia en el país de las maravillas, pero con juguetes y trucajes cinematográficos que emulan al gran maestro.

Segundo de chomón, roberto sánchez, josé ángel guimerá, stop motion, cristina vilches, viaje a saturno, corto aragonés, trucajes cine, cine antiguo, pioneros cine, director aragonés, directora aragonesa, cine animación, diputación de teruel

Carla Guimerá, la protagonista del cortometraje, que lo flipa en este viaje. Fotograma de ‘Tren a Saturno’.

Vaya personaje importante del cine aragonés que os traemos en esta noti. Segundo de Chomón fue uno de los primeros en utilizar las técnicas más artesanas para mostrar en las películas efectos especiales, y todo ello sin contar con ordenadores en los que instalar plugins o ver tutoriales de YouTube. ¡Menudo genio!

«Soy muy fan de Buñuel, pero me declaro aún más fan de Chomón. Quizá fue el primer cineasta con intención, con una profesión muy desarrollada en España y que estuvo en muchos proyectos a la altura de Georges Méliès«, explica Guimerá a Secuenciadas. Le preguntamos a Cristina Vilches, que se dedica al cine de animación, si conocía al vintage cineasta: «Sí que lo conocía ya de antes, ya que hay poca animación en Aragón, está guay que esa figura se ponga en valor. Es un precursor de la animación, del stop motion«, considera.

Segundo de chomón, roberto sánchez, josé ángel guimerá, stop motion, cristina vilches, viaje a saturno, corto aragonés, trucajes cine, cine antiguo, pioneros cine, director aragonés, directora aragonesa, cine animación, diputación de teruel
La cinta de carrocero que no falte en ningún rodaje ni a cualquier script que se precie.


Vilches y Guimerá, que ya habían trabajado antes realizando unos audiovisuales animados sobre el museo de juguetes de Urrea de Gaén (Teruel), se habían quedado con ganas de más. Así que cuando le propusieron a Guimerá hacer un corto sobre la figura de Chomón, contactó con Vilches para repetir experiencia. Y como les había gustado tanto el museo del juguete, decidieron volver a rodar allí.

«Nos pusimos manos a la obra y escribimos la historia. Un guion en el que se vieran otra vez todo tipo de juguetes y que tuviera plano a plano referencias claras a secuencias de Chomón«, recuerda el director. «Queríamos rendir homenaje a todos los trucajes de Chomón. La historia es una niña que viaja en tren hacia Francia y se queda dormida al pasar el tunel de Canfranc y llega a un mundo de juguete. Un poco homenaje a las primeras historias de animación», cuenta la directora.

Fernando Médel, director de foto, realiza un plano contrapicado ante la atenta mirada de José Ángel Guimerá.

EFECTOS ESPECIALES

«El factor juguetes fue el detonante. La mayor parte de los decorados están en el museo o en una tienda que el mismo dueño del museo del juguete tiene en la calle Mayor», resalta Guimerá. Como prota necesitaban a una niña que se relacionara con ese mundo y la elegida fue Carla, que siempre le recordará a su tío en las comidas familiares el embrollo en el que la metió. «Siempre pensamos que debía ser una protagonista infantil y entonces yo tengo una sobrina muy guapa, que además lo ha hecho de maravilla», típico truco de cineastas, tirar de la familia. Aunque es un corto en el que no hay diálogos, también aparece un Chomón actual, interpretado por Rodrigo Moreno, con su inconfundible sombrero y bigote.

Y para el homenaje a Segundo en forma de secuencias, grabaron en croma a la jovencísima actriz, algo que para ella debió ser un juego de lo más extraño. «Era muy divertido porque le íbamos diciendo tienes que ir aquí, tienes que ir allá y yo pensaba, la pobre estará pensando que estamos locos, pero la verdad que lo hizo muy bien», recuerda Vilches. Así, en el corto se mezcla imagen real con animación, muy bien llevada por la cineasta, que es especialista en estos asuntos. El pasado año 2021, Cristina Vilches ganó, junto a sus compañeras, el premio Simón del Cine Aragonés a mejor dirección artística por el cortometraje ‘Souvenir’.

Segundo de chomón, roberto sánchez, josé ángel guimerá, stop motion, cristina vilches, viaje a saturno, corto aragonés, trucajes cine, cine antiguo, pioneros cine, director aragonés, directora aragonesa, cine animación, diputación de teruel

La actriz revelación Carla Guimerá es entrevistada en el croma verde por una de las cámaras de Aragón TV, la nuestra.

¿Pero que no conocéis las pelis de Chomón? Para que todo quede lo más clarito posible hay un proyecto aún más grande. El corto forma parte de un espectáculo en directo que se llama ‘Más que magia, cine. Segundo de Chomón’ ideado por Roberto Sánchez y dirigido por José Ángel Guimerá. Se trata de un espectáculo en directo, en el que se proyectan escenas del cine de Segundo de Chomón, acompañadas de música jazz compuesta por Chus Fernández e interpretada en directo. Ya para finalizar dan paso a ‘Tren a Saturno’, el corto que tiene referencias a las escenas que se han visto previamente. Una receta perfecta para celebrar el 150 aniversario del cineasta y dar visibilidad a este dire que no todo el mundo conoce.

«Hay mucha gente que no tiene ni idea de qué hizo, ni de la genialidad de este hombre. Solo la gente que conoce a los pioneros del cine, del estilo de Coppola o de Scorsese lo conocen«, relata Guimerá. ¿Pero qué hizo este hombre pues? Se le considera el padre del stop motion, era un artista en el coloreado del celuloide, introdujo el movimiento de cámara con travellings y planos circulares, dejando atrás el aburrido plano fijo de sus predecesores. Fue el archienemigo en taquilla de Georges Méliès (‘Viaje a la luna’, 1902).

El dire está tan enamorado de este cineasta, paisano suyo, que está preparando un docu sobre él y Vilches no se queda atrás. «Me gustan mucho las películas que tiene coloreadas y también otra que son acróbatas haciendo volteretas. El truco es que lo hacen desde el suelo y está grabado desde arriba, entonces parece que están haciendo acrobacias». Tips de la época. «Gente como Chomón o Méliès han influido en el cine que hemos visto hasta los 80 o 90, cuando ya aparecen los efectos digitales. Muchas técnicas utilizadas hasta entonces las inventaron toda esta gente», añade el dire.

Estreno en Teruel del espectáculo ‘Más que magia, cine. Segundo de Chomón’, en un escenario inigualable

El espectáculo se estrenó el 17 de octubre de 2020 en el exterior del Mausoleo de los Amantes de Teruel, fecha de su nacimiento, con gran éxito; luego viajó al festival de Animainzón y el pasado 24 de enero se pudo disfrutar en la Academia de Cine de España en Madrid. «El planteamiento estrella es que lo veamos en todos los sitios que vivió Chomón. Entonces queremos que se vea en Valencia, Turín, Paris y en Barcelona. Pero la idea es que vaya de tournée por cuanto más sitios mejor». Para ello están trabajando en que vuelva a Madrid a la Casa de Aragón, también en Huesca y Jaca y se verá otra vez en Zaragoza y Teruel.

Así que no os lo podéis perder y seguid la pista de este ‘Tren a Saturno’ del que os iremos informando de sus próximas paradas.

Cristina Vilches diciéndole a Carla Guimerá que no se duerma, su tío mira feliz, feliz.
Compartir por
Inclusión en las aulas

Inclusión en las aulas

Tiempo de lectura: 4 minutos

¿Alguna vez os gustaría regresar a los tiempos de instituto? No nos vamos a poner en plan cualquier tiempo pasado fue mejor, pero sí que sentimos morriña de aquellos años una vez por curso, cuando descubrimos la programación de ese año del ciclo ‘Un día de cine’. La actividad, que comenzó su andadura en 1999 en el IES Pirámide de Huesca, persigue la alfabetización audiovisual de los jóvenes aragoneses y este año llega a 29.000 estudiantes no universitarios, de 10 años en adelante. 

Los alumnos súper atentos en una de las proyecciones del ciclo ‘Un día de cine’. ¡Esto sí que mola y no solo estudiar teoría!

El cineasta y educador Ángel Gonzalvo coordina el programa que este año presenta dos novedades: la primera de ellas, proyecciones también en los centros de educación de adultos de la comunidad y, la segunda, obligada por la pandemia, las sesiones en cines han pasado a ser recursos en aula, un cambio que “esperamos sea transitorio” y en próximos cursos los alumnos puedan regresar a los cines. 

En este curso, ‘Un día de cine’ está trabajando la inclusión. “Pensamos en trabajar con ellos normalizar la discapacidad”, señala Gonzalvo. “Conocía el corto ‘The present’, de Jacob Frey, y el documental ‘Otra forma de caminar’, de Laura Torrijos-Bescós, y vimos que había posibilidad de que funcionara y tratar de hacer sesiones diferenciadas por edades”, de modo que unos estudiantes vieran ‘The present’, y en otras aulas se trataran los trabajos de Torrijos-Bescós y el corto ‘Robarte una noche’, de Fernando Vera, facilitando también guías didácticas para trabajar los temas tanto antes como después de ver los audiovisuales. 

Laura Torrijos-Bescós, directora de ‘Otra forma de caminar’, y Josán Rodríguez, el protagonista, en una videoconferencia con el IES Lázaro Carreter de Utrillas, respondiendo las preguntas de los alumnos sobre su docu

Pero, ¿aún es necesario hablar de estos temas y trabajar la inclusión? La respuesta es sí. “Todavía hay una visión un poco paternalista” de las personas con diferentes capacidades, asegura el coordinador, para defender que “tenemos que acostumbrarnos a mirar a las personas como son y adaptarnos todos a todos”. Gracias al ciclo y al trabajo en el aula, el mensaje “cala poquito a poquito”, si bien es esencial que se refuerce en la educación informal, fuera de clase.

“DE MARAVILLA”

El objetivo, por tanto, ha sido este año integrar en los contenidos la discapacidad, el crecimiento personal y la alfabetización audiovisual con trabajos, como cada curso, “no al uso, sino diferentes”, una fórmula que funciona “de maravilla”, resalta Gonzalvo, indicando que también se ha apostado por incluir a cortometrajistas aragoneses para tratar otros temas sociales, como el Alzheimer con Jesús Bosque y su corto ‘Recuerdos’; o la importancia de las relaciones, y su vinculación con la pandemia y el confinamiento, en ‘A dos metros de distancia’, de Alfonso Rodríguez Naranjo y María Díaz Megías.  

Además, se trabaja con la obra de Segundo de Chomón, coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento, en un curso en el que se han ofertado 40 cortos y once largometrajes diferentes. Debido al cambio de formato, se ha duplicado el número de alumnos asistentes, mientras el pasado curso fueron 14.000, este año 29.000 estudiantes disfrutarán de las actividades programadas. 

El ciclo propone también disfrutar de trabajos en inglés y francés. We love it!!

La siguiente edición, sin conocer aún si podrá regresar a los cines o se mantendrá como recurso en el aula, trabajará con cine aragonés, como ‘Huidas’, de Mercedes de Gaspar; se centrará especialmente en el cine realizado por mujeres y se mantendrá la oferta de audiovisual en inglés y francés, en colaboración con el British Council y el Instituto Francés, que en este curso ha permitido proyectar cortos y largos en ambos idiomas para 400 alumnos. 

ROBARTE UNA NOCHE 

Uno de los cortometrajes incluidos este año en la programación del ciclo es ‘Robarte una noche’, con guión y dirección del zaragozano Fernando Vera. El corto “trata sobre las muletas que usamos para vivir y cómo, en algún momento de nuestra vida, queremos desprendernos de ellas”, seamos conscientes o no de que las llevamos. Una mujer, a la que da vida la actriz Miren Ibarguren, entra a robar una noche a la casa de Leo, interpretado por el actor Telmo Irureta, y nos regalan una historia tierna y divertida, así que ¡dadle al play también vosotros!

Miren y Telmo dispuestos a robarnos una noche con mucho humor

“El trato a las personas con discapacidad depende mucho de la experiencia que tenemos con ellas, si en nuestra vida hemos tenido oportunidad de tratarles”, indica el dire. Formado como maestro de educación especial, Vera ha tratado habitualmente esta cuestión y considera que quien esté ajeno a ese mundo “estará muy verde” y se tiende a “sobreproteger, infantilizar e, incluso, a rechazar a veces”. Aunque esta situación ha cambiado, “quiero pensar que a lo mejor, todavía hay ciertas resistencias y aprendizajes necesarios” para darnos cuenta de que cada uno de nosotros tenemos unas capacidades o discapacidades en cierto grado y para ciertas cosas

De hecho, el corto no se planteó inicialmente como un trabajo sobre la discapacidad, sino que un actor con discapacidad era el protagonista y el guión tenía que tener eso en cuenta, si bien el personaje de Miren “tiene sus propias carencias y están reflejadas”. ‘Robarte una noche’ se rodó durante tres días en 2018 en San Sebastián y el piso donde transcurre la acción, como curiosidad, es la propia casa del director. 

Fernando Vera trabaja desde hace diez años en San Sebastián temas de cine en el aula, como herramienta didáctica y pedagógica. “Es una cosa súper necesaria y muy evidente, los chavales de 13 a 15 años consumen muchísimo contenido audiovisual, pero no siempre tienen los filtros ni entienden las claves para interpretarlo, ven mucho redes sociales y el trabajo de un ciclo como este es muy pertinente”, subraya.

Compartir por
Talento aragonés al aire libre

Talento aragonés al aire libre

Tiempo de lectura: 4 minutos

Nos alegra infinito poder regresar al cine y aún nos alegra más si es para disfrutar del audiovisual aragonés en pantalla grande. Si a ello sumamos una proyección al aire libre en las noches de verano, el planazo nos parece perfecto. 

Una de las proyecciones en la plaza del Centro de Historias de Zaragoza. Foto de Sergio Sánchez Casamayor.

Con esta idea diseñó la Filmoteca de Zaragoza el ciclo ‘Indiana Jones y talento aragonés’, que inició sus proyecciones el pasado 1 de julio con las aventuras de Indy y continúa este mismo miércoles, 29 de julio, con una sesión de luxe: la película ‘Ojos negros’, de Marta Lallana e Ivet Castelo, y las restauraciones de las cintas ‘Salida de misma de doce del Pilar de Zaragoza’, de Eduardo Jimeno Peromarta y Eduardo Jimeno Correas, y de los trabajos de Ignacio Coyne Lapetra.

Y vosotros os preguntaréis, ¿qué pinta Indiana con el talento aragonés? Pues todo, evidentemente. Como nuestro aventurero favorito, los creadores aragoneses son atrevidos, valientes, arriesgados y siempre están dispuestos a embarcarse en nuevas aventuras que nos sorprendan y nos emocionen ante la pantalla. El mismo espíritu que ha guiado a la Filmoteca en el desarrollo de esta propuesta que nos anima a volver a la cultura, nuestro santo grial.  

“A principios de mayo, en el confinamiento, cuando aún no sabíamos muy bien cómo se iba a plantear la primavera ni el regreso a la sala en la Filmoteca, plantee la posibilidad de hacer un cine al aire libre”, recuerda la responsable de programación de la Filmoteca, Toña Estévez, nuestra Indy del cine aragonés

La limitación de aforo vinculada al desarrollo de la pandemia suponía en el caso de la Filmoteca que la sala se quedara solo con 37 butacas disponibles, por lo que se pensó rápidamente en buscar una solución que ampliara la capacidad. Al principio se iban a programar todos los trabajos nominados a los premios Simón del cine aragonés de este año, “pero vimos que quizás ver los cortos al aire libre era una idea más difícil porque no se dan las condiciones ideales”, de modo que se pensó en proyectar trabajos de los Simón, obras aragonesas y cintas clásicas, como las del señor Jones, que mueven al público. 

De este modo, el público zaragozano ha podido lanzarse ya ‘En busca del arca perdida’, adentrarse en ‘El templo maldito’ y vivir con Indiana ‘la última cruzada’, mientras que las primeras sesiones cien por cien aragonesas han llevado a los espectadores al ‘Planeta 5000’, de Carlos Val, y a repasar los trabajos de Segundo de Chomón (1871-1929), con música en directo del creador oscense de bandas sonoras Juanjo Javierre

Fotogramas del cineasta turolense Segundo de Chomón

UN LUJO 

Este miércoles podremos descubrir el magnífico trabajo de restauración que lleva a cabo la Filmoteca, con el pase de la considerada primera película del cine español, ‘Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza’, del zaragozano Eduardo Jimeno Correas (1870-1947); y visitaremos escenas callejeras del cineasta aragonés Ignacio Coyne Lapetra (1872-1912), al que seguirá ‘Ojos negros’, de Marta Lallana e Ivet Castello, nominada a mejor largometraje en los premios Simón y que ganó la biznaga de plata en el Festival de Málaga del pasado año.

Fragmento de Gigantes y Cabezudos de Ignacio Coyne Lapetra

Concluirá el próximo viernes, 7 de agosto, con el preestreno de nuestro amigo ‘Marcelino, el mejor payaso del mundo’, de Germán Roda, que lo está petando fuertemente en los cines. Para cada sesión, mascarilla obligatoria mediante, hay 140 butacas y “se están agotando, el ciclo está funcionando muy bien”. 

Cuando se cerró este ciclo con Zaragoza Cultural, ya en mayo, “tuvimos muy claro que la distancia de seguridad era fundamental” y, por ello, se eligió el patio del Centro de Historias, un espacio “inmenso” que da la posibilidad de colocar las sillas con la distancia necesaria para garantizar unas proyecciones seguras

El objetivo, además de permitir un regreso a la cultura en condiciones de seguridad, ha sido dar a conocer estas películas aragonesas “a las que comercialmente se les da poca estima, no se estrenan en condiciones ideales y ‘Ojos negros’ y ‘Planeta 5000’ son dos grandísimas películas, muy diferentes, con una fotografía magnífica y un cine que está a la altura del cine español que se estrena”, considera la responsable de programación de la Filmoteca. 

LA CASA DEL CINE ARAGONÉS 

Toña abandera el audiovisual aragonés como los Jacksons lo hicieron con el pop y desea que la Filmoteca sea “más espacio de cine aragonés”. A pesar de que la sala “es pequeñita”, en Filmoteca quieren ser “la casa del audiovisual aragonés”, no solo con estrenos, sino que también puede albergar pruebas de equipo y otro tipo de actividades. 

“El audiovisual aragonés goza de muy buena salud, pero adolece de falta de dinero, las instituciones tendrían que poner más recursos encima de la mesa y ayudar a la producción más en serio”, porque Aragón es “tierra de cineastas”, pero no cien por cien de cine, dado que muchos cineastas aragoneses aún tienen que emigrar a otros sitios para desarrollar sus proyectos. 

Fotograma de ‘Marcelino, el mejor payaso del mundo’ en la piel de Pepe Viyuela y a su lado la actriz Salomé Jiménez.

Respecto a la labor de restauración que realiza la Filmoteca, Estévez elogia el trabajo de sus compañeros, una labor “magnífica, lenta, callada, pero espectacular con los medios de que se dispone”. Seguro que disfrutaremos mucho este miércoles de esta sesión de lujo. 

Y las buenas noticias no terminan aquí, porque Filmoteca proyectará el resto de los nominados a los Simón en su sala, si las condiciones lo permiten, entre el 9 y el 19 de septiembre, cuya gala de premios será el 20 de septiembre en el Auditorio de Zaragoza. Apuntado queda en el calendario de los imperdibles de Secuenciadas.

Compartir por